El mayor impulso inversor reciente de Yakarta para su flota quiere elevar la productividad, reforzar la cadena de frío y crear hasta 600.000 empleos, sin perder de vista la agenda de economía azul.
Indonesia ha puesto en marcha un ambicioso programa para construir 1.582 nuevos buques pesqueros a partir de 2026, un salto de escala que el Gobierno vincula a la modernización del litoral, la seguridad alimentaria y la reindustrialización naval. El plan —que se desplegará de forma gradual hasta 2028— cuenta con el respaldo del Reino Unido dentro de un marco de cooperación marítima bilateral, según han explicado fuentes oficiales indonesias y medios sectoriales internacionales.
La noticia sitúa el foco en un país archipelágico donde la pesca es un pilar social y económico: el Ejecutivo del presidente Prabowo Subianto defiende que la inversión en flota y en infraestructuras asociadas es “estratégica” para elevar el nivel de vida de las comunidades costeras y aumentar el consumo interno de proteína marina.
1.000 buques de 30 GT para el programa “Kampung Nelayan Merah Putih”
El proyecto no se limita a botar barcos. Su columna vertebral es el programa Kampung Nelayan Merah Putih (literalmente, “Pueblos Pesqueros Rojo y Blanco”), que busca transformar enclaves costeros en nodos con servicios modernos: muelles, plantas de hielo, cámaras de frío y logística para conectar mejor las capturas con los mercados y, en algunos casos, con cadenas exportadoras.
Según la información disponible, 1.000 de los 1.582 buques previstos tendrán alrededor de 30 GT y se asignarán a estas comunidades pesqueras modernizadas. La propia administración ha detallado que la distribución incluirá también embarcaciones de entre 5 y 30 GT, con la idea de ir escalando capacidades para permitir mareas más largas y elevar el rendimiento.
Un objetivo laboral enorme: hasta 600.000 empleos
El componente industrial es, de hecho, uno de los mensajes centrales del plan. El secretario del Gabinete indonesio, Teddy Indra Wijaya, ha afirmado que la cooperación con el Reino Unido en construcción de buques podría emplear hasta 600.000 trabajadores en Indonesia. En el desglose citado por Antara, el volumen incluiría unos 30.000 tripulantes, 400.000 empleos en producción y ensamblaje doméstico y 170.000 adicionales por efecto arrastre.
La decisión de fabricar y ensamblar los buques localmente busca reforzar la industria naval nacional y dinamizar cadenas de suministro, formación técnica y mantenimiento.
El papel del Reino Unido: apoyo y cooperación marítima
Durante una visita a Londres, el presidente Prabowo aseguró que el Reino Unido apoyará un “plan inicial” para construir 1.500 buques pesqueros, dentro de una relación que combina tecnología, financiación e inversión. En paralelo, Antara ha informado de la implicación prevista de Babcock International Group, grupo británico del ámbito naval, en la agenda de cooperación.
Más allá del capítulo estrictamente industrial, la asociación bilateral incluye compromisos sobre océanos y “economía azul”. En el marco de la asociación estratégica Reino Unido–Indonesia, ambos países recogen líneas de colaboración en protección oceánica, pesca y acuicultura sostenibles, vigilancia y control, y financiación azul (blue finance), alineadas con planes como el Blue Planet Fund.
Oportunidad… y el gran riesgo: capacidad y gobernanza
Para la economía azul global, el anuncio tiene una doble lectura.
- Oportunidad: si el despliegue de flota va acompañado de cadena de frío, trazabilidad, seguridad y profesionalización —incluida la formación de tripulaciones y personal técnico—, Indonesia podría mejorar valor añadido, reducir pérdidas poscaptura y fortalecer el tejido costero.
- Riesgo: el aumento de capacidad extractiva exige una gobernanza muy fina para evitar presiones adicionales sobre recursos y conflictos de acceso, especialmente en un entorno regional con pesquerías muy competitivas y con el telón de fondo de la lucha contra la pesca INDNR (IUU).
En esa línea, el propio diseño del programa de “pueblos pesqueros” se ha presentado como coherente con enfoques de gestión y sostenibilidad, y las autoridades indonesias lo han vinculado a una modernización “integral” que no se queda en vivienda o equipamientos, sino que pretende ordenar la actividad y profesionalizarla.
Una señal para Europa: el Indo-Pacífico acelera su agenda marítima
Desde una óptica europea, la iniciativa indonesa es un recordatorio de hasta qué punto la competencia marítima y la seguridad alimentaria están empujando inversiones de gran escala en el Indo-Pacífico. Indonesia quiere crecer en capturas y en industria, pero también ganar resiliencia: más cadena de frío, más logística y más empleo costero.
El desenlace dependerá de un detalle clave: si el salto industrial se acompasa con la capacidad real de los caladeros, el control efectivo y la transparencia de datos. Ahí se jugará si estos 1.582 buques se convierten en un modelo de modernización compatible con la economía azul… o en un factor adicional de presión sobre el océano.
