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sábado, febrero 4, 2023
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La costera de bonito finaliza sin que se hayan pescado 1 millón de kilos

La  costera del bonito se da por finalizada ya sin que se agotara la cuota tope asignada. El fin de la campaña ha sido consecuencia de los malos tiempos en la mar que han impedido proseguir las faenas. Esta situación ha hecho que cerca de 1 millón de kilos se hayan quedado sin pescar. Ahora, la flota de bajura esperará a que mejoren las condiciones meteorológicas para reanudar la pesca que en estos meses se centrará en la captura de sardina. 

El saldo de la campaña finaliza con cerca de 17.000 toneladas capturadas, desde junio a octubre. La costera ha recibido una valoración «positiva» por parte del presidente de la Federación de Cofradías de Gipuzkoa, Eugenio Elduayen, aunque al «mejor precio» se le ha acompañado  un mayor gasto de gasoil. «En total cada barco grande ha tenido que gastar 40.000 litros de gasoil más que el año anterior con lo que el mayor ingreso por el precio se compensará en parte con un mayor gasto».

El buen precio ha sido posible porque la costera ha sido más pausada con una cotización de 50 céntimos más por kilo, con una media de 4,25 euros frente a los 3,75 euros del 2021. Además hay que tener en cuenta que la campaña ha finalizado en los meses habituales. La del 2021 acabó el 16 de agosto, la de 2020 finalizó el día 19 de agosto, la campaña del 2019, el  27 de agosto, y la del 2018, el día 23. En 2017 se cerró el 13 de octubre y en 2016, el 5 de ese mes, época hasta ese momento habitual.

En este sentido, el diferencial aproximado era de 50 o 70 céntimos más caro el kilo de bonito que el año pasado, situado entre 4,20-4,30 euros, «pero también por la inflación los
precios de las materias primas han subido». 

Hace escasos días se logró superar el 90 por ciento de la cuota y la Secretaría General de Pesca,a petición de las Cofradías no  llevó a cabo  el cierre precautorio para que la flota pudiese recuperar los días perdidos por el amarre, pero como han  seguido los fuertes vientos, el sector pesquero decidió  por dar por finalizada la campaña.

El bonito más lejós

Los barcos del bonito arrancaron fuerte la campaña teniendo que desplazarse hasta la zona de Gijón y Asturias, en donde han transcurrido la mayor parte de las faenas. Una vez llegados a agosto percibieron que la costera se iba a largar en el tiempo, ante los menores consumos de la cuota asignada que disponían. No obstante, los malos tiempos jugaron una mala pasada y tuvieron que permanecer en puerto durante varios días a consecuencia de las malas inclemencias meteorológicas.  El fuerte ritmo de las capturas en septiembre con unas descargas diarias de 206 toneladas frente a las 125 de agosto hicieron que para finales de septiembre alcanzase casi el 90 por ciento de la cuota  fijada en 18.127 toneladas. La flota, compuesta por pesqueros vascos, gallegos, asturianos y cántabros y vascos se dividió en tres grupos. Un grupo se situó a unos 500 kilómetros al norte de A Coruña  y a unas 300 al oeste de la Bretaña francesa (el más numeroso), otro a más de 280 al norte de Santander  y un tercero a unos 45 al norte de Avilés  (el más pequeño) con todo el gasto de gasoil que conllevaba el desplazamiento.

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La costera se ha caracterizado por el desplazamiento del túnido a la zona de Asturias y Galicia, en donde se han realizado las descargas para después comercializarlas en los-
puertos de cada embarcación. Esto ha obligado a la flota a realizar un mayor consumo de gasoil en búsqueda de la especie. Junto a ello, se une que la costera ha sido más «diferente» que en anteriores ejercicios en los que el bonito entraba «muy pronto» en el Golfo de Bizkaia y se concluían las capturas para agosto.

No obstante, el presidente de la Federación de Cofradías de Gipuzkoa, Eugenio Elduayen, decía que » la costera ha sido más parecida a la de los años propios de costera, en que finalizaba a finales de septiembre o principios del mes de octubre, pero también hemos permanecido más tiempo en la mar, en la zona de Lugo, Asturias e incluso más arriba, y más tiempo consumiendo gasoil. Antes la especie estaba más cerca, aunque en algunos años algunos barcos marcharon a Irlanda», decía Elduayen.

En este sentido, ante el aumento del precio del combustible para los arrantzales como consecuencia de la crisis energética por la guerra en Ucrania y la presión en el suministro hacia Europa desde Rusia, el responsable de las Cofradías de Gipuzkoa decía que «aunque el precio en la lonja ha sido superior también hemos gastado más que otros años, tanto en mar como en tierra porque los desplazamientos han sido mayores».

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