El mayor mercado mayorista de España refleja tensión en tallas pequeñas, con incrementos en orígenes clave como España, Grecia y Turquía
El arranque de 2026 está dejando un mensaje claro en el mostrador mayorista: la lubina de talla pequeña sigue encareciéndose y la dorada de tamaño medio empieza también a moverse al alza. Según el seguimiento de precios los precios medios de venta de la lubina pequeña (menos de 600 gramos) aumentaron de nuevo en todos los orígenes habituales en Mercamadrid —Grecia, España y Turquía—, consolidando una tendencia que ya se había activado en las primeras semanas del año.
El dato es relevante por comparación: a cierre de 2025, el mercado había mostrado un comportamiento mucho más plano. En la semana 52 (22–28 de diciembre de 2025), los precios de lubina y dorada se mantuvieron estables en Mercamadrid, sin grandes movimientos entre orígenes y tallas. Ese equilibrio de final de campaña se rompió en enero: la semana 2 ya registró un salto de la lubina pequeña frente a la última semana de 2025, mientras la dorada se mantenía sin cambios destacables. Y ahora, en la tercera semana, el encarecimiento se prolonga y la dorada mediana empieza a acompañar la subida.
Por qué sube antes la talla pequeña
En términos de mercado, la talla pequeña suele ser muy sensible a ajustes de oferta y a cambios rápidos en la logística: es un formato muy demandado por el comercio minorista por rotación y precio final, y cualquier descenso puntual de entradas se traslada con rapidez a las cotizaciones. La información difundida indica que el encarecimiento se produce de forma transversal, no solo en un origen, lo que apunta más a una tensión general del segmento que a un problema puntual de un proveedor.
El contexto de 2025 ya anticipaba un mercado “tirante” en lubina en Mercamadrid, sobre todo en tallas pequeñas y medias: un análisis sectorial de misPeces describió un año con volúmenes a la baja y precios al alza en esos calibres, asociado, entre otros factores, a una menor presencia de producto turco y al peso creciente de Grecia en varios segmentos. Con ese precedente, las subidas de enero encajan en un escenario en el que la oferta no termina de recuperar holgura.
Dorada: el repunte llega más tarde, pero llega
La otra señal es la dorada mediana. Si la semana 2 se caracterizó por la subida de lubina mientras la dorada se mantenía estable, la semana 3 marca un cambio puesto que la dorada mediana procedente de España y Grecia “repuntó” (ticks up), sugiriendo que el mercado empieza a trasladar presión también a esta especie.
En la práctica, cuando ambas especies —columna vertebral de la acuicultura mediterránea— se mueven en la misma dirección, el sector interpreta que el mercado entra en una fase de reajuste de precios tras las Navidades, con productores y canal mayorista recolocando volúmenes y márgenes en pleno invierno.
Qué mirar en las próximas semanas
El siguiente paso será comprobar si estas subidas se consolidan o si el mercado corrige cuando aumenten las entradas y se normalice la operativa tras el periodo festivo. Mercamadrid, por su peso como plaza de referencia, suele anticipar el tono del consumo: si el incremento en tallas pequeñas se mantiene, las pescaderías y la restauración podrían ver tensionados los precios de compra justo en el tramo en el que el consumidor empieza a ajustar gasto tras el pico navideño.
Por ahora, el indicador es nítido: la lubina pequeña no afloja y la dorada mediana ya se mueve. Y en un inicio de año donde el mercado venía de estabilidad en la última semana de 2025, el cambio de tendencia en enero se está produciendo con rapidez.
