lunes, noviembre 29, 2021
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Un estudio del IEO demuestra la selectividad del arte de arrastre

Un estudio del IEO, capitaneado por Julio Valeiras, del Centro Oceanográfico de Vigo (IEO) y coordinador del proyecto SelectLugo, cofinanciado por la UE y promovido por la Organización de Productores Pesqueros (OPP 7) de Lugo. El IEO probó un aparejo experimental a bordo de un pesquero de Burela.

El trabajo desarrollado a bordo del pesquero burelense Plaia de Rueta, durante tres semanas del pasado julio consiguió mostrar 38.000 peces de 14 especies, comprobando que los copos con mallas romboidales de 70 milímetros mejoran la selectividad porque atrapan ejemplares de talla comercial.

Esto contrasta con muchas informaciones falsas que generan confusión en los ciudadanos y las instituciones, en el que se incide que este arte arrasa con los ecosistemas y fondos marinos cuando se viene utilizando desde tiempo inmemorial por las flotas.

Todo ello supone información actualizada del arrastre de fondo con puertas en este caladero, una clara evidencia científica, en donde España pueda defender en la Unión Europea (UE) los intereses de esa flota, explicó Julio Valeiras, del Centro Oceanográfico de Vigo (IEO) y coordinador del proyecto SelectLugo, cofinanciado por la UE y promovido por la Organización de Productores Pesqueros (OPP 7) de Lugo.

Armadores, técnicos y científicos diseñaron un aparejo especial y lo probaron en una baka (arrastrero que faena solo), si bien otros lo hacen en pareja. Lo pescan lanzando la red con dos piezas metálicas que abren sendas alas acabada en un copo, el saco donde quedan los peces tras arrastrarla por el fondo. Usaron mallas de 70 milímetros, habituales en las bakas, y de 55, empleadas por las parejas. Sobre cada una de ellas colocaron uno más tupido, de 35 milímetros, para poder ver qué especies y tallas logran escapar de los autorizados.

La obligación de desembarque

De ahí la relevancia del estudio SelectLugo, una vez que sus datos pueden convencer a los políticos para admitir ciertas exenciones en la obligación de desembarque. Ese era el hilo conductor de la jornada de trabajo organizada por la OPP de Lugo y celebrada en la sede de Armadores de Burela. A armadores y gestores les expuso Julio Valeiras datos importantes para «no aplicar recetas de otros lugares». La flota no puede elegir qué peces captura, pero sí intentar que sean de talla comercial.

A eso se aferra el arrastre de fondo, atacado por oenegés y por políticos espoleados por conservacionistas. Serían más concluyentes los resultados si la campaña experimental se repitiese en otras épocas del año. A bordo del Plaia de Rueta, se hizo frente a la costa asturiana y cántabra, con copos nuevos y, por tanto, sin ese uso que puede elevar su apertura entre 2 y 7 milímetros.

Fracasa con la merluza

La talla mínima del jurel son 15 centímetros, y los capturados con malla de 55 medían 19,2 y con la de 70, 21,1. Escaseaba la caballa, por lo cual solo consideran válidas las capturas con copo de 70, piezas de 27,7 centímetros. No hay tamaño mínimo para el lirio o la bacaladilla: con la malla de 70 pescaron ejemplares de 27,2 centímetros y de 22,9 con la de 55. Gallos o rapantes deben medir al menos 20 centímetros; con el copo de 70 iban de 18,7 a 21,6, y con el de 55, de 14,8 a 17.

El caso es que el arrastre de fondo fracasa en selectividad con la merluza, cuyo tamaño mínimo son 27 centímetros, pero el promedio de las pescadas con la malla de 70 se quedó en 23,1 y con la de 55, en 13,5. Muchos más cabezón es el rape, y los ejemplares capturados medía 11,7 centímetros de media.

En el debate quedaba la obligación del desembarque. Primero, porque la UE llegó a plantear una malla de 100 milímetros en el Cantábrico Noroeste. Y, sobre todo, por el veto total a los descartes en la UE, el que impide devolver al mar cualquier pescado con cuota. El arrastre captura distintas especies. Si no son de talla comercial o el barco carece de cupo, se descuentan de sus posibilidades de pesca e incluso podría forzar su amarre.

Un gran Congreso

La Organización de Productores Pesqueros de Lugo celebró una nueva edición de su «Jornada sobre Obligación de Desembarque y Valorización», que tuvo lugar en el salón de actos de ABSA, en el puerto de Burela.

Abrió la jornada la directora xeral de Pesca de la Consellería do Mar de la Xunta de Galicia, Mercedes Rodríguez, que destacó cómo Galicia, con 270 especies de pesca en fresco, representa un gran ejemplo de valorización de especies ante la dificultad práctica de ejecutar la OD.

En el primer bloque se analizó la Obligación de Desembarque desde la perspectiva de la administración, con la presencia del subdirector general de Caladero Nacional y Aguas de la UE de la SEGEPESCA, Héctor Vila, que presentó la normativa europea y su desarrollo a nivel nacional, haciendo especial hincapié en las exenciones vigentes y la necesidad de respaldarlo con nuevos estudios. También valoró las perspectivas para 2022 del grupo regional de aguas occidentales y recomendó seguir trabajando en la mejora de la selectividad.

Por su parte, la jefa del área de control de la subdirección general de Vigilancia y Lucha contra la Pesca Ilegal, Noemí Munguía, habló de la OD desde la perspectiva de control, exponiendo los principales resultados de la auditoría realizada por la Comisión Europea y propuso una serie de acciones de mejora. No pudo dar una previsión exacta de la entrada en vigor del nuevo Reglamento Europeo, previsto para el próximo año.

Además de analizar la OD desde la perspectiva de la administración, en el segundo bloque del encuentro se presentaron dos proyectos relacionados con los descartes y la selectividad en el arrastre, en los que participa la flota de la OPP.

Xulio Valeiras, del Instituto Español de Oceanografía IEO, detalló los parámetros de selectividad y los objetivos de SELECTLUGO, un proyecto realizado entre 2020 y 2021 para analizar mejoras de selectividad en la flota de arrastre de litoral.

Presentó los primeros datos obtenidos a través de 3 semanas de observación a bordo del buque «Plaia de Rueta», que servirán para aportar argumentos de mejora de selectividad en la flota de arrastre de litoral a la SEGEPESCA. La principal conclusión es la de obtener evidencias científicas sobre este arte de pesca y caladero.

Ricardo Pérez, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas CSIC, presentó el proyecto GEOCAP, que integra en una base de datos geoportal las capturas y descartes, y que ya fue presentado a los patrones de OPP Lugo en el taller celebrado el pasado sábado día 6.

Los objetivos de este proyecto pasan por la cuantificación automática de las capturas; reducir o evitar las capturas no deseadas; valorizar la biomasa no deseada; y evaluar los impactos socio-económicos y medioambientales.

En el tercer y último bloque de la «Jornada sobre Obligación de Desembarque y Valorización» se trató la valorización del producto pesquero desde una perspectiva gastronómica. Bruno Pena, presidente de la asociación Cociñeiros Lugo, explicó cómo aprovechar especies que habitualmente tienen un menor valor de venta pero un alto potencial de comercialización.

Al finalizar la jornada se ofreció una degustación gastronómica en la que los asistentes pudieron saborear recetas elaboradas con diferentes especies descartadas o de alto potencial comercial y representativas de las diferentes flotas de la OPP7, como el congrio, la raya, la bertorella, la cabra, la caballa o el chicharro.

La degustación tuvo lugar en las instalaciones de ABSA realizada por los chefs de Restaurante A Lonxa y Casa Miranda, que presentaron las siguientes recetas:

• Congrio en salpicón
• Congrio con guisantes en dos texturas con jamón
• Caballa con mango y tobico
• Chicharro en escabeche con guacamole
• Bertorella crujiente con turrón
• Raya con suquet de mariscos
• Cabra en ceviche
• Cabra con humus de zanahoria asada
• Cabra con pesto y plátano macho

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