Las importaciones de camarón en España siguen al alza y consolidan al país como uno de los principales centros neurálgicos del comercio europeo de este crustáceo. Según datos de la Cámara Nacional de Acuacultura del Ecuador, en el primer semestre de 2025 España importó un 6% más de volumen y un 10% más en valor respecto al mismo periodo de 2024, confirmando una tendencia de crecimiento sostenido en los últimos tres años.
El gran protagonista es Ecuador, que con 39.731 toneladas se asegura casi la mitad del mercado español (47%). Su crecimiento interanual del 33% lo convierte en el principal socio comercial y en un proveedor estratégico para la industria española y europea.
En contraste, Argentina retrocede de forma notable: sus envíos cayeron un 21%, quedando en 18.158 toneladas (22%), lo que refleja un repliegue frente a la pujanza ecuatoriana y a la expansión asiática. China, por su parte, consolida su presencia con un incremento del 10%, alcanzando las 6.900 toneladas (8%). El resto de los suministros (23%) se reparte entre diversos países, sumando 19.141 toneladas.
Un mercado en transformación
El balance refleja una media anual de crecimiento del 3% en el periodo 2023–2025 en los primeros seis meses de cada año, lo que evidencia que no se trata de un repunte coyuntural, sino de una demanda estructural en ascenso.
España no solo se reafirma como gran consumidor, sino también como plataforma de redistribución hacia otros países de la Unión Europea, lo que multiplica su peso en la cadena de valor del camarón. Esta posición convierte al país en un auténtico hub europeo, donde se definen dinámicas de precios, disponibilidad de producto y competencia entre orígenes.
Ecuador gana terreno, Argentina pierde, China avanza
La foto del semestre muestra un escenario competitivo en transformación. Ecuador amplía su dominio en el mercado ibérico y europeo, Argentina pierde cuota de forma acelerada y China gana posiciones de manera constante.
La evolución de estos tres actores principales tendrá consecuencias directas en los precios internacionales, en la estabilidad de la oferta y en la capacidad de España de seguir siendo un centro clave de referencia en la importación y reexportación de camarón dentro del continente.
25.11.2019. Obras de construcción del parque eólico marino East Anglia One de Iberdrola en Reino Unido. Energía eólica marina. Energías renovables FIRMA: IBERDROLA
La Federación de Pescadores Escoceses (SFF, por sus siglas en inglés) ha lanzado una dura crítica contra los planes del Gobierno de Escocia para desplegar hasta 40 GW de capacidad de energía eólica marina de aquí a 2040. La organización, que representa a buena parte del sector pesquero del país, reclama una moratoria inmediata en la concesión de autorizaciones, advirtiendo que la expansión de los parques «causaría daños irreversibles al medio ambiente marino» y pondría en riesgo la supervivencia de las flotas en sus caladeros históricos.
“Una estampida” contra la pesca
En un comunicado difundido este jueves, la directora ejecutiva de la SFF, Elspeth Macdonald, calificó el proyecto del Ejecutivo de Edimburgo como «una estampida» en la que no se tiene en cuenta el impacto sobre la pesca, «una de las industrias ecológicas originales de Escocia».
«Durante generaciones hemos servido alimentos saludables, renovables y sostenibles, y ahora nos están dejando de lado por proyectos que parecen la última apuesta de un gobierno para revivir una economía en crisis», denunció Macdonald.
Demanda de garantías
La patronal pesquera subraya que no se opone al desarrollo de energías limpias, pero exige que se demuestre primero que «la industria y los mares estarán protegidos». Hasta entonces, insiste, la «única opción responsable» es frenar en seco la expansión planificada de la eólica marina.
Un pulso entre renovables y pesca
El choque entre el sector pesquero y los planes de transición energética abre un debate de fondo en Escocia: cómo compatibilizar el impulso a las renovables con la preservación de actividades tradicionales y con un ecosistema marino cada vez más presionado.
La meta de 40 GW en 2040 sitúa a Escocia entre los líderes europeos en energía eólica offshore, pero también multiplica los temores de los pescadores sobre la reducción de espacios de faena, la alteración de hábitats y la pérdida de empleos en comunidades costeras dependientes del mar.
Por ahora, el Gobierno escocés no se ha pronunciado sobre la petición de moratoria, mientras la SFF advierte que continuará movilizándose para que la voz de los pescadores sea escuchada en la transición energética del país.
El 18 de agosto, la Directora General de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, recibió el instrumento de aceptación de Nepal del Acuerdo sobre Subvenciones a la Pesca del Embajador de ese país ante la OMC, Ram Prasad Subedi. Solo se necesitan tres aceptaciones más para que el Acuerdo entre en vigor.
La Directora General Okonjo-Iweala declaró: «Solo mediante la acción colectiva podemos restaurar la salud de nuestros océanos, y reducir los subsidios pesqueros perjudiciales es un paso importante para lograrlo. Agradezco profundamente a Nepal su liderazgo como país menos adelantado sin litoral. Con la ratificación de Nepal, estamos aún más cerca de la meta de la entrada en vigor del histórico Acuerdo sobre Subvenciones a la Pesca. ¡Solo faltan tres aceptaciones más!».
El Embajador Subedi declaró: «Nepal se complace en depositar hoy su instrumento de aceptación del Acuerdo de la OMC sobre Subvenciones a la Pesca, reafirmando nuestro compromiso con un sistema multilateral de comercio basado en normas. Como país sin litoral, compartimos con otros miembros de la OMC la responsabilidad de garantizar el uso sostenible de los recursos marinos. Creemos que unos ecosistemas marinos saludables son vitales para la seguridad alimentaria, la sostenibilidad ambiental y el sustento de millones de personas en todo el mundo».
Para la entrada en vigor del Acuerdo se requieren las aceptaciones formales de dos tercios de los miembros de la OMC, lo que representa a 111 miembros. La lista de los 108 miembros de la OMC que han depositado sus instrumentos de aceptación ante la OMC puede consultarse aquí.
En la Duodécima Conferencia Ministerial (CM12) de la OMC, celebrada en Ginebra en junio de 2022, los ministros adoptaron por consenso el Acuerdo sobre Subvenciones a la Pesca, estableciendo nuevas normas multilaterales vinculantes para frenar las subvenciones pesqueras perjudiciales. El Acuerdo prohíbe las subvenciones a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, a la pesca de poblaciones de peces sobreexplotadas y a la pesca en alta mar no reglamentada.
Los ministros también reconocieron las necesidades de las economías en desarrollo y los países menos adelantados (PMA) mediante el establecimiento de un fondo para proporcionar asistencia técnica y desarrollo de capacidades a los gobiernos que han aceptado formalmente el Acuerdo a fin de que cumplan las nuevas obligaciones.
A principios de junio, el Fondo de Pesca lanzó una convocatoria de propuestas invitando a las economías en desarrollo y los PMA que han ratificado el Acuerdo a presentar solicitudes de subvenciones para proyectos destinadas a ayudarles a implementarlo. El plazo de solicitud finaliza el 9 de octubre. El portal del Fondo de Pesca de la OMC puede consultarse aquí.
Los miembros de la OMC también acordaron en la CM12 seguir negociando sobre las cuestiones restantes relativas a las subvenciones a la pesca con el objetivo de encontrar un consenso sobre disposiciones adicionales para fortalecer aún más las disciplinas sobre las subvenciones a la pesca.
El departamento de pesca del Consell Insular ha tramitado 170 licencias recreativas
El Consell Insular de Formentera ha recordado que el 1 de septiembre quedará abierto el periodo para la pesca del ‘raor’ hasta el 31 de marzo.
Según ha informado el Consell en un comunicado, la licencia de pesca recreativa es la que se requiere para estas capturas y permite la pesca desde tierra o desde una embarcación, con una vigencia de tres años.
La declaración de las capturas es obligatoria para las embarcaciones de recreo en las reservas marinas y se podrá realizar mediante una aplicación telemática o en papel. Estos barcos deberán también tramitar la correspondiente autorización para pescar en zonas protegidas.
El departamento de Pesca del Consell Insular de Formentera ha tramitado este año 170 licencias recreativas, de las que 77 son individuales, 56 para embarcaciones y 32 para pesca submarina, entre otros.
La cantidad permitida por licencia es de 50 ‘raors’, siempre respetando los 5 kilos por persona, con un máximo de 300 ejemplares por embarcación.
La veda se estableció por primera vez en el año 2000 y se prolongaba hasta el 31 de julio. Desde entonces, siguiendo criterios biológicos, se ha ido ampliando y complementando con otras medidas, estableciéndose un anzuelo mínimo de 5,7 mm para la captura.
El Consell ha recordado que las embarcaciones de pesca recreativa no podrán llevar a bordo capturas superiores a los límites máximos fijados, con sanciones que podrán llegar a los 300.000 euros en el caso de las infracciones más graves.También ha destacado que las capturas no podrán ser vendidas.
La Asociación Europea de Cables Submarinos (ESCA) y la Asociación Internacional de Contratistas Marítimos (IMCA) han lanzado una advertencia sobre los riesgos crecientes que afrontan los cables submarinos, infraestructuras críticas para la economía mundial.
Ambas organizaciones han presentado un listado de necesidades urgentes para garantizar la reparación y el mantenimiento de estas redes estratégicas. La iniciativa responde al plan de acción de la Comisión Europea, presentado en febrero de este año, destinado a reforzar la seguridad de los cables tras varios incidentes registrados en la mar Báltica.
Infraestructura vital para internet y energía
Los cables submarinos son auténticas arterias de la economía global. Por ellos circula el 99 % del tráfico de internet intercontinental, lo que los convierte en piezas clave para la comunicación y la conectividad mundial.
Pero su importancia no se limita al ámbito digital. Con el desarrollo de las interconexiones eléctricas y el auge de la energía eólica marina, los cables también se han consolidado como elementos esenciales para el suministro energético entre países.
Riesgos crecientes y necesidad de acción
En los últimos años, los incidentes que han afectado a estas infraestructuras —tanto por accidentes marítimos como por posibles sabotajes— han despertado la preocupación de gobiernos y operadores. Según ESCA e IMCA, garantizar la capacidad de reparación rápida, disponer de medios navales adecuados y reforzar la cooperación internacional son pasos imprescindibles para mantener la seguridad y la resiliencia de estas redes.
La respuesta europea
El plan presentado por la Comisión Europea en febrero incluye medidas para incrementar la protección física y digital de los cables, impulsar la inversión en buques especializados en reparación y mejorar la coordinación entre Estados miembros ante situaciones de emergencia.
La industria, sin embargo, advierte que sin un compromiso real de financiación y apoyo operativo, las medidas podrían quedarse cortas frente a los desafíos actuales.
Un desafío estratégico
La creciente dependencia de los cables submarinos en un mundo digitalizado y electrificado convierte su protección en un asunto estratégico. Tal como subrayan los actores del sector, la seguridad de estas infraestructuras no solo garantiza la fluidez de las comunicaciones globales, sino también la estabilidad energética de Europa en un contexto geopolítico cada vez más incierto.
EEUU en alerta roja tras descubrir la colosal cortadora de cables submarinos china: en peligro el 95% de las conexiones mundiales
Los cables submarinos se han convertido en clave para trasmitir internet de alta velocidad
El ser humano es dependiente del agua de tantas maneras que no podemos mencionarlas todas, y con el paso del tiempo vamos encontrando nuevas formas de aprovecharlo. Una de las más recientes, pero que aun así se ha convertido en crucial para nuestro día a día, es el uso de cables submarinos para transmitir internet a altas velocidades.
Y como internet se ha convertido en algo crucial para el funcionamiento de prácticamente cualquier acción o trámite que queremos llevar a cabo, además del medio por el que nos comunicamos, sabotear las conexiones a la red es una forma de hacer verdadero daño a tus enemigos.
Esto ha hecho que los cables submarinos se hayan convertido en un objetivo de ataque, y en los últimos años hemos visto como se han reportado ataques de cortes de cables en zonas tensionadas y estratégicas, como el cable ruso en el Ártico o en Taiwán por parte de un carguero chino.
Así controlan las grandes empresas el
fútbol alemán: Bayer, Adidas, Porsche y Allianz compiten en el campo
Por eso han saltado las alertas en EEUU, y en realidad en todo el mundo, después de que China presentara un vanguardista dispositivo capaz de cortar cables submarinos a profundidades sin precedentes que tiene capacidad para afectar al 95% de la transmisión mundial de datos.
Este corta cables es capaz de operar a profundidades de hasta casi cuatro kilómetros. El proyecto desarrollado en el Centro de Investigación Científica Naval de China, consiste en modelos con y sin tripulación, como los de las series Fendouzhe y Haidou, que forman parte integral del mantenimiento de las redes mundiales de comunicación.
Los cables a los que apunta este dispositivo están blindados con materiales robustos como acero y polímeros, que son esenciales para transportar el 95% de los datos de comunicación del mundo. Por ello cuenta con una rueda recubierta de diamante que gira a 1.600 rpm, lo que le permite romper eficazmente los cables de acero sin alterar el sedimento oceánico.
Aunque inicialmente el dispositivo se diseñó para aplicaciones civiles, como el salvamento y la explotación minera de los fondos marinos, su potencial de doble uso ha despertado gran inquietud en todo el mundo. La capacidad de cortar cables en lugares estratégicos como Guam podría afectar gravemente a las comunicaciones mundiales, dejando al descubierto las vulnerabilidades de las infraestructuras existentes.
Los avances de China en tecnología submarina forman parte de una ambición más amplia de mejorar su infraestructura e influencia en los océanos.
Después de casi tres meses sin actividad, la flota pesquera uruguaya volvió a zarpar. La Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU) confirmó que los primeros barcos retomaron operaciones desde los puertos de La Paloma y Capurro, marcando el inicio de una nueva etapa para el sector tras el prolongado conflicto sindical que mantuvo en vilo a trabajadores y empresas.
Regreso progresivo a la actividad
Los buques Mandrake y Pintamar fueron los primeros en salir al mar en la tarde del jueves 21, según anunció la cámara a través de su cuenta oficial en la red social X. A lo largo del fin de semana, se espera que al menos una docena de barcos se sumen a la reactivación.
La medida supone un alivio para un sector estratégico que llevaba 80 días paralizado, con importantes consecuencias en la cadena productiva y en el empleo de cientos de familias vinculadas a la pesca.
Un 30% de nuevos tripulantes
En esta vuelta, cerca del 30% de los tripulantes pertenecen al grupo que se presentó al llamado laboral abierto por el sector, con libreta de embarque habilitada y tras pasar por un inédito proceso de selección llevado a cabo mediante Pía, un sistema de inteligencia artificial encargado de realizar las entrevistas de trabajo.
Cero alcohol y drogas a bordo
Uno de los cambios más destacados en esta nueva etapa es la implementación de una política de tolerancia cero al consumo de alcohol y drogas en todos los barcos pesqueros.
Según explicó la CIPU, antes de zarpar los tripulantes deberán firmar un compromiso de cumplimiento, que incluye:
Prohibición absoluta de tenencia y consumo de bebidas alcohólicas y drogas a bordo.
Controles de alcoholemia y test antidroga aleatorios y sin previo aviso.
Inhabilitación inmediata para trabajar en caso de resultado positivo.
Sanciones disciplinarias y obligatoriedad de tratamiento en situaciones de reincidencia.
Con esta normativa, la cámara busca reforzar la seguridad en el mar y la protección de la vida de los trabajadores, alineando al sector con estándares internacionales de profesionalización.
Una nueva etapa para la pesca nacional
La vuelta a la actividad no solo supone el restablecimiento de la producción pesquera, sino también el inicio de un modelo que apuesta por la responsabilidad laboral, la innovación tecnológica en la contratación y el fortalecimiento de la seguridad operativa.
Tras semanas de incertidumbre, el sector pesquero uruguayo recupera la normalidad con el compromiso de avanzar hacia un futuro más seguro, sostenible y competitivo.
Un estudio de la Unión Europea de Geociencias alerta sobre los riesgos para la fauna bentónica y la biodiversidad marina.
Las olas de calor marinas no son ya un fenómeno aislado, sino una de las manifestaciones más evidentes del cambio climático. Un nuevo artículo científico divulgado en Copernicus Publications por la Unión Europea de Geociencias (EGU) advierte de un aspecto hasta ahora menos visible: en la plataforma continental noroccidental europea las olas de calor que se producirán en el fondo marino podrían superar en intensidad y frecuencia a las registradas en la superficie.
Un fenómeno oculto bajo las aguas
Los investigadores señalan que mientras las olas de calor superficiales —caracterizadas por un aumento anómalo de las temperaturas del agua en periodos cortos de tiempo— son objeto de seguimiento constante, las que se producen a varios metros de profundidad han recibido menor atención. Sin embargo, en zonas de plataforma poco profunda como la situada frente a las costas de Irlanda, Escocia, el Canal de la Mancha y el mar Céltico, las simulaciones apuntan a que los fondos marinos experimentarán anomalías térmicas aún más severas en las próximas décadas.
Impacto directo en la fauna bentónica
La advertencia de la EGU se centra en el efecto que esta dinámica tendrá sobre la fauna bentónica, es decir, aquellas especies que viven asociadas al fondo: moluscos, crustáceos, equinodermos y peces de gran importancia ecológica y económica. A diferencia de las especies pelágicas, que pueden desplazarse vertical u horizontalmente para escapar de las altas temperaturas, la fauna bentónica está mucho más expuesta y con menor capacidad de adaptación.
El estudio alerta de que especies clave en la cadena trófica, como los bivalvos filtradores, sufrirán estrés térmico, con efectos en cascada sobre la calidad del hábitat, la pesca de proximidad y la seguridad alimentaria de comunidades costeras.
Riesgos para los ecosistemas y la economía
Los científicos subrayan que el calentamiento de los fondos marinos alterará también los procesos biogeoquímicos:
Reducción de oxígeno disuelto, lo que incrementa la mortalidad de especies sensibles.
Alteración de ciclos de nutrientes, afectando a la productividad de fitoplancton y algas.
Pérdida de hábitats esenciales como praderas marinas y bancos de moluscos, que funcionan como refugio de biodiversidad.
Estas transformaciones repercutirán en las flotas pesqueras del Atlántico nororiental, que ya afrontan restricciones por sostenibilidad y que podrían ver comprometida la abundancia de especies comerciales.
Un llamado a reforzar el monitoreo
El artículo de Copernicus Publications hace un llamamiento a intensificar el seguimiento de temperaturas en columna de agua completa, no solo en superficie, para anticipar impactos y diseñar planes de gestión más realistas. Asimismo, pide integrar estos hallazgos en las estrategias europeas de adaptación al cambio climático y en la planificación pesquera y de conservación.
Conclusión
La investigación muestra que las olas de calor marinas profundas no son un fenómeno marginal, sino un riesgo creciente para la biodiversidad y la economía azul europea. La plataforma noroccidental, rica en hábitats y en recursos pesqueros, podría convertirse en uno de los laboratorios más visibles del impacto climático en los fondos oceánicos.
Cada año, miles de millones de dólares se pierden en el mar a causa de la pesca ilegal, no declarada y no regulada. Este fenómeno no solo compromete la sostenibilidad de los ecosistemas marinos, sino que también erosiona la confianza de los consumidores en los productos que llegan a sus mesas. En este escenario, la trazabilidad de los productos pesqueros se ha convertido en un arma clave para garantizar transparencia y credibilidad a lo largo de toda la cadena de suministro.
El Diálogo Global sobre la Trazabilidad de los Productos Pesqueros (GDST), impulsado desde 2017 por el WWF y el Global Food Traceability Center, trabaja para estandarizar un lenguaje común en la recolección y el intercambio de datos. Su objetivo es claro: asegurar que la información sobre capturas, procesado y distribución pueda ser verificada en cualquier parte del mundo.
En 2020 se publicó el primer estándar internacional y, cinco años después, Indonesia se convierte en el primer país en adaptar su sistema nacional de trazabilidad, Stelina, a los criterios del GDST. Este alineamiento no es un gesto simbólico: implica un control digital de datos críticos sobre las capturas, la transformación y la exportación, limitando las oportunidades para la pesca ilegal y reforzando la integridad de las cadenas de suministro.
La decisión indonesia marca un punto de inflexión. La trazabilidad deja de ser un ámbito reservado a la normativa europea o estadounidense: con la incorporación de un gran exportador asiático, el proceso de armonización internacional avanza con mayor rapidez. Tanto la Unión Europea, a través de su Reglamento de Control de la Pesca, como países como Estados Unidos, Chile o Japón, ya están implementando sistemas de seguimiento digital cada vez más estrictos.
Un modelo replicable
El caso indonesio demuestra que adaptarse a estándares globales no solo es viable, sino también beneficioso. Las empresas locales encuentran herramientas escalables que les permiten acceder a mercados internacionales más exigentes, mientras que los consumidores reciben productos más seguros y confiables.
En un sector tan interconectado como el pesquero, la cooperación internacional aparece como la única vía para proteger los recursos marinos y a las comunidades costeras.
Hacia una nueva era
La trazabilidad de los productos del mar deja de ser un concepto abstracto y se posiciona como un factor estratégico que redefine tanto la competitividad como la sostenibilidad. La apuesta de Indonesia abre la puerta a que otros países sigan el mismo camino, consolidando un movimiento global que busca un futuro en el que la ilegalidad y la opacidad ya no tengan espacio en los océanos.
Con la adopción de los estándares GDST, Indonesia no solo refuerza la lucha contra la pesca ilegal, sino que sienta las bases de un comercio internacional más transparente, seguro y competitivo.
Durante cinco intensos días, Bruselas se convirtió en el epicentro de la reflexión y la acción por la sostenibilidad marina con la celebración de los EU Ocean Days 2025. El evento, que reunió a más de 1.800 participantes, congregó a responsables políticos europeos, líderes de proyectos, jóvenes, investigadores y pescadores bajo un mismo objetivo: construir un futuro sostenible para el océano.
Innovación y soluciones circulares
Los proyectos de la Misión Ocean y del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (EMFAF) presentaron nuevas herramientas y soluciones vinculadas a la economía circular y a la capacitación profesional en el ámbito marítimo. Estas iniciativas buscan dotar a comunidades costeras y al sector pesquero de recursos que fortalezcan su resiliencia ante los desafíos climáticos y económicos.
EU4Ocean: ciudades en acción
La coalición EU4Ocean aprovechó el marco del congreso para lanzar su campaña #MakeEUBlue – Cities in Action, con la que busca involucrar a las ciudades europeas en compromisos concretos para reducir la contaminación marina y promover hábitos sostenibles entre la ciudadanía.
El protagonismo juvenil
Las voces juveniles también tuvieron un espacio destacado. Grupos de jóvenes de distintos Estados miembros intervinieron en debates y talleres, planteando propuestas para reforzar el Pacto por el Océano, una hoja de ruta común que busca garantizar la salud de los mares en las próximas décadas.
Un pacto basado en innovación y colaboración
En el corazón de las jornadas, una idea se repitió de manera transversal: la economía azul del futuro debe sustentarse en la innovación, las habilidades y la colaboración multilateral. Los EU Ocean Days se consolidan así como una plataforma de referencia para alinear políticas, proyectos y ciudadanía en torno a la protección del mar, una de las prioridades estratégicas de la Unión Europea.
Con más de 1.800 participantes y cinco días de intercambio, el congreso deja un mensaje claro: la sostenibilidad de los océanos europeos no es solo un desafío ambiental, sino también una oportunidad económica y social que exige unidad de acción.
Personal científico y técnico del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) y del Instituto Portugués do Mar e da Atmosfera (IPMA) comenzó ayer, a bordo de buque Ángeles Alvariño, la campaña de investigación IBERAS 0925, cuyo objetivo principal será estimar la fuerza del reclutamiento de sardina y anchoa.Es decir, la abundancia de individuos nacidos en el presente año y que se incorporarán, a partir del próximo año, a la población adulta de ambas especies.
La campaña, que se prolongará hasta el 04 de septiembre, cubrirá el área entre Fisterra y Cabo Espichel y contará con el apoyo de un buque de cerco en aguas portuguesas; como novedad este año se van a sumar buques de la Cooperativa de Santa Uxía de Ribeira (OPP) para realizar pescas identificativas en las Rías Baixas, en especial en la de Arousa.
La cooperación entre el IEO y su homólogo portugués IPMA con este fin se inició en el año 2018, durante el punto álgido de la reciente crisis de la sardina, con el objetivo de tener una estima precisa de la abundancia de juveniles. Un dato clave para poder mejorar el conocimiento de la dinámica poblacional y, con ello, ajustar mejor el consejo y la gestión pesquera de estos recursos.
Los resultados de las campañas IBERAS han servido para constatar la exitosa recuperación de la población de sardina gracias a los buenos reclutamientos observados en septiembre de 2019 y 2022. En 2024, el reclutamiento para sardina fue bueno, el tercero más alto de la serie histórica. Se encontraron además cardúmenes densos de sardina adulta cerca del fondo y cardúmenes epipelágicos de anchoa cerca de la costa. El buen reclutamiento de sardina se confirmó en la campaña de primavera de este año.
Este año, con un diseño similar a años anteriores, la campaña cubrirá el área potencial de distribución de juveniles de sardina y anchoa, sobre la plataforma continental del oeste de Galicia y Portugal, sobre una parrilla de muestreo con radiales cada ocho millas excepto entre Matosinhos (Oporto) y Figueira da Foz, donde se incrementará el esfuerzo para cubrir con más detalle la principal zona de alevines. En total, se tienen previsto prospectar unas 813 millas efectivas distribuidas en 38 radiales en la plataforma, así como otros 22 en el interior de las Rías Baixas, previendo realizar, además, entre 20 y 30 pescas para identificación de especies y determinar la estructura de edades y tallas de las poblaciones de peces.
Los resultados de esta campaña se analizarán durante el mes de septiembre y se presentarán en el seno del International Council for the Exploration of the Sea (ICES) en noviembre. Estos resultados serán usados para optimizar la gestión del stock iberoatlántico de sardina, al ser el instrumento más eficaz para estimar la fuerza del reclutamiento del presente año que se incorporará a la población como edad 1 en el año 2026, permitiendo determinar de forma más eficiente las posibilidades de pesca para el próximo año. Un valor fundamental para poder comprender mejor la dinámica de la población como base para establecer el mejor asesoramiento científico posible para la gestión de la pesquería de sardina, objetivo común de científicos, pescadores y administraciones de ambos países.
Esta campaña está cofinanciada por la Unión Europea a través del Fondo Europeo Marítimo de Pesca y Acuicultura (FEMPA) dentro del Programa Nacional de recopilación, gestión y uso de datos del sector pesquero y el apoyo al asesoramiento científico en relación con la política pesquera común.
La empresa gallega Aister participa en el proyecto europeo BIOSAFIRE, una iniciativa que busca desarrollar aditivos ignífugos de origen biológico para sectores estratégicos como el naval, con el objetivo de mejorar la seguridad contra incendios y reducir el impacto ambiental de los materiales utilizados en construcción.
Un proyecto europeo de 12,6 millones de euros
BIOSAFIRE (Biobased Sustainable Additives for Fire Resistance) es un proyecto financiado por la Unión Europea a través de Horizonte Europa, con un presupuesto de 12,6 millones de euros, de los cuales Bruselas aporta cerca de 10 millones. La iniciativa, que comenzó en diciembre de 2024 y se extenderá hasta mayo de 2028, está coordinada por la Fundación GAIKER e integra a una veintena de socios europeos entre centros tecnológicos, pymes y empresas industriales.
Materiales de nueva generación
El proyecto busca desarrollar una nueva generación de retardantes de llama biobasados, elaborados a partir de compuestos naturales como ligninas y taninos, que podrían reemplazar a los retardantes convencionales, muchas veces tóxicos y contaminantes. El objetivo es alcanzar un 80 % de base biológica, manteniendo las mismas prestaciones técnicas que los productos actuales.
Estos materiales se probarán en aplicaciones reales en cinco casos de uso que abarcan cuatro sectores clave: naval, ferroviario, electrodomésticos y recubrimientos de madera.
La participación de Aister
La empresa gallega Aister, especializada en construcción y reparación naval en aluminio, participa activamente en BIOSAFIRE. Su papel se centra en validar el uso de estos materiales en aplicaciones navales, un ámbito especialmente exigente en términos de seguridad frente al fuego y de resistencia estructural.
Desde la compañía destacan que la innovación permitirá reducir el peso de las embarcaciones, aumentar la seguridad de pasajeros y tripulaciones y avanzar en la sostenibilidad del sector naval. La combinación de materiales biobasados con diseños de alta resistencia al fuego puede convertirse en un estándar de referencia en la construcción de buques del futuro.
Seguridad y sostenibilidad desde el diseño
El proyecto también cuenta con la participación del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), encargado de evaluar que los nuevos materiales sean seguros para la salud humana y el medio ambiente. Se aplicará el enfoque Safe and Sustainable by Design (SSbD), que incorpora la sostenibilidad en todas las fases de desarrollo.
Impacto esperado
La Comisión Europea estima que los resultados de BIOSAFIRE podrían abrir un mercado de más de 9.500 millones de dólares en 2028, de los cuales Europa captaría el 25 %. El sector naval, junto con los demás ámbitos implicados, representaría hasta el 65 % del potencial de mercado.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el Instituto Español de Oceanografía (IEO) inician hoy la campaña Medits Pitiusas 2025 para evaluar los recursos pesqueros en el Mediterráneo occidental. Los trabajos del equipo científico del IEO a bordo del buque de investigación oceanográfica del ministerio Miguel Oliver se desarrollarán hasta el próximo día 29.
La campaña permitirá el estudio biológico y caracterización de las poblaciones de peces demersales y analizará el impacto de la pesca en los ecosistemas de los caladeros de profundidad alrededor de las Islas Pitiusas. Un equipo científico del IEO parte hoy desde el puerto de Palma de Mallorca a bordo del mencionado buque y regresará el próximo día 29.
En concreto, los trabajos van a permitir caracterizar las comunidades y hábitats de la zona, examinar la geomorfología del fondo, tomar datos oceanográficos de las masas de agua y estudiar las relaciones tróficas entre las distintas especies.
Estas campañas se desarrollan sistemáticamente a lo largo de los últimos años y constituyen una serie histórica importante como base para la evaluación de las distintas poblaciones. En la actualidad estos estudios se integran en el Programa Nacional de Datos Básicos del sector pesquero (PNBD), para la gestión sostenible de los recursos de los mares, basada en la obtención de los mejores datos científicos posible. El resultado de estas evaluaciones se presenta en el seno de los grupos de trabajo del Comité Científico Asesor de la Comisión de Pesca del Mediterráneo (CGPM).
Consciente de la necesidad de contar con una buena información científica en la que se sustenten las medidas de gestión pesquera, la Secretaría General de Pesca invierte esfuerzos para impulsar campañas de investigación a bordo de sus buques oceanográficos. Esta campaña responde a diferentes compromisos adquiridos a nivel internacional para la gestión sostenible de nuestros mares y está cofinanciada por la Unión Europea (UE) a través del Fondo Europeo Marítimo de Pesca y de Acuicultura (FEMPA).
El buque oceanográfico Miguel Oliver forma, junto con el Vizconde de Eza y el Emma Bardán, la flota de barcos de investigación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Este buque, que tiene 70 metros de eslora y 12 de manga, cuenta con un equipamiento tecnológico puntero para la navegación y para la investigación pesquera y oceanográfica. Está equipado con 3 ecosondas, 3 radares y 6 laboratorios, además de un sofisticado sistema de posicionamiento y navegación. Está calificado como buque ecológico y silencioso por la sociedad de clasificación Bureau Veritas y cumple la normativa ICES 209 sobre emisión de ruidos y vibraciones en barcos de investigación.