jueves, octubre 21, 2021
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“En Acerga creamos una bolsa de empleo porque apostamos por el futuro del cerco”

José Manuel Saavedra Amoedo es presidente de la Asociación de Armadores del
Cerco de Galicia Acerga, la asociación creada en 2014 para gestionar de forma más equitativa y solidaria las cuotas de jurel y caballa, representa actualmente a 117 de los 147 armadores del cerco en Galicia. Su constitución como Organización de Productores en 2018 le ha permitido desarrollar numerosas medidas encaminadas a mejorar la actividad, a promover la conservación de los recursos y a dar a conocer el trabajo que realizan. Esta apertura a la sociedad la han realizado a través de una original campaña de promoción en colegios y de un vídeo documental que se puede contemplar en su página web y en youtube. Otra de las iniciativas que han desarrollado este pasado año tiene mucho que ver con su apuesta por la pesca del futuro: la creación de una bolsa de empleo que conecta a trabajadores y armadores. Porque una flota no es más que barcos encallados si les falta el hálito de las tripulaciones, el principal capital de estas empresas.

Vigo/M. BEREA

-Acerga es la asociación mayoritaria del cerco en Galicia, ¿cuándo se creó y con qué objetivos?
Fue en 2014 a raíz del reparto de cuotas de jurelo y caballa, que dejó a muchos barcos con asignaciones muy escasas e incluso a alguno sin nada. Para salir de esa situación, se decidió hacer una gestión conjunta de las posibilidades de pesca para que todos los barcos tuviesen acceso a las pesquerías. Ahora mismo, somos la asociación gallega de armadores de cerco con mayor número de socios, ya que representamos a 117 buques de los 147 que hay en activo. En puestos de trabajo, esto equivale a un millar de empleos directos. Nuestros socios están presentes en todos los puertos de cerco de nuestra comunidad autónoma e incluso tenemos uno asturiano. De esta forma, se pueden encontrar barcos de Acerga desde Vigo a A Coruña, pasando por Redondela, Moaña, Bueu, Portonovo, Portosin, Ribeira, Camariñas, Malpica, Laxe, Sada, Ares, Pontedeume, Cariño, Burela y Lastres. En la mayoría de estos puertos, este oficio del cerco es el principal motor económico.


¿A qué tipo de empresa representan?

Hablamos de 117 empresas familiares que, en muchos casos, han pasado de abuelos a padres y, ahora, a sus hijos, jóvenes que ven en este oficio un nuevo punto de partida y un modo de vida. En nuestra asociación hay barcos de todos los portes, desde los más grandes, con 114 GT y con doce marineros a bordo, hasta los más pequeños, con 1.94 GT y 3 tripulantes.
Es una flota de un porte muy heterogéneo, donde los más grandes se desplazan a las
costeras de verdel y anchoa a aguas del Golfo de Vizcaya, mientras que los más
pequeños trabajan todo el año al abrigo de las rías gallegas.


¿A qué especies objetivo se dirige esta flota?

Son fundamentales para nosotros la sardina, el jurel, la caballa y la anchoa, además de otras a las cuales hemos tenido que recurrir debido a la escasez de las posibilidades de pesca de las principales especies. Esta escasez provoca que se opte por la gestión
conjunta de cuotas entre todos los asociados, haciendo una bolsa común para su
consumo y disfrute racional entre los barcos. Esto nos ayuda a amortiguar las grandes diferencias que pueden existir en las cuotas asignadas a barcos de similar porte. Se trata de un modelo con el que llevamos trabajando desde que se puso en marcha el Plan de Gestión del Cantábrico y Noroeste, allá por el año 2015. Consideramos que esta gestión conjunta y solidaria ayuda a hacer viable la actividad y a que ésta pueda ser sostenible a largo plazo.


A finales de 2018 se constituyeron en organización de productores, ¿por qué?


Bueno, consideramos que era el paso lógico que teníamos que dar. En ese momento,
empezamos a crecer. En 2019 establecimos una casa de subastas en el puerto de A
Coruña con la misión de vender todo el producto de los buques socios de la OPP y que estos beneficios redundaran en los propios socios. Con toda la experiencia adquirida en esta primera casa subastadora, en 2020 desembarcamos con otra en el puerto de Vigo y, a día de hoy, ambas siguen a pleno rendimiento buscando la mejor comercialización de nuestro pescado. Esta experiencia y este paso adelante nos hizo pasar de una facturación de 9.5 MM € en 2019 a los 12.5 MM € en 2020.


-Llevamos un año de pandemia, ¿cómo la han vivido en la asociación, han notado una bajada en las ventas o en los precios?

Ha sido un duro golpe para el sector de la pesca a todos los niveles, y nosotros no
hemos sido ajenos. Aunque estamos considerados como un sector de primera necesidad que no puede parar, la falta de información, el miedo en el mercado e incluso a bordo, fueron un gran escollo a librar. En este último año, hemos tenido barcos parados por tripulantes positivos y tripulaciones en cuarentena. Y hemos pasado miedo, es verdad. Pero todos los socios consideramos que era nuestro deber surtir a los mercados de un producto tan necesario como la proteína del mar. Nunca hemos parado la actividad y buena prueba es que fueron muy pocos los buques que se acogieron a los ERTE por Covid-19.


¿Notaron una bajada en los precios?

No. Durante la pandemia, y durante este pasado invierno, los precios se han mantenido en líneas generales. Debido al mal tiempo reinante y a la escasez de determinadas especies, incluso hemos visto cómo en ocasiones subían un poco. Pero ha sido un año muy duro para muchas de las empresas que conforman nuestra asociación.


En los últimos tiempos, ha habido un cambio de la asociación en el sentido de que han iniciado varios proyectos para darse a conocer a la sociedad. ¿Han tenido una respuesta positiva?


Al habernos convertido en una Organización de Productores -somos la OPP-82-, todos
los años elaboramos planes de producción con una serie de medidas encaminadas a la mejora de nuestra actividad, tanto en el ámbito económico y social, como en el aspecto medioambiental. A través de ellos, ponemos en marcha distintas acciones que nos ayudan a trasladar a la sociedad nuestra manera de trabajar, de vivir. En Galicia esto es asi una obligación, ¿qué sería de muchos puertos sin nuestros barcos?


El año pasado comenzaron un proyecto vinculado a los colegios, “O cerco, unxeito de vida”. Aunque su inicio coincidió con la pandemia, ¿cómo valoran la respuesta de estudiantes y profesores?


Esta campaña de comunicación y divulgación tenía dos vertientes, una orientada al
público general y otra, como bien dices, a los más pequeños de la casa. Con respecto a esta última, estamos sorprendidos con la gran acogida que hemos tenido por parte de los estudiantes y los profesores. Nuestro objetivo es dar a conocer en qué consiste la pesca de cerco, qué especies pescamos y que los niños sepan diferenciarlas y conozcan sus amplios valores nutritivos. Muchos comedores escolares no introducen en los menús de nuestros hijos pescado del día, que es más sabroso y, sobre todo, más sano y nutritivo que otros alimentos. Y es bueno que lo sepan.
La iniciativa, con la que seguimos este año, está dirigida a niñas y niños de 10 a 14 años y consta de una unidad didáctica específica y material audiovisual para que, mediante juegos, entiendan en qué consiste esta profesión. En cuento a la promoción orientada al público de más edad, hicimos un documental de unos 20 minutos que resume la vida y el trabajo a bordo de nuestros buques. También aquí estamos muy contentos con la respuesta que hemos obtenido.


Uno de los mayores problemas a los que se enfrenta en los últimos años el sector
pesquero es la falta de relevo generacional y de nuevos titulados. ¿Qué está
haciendo Acerga en este sentido?


Vemos que, año tras año, a nuestra asociación llegan miembros jóvenes que dan un paso al frente y toman las riendas de la empresa familiar. Y otros que, gracias a gestión de cuotas que hace nuestra asociación, invierten y crean una empresa armadora y compran un barco de cerco. Pero a nadie se le escapa que todavía existe mucho reparo en salir al mar a trabajar, fruto también del desconocimiento al que queremos poner remedio con nuestras campañas de promoción. En Acerga creemos que esta profesión vale la pena y por eso hemos creado una bolsa de empleo, un servicio que pone en contacto a trabajadores y empresarios de la asociación. Esta bolsa está dirigida a patrones, mecánicos y marineros/pescadores, es un servicio de base de datos mediante el cual los interesados recibirán ofertas de empleo vinculadas al trabajo que buscan.


¿Cómo funciona?


Es una plataforma dinámica, de uso ágil y sencillo, especializada en el sector, que
recoge los datos de contacto de la candidatura con información específica sobre la
titulación pesquera, certificados de especialidad y libreta marítima y experiencia, sobre todo en el cerco. Las empresas asociadas podrán acceder en exclusiva al listado de candidatos para contactar con ellos y, unilateralmente, negociar condiciones de contratación. De esta forma, se acercan y acortan periodos de inactividad para ambas partes. Se accede a través del portal web de Acerga y lo que buscamos es ayudar a cubrir las necesidades de personal que tienen los socios. Es una plataforma que queremos que funcione ahora y que siga creciendo en el futuro. Cuantas más ofertas y consultas de empresas, más candidaturas y mayor difusión tendremos. ¿Nuestro objetivo? Queremos que sea una herramienta fundamental para trabajar en el cerco en Galicia.


¿Y en lo que respecta a la formación?


Estamos manteniendo contactos a varios niveles para fomentar las salidas de las
formaciones profesionales a nuestro sector, que demanda profesionales preparados.

¿Algún proyecto nuevo con el que nos vayan a sorprender?


Seguiremos en esta línea, poniendo en marcha iniciativas que nos permitan dignificar la profesión y dar a conocer nuestro trabajo. También tenemos en mente un proyecto muy ambicioso: la creación de una plataforma de venta on-line accesible para todos los compradores y en la que poder vender todo el pescado capturado por nuestros barcos. Es una idea en la que llevábamos pensando algún tiempo y esta pandemia nos ha enseñado que este tipo de iniciativas son más necesarias que nunca.

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