jueves, octubre 21, 2021
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El Gobierno Vasco pide cuotas por Cofradías y barco

La costera del bonito se cerró en el Cantábrico y Noroeste al consumirse las 17.704 toneladas de total autorizado con una captura por parte de Euskadi de una captura de 9.536 toneladas. La Consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente del Gobierno Vasco demanda, un año más, al Ministerio un reparto de cuotas para que el sector planifique mejor su actividad. No obstante, para una especie que llega en migración a la costa cantábrica y que se encuentra en un buen estado biológico, desde mucho tiempo atrás no se justifica una cuota que no concuerda con la situación real del recurso, ni tampoco con la situación general de los túnidos a nivel mundial.

Junto a ello, existe la paradoja que un solo atunero congelador vasco captura en el Indico de 15.000 a 17.000 toneladas en túnidos al año, de media, para poder hacer viable un único barco, mientras que los 130 cañeros del Norte, con más de 3.000 marineros, que persiguen el bonito sólo pueden capturar al año ese mismo volumen.

Además este año, la Unión Europea aprobó anticipar la Recomendación del Comité de Conservación del Atún Atántico ICCAT y situar el total admisible de capturas (TAC) de bonito del norte en 37.801 toneladas para este 2021. El dato representaba un incremento del 12,5% respecto al límite de 33.600 toneladas actuales y servía para fortalecer el sector pesquero vasco y la flota de bajura, cuyo ingreso principal es el atún blanco. De esta manera la cuota en el año 2021 para el Estado español era de 17.704,08 toneladas, pero vuelve a demostrarse que es totalmente insuficiente para los intereses de los arrantzales y lejós de la situación biológica de una especie que abunda en nuestros caladeros.

El problema central es que España, representada por la Unión Europea, como parte contratante del Comité ICCAT sigue sin conseguir unas cuotas suficientes para mantener la actividad de su flota. Al final la situación ha conducido que la costera quede finalizada de forma prematura, un 16 de agosto, como nunca había ocurrido antes. Los arrantzales se quedan sin su especie principal y no tendrán más remedio que sacar rentabilidad a la pesca de anchoa, chicharro, sardina y así hasta marzo del 2022, en el que podrán iniciar la pesca del verdel.

El bonito llega a nuestra costa desde tiempo inmemorial y crece en su población de la misma manera que su alimento, la anchoa o sardinas que evolucionan de forma favorable también. Esta buena situación de los recursos se manifiesta en que el bonito seguirá abundando y creciendo en el mar a expensas de los barcos de arrastre pelágico de Irlanda y Francia que con 8 barcos y una cuota de más de 3.000 toneladas están descargando una especie que es centro de protección de los pescadores de bajura.

Nuestros pescadores siempre han realizado una pesca selectiva con caña y cebo vivo cuidando los recursos y la biodiversidad ofreciendo una calidad y experiencia que es incomparable con la que ejercen aquellos arrastreros pelágicos y antiguamente las volantas prohibidas.

Por todo ello, es exigible solicitar a las instituciones un aumento de las cuotas que se lleva solicitando desde hace décadas sin que se atendieran sus reivindicaciones en su justa medida. Junto a ello, es preciso solicitar que el Gobierno central prohiba las descargas en puertos españoles de las capturas de la flota

La costera del bonito se cerró en el Cantábrico y Noroeste al consumirse las 17.704 toneladas de total autorizado con una captura por parte de Euskadi de una captura de 9.536 toneladas. La Consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente del Gobierno Vasco demanda, un año más, al Ministerio un reparto de cuotas para que el sector planifique mejor su actividad. No obstante, para una especie que llega en migración a la costa cantábrica y que se encuentra en un buen estado biológico, desde mucho tiempo atrás no se justifica una cuota que no concuerda con la situación real del recurso, ni tampoco con la situación general de los túnidos a nivel mundial.

Además este año, la Unión Europea aprobó anticipar la Recomendación del Comité de Conservación del Atún Atántico ICCAT y situar el total admisible de capturas (TAC) de bonito del norte en 37.801 toneladas para este 2021. El dato representaba un incremento del 12,5% respecto al límite de 33.600 toneladas actuales y servía para fortalecer el sector pesquero vasco y la flota de bajura, cuyo ingreso principal es el atún blanco. De esta manera la cuota en el año 2021 para el Estado español era de 17.704,08 toneladas, pero vuelve a demostrarse que es totalmente insuficiente para los intereses de los arrantzales y lejós de la situación biológica de una especie que abunda en nuestros caladeros.

El problema central es que España como parte contratante del Comité ICCAT sigue sin conseguir unas cuotas suficientes para mantener la actividad de su flota. Al final la situación ha conducido a que la costera quede finalizada de forma prematura, un 16 de agosto, como nunca había ocurrido antes. Los arrantzales se quedan sin su especie principal y no tendrán más remedio que sacar rentabilidad a la pesca de anchoa, chicharro, sardina y así hasta marzo del 2022, en el que podrán iniciar la pesca del verdel.

El bonito llega a nuestra costa desde tiempo inmemorial y crece en su población de la misma manera que su alimento, la anchoa o sardinas que evolucionan de forma favorable también. Esta buena situación de los recursos se manifiesta en que el bonito seguirá abundando y creciendo en el mar a expensas de los barcos de arrastre pelágico de Irlanda y Francia que con 8 barcos y una cuota de más de 3.000 toneladas están descargando una especie que es centro de protección de los pescadores de bajura.

Nuestros pescadores siempre han realizado una pesca selectiva con caña y cebo vivo cuidando los recursos y la biodiversidad ofreciendo una calidad y experiencia que es incomparable con la que ejercen aquellos arrastreros pelágicos y antiguamente las volantas prohibidas.

Por todo ello, es exigible solicitar a las instituciones un aumento de las cuotas que se lleva solicitando desde hace décadas sin que se atendieran sus reivindicaciones en su justa medida. Junto a ello, es preciso solicitar que el Gobierno central prohíba las descargas en puertos españoles de las capturas de la flota pelágica de Francia e Irlanda, cuyas condiciones de salubridad están poniéndose en duda.

Todo ello al final hace huir a los jóvenes pescadores del trabajo marinero, ante la posible pérdida de empleo que se producirá en muchos barcos, en un momento en el que el relevo generacional es el problema más importante del sector.

Los pelágicos podrán seguir pescando

Lo paradójico de la situación es que el arte de la pesca de bonito pieza a pieza, contrasta con el sistema agresivo de las redes pelágicas empleadas por barcos procedentes de Irlanda que todos los veranos, también este año, proceden a descargar sus capturas en el puerto de Ondarroa. Las fotografías de las descargas de estos bonitos en nuestras lonjas han levantando estupor entre consumidores y ecologistas. Igualmente, en el seno arrantzale existe malestar por la poco apoyo de ICCAT en reconocer la buena situación de la especie y que el Gobierno central siga permitiendo la descarga de bonito en nuestros puertos.

Por su parte, el Gobierno Vasco ha reiterado, una vez más, su disconformidad con este sistema de pesca que ha sido denunciado en numerosas ocasiones ante instancias del Ministerio y de la Comisión Europea. En el año 2018 la Administración de Euskadi aprobó un Decreto por el que se prohibían estas descargadas en los puertos vascos, si bien la Administración del Estado lo dejó en suspenso por razones de libre competencia. En este sentido, la consejera ha señalado que «las limitaciones que existen para evitar esta pesca pelágica, obliga a ser aún más conscientes del valor que tiene la práctica y resultado de los arrantzales vascos».

Además, ha hecho un llamamiento al compromiso con la flota vasca, y ha indicado que, «como administración, como sociedad y como consumidores», se debe «actuar en consecuencia y consumir de manera responsable». «Supone un compromiso con la sostenibilidad ambiental y una muestra de respeto y empatía con el propio sector», ha concluido.

La flota de bajura de Euskadi ha cerrado la costera del Bonito del Norte, la más corta de los últimos años, con una captura de 9.536 toneladas, lo que supone el 57% de la pesca total del Estado, según ha informado este lunes la consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, Arantxa Tapia, que ha demandado al Ministerio un reparto de cuotas para que el sector planifique mejor su actividad. En este sentido, ha explicado que los barcos de la Comunidad Autónoma Vasca han tenido que convivir con las dificultades de la pandemia y con una mayor competencia por la pesca de esta especie, lo que «evidencia la necesidad de establecer un reparto ordenado de cuotas». Frente al sistema de pesca «respetuoso y sostenible» de la flota vasca, el Gobierno Vasco ha denunciado las descargas de pelágicos irlandeses en Ondarroa.

Tapia ha clausurado, junto a representantes del sector, la temporada de pesca de Bonito del Norte 2021, cuya pesquería ha sido cerrada a las 00.00 horas de este 16 de agosto al haberse cubierto la práctica totalidad de la cuota que correspondía a la flota vasca. La consejera ha asistido en el puerto de Hondarribia a la última descarga de bonito este verano en Euskadi y ha seguido ‘in situ’ la sesión de la subasta matinal para la compra-venta de pescado.

Arantxa Tapia, acompañada del equipo responsable de Pesca del Gobierno Vasco, el viceconsejero Bittor Oroz, y el director Leandro Azkue, ha subrayado que, a pesar de las dificultades de este verano, la campaña realizada por la flota vasca este verano ha sido «impecable», y el sector ha cumplido con su compromiso «de manera profesional y responsable».

Capturas

La flota vasca ha obtenido una captura de 9.536 toneladas en la que ha sido una de las costeras más breves de los últimos años. Esta cuota representa el 57% de la pesca total del Estado, un porcentaje todavía importante, aunque existe una tendencia a la baja en el peso de Euskadi en la pesquería de esta especie, debido a que las flotas de Asturias y Cantabria se van sumando a esta modalidad «por cuestiones de oportunidad», según ha asegurado el Ejecutivo.

Arantxa Tapia, en el puerto de Hondarribia

Por una parte, la proximidad de la especie a la costa, y por otra, la reducción de la pesca de otras especies como la merluza, hace que estas otras flotas opten por dejar en descanso la pesca de otras especies y se centren con mayor dedicación en el bonito.

Demanda al Ministerio

Arantxa Tapia ha destacado, en este sentido, «el esfuerzo adicional» que ha tenido que hacer la flota vasca teniendo que faenar en circunstancias de «máxima competencia» con el resto de flotas, y ha reiterado la necesidad de establecer un reparto de cuota de bonito adscrito bien a barco, bien a cofradía o a Comunidad Autónoma para posibilitar que, en adelante, los barcos puedan faenar «de forma profesional, planificada y organizada, sin tener que someterse al estrés de este año». Además, ha puesto en valor que el bonito del Norte ha sido sometido a un sistema de pesca con artes tradicionales y con plena garantía en su trazabilidad. Desde que se pesca, la pieza queda marcada con el distintivo Eusko Label y ese sello de calidad y origen, informa, entre otras, del barco por el que ha sido capturada cada pieza.

Este sellado exige una implicación del propio sector para que las personas consumidoras que acudan a sus puntos de venta pueden saber con total certeza que el bonito que compran está pescado por nuestros arrantzales, que es de Euskadi y de calidad.

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