La Xunta encarga al INEGA el diseño de un prototipo experimental para monitorizar y evacuar energía marina, con una inversión cercana a 5,7 millones de euros
Galicia quiere situarse en la primera línea de la innovación en energías renovables marinas. El Consello de la Xunta de Galicia ha dado luz verde a la licitación del diseño de una plataforma flotante experimental destinada a estudiar la captación, monitorización y evacuación de energía procedente de olas, mareas y corrientes marinas en el entorno de Punta Langosteira, en A Coruña.
El proyecto, promovido por el Instituto Enerxético de Galicia (INEGA), contará con una inversión estimada de 5,7 millones de euros y se enmarca en la estrategia autonómica de diversificación energética y desarrollo de tecnologías vinculadas a la economía azul.
Un banco de pruebas en el Atlántico
La iniciativa contempla el diseño de un prototipo flotante capaz de operar como infraestructura de ensayo para distintas tecnologías de generación undimotriz y mareomotriz. La plataforma no tendrá inicialmente una finalidad comercial, sino experimental: permitirá medir el potencial energético real del medio marino gallego y validar soluciones técnicas relacionadas con la captación y el transporte de la electricidad generada hasta tierra.
El enclave elegido, Punta Langosteira, ofrece condiciones oceánicas idóneas por su exposición al Atlántico y su proximidad a infraestructuras portuarias y eléctricas. La combinación de oleaje regular y corrientes marinas estables convierte a esta zona en un laboratorio natural para el desarrollo de tecnologías emergentes.
Diversificación energética y cadena industrial
La Xunta subraya que el objetivo es doble: avanzar en la transición energética y reforzar la posición de Galicia como polo tecnológico en energías marinas. La comunidad cuenta con experiencia consolidada en energía eólica terrestre y marina flotante, así como con un tejido industrial naval y metalmecánico capacitado para asumir nuevos desarrollos vinculados a plataformas, fondeos, estructuras offshore y sistemas eléctricos submarinos.
La energía del mar representa, además, una oportunidad estratégica para complementar la generación eólica y solar, aportando mayor estabilidad al sistema eléctrico gracias a la previsibilidad de determinados regímenes de oleaje y mareas.
Economía azul y transición energética
El proyecto se alinea con los objetivos europeos de descarbonización y con las políticas de impulso a la economía azul, que promueven el aprovechamiento sostenible de los recursos marinos. La exploración del potencial undimotriz y mareomotriz podría abrir nuevas líneas de actividad industrial y tecnológica, especialmente en un contexto en el que la autonomía energética y la reducción de emisiones se han convertido en prioridades estratégicas.
Desde el sector marítimo, la iniciativa se observa con interés por su posible impacto en la industria auxiliar, los astilleros y las empresas de ingeniería offshore. Galicia aspira así a consolidar un ecosistema que combine investigación, desarrollo industrial y transferencia tecnológica en el ámbito de las energías del mar.
Un horizonte de innovación
Aunque la energía de olas y mareas aún se encuentra en fase de maduración tecnológica a nivel global, diferentes regiones atlánticas han intensificado sus programas piloto en los últimos años. Con este proyecto, Galicia busca posicionarse entre los territorios que lideren la próxima generación de soluciones renovables marinas.
La puesta en marcha del diseño del prototipo supone el primer paso para convertir el litoral gallego en un campo de experimentación avanzada, donde converjan innovación energética, industria naval y estrategia climática. Un movimiento que refuerza el papel del mar no solo como espacio productivo tradicional, sino como plataforma para el futuro energético europeo.
