miércoles, mayo 25, 2022
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Un congreso debate en A Coruña la convivencia de la pesca con la eólica off shore

Científicos, pescadores, ambientalistas y representantes del Estado y de la Xunta participarán en un acto abierto al público

La Estrategia Verde de la Unión Europea (UE) prevé multiplicar por cinco la capacidad eólica marina en el 2030, cuando se proponen que se produzcan en aguas de los Veintisiete al menos 60 gigavatios, la quinta parte de los 300 que querrían para el 2050. En esa línea, en España se proyectan parques de aerogeneradores flotantes en distintas zonas; entre ellas, en la costa gallega. Candente, con división de opiniones, el debate sobre si pueden compatibilizarse con la pesca llegará el día 7 a A Coruña.

Científicos, pescadores, ambientalistas y representantes del Estado y de la Xunta participarán en un acto abierto al público que organiza Fremss, la Fundación Rendemento Económico Mínimo Sostible e Social. Pretenden «contribuir al necesario debate sobre os planes de ordenación mariña, de transición energética y, o cambio climático, la implantación de eólicos flotantes y su coexistencia con la pesca y la protección de los ecosistemas».

Invitan a todos los interesados a un debate que se celebrará en el salón de actos de la Lonja de A Coruña. Participarán la directora de Pesca en Galicia, la subdirectora nacional para la Protección del Mar, un representante de la promotora del parque eólico Nordés, uno de Adega, otra del Observatorio de Litoral de la Universidade da Coruña (UDC) y el de la Plataforma en Defensa da Pesca e dos Ecosistemas Mariños. Clausurará el rector de la UDC.

Oposición al parque eólico del Cabo de Gata

Tras analizar el proyecto de parque eólico marino Mar de Ágata, promovido por la mercantil “Parque Eólico Marino Mar de Ágata, S.L.”, sociedad formada por “BlueFloat Energy” y “Sener Renewable Investments”, se considera que la actuación supondría un gran impacto paisajístico, afectaría a las aves y el medio marino y no cumple con los criterios básicos de transición ecológica justa y democrática.

Colectivos y las personas adheridas a la Plataforma Stop Parque Eólico Mar de Ágata quieren mostrar y argumentar su contundente oposición al proyecto de parque eólico marino frente a la costa del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.

Somos conscientes de la necesidad de descarbonización de nuestro modelo energético para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, por lo que las energías renovables, bien planificadas, son una buena opción para alcanzar los objetivos marcados por la Unión Europea. Consideramos que este proceso debe abordarse adoptando un modelo de transición energética descentralizado y participativo, con estrategias de reducción del consumo mediante la mejora de la eficiencia energética y con el menor impacto posible sobre el medio ambiente.

Rechazamos el Proyecto por los siguientes motivos:

1. SUPONDRÁ UN GRAN IMPACTO PAISAJÍSTICO.

El parque eólico ocupará una superficie de 70 km2. Estaría situado frente al tramo litoral que va desde La Isleta del Moro hasta Agua Amarga, a menos de 5 kilómetros del límite de Parque Natural. Debido a las grandes dimensiones de los aerogeneradores (261 m de altura hasta el extremo de las palas), se podrán ver perfectamente desde gran parte de la costa del Parque y con mayor facilidad cuanto más elevados sobre el nivel del mar nos situemos.

Supondrá la destrucción del paisaje natural, siendo este uno de los principales valores del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. La instalación del parque eólico resulta inadmisible, ya que sería visible durante el día desde muchos kilómetros de la costa y durante la noche luces intermitentes irrumpirían en el cielo nocturno sobre el horizonte.

La cuestión paisajística no es en absoluto banal, y prueba de ello es que el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, fue declarado como tal mediante el Decreto 314/1987, de 23 de diciembre, concediéndole un régimen jurídico especial con la finalidad de «atender a la conservación de sus ecosistemas naturales y valores paisajísticos» (cita textual del Decreto). El singular paisaje natural del espacio protegido Cabo de Gata-Níjar supone un aspecto de gran transcendencia tanto para la calidad de vida de las personas que residen en él, como para la función de “atracción” que tiene en el desarrollo de las actividades económicas vinculadas al espacio natural.

Los principios que propugnan la conservación del paisaje como recurso favorable para el desarrollo local están amparados por el Convenio del Paisaje del Consejo de Europa y el artículo 34 de la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. El Decreto que aprueba el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, con objeto de evitar el impacto paisajístico de los parques eólicos, establece su expresa prohibición en el artículo 5.3.9. Aunque ciertamente el parque eólico proyectado se ubica fuera de los límites del Parque Natural, a una distancia mínima de su límite marítimo de 4,91 km, es más que obvio que el impacto paisajístico existe, al situarse dentro de las cuencas visuales de gran parte de su costa.

2. TENDRÁ EFECTOS NEGATIVOS SOBRE LAS AVES Y EL MEDIO MARINO.

El parque eólico es una fuente de emisión de ruido, tanto durante la fase de montaje, como en la fase de explotación y desmantelamiento, que puede afectar a los peces y mamíferos marinos. Los artefactos flotantes irán fijados al lecho marino mediante anclajes y se instalará una red kilométrica de cables enterrados y suspendidos en el mar que puede afectar a los hábitats y comunidades bentónicas. También genera campos electromagnéticos, contaminación lumínica nocturna y crea obstáculos con riesgo de impacto para tortugas marinas.

En la zona marina donde pretende instalarse el parque eólico existe un Hábitat Crítico para los Cetáceos (CCH). Estos hábitats se designaron mediante el «Acuerdo de Mónaco sobre la conservación de los Cetáceos del Mar Negro, el Mar Mediterráneo y la Zona Atlántica Contigua» (ACCOBAMS), adoptado en Mónaco el 24 de noviembre de 1996 y ratificado por España el 2 de febrero de 1999. El objetivo de este acuerdo es adoptar medidas coordinadas para conseguir y mantener un estado de conservación favorable para los cetáceos. Teniendo en cuenta el impacto negativo que un parque eólico marino tendría para los cetáceos, resulta inapropiado instalar uno precisamente en una zona protegida considerada como un hábitat crítico. En las aguas del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, y obviamente en el espacio marino adyacente, destaca la presencia de delfín mular (Tursiops truncatus), delfín común (Delphinus delphis), calderón negro (Globicephala melas) y calderón gris (Grampus griseus).

Los parques eólicos provocan mortalidad de aves por impacto contra los aerogeneradores. Además, existen estudios que han puesto de manifiesto el efecto barrera que provocan los parques eólicos marinos sobre las aves. El parque eólico proyectado se encuentra en un tramo de costa que es zona de paso de las migraciones norte-sur junto con el Estrecho de Gibraltar. El citado efecto barrera de estos parques obliga a las aves a gastar más energía, peligrando el éxito de la migración. Además, la iluminación nocturna de los aerogeneradores aumenta el riesgo de colisión por confusión de sus referencias geográficas.

3. NO CUMPLE CRITERIOS DE UNA TRANSICIÓN ECOLÓGICA JUSTA.

La macro instalación industrial proyectada, responde a un modelo de explotación de las grandes multinacionales que controlan el mercado de la energía y venden la producción en la autopista energética, explotando el territorio sin miramientos y priorizando el beneficio económico, con escasas o nulas ventajas para la población local.

El parque eólico no generará (como dicen) miles de puestos de trabajo, y mucho menos en la población local, ya que en en este tipo de instalaciones sólo intervienen empresas especializadas debido a la compleja tecnología de los aerogeneradores, con múltiples componentes industriales suministrados por el fabricante. La construcción y mantenimiento de estas macroindustrias sólo está al alcance de grandes empresas especializadas.

POR TODO LO ANTERIOR:

  • Apostamos por un modelo energético descentralizado y participativo, bien planificado, con el menor impacto ambiental posible. Un modelo distribuido, basado en aproximar la generación de energía a los centros de consumo y en la gestión de la demanda, ahorrando inversiones, costes y abaratando el precio de la energía para la población, en el que se priorice el ahorro mediante la eficiencia energética.
  • Consideramos inadmisible la instalación del parque eólico por su gran impacto paisajístico y por situarse muy próximo a una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), de una Zona Especial de Conservación (ZEC) de la Red Natura 2000, de la Reserva de la Biosfera Cabo de Gata-Níjar, de una Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterráneo (ZEPIM) y de una Reserva Marina. Es evidente que la fauna no entiende de límites administrativos de los espacios naturales protegidos y esos límites legales, que se trazan sobre un papel, no les van a proteger de un parque eólico situado a menos de 5 km del límite de un Parque Natural con todas las figuras de protección mencionadas.
  • Dado que actualmente no existe una adecuada planificación energética a nivel nacional, no debe aprobarse ningún parque eólico marino hasta que no se aprueben definitivamente todos los documentos en trámite o previstos, como son: la Estrategia Española para el Desarrollo de la eólica Marina, el Plan Estratégico Nacional para la Protección de la Costa frente a los efectos del cambio climático, la Ley de Cambio Climático y Transición Ecológica y los nuevos Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM).
  • Dado que no existe experiencia previa en la instalación de parques eólicos marinos en el Mediterráneo, debe tenerse en cuenta el principio de precaución, ya que el daño ambiental sobre la biodiversidad no puede ser conocido previamente, tanto los efectos a medio como a largo plazo, y por lo tanto, no se pueden adoptar las medidas para neutralizarlo.
  • Nuestra posición no debe considerarse como insolidaria, o como algunos denominan “Nimbys” (not in my back yard) por rechazar este proyecto, ya que la provincia de Almería cuenta con numerosas plantas fotovoltáicas y parques eólicos en funcionamiento y con decenas de proyectos en trámite, por lo que ya han sido superadas con creces las expectativas del PNIEC 2030 en nuestra provincia.
  • Estamos de acuerdo con la necesidad de producir energía a partir de fuentes limpias que no produzcan contaminación ambiental, entre cuyas posibilidades está la energía eólica, pero no se puede dar “carta blanca” a todo proyecto de parque eólico por llevar la etiqueta de “energía limpia” o “renovable”, ya que no es sinónimo de sostenible. Energías renovables SÍ, pero NO ASÍ, es el eslogan que desde hace tiempo se está repitiendo frente a los proyectos que, por su ubicación, dimensiones u otros aspectos, tienen un impacto negativo sobre el medio ambiente, la sociedad o la economía local.

Por todo ello, los colectivos y las personas adheridas a este manifiesto «están convencidos de que proyectos como el macro Parque Eólico Marino Mar de Ágata frente a la costa del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, no es el mejor camino hacia la descarbonización mediante energías renovables. El Parque Natural Cabo de Gata-Níjar es un espacio de alto valor ecológico y paisajístico de singular belleza, que debemos preservar. No podemos perder el horizonte. Defendamos la esencia y biodiversidad del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, para nuestro disfrute y el de generaciones venideras», señalan

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