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martes, abril 16, 2024
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EE.UU. reclama un nuevo espacio oceánico frente a Alaska


El espacio oceánico estadounidense podría ampliarse en una superficie equivalente a más del doble de California, en zonas oceánicas frente a Alaska, segùn una reclamación girada por el país americano.

El espacio oceánico estadounidense está a punto de experimentar una importante expansión, con una superficie equivalente a más del doble de California. Este es el resultado de un programa de 20 años para cartografiar las vastas zonas de la plataforma continental, anunciado a finales de 2023 por el Departamento de Estado estadounidense.

Se ha centrado principalmente en el Océano Ártico, donde avanzados estudios batimétricos y geológicos han elaborado mapas detallados del lecho marino. En total, Estados Unidos reclama derechos sobre 987.700 kilómetros cuadrados, más de la mitad de ellos en el Océano Ártico.

En el proyecto, de 10 años de duración, participan organismos como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica y el Servicio Geológico de Estados Unidos. Sin embargo, existe un obstáculo: la no ratificación por parte del Senado estadounidense de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982.

La senadora republicana por Alaska Lisa Murkowski ve en la ampliación del océano Ártico un incentivo para ratificar el tratado. Su proyecto de ley podría obtener finalmente el apoyo necesario, allanando el camino a importantes beneficios para Estados Unidos en términos de control y desarrollo de recursos.

Retos y conflictos internacionales
A medida que Estados Unidos avanza en sus reivindicaciones, la falta de ratificación crea desafíos, especialmente en conflicto con las reivindicaciones de otras naciones. El solapamiento con las reivindicaciones de Canadá subraya la necesidad de resolver las cuestiones territoriales.

La ampliación de la plataforma continental no sólo ofrece oportunidades económicas a través de la extracción de recursos, sino también posibles beneficios normativos. La soberanía otorgará a Estados Unidos el derecho a regular las actividades navales de otras naciones en la zona, una cuestión de creciente importancia en el contexto de las crecientes flotas de rompehielos de países como China, Corea y Japón.

En previsión de la ratificación, EE.UU. se prepara para los retos y oportunidades que se presentan en las aguas del Océano Ártico, estableciendo nuevas fronteras para la pesca y la gestión de los recursos marinos.

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