Internacional

La flota china, la más acusada por pesca ilegal

La flota china demuestra que presenta a nivel mayor de acusaciones de pesca ilegal a nivel mundial. Pese a la millonaria multa para los tripulantes de carguero chino que transportaba tiburones, de 1 a 4 años de prisión por sus capturas la noche del 13 de agosto dentro de la reserva marina de Galápagos, las actividades de los cientos de barcos chinos va a ser difícil de evitar.Además, los armadores deberán pagar una indemnización de 5,9 millones de dólares. Tras un peritaje realizado a la carga, se determinaron daños a la naturaleza por 36 mil millones de dólares.

Las aguas del Pacífico sur están bajo la mira de flotas chinas y de otras naciones, sobre todo, en esta última década. Milko Schvartzman, especialista en conservación marina, conoce muy bien cómo operan los barcos pesqueros de esta nacionalidad.

Estas naves, que pertenecen a armadores (persona natural o jurídica que posee el dominio del navío) de barcos distintos, pero del mismo país, faenan de forma conjunta. Explicó a Mongabay Latam que estas flotas están compuestas por varios tipos de barcos, que están acondicionados con artes de pesca para capturar especies determinadas, como el atún o el calamar. Sin embargo, otro tipo de animales casi siempre quedan atrapados. Esto sucede con el arte de pesca conocido como palangre o long line, que consiste en largas líneas que se lanzan al agua, de estas líneas se desprenden cientos de anzuelos.

También hay cargueros refrigerados, de grandes dimensiones, conocidos en la jerga de pesca a gran escala como reefers, nombre que se deriva de la palabra anglosajona refrigerated, que en español significa refrigerado.

Los reefers se encargan de acopiar la pesca de los navíos que rondan las aguas territoriales de Argentina, Uruguay, Perú, Ecuador, Colombia, Brasil, entre otras naciones, señaló el experto.

“La principal flota (pesquera) de aguas distantes es la de China que tiene miles de barcos y que operan en diversas regiones del mundo, muy alejadas de China, más que nada en el hemisferio sur, y se basan principalmente en las costas de Sudamérica, en las costas de África, y cerca de algunos países de Asia”, apuntó Schvartzman, quien colaboró con la organización Greenpeace, en Latinoamérica, por más de 10 años.

Estas flotas llegan a costas de países sudamericanos por su riqueza biológica, indicó el conservacionista: “Por eso la flota china suele operar al borde de la milla 200, al borde de la Zona Económica Exclusiva de los países. Y cuando detectan que no hay ni un barco de la marina del país controlando, ingresan ilegalmente a la Zona Económica Exclusiva de los países. Violando su soberanía y explotando los recursos de los estados, usando combustible y equipos subsidiados por el Gobierno chino”.

Más de una maniobra usan los barcos chinos para evadir el control que ejecutan las armadas de los países donde ingresan ilegalmente, sostuvo el conservacionista argentino. Una de estas artimañas es la de apagar la antena satelital de la nave para que no sea ubicada y así poder ingresar a aguas bajo la soberanía de un país.

“O apagan el transpondedor o no lo tienen, o está hackeado, que envía una señal falsa. Y de esto hay muchos casos que se han verificado de barcos que estaban operando en el Atlántico y parecía que operaban en el Pacífico”, refirió el activista.

Una vez que las embarcaciones están llenas de peces entregan en determinados puntos de altamar la pesca a los reefers. Estos a su vez los abastecen de provisiones: agua, comida y combustible, agregó. Cuando termina el traspaso de la mercancía, los reefers viajan hasta puertos de países sudamericanos donde cargan la pesca en contenedores, aseguró el ecologista. Pesca que, incluso, ya está vendida.

“Muchas veces lo que hacen es que el buque carguero cuando llega a puerto declara que la pesca ha sido capturada por determinado barco, en determinado lugar, (datos) que son imposibles de corroborar porque no hay un inspector en estos barcos (…)”, dijo el especialista, en relación a un estudio de la organización Global Fishing Watch (GFW) sobre el análisis de visitas de reefers, vinculados a pesca de dudosa procedencia, a puertos del mundo

Tiburones en Galápagos

La jueza Alexandra Arroyo impuso una pena de prisión de 4 años al capitán del navío Fu Yuan Yu Leng 999, 3 años de cárcel para 3 ayudantes y 1 año al resto de ciudadanos asiáticos. La magistrada, además, ordenó que los procesados pagasen una indemnización a las Islas Encantadas (como también se conoce a Galápagos) de 5,9 millones de dólares. Y, finalmente, Arroyo dispuso que el buque incautado pase a su depositario final, el Parque Nacional Galápagos.En uno de estos peritajes se analizó la carga que llevaba el barco. Se confirmó la información preliminar que generó un malestar en la comunidad científica internacional, en organizaciones pro derechos de la naturaleza, en la sociedad civil en general y en autoridades de Ecuador, estado que presentó una protesta formal a la nación oriental.

El fiscal de San Cristóbal, Christian Fárez, quien estuvo a cargo de la investigación, indicó a la revista Mongabay Latam que el barco capturado es un carguero, que tenía la función de recolectar la pesca de otras naves que faenan en zonas del Pacífico. Y que el daño a la naturaleza se ha calculado en 36 mil millones de dólares.

La embarcación, de unos 98 metros de longitud y de 16 metros de ancho, tenía en su interior más de 6600 individuos de varias especies de tiburones.

El Fu Yuan Yu Leng 999 permaneció dentro del área protegida Galápagos, un tiempo aproximado de 21 horas permaneció en aguas restringidas.Cuando se capturó la embarcación, se detuvo a 20 tripulantes del país asiático, y la Fiscalía les formuló cargos, basada en el artículo 247 del Código Orgánico Integral Penal (COIP). A los extranjeros detenidos se les aplicó un procedimiento directo.

Entre los miles de individuos que estaban congelados había tiburones Zorro de anteojos o Zorro ojón (Alopias superciliosus), Mako (Isurus oxyrinchus), Silky (Carcharhinus falciformis) y Martillo (Sphyrna lewini). Estas últimas especies figuran en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). La Sphyrna lewini se encuentra incluida en el Apéndice II de la Convención sobre las Especies Migratorias (CMS) y la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Protegidas (CITES).

“Encontramos también bastantes neonatos, es decir, tiburones bebé, y aletas de tiburón, mutiladas y puestas en sacos de yute”, especificó el operador de justicia.

Fárez explicó que “el espíritu de la norma es proteger que (no) se haga abastecimiento con embarcaciones pequeñas dentro de la reserva marina”. Añadió que esto “es más o menos como la droga”, que el transporte debe de ser sancionado “porque tiene un fin anterior y posterior” para la actividad pesquera ilegal.

En bodegas de barco chino se hallaron más de 6 mil ejemplares de varias especies, entre estas, tiburón Martillo, Sedoso, Zorro, Ojón y Mako. Foto: Dirección de Parque Nacional Galápagos
Esta normativa sanciona con prisión a la persona que cace, pesque, capture, recolecte, extraiga, tenga, transporte, trafique, se beneficie, permute o comercialice especímenes o sus partes, de especies amenazadas.

De forma general, el fiscal Christian Fárez contó a Mongabay Latam que el barco aprehendido en aguas de la reserva ecológica Galápagos provino de aguas de Perú y que avanzó hasta una zona al norte de las Islas Encantadas. Luego la embarcación ingresó al área protegida. Entró por el noroccidente del archipiélago y avanzó por una buena parte de la reserva hasta que fue intervenida cerca de la Isla de San Cristóbal, después de 21 horas.

Uniformados de la Armada capturaron la embarcación e inspeccionaron su interior. Cuando se adentraron en los pasadizos del navío se sorprendieron por la cantidad de ejemplares que estaban congelados en unas bodegas. El carguero transportaba unas 300 toneladas de pesca. Entre los montículos eran notorias las cabezas, de forma particular, de los tiburones martillo. Los agentes detuvieron a la tripulación que se acogió al derecho del silencio.

El fiscal Fárez comunicó que no han recibido respuesta de la Embajada China sobre un pedido de información para identificar a la compañía a la que pertenece el Fu Yuan Yu Leng 999.

Horas después de la captura del carguero chino, la Armada informó sobre la presencia de cientos de barcos pesqueros de esta nacionalidad que estaban en un punto del corredor marino internacional, que está situado entre las 200 millas marinas del Ecuador Continental y otras 200 millas del Ecuador Insular (dentro de estas 200 millas constan las 40 millas de la reserva ecológica, luego de las 40 millas inicia la Zona Económica Exclusiva).

La institución que resguarda el espacio marítimo mostró imágenes del monitoreo de una flota de bandera china, el 17 de agosto pasado. El jefe del Comando de Operaciones Navales, Carlos Zumárraga, informó, en una rueda de prensa, que tenían ubicados a unos 300 barcos de este país asiático, pero que en ese momento solo eran visibles para los sistemas de monitoreo 197 embarcaciones. La magnitud de su presencia fue comparada con la superficie de la provincia del Guayas, que tiene más de 15 mil kilómetros cuadrados.

El oficial reconoció que la Marina no tiene los recursos logísticos suficientes para precautelar, de forma permanente, que esta flota pesquera se mantenga fuera de aguas nacionales, tanto del Ecuador Continental como de la Zona Económica Exclusiva (ZEE).

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