europa-azul.es
lunes, febrero 9, 2026
Inicio Blog Página 252

La inflación generó un aumento de precios del pescado del 10 % con un descenso del consumo del 17 %

0

El Observatorio Europeo del Mercado de la Pesca y la Acuicultura (EUMOFA) ha publicado su informe anual «El mercado pesquero de la UE», que ofrece un análisis en profundidad del sector para el año en curso. Desvelamos los aspectos más destacados de la edición de 2023 y las dinámicas clave que están configurando el mercado.

Precios al alza, consumo a la baja
En 2022, el gasto de los hogares de la UE en productos de la pesca y la acuicultura creció un 11% interanual, lo que pone de relieve una tendencia al alza iniciada en 2018. La inflación desempeñó un papel clave, con un aumento del 10% en los precios del pescado de 2021 a 2022. Sin embargo, esto provocó una disminución significativa en el consumo interno de pescado, con una caída del 17%.

Impacto de la inflación en las exportaciones de la UE
A pesar de un aumento del 19% en el valor de las exportaciones de la UE, hasta 8.100 millones de euros, el volumen siguió disminuyendo, con un descenso del 5% hasta 2,3 millones de toneladas. La inflación, ligada a la recuperación posterior a la crisis y a acontecimientos geopolíticos como la agresión rusa en Ucrania, contribuyó a un aumento de los costes energéticos y de producción, afectando a los tipos de cambio y a la dinámica comercial.

Empeoramiento de la balanza comercial
En 2022, el déficit comercial de la UE creció un 25%, lo que representa un aumento de 4.730 millones de euros en comparación con 2021. Este aumento se observó en todos los países de la UE con déficits superiores a 1.000 millones de euros, lo que muestra un empeoramiento general de la situación comercial.

Dinámica clave de las principales especies
Salmón – Las importaciones de salmón disminuyeron un 3% en volumen, pero aumentaron un 28% en valor en 2022. Las importaciones procedentes de Noruega representaron el 83% del aumento en valor, con un aumento del 33% en el precio medio de importación.

Camarones – En 2022, los camarones experimentaron un aumento del 2% en volumen de importación y un aumento del 17% en valor. Países como Ecuador, India y Vietnam aumentaron sus cuotas de mercado, representando el 89% del aumento del valor de las importaciones.

Bacalao – Popular entre los consumidores de la UE, las importaciones de bacalao disminuyeron un 7%, pero aumentaron un 20% en valor en 2022.

Atún – Representando el 10% del volumen y valor total del pescado importado, el atún registró un aumento del 1% en volumen y del 29% en valor con respecto a 2021.

Abadejo de Alaska – En 2022, el volumen de las importaciones se mantuvo estable, pero el valor aumentó un 31% hasta 986 millones de euros, debido principalmente al aumento de los precios.

España ocupa el puesto 34 en áreas marinas protegidas

0

Carlos Duarte, catedrático de Ciencias Marinas en la Universidad Rey Abdullah de Ciencia y Tecnología de Arabia Saudita (KAUST) y director científico de Encuentro de los Mares, ofreció, una visión general de los proyectos de biodiversidad «en el que consideró que los principales escollos para cumplir todos estos objetivos son económicos. Son 200 billones de euros los comprometidos, aunque nuestros oceános necesitan el triple».

Duarte adelantó que «son 200 billones de euros los comprometidos para alcanzar estos objetivos, tanto en tierra como en los océanos, pero la realidad es que solo en océanos la invasión necesaria sería tres veces mayor a esa cifra».


Hablo de las áreas marinas protegidas en el que evidenció que sólo un 8,2 por ciento de los océanos está protegido y un 2,9 por ciento está altamente protegido. “España ocupa el puesto 34, con 190,286 kilómetros cuadrados, de áreas protegidas mientras que en zonas altamente protegidas no dispone de ningún kilómetro cuadrado com lo que se sitúa en el puesto 62”.
Comenzó su intervención con el histórico acuerdo alcanzado en marzo en la ONU para la protección de los oceános con el ‘Tratado de alta mar’, la preocupación por la recuperación del capital azul ha sido asumida a nivel global por todos los países, algo inédito hasta el momento y que según el propio Duarte implica “empezar una nueva etapa en la que ya no sirve hablar sobre lo que deberíamos hacer, si no que tenemos que actuar”. No obstante mostró sus esperanzas en avanzar en la consecución de mayores áreas protegidas con la aprobación de un extensa área en la Antártida que podría aumentar del 8,2 al 11 o 12 por ciento.
El catedrático afirmó que ahora nos encontramos en un momento clave en la lucha por la conservación – “hay un aumento exponencial en el esfuerzo para conservar el océano”- pero a pesar de ello siguen sin cumplirse muchos objetivos. “Del 2015 al 2020 se tenía que frenar la erosión de la biodiversidad, pero solo se han realizado entre un 5 y un 10% de los objetivos propuestos”. Unos resultados pobres. Por ello, Duarte reclama “más ambición” y por supuesto “una nueva visión sobre cómo operamos en el planeta, en la que exista un 30% de áreas altamente protegidas, una serie de puntos densamente transformados por la actividad humana (las ciudades) y otra gran parte donde podamos seguir teniendo el entorno e interactuando con él, pero los estados lo rebajan hasta un 20 por ciento, cosa que no permite tampoco alcanzar los objetivos”. No obstante Duarte hablaba de la dificultad de la implementación porque en todas las convenciones de la ONU, sobre todo en la del clima y la de biodiversidad, nuestro registro de cumplimiento de los compromisos no es bueno. « En el marco del Acuerdo de París, no estamos consiguiendo reducir emisiones al ritmo necesario para alcanzar los objetivos y el caso de la Convención de la Biodiversidad Biológica, donde se fijan metas cada 10 años, estamos en la tercera década y se acaban de fijar las metas con dos años de retraso debido al Covid». También se refirió a otro acuerdo que no ha recibido tanta atención pero que es relevante, el que se adquirió en 2022, en el marco del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, para desarrollar una normativa legalmente vinculante para frenar la entrada de plásticos en el océano
Revertir la situación
Este nuevo marco para la conservación de la biodiversidad marina pretende revertir la caída vertiginosa de la biodiversidad vivida en los últimos 30 años del siglo XX. «Hemos perdido la mitad del capital natural azul», explicó Duarte mientras desgranaba los intentos que se han realizado desde los años 80 para lograr revertir la situación y que “han conseguido algunos avances, pero no los suficientes. Tengamos en cuenta que desde que se inicia una nueva política, tardamos unos 20 años en notar sus efectos en la recuperación de los océanos, pero no estamos avanzando en los objetivos climáticos, pero se han producido avances en pesticidas, depuración de aguas, la disminución de plomo en océanos, o el doble casco en petroleros. Tardamos 20 años en recuperar la biodiversidad”, alertaba Duarte. Puso como ejemplo como en las ballenas jorobadas de 200 ejemplares han pasado a 60.000 a 70.000. “Si recuperamos estos grandes ejemplares podremos avanzar en el resto de recursos”
Se ha conseguido relajar la presión de la pesca en los océanos, se ha mejorada en la depuración de aguas y se han reducido los aportes de nitratos y fosfatos que producían zonas muertas en los océanos, pero sigue siendo un problema la contaminación marina o hay nuevos retos como el cambio climático y sus efectos.
En este sentido, este último año “ha sido un súper año para los océanos”, opinaba Duarte. Los últimos acuerdos realizados en este ámbito ponen la meta final de alcanzar la recuperación de la biodiversidad marina en el año 2050. Se ha aprobado acabar con la contaminación en el océano a través de un marco legal en marcha en 2024, la Conferencia de los Océanos de las Naciones Unidas en Lisboa pidió aumentar las actuaciones, en paralelo la Organización Mundial del Comercio y aprobó un tratado que acuerdo acabar con los subsidios que financian la pesca ilegal o no regular; y en diciembre se aprobó el nuevo marco global de biodiversidad que pretende en el 2030 drenar la pérdida de la biodiversidad, proteger el 30% del océano y restaurar 30% los hábitat degradados.
En este momento Duarte trabaja en el concepto del carbono azul , un término que se refiere a la estrategia para contri­buir a mitigar y adaptarnos al cambio climático a partir de la conservación y restauración de hábitats costeros, que son los sumideros de CO2 más intensos de la ­biosfera, como las marismas, las praderas submarinas y los bosques de manglar. Una pradera de posidonia oceánica como las que tenemos en Baleares secuestra, por ejemplo, una cantidad de carbono anual equivalente a 17 hectáreas de bosque amazónico prístino. Hay empresas que están invirtiendo en máquinas que capturan CO2 a un coste de 1.000 dólares por tonelada, mientras que la conservación y restauración de estos hábitats retira CO2 a un coste aproximado de 20 o 30 dólares por tonelada, a la vez que genera muchos cobeneficios en la pesca .

Esturión y caviar fraudulentos en la UE

0


El descubrimiento de muestras fraudulentas, incluidos productos sintéticos y de distintas especies, plantea serias dudas sobre la cadena de suministro y la eficacia de los controles de calidad
Un estudio de mercado realizado en los países del Bajo Danubio (Bulgaria, Rumanía, Serbia y Ucrania) ha revelado una situación alarmante en el comercio de caviar y carne de esturión. Se analizaron 149 muestras mediante pruebas genéticas e isotópicas, que revelaron importantes infracciones de la normativa internacional y nacional.

Los resultados del estudio, publicados recientemente en Current Biology, muestran que el 21% de las muestras procedían de esturiones capturados ilegalmente en la naturaleza, mientras que el 29% infringía la normativa CITES y de la UE. Además, el 32% de las muestras representan un fraude al consumidor, con información incorrecta sobre la especie de esturión o el país de origen.

Un problema que concierne a la UE
Curiosamente, el problema no sólo afecta a los países en desarrollo, sino que también implica a la Unión Europea. El elevado número de productos ilegales procedentes de estas regiones hace temer por la eficacia de los controles y el sistema de etiquetado.

La situación es especialmente crítica si se tiene en cuenta que el Danubio alberga las últimas poblaciones funcionales de beluga, ruso, esturión y esterlet de Europa. Estas especies están protegidas por la CITES desde 1998, con la implantación de un estricto sistema de etiquetado en 2000 para combatir el comercio ilegal. Sin embargo, la pesca del esturión está prohibida en el Danubio y el Mar Negro debido a su explotación intensiva y a la alteración de su hábitat, que han llevado a la especie al borde de la extinción.

La investigación de mercado se llevó a cabo comprando carne y caviar a diversas fuentes, como tiendas locales, restaurantes, bares, mercados y pescadores. El descubrimiento de muestras fraudulentas, incluidos productos sintéticos y de distintas especies, plantea serias dudas sobre la cadena de suministro y la eficacia del control de calidad.Los investigadores subrayan la urgente necesidad de mejorar el control del comercio tanto de caviar como de esturión en la UE. La crítica situación de las poblaciones de esturión en el río Danubio exige una actuación rápida para preservar estas valiosas especies y garantizar un futuro sostenible.

Francia trata de crear un millón de empleos marítimos hasta el 2030

0


Francia lanza la campaña de empleo marítimo «La mer embauche» «El mar contrata». Su objetivo es crear un millón de puestos de trabajo en la metrópoli y en ultramar de aquí a 2030. Para ello tratarán de apoyarse en su red de 12 escuelas profesionales marítimas y en su academia nacional marítima para hacer frente al reto de la contratación.

Segunda potencia marítima mundial, Francia se propone modernizar y apoyar la diversidad de su economía marítima lanzando una campaña nacional de comunicación. Titulada «La mer embauche» («El mar contrata»), la campaña se desarrollará hasta finales de año en las redes sociales a través de seis breves retratos. De este modo, la Secretaría de Estado del Mar pone de relieve la diversidad de trayectorias profesionales de los jóvenes franceses, tanto en el mar como en tierra: oficial mecánico, mejillonero, marinero de cubierta, aprendiz de calderero o estudiante de pesca.

La empresa atunera Via Océan en proceso de quiebra, con 58 puestos de trabajo amenazados

0


Laa empresa atunera Via Océan (antes Saupiquet) se encamina al cierre. El motivo: «dificultades económicas importantes y persistentes». Todo ello supone una amenza para 58 empleados.

En diciembre se presentará al Comité Económico y Social de la empresa un plan de cese de actividades.

Enfrentada a grandes dificultades económicas, la empresa de pesca de atún Via Océan (ex-Armement Saupiquet), con sede en Concarneau, está a punto de quebrar. «Desde 2018, Via Océan opera en un mercado marcado por un aumento muy fuerte de sus costes de explotación, una disminución de la capacidad de pesca y una caída de la demanda», explica la empresa.

Presentación del informe “Innovando hacia el futuro: 20 años de I+D+i en materia pesquera y acuícola en España”

0

Para celebrar el 20º aniversario del Observatorio Español de la Acuicultura (OESA) se ha publicado el informe “Innovando hacia el futuro: 20 años de I+D+i en materia pesquera y acuícola en España”, con el objeto de recopilar y analizar toda la información disponible acerca de las actividades de I+D+i financiadas con fondos públicos en los últimos 20 años relacionados con las actividades pesqueras y acuícolas, así como con la transformación y comercialización de productos acuáticos.

Te invitamos a participar en el acto de presentación que contará con la intervención de las empresas, centros de investigación, universidad y agentes sectoriales, que han protagonizado estos 20 años de historia de I+D+i, que tendrá lugar, coincidiendo con el Día de la Acuicultura, el próximo 30 de noviembre a las 11:00 horas. 

Si deseas asistir presencialmente a nuestra sede de Madrid, inscríbete. El aforo presencial es limitado así que, una vez inscrito/a recibirás confirmación de la posibilidad de asistencia. Si quieres seguir el encuentro de manera remota, debes inscribirte también para recibir el enlace de acceso a la sesión en los días previos al evento. 

Inscripciones

11:00 horas | Bienvenida

–        Representante Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

–        Representante Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

11:15 horas | Presentación y entrega del XXII Premio JACUMAR de Investigación en Acuicultura.

11:40 horas | Presentación de los aspectos más destacados del informe “Innovando hacia el futuro: 20 años de I+D+i en pesca y acuicultura en España”. Javier Remiro, coordinador del área de Economía Azul Sostenible. Fundación Biodiversidad (MITECO).

12:00 horas | Mesa redonda- «Innovando para una pesca más sostenible»

Modera: María del Pilar Vara del Río, subdirectora general de Investigación Científica y Reservas Marinas. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).

Javier Garat, secretario General de la Confederación Española de Pesca (CEPESCA).

Pablo Abaunza, jefe del área de Pesquerías del Instituto Español de Oceanografía (IEO).

Rogelio Pozo, director general de AZTI Tecnalia.

Fabian Ben, director de innovación de la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores.

13:00 horas | Estrategia Española de Ciencia, Tecnología e innovación 2021-2027.

Mª Lourdes Armesto, jefa de División de Coordinación, Evaluación y Seguimiento Científico y Técnico de la Agencia Estatal de Investigación. Ministerio de Ciencia e innovación.

13:20 horas | Mesa redonda «Innovando para una acuicultura más sostenible»

Modera: Carola González Kessler, subdirectora general de acuicultura, comercialización pesquera y acciones estructurales. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).

Cristóbal Aguilera, gestor de Innovación del área de Producción Animal del Instituto de Investigación y Tecnología Alimentaria (IRTA).

María del Mar Agraso, directora técnica del Centro Tecnológico de Acuicultura de Andalucía (CTAQUA).

Ariadna Sitjà, directora del Instituto de Acuicultura Torre de la Sal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Rafael Ginés. Instituto Universitario ECOAQUA. Universidad de las Palmas de Gran Canaria (ULPGC).

14:20 horas | Presentación de la prioridades y perspectivas de la I+D+i en pesca y acuicultura.

Jorge Romón, presidente de la Plataforma Tecnológica de la Pesca y la Acuicultura (PTEPA).

14:40 horas | Conclusiones.

Javier Remiro, coordinador del Área de Economía Azul Sostenible. Fundación Biodiversidad (MITECO).

15:00 horas | Fin de la jornada | Aperitivo networking

Navalia detecta una falta de talento en muchos puestos marítimos

0

La organización de Navalia ha dado un paso más en sus acciones de difusión y ha organizado, por primera vez en Vigo, un foro relativo al talento y al empleo dentro del sector. Durante la cita, se han expuesto las dificultades y necesidades de trabajadores cualificados para las diferentes tareas que se desempeñan en los astilleros.
Para esta nueva iniciativa, se ha contado con la presencia de Mercedes Pardo, Ceo del Instituto Marítimo Español, IMEFederico Fdez.-Trapa Fontán, secretario general de EDUCACION AZULMarcos Freire García, presidente de SOERMAR y director general de Freire Shipyard – C.N.P.FREIRE, S.A y Manuel Vázquez, presidente de ASOCIACION CLUSTER NAVAL GALLEGO.
Todos los ponentes han coincidido en señalar que, en estos momentos, hay una gran demanda de profesionales que el sistema educativo no está pudiendo satisfacer. En los estudios que ha realizado el IME, se destaca que no salen suficientes ingenieros navales de las escuelas de ingeniería, circunstancia que está provocando una alta competencia entre las propias empresas por captar talento.
Tal y como ha confirmado el presidente de Aclunaga, esto conlleva una inflación en los costes salariales de las compañías, al tiempo que se opta también por contratar a profesionales de otras ingenierías (industriales, telecomunicaciones) para cubrir esas plazas vacantes, como está ocurriendo en los astilleros.
Desde Educación Azul se ha destacado el potencial que la Formación Profesional supone para el fomento de las vocaciones marítimas y el importante crecimiento de la FP en los últimos años en nuestro país. En concreto se destacó la implantación de la formación dual, sus altas tasas de empleabilidad y la amplia oferta formativa.
Por su parte, el presidente de SOERMAR y director general de Freire Shipyard – C.N.P.FREIRE, S.A, en base a un estudio realizado por su institución, ha recordado que el naval es uno de los sectores con más escasez de mano de obra en nuestro país y que, además, en 2030 sufrirá la jubilación del 40% de los trabajadores actuales.


En este mismo sentido, la Sociedad para el Estudio de los Recursos Marítimos detalla que, concretamente, entre los perfiles más demandados por el sector naval se encuentran los mecánicos navales, montadores, caldereros navales, delineantes, diseñadores 3D/4D, arquitectos navales y gestores de proyectos. Y subraya la escasez de analistas de datos ingenieros/as informáticos, y perfiles relacionados con la #inteligenciaartificial e Internet.
Se ha hablado de la Inteligencia Artificial como una oportunidad histórica que la industria naval no debe dejar escapar y también se ha expuesto la necesidad de orientar e incentivar a los más jóvenes para que vean en el sector naval una oportunidad laboral de futuro.


La jornada inaugurada por D. José García Costas, presidente de Navalia y de la Cámara de Comercio, Industria, Servicios y Navegación de Pontevedra, Vigo y Vilagarcía de Arousa fue clausurada por el alcalde de Vigo, D. Abel Caballero.Activar para ver una imagen más grande.

Vista previa de la imagen

Activar para ver una imagen más grande.

La Comisión Europea pone en marcha el proyecto «Pescadores del futuro

0



La Comisión Europea ha puesto en marcha el ambicioso proyecto «Pescadores del futuro», una iniciativa participativa a escala europea para explorar el papel de los pescadores en la sociedad hasta 2050. El proyecto pretende conocer en profundidad las esperanzas, temores, expectativas y necesidades de los pescadores, proyectando una visión del futuro de la profesión.

Objetivos y fases del proyecto
«Pescadores del futuro» no se limitará a examinar la pesca como mero acto productivo, sino que pretende explorar el papel cada vez más importante de los pescadores en la sociedad, abordando cuestiones clave y proporcionando productos pesqueros de alta calidad.

El proyecto tendrá tres vertientes principales:

Sostenibilidad y rentabilidad a largo plazo: Se estudiarán los factores y tendencias que influyen en la sostenibilidad y rentabilidad del sector pesquero hasta 2050. Esto incluye los efectos del cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación, la transición ecológica y digital, el desarrollo de competencias, la dinámica del mercado y la evolución comercial.

Ampliación de la identidad y las funciones de los pescadores: además de las actividades pesqueras, el proyecto se centrará en la identidad y las funciones de los pescadores en la conservación del medio ambiente, el turismo marino y el desarrollo de las zonas costeras.

Retos y oportunidades en las interacciones marítimas: El proyecto examinará los retos y oportunidades en las interacciones entre los pescadores y otros actores marítimos, con especial atención a la ordenación del espacio marítimo, las energías renovables, la cadena de suministro de productos del mar, la economía circular y la diversificación de la economía azul.

Participación local y toma de decisiones informada

Para garantizar una visión global, el proyecto implicará a pescadores y partes interesadas locales, captando sus opiniones y percepciones. El objetivo es desarrollar una comprensión compartida de los futuros retos y posibilidades junto con las partes interesadas, informando así sobre las posibles transiciones dentro del sector.

Impacto y futuro
El proyecto Pescadores del Futuro contribuirá a dotar a las instituciones europeas de herramientas cruciales para la toma de decisiones. Al mismo tiempo, será una evaluación clave para determinar el camino hacia un sector pesquero sostenible, capaz de atraer y retener a las futuras generaciones de pescadores.

El proyecto se desarrollará hasta diciembre de 2024; está previsto celebrar un acto participativo de lanzamiento en la primavera de 2024.

Para contribuir a este proyecto innovador, puede ponerse en contacto con Macarena Davies ([email protected]) de Tetra Tech, el contratista responsable de la ejecución del proyecto en nombre de la Comisión.

Celeiro busca soluciones a la bajada del consumo de pescado «por la pérdida de rutina y precio».

0

Roberto Alonso Baptista de Sousa, Secretario General de ANFACO-CECOPESCA, comenzó, la primera intervención de las Jornadas de Celeiro, hablando sobre los retos de la industria de transformación de productos del mar y expresó que «el Banco de España ha dicho que la alimentación no es el causante de la inflación. Hemos sido objeto de aprovechar la situación para subir precios. La alimentación está por debajo de la inflación. La UE ha bajado el consumo en pescado » y apuntó que «se está perdiendo la rutina de comer pescado con lo que nos lleva a una situación preocupante. Está costando trasladar valor, pero no vale la complacencia. El producto pesquero tiene un margen amplio de introducirse en el consumo proteico animal de los ciudadanos. Podemos hacer algo más. A nivel de autoabastecimiento es muy bajo. Si los consumidores quieren el origen, lo local, esto no cuaja con las importaciones masivas que llegan». En sí basó su intervención en los cinco retos de este sector como son el consumo, abastecimiento competitivo, el field playing, transición azul y el reto generacional.

Para ello analizó porque no se consume pescado basándose en que «el precio, las espinas.. » aunque la clave debe ponerse «en la salud » y su traslación en una «fiscalidad saludable», aunque también dijo que «el problema el precio no va a desaparecer» en un momento en que no se va a reducir el IVA «con lo que habrá que impulsar buenos mensajes con un FROM fuerte con una agencia de marketing que impulse la comercialización. Está habiendo estrategias de nicho de mercado y no un mensaje común, como en el lácteo con productos diversificados, y si cabe recordar una antigua recomendación estatal como ‘Pezqueñines No` que caló en la mente de la ciudadanía». También dijo que «es necesario importar porque los costes fijos nos comen. La pesquería mundial está en Asia y necesitamos importar de allí pese a las criticas que recibimos por los contingentes arancelarios. Asói, necesitamos volumen para generar economía escala y rutina. El 87 por ciento de nuestra exportación se dirige a Europa».

Por su parte, Angels Segura Unió, responsable de sector Productos del Mar, de AECOC, habló de medidas innovadoras para aumentar el consumo de pescado en España. «Un 32 por ciento ha bajado el consumo en el hogar con un periodo fuerte de descenso con año y medio provocado por el efecto de la inflación. Se sustituye el pescado por productos que valen menos. Una cocinera decía que el consumidor se ha vuelto perezoso y yo le doy la razón.Hacemos otras cosas en lugar de cocinar»,

En cuanto a los retos que había que afrontar para superareel precio elevado. «La inflación ha incrementado el precio, pero muy por debajo del resto de productos. Hay que desmentir que el producto es elevado de precio y que se pueden y deben consumir productos saludables». Puso como ejemplo que se hacían en Cataluña en favor del consumo de pescado de proximidad. Por ello dijo que «existe desconexión con el origen del pescado, el trabajo que conlleva su captura», para lo que propuso hacer una labor brutal de comunicación. «Pesca España está haciendo buenas campañas pero no llega al consumidor. Le hace falta músculo para llegar al consumidor, en donde el 43 por ciento de los consumidores se deciden por una especie en función de la recomendación del titular de la pescadería. Hace falta comunicar y comunicar, aunque vemos que se están dando platos preparados, plato único completo, opciones innovadoras que acercan al público».

Luís Bustos Martínez, subdirector general de ADEPESCA, habló sobre el IVA pesquero, y mostró la evolución de este impuesto concluyendo que » si hay voluntad política para reducir el IVA se ha demostrado que se reduce y cuando no hay voluntad no se reduce». No obstante, elogió que «ahora estamos todos unidos en la labor de reducción». Busto dijo como había pasado del 8 al 10 pro ciento en 2012 cuando otros países como Francia es del 5,5% de Francia, el 7% de Alemania o el 4% de Italia. «Si se reduce el IVA se consumirían 89 millones de kilos más. Se ha peerdido de consumo 380 millones de kilos por este nivel deI IVA, un impuesto del que se recaudan 82.000 millones de euros es la recaudación del IVA en España en 2021. Es el impuesto más importante después del IRPF». La reducción del consumo del IVA. Estamos en 18 kilos por persona y año, una cantidad muy bajo, con una caída del 32 por ciento en los ultimos diez años».

Laura Rodríguez Zugasti, directora en España y Portugal de MSC, habló sobre el Sello Azul en España y especialmente los productos y sectores que apuestan por la pesca sostemnible con una verificación internacional . «No acaba con la certificación sino que tienen que ir auditándose año a año. En estos 12 años los logros han sido importantes a partir del 2013 sumándose 400.000 toneladas de flota española que están certificadas o en vía de este objetico con 270.000 toneladas certificados. Esto ofrece beneficios medioambientales y también de carácter económico». Puso como ejemplo el arrastre de bacalao de AGARBA, el pulpo de Asturias, la anchoa o el bonito del Cantábrico.

Irantzu Zubiaur, directora de Comunicación de AZTI, disertó sobre Redes a Redes, en el que destacó la importancia de contar con datos en la reputación de la pesca. «Tenemosque reaprender a contar. AZTI ha cambiado la forma de comunicar. Nos consideran expertos en temas de los que trabajamos y recibimos una petición diaria de medios de comunicación. Hemos aprendido a trasladar los mensajes. Hemos dado mucha voz al consumidor. La credibilidad del investigador no se puede sustituir».º

Jesús Arrieta: «Hay que buscar un mecanismo equitativo para un mejor acceso a los recursos genéticos marinos»

0

Jesus Arrieta:

Jesús Arrieta es investigador científico del Centro Oceanográfico de Canarias, IEO-CSIC. Sus intereses de investigación giran en torno a la ecología microbiana, el papel de los microbios en el funcionamiento de la biosfera y la regulación del clima. Ha trabajado en diversos temas como el almacenamiento de carbono en las profundidades oceánicas, el transporte microbiano a través de los océanos y la utilización de los recursos genéticos marinos. Ha dirigido el primer estudio mundial sobre la utilización de los recursos genéticos marinos y aisló una colección de microbios durante la Expedición Malaspina que se utilizaron para desarrollar productos cosméticos. Una de sus especialidades es el plancton y bacterias marinas, nos explica la importancia de estas especies en el ciclo del carbono en el océano, que participan en la regulación del clima, la composición de la atmósfera y la degradación de contaminantes.

Uno de los ejes de investigación en su trayectoria han sido los recursos genéticos marinos. ¿Qué recursos abarcan los señalados y porque tenemos que conservalos?


Se trata de un concepto muy amplio, que a veces induce a confusión ya que en la práctica no está limitado solamente al uso del material genético. Básicamente se denomina como recurso genético marino a cualquier uso de una especie marina con fines no alimentarios. Esto incluye el uso de cualquier parte del organismo, no solo su material genético. En el caso del material genético puede hacerse a través del ADN extraído de una muestra de agua o sedimento a partir de especies que ni siquiera se han descrito. Los usos son también variopintos ya se pueden obtener desde ingredientes cosméticos hasta medicinas como antibióticos o fármacos para el cáncer, diferentes enzimas de utilidad industrial, suplementos dietéticos o lubricantes. Al final se trata de cualquier uso que pueda ser explotado por la humanidad.Un ejemplo muy conocido es la firma Pharmamar, una empresa española pionera desde hace más de treinta años en el desarrollo de medicamentos de origen marino contra el cáncer.


Los recursos genéticos marinos concitan mucho interés por las numerosas aplicaciones que tienen


Su importancia es notable debido los organismos marinos se enfrentan a problemas diferentes de los que encuentran los organismos terrestres y por esto el potencial de encontrar nuevos productos de interés a partir de organismos marinos es muy elevado. Durante la expedición Malaspina 2010 conseguimos aislar más de 2000 cepas del océano a partir de las cuales se han obtenido 5 ingredientes que han acabado en 7 productos de cosmética en colaboración con una empresa de este sector. Otro ejemplo son las lampreas (Myxine glutinosa) que viven el fondo marino hasta los 1.000 metros cuya mucosidad contiene un péptido que inhibe el crecimiento de muchas bacterias. Es importante evaluar la sostenibilidad de estos usos.


Por ejemplo, se ha descrito la obtención de lubricantes útiles para la laminación de acero a partir de Hoplostethus atlanticus, un pez muy longevo que puede vivir hasta150 años, pero que alcanza la madurez reproductiva a los 30 años. Debido a su lento desarrollo, es poco probable que su uso a sea sostenible. Otro aspecto a tener en cuenta es el volumen de mercado que puedan tener estos productos. El comercio mundial de productos para prevenir la adhesión de organismos al casco de los barcos (bioincrustación o biofouling) mueve 15 billones de dólares anualmente y convencionalmente se ha basado en el uso de metales pesados u otros componentes nocivos para el medio ambiente. En este sentido se ha descrito la formulación de ingredientes contra la bioincrustación a partir de productos bacterias aisladas 5.000 metros de profundidad que además son biodegradables.
También se han formulado con éxito reactivos de laboratorio a partir de la extracción de un gen de una proteína de medusas que produce luminiscencia cuando se activa.
En muchos casos, la utilización de secuencias genéticas que se pueden expresar en cultivos de laboratorio o la generación de moléculas análogas (productos naturales)“copiando” las encontradas en la naturaleza resulta en la producción industrial de estos componentes sin necesidad de volver a extraerlos de los océanos, lo cual hace que estas tecnologías sean sostenibles al evitar la sobreexplotación del organismo original.


¿Quién es el propietario de estos recursos?
La propiedad de los recursos biológicos dentro de las aguas territoriales de cada país están definidas por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (1982), el Convenio sobre la Diversidad Biológica (1992) y el Protocolo de Nagoya (2010) pero fuera de las aguas territoriales no existía hasta el momento un marco legal aceptado universalmente. Esto está a punto de cambiar, gracias al acuerdo de junio de este año relativo a la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica marina de las zonas situadas fuera de la jurisdicción nacional.
Este acuerdo, pendiente de ratificación por los estados miembros, pretende regular el acceso y el reparto justo de los beneficios del uso de los recursos genéticos marinos en aguas internacionales y a la vez promover la investigación científica marina. Todavía es pronto para saber cómo de efectivo será el acuerdo pero intenta solucionar la situación de desigualdad en el acceso a estos recursos. Dentro de las zonas económicas exclusivas, la propiedad de los recursos se asigna al Estado correspondiente, respetando la soberanía. Esto que parece bastante lógico y sencillo, resulta en una traba importante para la investigación ya que en muchos países, el acceso para investigación se encuentra pobremente regulado y resulta en una negativa por defecto sobre todo en algunos países en vías de desarrollo que temen que se les arrebaten estos recursos genéticos. El resto del océano, en aguas internacionales era, hasta ahora, un territorio pobremente regulado, sin apenas áreas protegidas y con sus recursos disponibles libremente para el primero que llegaba. Así veíamos que el 70 por ciento las patentes de genes de organismos marinos con validez mundial, correspondían a 3 países y que a alargando la lista solo hasta 10 países se abarcaban el 90% de las patentes, lo cual demuestra que el acceso no es equitativo sino altamente dependiente de las capacidades tecnológicas de cada país. Más significativo aún es que el 47% de estas patentes de genes marinos aparecían registradas bajo el nombre de una multinacional (BASF).


Las patentes, un método imperfecto de proteger e impulsar la investigación con falta de transparencia.


Las patentes son el mecanismo utilizado para dar seguridad jurídica a aquellos que promueven la innovación y asegurar que reciben una compensación por su esfuerzo. Existe una cierta polémica sobre si las patentes sirven para incentivar la investigación o por el contrario frenan la innovación, pero ahora mismo son el sistema existente. Uno de los problemas actuales del sistema de patentes en relación con la explotación de material genético es que no hay requisitos para que las patentes detallen en qué país se consiguió el recurso o a partir de qué organismo. Con ello, se lograría tener algo más de control sobre el acceso a estos recursos y una situación más equitativa suavizando los recelos de aquellos países que temen que se utilice su riqueza biológica sin permiso.

Todos estos proyectos exigen unas fuentes de financiación importantes. Existen apoyos para seguir profundizando en las investigaciones de este tipo.


Se están perdiendo muchas oportunidades de extender el conocimiento sobre los recursos naturales marinos debido a estos recelos entre países. También es problemático el hecho de que se puede patentar algo que está presente en varios países a la vez, dando todos los beneficios al país en el que se encontró el recurso y negándoselos a los otros países que también son “dueños” del mismo organismo. “Sobre todo, importa no poner trabas a la investigación, es importante acelerar la investigación sobre los mares. No conocemos la mayor parte de los organismos que viven en los mares y, si dividimos las actuales estimaciones del número de especies marinas por el ritmo al que se están describiendo nuevas especies, estimamos que tardaríamos varios miles de años solo en clasificar y conocer todas las especies que viven en nuestros océanos”.


Está de acuerdo que tenemos que avanzar en la protección de los recursos?


Para proteger lo que no conocemos, es necesario centrarse en la protección de los hábitats en su conjunto y este es uno de los grandes objetivos de los acuerdos alcanzados este año que pretenden establecer áreas marinas protegidas sobre el 30% del océano para 2030. Este es un objetivo que me parece adecuado y que debería poder alcanzarse, tengo más dudas sobre la parte del acuerdo referida a la explotación de los recursos genéticos marinos. La situación actual no es buena en cuanto al acceso y la equitatividad y no tengo claro que este acuerdo vaya a mejorar las cosas sustancialmente, pero es un punto de partida con respecto a la desregulación anterior que puede mejorarse en el futuro. 

Jelly-FAD, los FADs biodegradables de menor peso y flotabilidad neutra que otorgan un mayor rendimiento y vida útil

0

Un novedoso paradigma, una idea más que un diseño, revoluciona los FAD biodegradables para hacerlos más duraderos, sostenibles y efectivos. Se trata del Jelly-FAD fabricado íntegramente con materiales orgánicos, sin plástico ni redes, pero en menor tamaño con el fin de aumentar su vida útil y abordar la contaminación marina, la pesca fantasma y el enredo de especies marinas. EUROPA AZUL presenta cómo se ha logrado y las claves de este nuevo dispositivo inspirado en las medusas.  

Texto: Teresa Montero
Imágenes: ISSF/Nando Rivero


El uso de dispositivos de concentración de peces a la deriva (DCPd, FAD en ingles) convencionales, no biodegradables y enmallantes, dentro de la pesquería de atún del Pacífico occidental y central, que recoge la mitad de la captura mundial de túnidos, ha generado preocupaciones por la sobrepesca, la captura de atún juvenil, su mayor pesca incidental en comparación con otras artes y la contaminación marina y pesca fantasma.
El despliegue de entre 23.000 a 40.000 FAD cada año en estas aguas ha provocado el desarrollo, en estos últimos años, de diseños mejorados de FAD biodegradables y no enmallantes, sin redes, (conocidos como Bio-FAD). Emplean materiales naturales biodegradables (bambú, algodón. yute…) menos dañinos para el medio marino, que reducen el enredo de especies no objetivo, y la basura marina y la pesca fantasma causadas por los dispositivos perdidos y abandonados.


Hasta ahora, más peso y componentes de flotación en los FAD convencionales significaban un mejor rendimiento, pero soportaban una elevada tensión estructural provocada por olas, viento y corrientes. Por ello, las estructuras de los Bio-FAD se rediseñaron para durar más en el mar, pero su composición de materiales orgánicos, menos robustos y duraderos que los plásticos, hizo necesario idear un nuevo concepto.


Se identificaron modificaciones en las estructuras, materiales y tamaño de los Bio-FAD para solventar esto, pero la mayoría presentaron una durabilidad bastante reducida, Lo ideal es que los materiales biodegradables se degraden lentamente después de aproximadamente 9 a 12 meses de uso y dejen poca huella ambiental.


El diseño más notable hasta la fecha, es el llamado Jelly-FAD, que ha cambiado el paradigma hacia un dispositivo más ligero, con cero plásticos, y de flotabilidad neutra lo que garantiza un mayor rendimiento y vida útil más larga que los diseños convencionales con materiales biodegradables.


100 por 100 materiales biodegradables


El Jelly-FAD está construido 100% con materiales biodegradables, excepto cuatro boyas y la baliza satelital que son de plástico. Cualquier subproducto de la degradación de estos materiales no debe ser tóxico para el medio marino. Se utilizan bloques de arena o arcilla como lastre que se disuelve lentamente una vez que las cañas de bambú de la balsa flotan.
Estos materiales confieren a la estructura del dispositivo una densidad similar a la del agua del mar lo que le permite flotar de forma neutra como una medusa, de ahí el nombre (Jelly es medusa en inglés). Esta flotabilidad era necesaria para la necesidad de flotación plástica adicional y reducir la tensión estructural provocada por viento, olas y corrientes marinas..
Para que los Bio-FAD sean productivos, pescadores y científicos, consideran cruciales una deriva lenta y un efecto de sombra o refugio que atraiga a especies no objetivo. Se detectaron tres retos: la vida útil reducida de estos objetos, la falta de alternativa a los flotadores de plástico, y la tendencia a estructuras más grandes y pesadas.
Para afrontarlos, el Jelly-FAD dio con la clave: minimizar la tensión estructural con un diseño de menor tamaño y cero plásticos, logrando así flotabilidad neutra y mayor vida útil.
El nuevo concepto se inspiró en las medusas, que son estructuralmente débiles, pero aún así fluyen suavemente con las corrientes oceánicas. La evaluación correcta de la flotación y la distribución del peso es crucial para extender la vida útil de este nuevo dispositivo.

Se probaron plásticos de base biológica para las boyas de flotación, pero sus beneficios y toxicidad aún no están claros, pues los plásticos certificados como biodegradables en condiciones marinas aún son escasos y de funcionalidad limitada. Y la elección de un alto coeficiente de resistencia aerodinámica (forma y material adecuados) permitirá que el objeto se mueva con las aguas profundas más lentas (evitando la tensión estructural) sin superficies sumergidas adicionales.


Diseño 3D


El Jelly-FAD fue creado con un diseño simétrico en 3D en forma de cubo en su parte más profunda porque tiene un mayor coeficiente de arrastre que el bidimensional habitualmente utilizado, que necesita estructuras grandes, anchas y profundas para un mejor coeficiente.
La estructura tridimensional es imprescindible para lograr la deriva lenta requerida para que el FAD sea productivo y permanezca en el caladero. La forma de cubo es de fácil montaje y almacenamiento, quedaría plano sobre la cubierta del barco al plegarse y se ensambla para lograr la forma 3D en el mar.
Para 50 m de largo con una cuerda de algodón de 20 mm de diámetro, se agregó una boya de plástico sumergida de 5 a 7 kg para contrarrestar el peso de la cuerda de algodón. Para las boyas de plástico en superficie se estimó necesario un máximo de 25 kg de flotación, dependiendo de los metros y tipo de cuerda utilizada. Y se utilizó una balsa plana en forma de 2D para crear el efecto de sombra a unos 5-7 m de profundidad, con solo la boya flotando en la superficie.


Coste similar


Aunque los materiales biodegradables son más caros que el plástico sintético, el coste de cada Jelly-Fad, entre 180 y 300 dólares, dependiendo del tipo y cantidad de materiales usados, es similar al de los FAD de plástico porque los primeros requieren menos material.
Son incluso más baratos que algunos objetos convencionales que rondan los 600 dólares sin boya de geolocalización.
De lo aprendido hasta el momento, se deriva que no hay evidencia científica sólida (las investigaciones lo certifican) que indique que las diferencias en los componentes o diseños de los FAD (forma, tamaño, color) influyen en el proceso de atracción o agregación de los túnidos.
Se ha planteado la hipótesis de que otros factores, como la trayectoria de los FAD o las áreas recorridas y las agregaciones de peces distintos del atún puedan tener un papel importante en la atracción de túnidos.
El Jelly-FAD ha sido desarrollado por la Fundación Internacional para la Sostenibilidad de los Productos del Mar (ISSF) y oceanógrafos físicos del Institute de Ciències del Mar en Barcelona. El proyecto se inició en septiembre de 2022 y su construcción concluyó en febrero de este año. Fue fundado por la FAO, ISSF, AZTI, la asociación Common Oceans, y el Fondo Mundial para el Medio Ambiente.


Resultados preliminares y futuro
Los resultados preliminares de las pruebas reales en condiciones de pesca en el mar muestran que el Jelly-FAD agrega cantidades comerciales de atún y cuenta con más de seis meses de vida operativa, adecuada para fines de pesca ya que rara vez se opera con FAD de más edad porque la mayoría probablemente están fuera del caladero, robados o hundidos.
Debido al alto número de pérdidas y abandonos de FAD, cambios de manos, hundimientos o desactivaciones de zonas fuera de pesca, las pruebas requieren el despliegue en el mar de muchas unidades de forma continua a lo largo del tiempo para obtener resultados significativos. Capitanes y armadores de otras flotas también probaron el nuevo dispositivo por iniciativa propia, pero no se tienen datos.
El diseño del Jelly-FAD reduciría significativamente el impacto de la pesca en ecosistemas vulnerables en comparación con un diseño convencional que utiliza una gran cola de red de nailon, que permanecerá en el ecosistema indefinidamente.
Tras escuchar iniciativas de los pescadores, los investigadores trabajaron en reducir aún más el peso y la cantidad de boyas de plástico necesarias para la flotación. A medida que avancen los experimentos, la estructura del Jelly-FAD probablemente evolucione en manos de los pescadores. manteniendo los conceptos claves de la oceanografía física sobre flotación y arrastre, pero cambiando la forma del ancla o balsa utilizada para atraer a los peces.

Consejos para la construccción del Jelly-Fad

 +Usar materiales biodegradables o naturales como cuerdas de fibra natural, hojas de palma y troncos. Sustituir redes por paneles de tela. Usar una balsa (o plataforma flotante equivalente) descubierta o parcialmente cubierta con un material que no sea malla.
+A la hora de ensamblar la sección sumergida del dispositivo, usar materiales como cuerdas flojas para que los animales no se enmallen.
+Para desalentar que las tortugas descansen sobre los FAD es bueno utilizar objetos flotantes en forma de tronco (cilíndricos) o esféricos.

El Jelly-FAD fue distribuido a los buques colaboradores de ISSF para su despliegue, uso en la pesca, seguimiento y recogida de datos. El objetivo, monitorear su integridad estructural a lo largo del tiempo para diferentes niveles de peso y flotabilidad y estudiar cómo agrega atún y se desplaza. El conocimiento adquirido se expondrá en informes, talleres y recomendaciones de gestión para la transición a BioFADs y a este nuevo modelo. Estas son las pruebas:

Pruebas en la mar con Jelly-FAD
1. El mar Mediterráneo (ISSF-Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona): Este mar fue seleccionado por ISSF para el primer ensayo controlado con un prototipo de Jelly-FAD en condiciones reales de pesca debido a la falta de flotas que pescaban con FAD a la deriva. Comenzaron en 2021 y tras siete meses, de 10, cuatro funcionaban bien, En mayo de 2022 empezaron con una versión mejorada, más liviana y con componentes orgánicos, que redujo aún más la necesidad de flotación.
2. En el océano Pacífico oriental con la flota Ugavi (ISSF):  500 Jelly-FAD desplegados y un esfuerzo continuo con un 20 % de despliegues regulares de Jelly-FAD sobre el total de FAD. Las pruebas iniciadas en 2021 continuaron hasta 2023.
Hubo dos pruebas. En la primera, la cuerda era de cáñamo de Manila y la lona de yute. En la segunda, la cuerda de algodón y la lona de yute. Profundidad de 50 metros.
Los primeros 150 Jelly-FAD no ofrecieron resultados significativos debido a la escasez de datos por su hundimiento, robo, salida de zonas de pesca o escasas visitas. Gracias al esfuerzo de los armadores para continuar con las pruebas, los nuevos dispositivos comenzaron a funcionar correctamente y a agregar atún, lo que permitió a los barcos aumentar visitas y capturas, y los pescadores aprendieron el manejo del dispositivo y confiaron en su eficacia.
3. Océano Pacífico oriental con la flota NIRSA de Ecuador (ISSF- Comisión Interamericana del Atún Tropical ): Desplegó Bio-FAD de diseño convencional y comenzó a probar el Jelly-FAD con 100 unidades de cuerda y lona de algodón y a 50 metros de profundidad a mediados de 2022. Un esfuerzo continuo permitió un despliegue regular del 20% de Jelly-FAD del total de dispositivos.
La vida útil de ambos diseños resultó ser muy corta, alrededor de 50 a 55 días. Los científicos han recomendado una revisión del proceso constructivo para comprobar si la flotación, el peso y los diferentes pasos son apropiados, ya que los resultados de otras flotas muestran una vida útil de cerca de cuatro meses.
4. Océano Pacífico occidental con Caroline Fisheries Corporation (CFC) (Financiado por ISSF-La Comunidad del Pacífico-FAO-AZTI): Desplegó un total de 100 Bio-FAD, el 50% de los FAD experimentales probados eran un diseño que copiaba el convencional, pero con materiales biodegradables (cuerda de cáñamo de manila y lona de yute); y el otro 50% desplegado era el modelo Jelly-FAD, con cuerda: de algodón y lona de yute.
Realizó dos pruebas a 60 metros de profundidad. La primera con 29 Jelly-FAD, 44 diseños convencionales fabricados con materiales orgánicos y 50 FAD convencionales. La segunda con 27 Jelly-FAD.
Los primeros resultados mostraron que el Jelly-FAD duró más y se desplazaba más lentamente que el Bio-FAD de materiales orgánicos. Se capturaron 95 tn con Jelly-FAD y 35 con FAD biodegradable. No hubo capturas con FAD convencionales. El bajo número de visitas y capturas no permite un análisis completo de las posibles diferencias entre FAD biodegradables y convencionales. Los datos de biomasa y trayectoria registrados por boyas ecosondas conectadas por satélite no mostraron diferencia clara en los patrones de agregación de atunes entre los tipos de FAD.
Esta flota seguirá probando únicamente Jelly-FAD con un nuevo proyecto liderado por la Comunidad del Pacífico (SPC)
5. Océano Pacífico occidental y oriental con la flota atunera de cerco estadounidense (ISSF-Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica-SPC): Se desplegaron 216 Jelly-FAD a lo largo de 2022 y las pruebas continuaron en 2023.
Construidos con cuerda y lona de algodón y para 50 metros de profundidad. Los resultados aún no están disponibles.
6. Océano Pacífico occidental con flotas de Silla Group, Carolina Fisheries Corporation, Cape Fisheries, American Tunaboat Association, FCF Fishery y más de 14 empresa pesqueras. (EE.UU.- UE – SPC – ISSF). Las pruebas iniciadas en 2022 forman parte de un proyecto cientifico de tres años de la Comisión de Pesca del Pacífico Central Occidental,(SPC), El primer dispositivo, con cuerda y lona de algodón a 50 metros de profundidad, se desplegó con éxito en marzo de 2023 en Pohnpei (Estados Federados de Micronesia). Se habían construido 100 hasta abril. Al final del proyecto, se habrán desplegado 403. La prueba durará 10 meses.
7. Océano Atlántico con flotas de cerco y caña de Ghana (ISSF-FAO-AZTI): 133 Bio-FAD desplegados, con cuerda y lona de algodón y a 60 metros de profundidad, 35 Jelly-FAD y 95 de diseño convencional con materiales orgánicos. Se realizaron pocas visitas debido a la pérdida de los dispositivos por robo, hundimiento o salidas de la zona de pesca. Para obtener resultados de su rendimiento se requieren más implementaciones. Se analizarán las trayectorias de las boyas ecosonda y la biomasa.
8. Océano Atlántico con la flota Pevasa (ISSF-FAO): Durante 2022-2023 ha probado alrededor de 200 Jelly-FAD fabricados para 50 metros de profundidad con cuerda y lona de algodón. Los primeros resultados muestran un buen desempeño del Jelly-FAD.
9. Océano Atlántico con la flota de Opagac (AZTI-ISSF): Desplegaron 214 Jelly- FAD fabricados con cuerda y lona de algodón para 60 metros de profundidad durante el 2022. Los resultados no mostraron diferencias significativas entre el Jelly-FAD y el Bio-FAD convencional. Sólo se realizaron 10 visitas, por lo que se necesitarían más implementaciones para obtener resultados significativos. Continuaron con las pruebas.
10. Océano Atlántico, flota de Vía Océan (Via Ocean-ISSF): Esta flota francesa ha desplegado 60 Jelly-FAD y continua este año. Los resultados aún no están disponibles.

Reducir emisiones contaminantes en la cadena de valor del pescado

0

Texto: Juan Carlos Barros

En la actual cadena de valor europea es necesario adoptar soluciones para mitigar los efectos del cambio climático a través de la reducción de las emisiones que sean coste-efectivas, para lo cual hay que identificar primero los puntos más calientes de la contaminación por los gases de efecto invernadero (GEI).

En un reciente estudio patrocinado por la Comisión Europea, se señalan tres que son determinantes  en servir mejor a la demanda del mercado para la mayoría de productos de la pesca, concretamente: el modo de transporte, el material de embalaje y el almacenamiento de larga duración del pescado congelado.


En donde se dan las mayores emisiones GEI es en el transporte por carretera , sobre todo en los viajes internacionales emprendidos por grandes camiones, pero también en los transportes a nivel local o regional por vehículos medianos y pequeños.


Concretamente se han medido  y comparado los distintos tamaños y su impacto en la contaminación total; así por ejemplo tenemos que por cada 100 km. los camiones grandes producen emisiones GEI de 0,02 kg CO2-equivalente por kg de producto, mientras que los camiones medianos producen 0,1 kg CO2-equivalente por kg de producto, y en los mas pequeños las emisiones pueden llegar a ser de 0,5 kg CO2-equivalente por kg de producto. A este respecto es importante señalar que aunque el transporte internacional por carretera produce las más altas emisiones, el local y regional cuando las cargas son más pequeñas llegan a causar más intensidad de emisiones por peso de producto.

En el caso del pescado fresco las cadenas de suministro europeas confían en rutas regulares que operan para cubrir la demanda de los supermercados  y realizar una entrega rápida, normalmente dentro de las 24 horas de la descarga a tierra del pescado, lo que lleva a realizar cargas que pueden ser sustancialmente menores de las que económicamente se podrían  llevar a cabo, aumentando así la intensidad de la contaminación.


Las emisiones del transporte aéreo, por su parte, son las mayores que se han registrado  con un impacto climático  de más de 10 kg CO2-equivalente por kg de producto. Pese a lo cual hay cadenas de valor que confían en los vuelos charter, sobre todo para los crustáceos vivos o los filetes de pescado ultracongelados. Igualmente sucede con algunas importaciones que llegan por vía aérea, como es  el caso de la merluza congelada de Chile.
El segundo lugar de los puntos calientes son los volúmenes de residuos que se generan con el empaquetado desde que se efectúa la transformación del producto hasta que llega al centro de distribución,  que aunque tengan poco efecto directo sobre las emisiones GEI, sin embargo para las empresas transformadoras, y sobre todo para los minoristas, el principal problema son las cajas de poliestireno se usan ampliamente y no se reciclan.

El empaquetado puede implicar, paradójicamente, más material del propio paquete que del producto pesquero a la venta, con las mayores cantidades en los productos enlatados tanto en vidrio como en metal, con típicamente 0,6 kg CO2-equivalente por kg de producto en los tarros de vidrio y alrededor de 1 kg CO2-equivalente por kg en el atún enlatado en aluminio.


El tercer punto clave es el almacenamiento de pescado congelado a largo plazo, donde una cantidad bastante sustancial de energía se usa para la refrigeración y el congelado, incluyendo el almacenamiento congelado hasta un año, así como en  la producción de escamas de hielo. Las emisiones totales típicas varian en estos casos desde 0,01 a 0,09 kg CO2-equivalente por kg de producto. No obstante hay una gran variación en las cadenas de suministro debido a la heterogeneidad de las instalaciones y a los refrigerantes utilizados en las plantas de congelación  y almacenamiento.

También es significativo el uso de la energía en la refrigeración en la venta al por menor, típicamente con 0,05 a 0,1 kg CO2-equivalente por kg de producto, que produce como efecto indirecto pérdidas en el canal comercial y en estos casos  para cubrir la demanda del mercado se suelen realizar capturas extraordinarias y operaciones de pesca posteriores, lo que añade un extra de hasta 0,2 kg CO2-equivalente por kg de producto.


En el desarrollo de los puntos calientes  intervienen fundamentalmente dos factores: la diversidad de la infraestructura  y los materiales utilizados, incluyendo tanto la energía  usada en la refrigeración como el combustible para el transporte y los materiales para el empaquetado.
En cuanto al tipo de productos, hay que tener en cuenta que el pescado fresco tiene una vida limitada para la venta de unos pocos días, mientras que los productos elaborados, ya sean cocinados, enlatados o congelados, disponen de un margen más largo, de manera que no hay constricciones derivadas del tiempo de transporte y el resultado es, por ello, mas eficiente.
Cuando el consumo de energía, el uso de agua, las pérdidas de refrigeración, la inclusión de ingredientes o el uso de paquetes  se manifiestan en las cadenas de valor, la distinción entre desechos y coproductos acaba por modificar la distribución de los efectos contaminantes. Así tenemos el caso del fileteado de pescado donde 1 kg de pescado puede producir 333 gramos de filetes, dependiendo de la especie y la temporada. Hay que pensar aquí que al añadir los recortes de pescado como desperdicios se sumarían las emisiones en todas las fases.
La eficiencia en esa transformación puede tener también impacto desde el punto de vista del producto final y  como no todo el pescado descargado es para consumo humano, los rendimientos de las operaciones de fileteado y desescamado pueden variar desde el 25 al 70%, aunque es cierto que los residuos en forma de recortes, cabezas y piel se pueden usar en la fabricación de harina o aceite de pescado.


Cuando la reducción de las emisiones de los GEIs se hace directamente incluye aspectos como el equipamiento de recuperación del vapor que se puede usar en las condensaciones y la energía de la maquinaria, como ya se hace en las plantas de fabricación de harina de pescado.


Igualmente está la instalación de iluminación LED, que posee una serie de ventajas sobre al luz incandescente, incluyendo el menor consumo, más larga vida util y mejor robustez física. Ademas tenemos el mejor aislamiento de las tuberías utilizadas en los procesos de elaboration para reducir la pérdida de calor o frío, el uso posterior del intercambio de color en los equipamiento  para asegurar que el calor obtenido en los procesos de fabricación se reutilice y un cambio a las fuentes de energía renovable  a lo largo de toda la cadena de valor.


Para comprender los cambios estructurales que son necesarios en orden a mejorar las cadenas de valor  europeas hay que tener en cuenta varias herramientas que se pueden utilizar como son por ejemplo: el alineamiento de los catálogos en las subastas de pescado a nivel nacional y europeo, la información sobre subastas futuras, el desarrollo de la trazabilidad digital, la estandarización en los formatos de intercambio de datos y la existencia de un mercado central.

Los cambios en las estrategias industriales, por su parte, pueden llevar también a mejoras en el impacto de las emisiones contaminantes GEI. Así tenemos la estrategia de producción más limpia, la certificación de los productos, las estrategias de transformación de los productos de la pesca por temporada, las cadenas de valor más cortas, tanto geográficamente como en el número de intervinientes, y las estrategias de transporte colaborativas son algunos ejemplos. Es importante señalar también, a estos efectos, que la aplicación de las nuevas tecnologías  se combina a menudo con una nueva estrategia que aspira a lograr  su máxima eficiencia. La automatización, y la consiguiente reunión de datos,  es uno de los mejores ejemplos, dado que los agentes que forman parte de la cadena de valor son entidades económicas, sus prioridades están dentro de los ámbitos del servicio al consumidor, la rentabilidad financiera en forma de retorno de sus inversiones  y la viabilidad del negocio, de modo que las emisiones GEI figuran más abajo en la lista.  
La inversión y el beneficio serán necesarias para efectuar los cambios técnicos y estratégicos en un futuro próximo, mientras que la investigación y la propia experiencia, aunque ya sean altas todavía hay muchos aspectos en los que no han entrado.