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viernes, enero 23, 2026
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La mediación del convenio de conservas termina sin acuerdo y el conflicto se enquista

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CCOO y CIG acusan a la patronal de mantener el bloqueo en la negociación del Convenio Colectivo Estatal de la Industria de Conservas de Pescado.

El conflicto laboral en la industria conservera española suma un nuevo capítulo sin avances. El Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (Fundación SIMA-FSP) acogió en las últimas horas una reunión destinada a desbloquear la negociación del Convenio Colectivo Estatal de la Industria de Conservas de Pescado, encallada desde hace meses. Sin embargo, según han trasladado CCOO y CIG, la mediación finalizó sin acuerdo al no producirse, sostienen, un movimiento suficiente por parte de la patronal para acercar posiciones.

La cita en el SIMA pretendía ejercer como vía de descompresión: sentar a las partes con un marco formal, un calendario y un mediador para reconducir una negociación que se ha ido endureciendo a medida que el convenio seguía sin cerrarse. Pero, al menos en esta primera tentativa, el escenario se repitió: intercambio de planteamientos, constatación de distancias y salida sin pacto.

Un convenio clave para un sector estratégico

El convenio estatal funciona como columna vertebral de un sector con fuerte implantación industrial y una cadena de valor que va de la recepción de materia prima al procesado, envasado y distribución. Para las plantillas, el acuerdo condiciona no solo salarios, sino también cuestiones sensibles como jornadas, descansos, turnicidad, categorías profesionales y la ordenación del trabajo en fábricas donde el ritmo productivo está muy ligado a campañas y abastecimiento.

En ese contexto, la ausencia de pacto alimenta la incertidumbre dentro de las plantas y mantiene el pulso sindical en un momento en el que la industria afronta también tensiones conocidas: costes energéticos, competencia internacional, presión en márgenes y exigencias regulatorias crecientes en trazabilidad y sostenibilidad.

La versión sindical: “bloqueo” y falta de avances

CCOO y CIG sostienen que la mediación no sirvió para mover el tablero y sitúan el foco en la posición empresarial. En su comunicación, califican el resultado como una mediación “sin acuerdo” motivada por el bloqueo de la patronal, una lectura que anticipa un aumento de la presión si no se retoma la negociación con propuestas concretas.

Los sindicatos consideran que la salida del SIMA confirma que, sin un giro, la negociación seguirá atrapada en un bucle: reuniones sin cierre y un convenio que se prolonga en el tiempo mientras se acumulan demandas laborales y malestar en los centros de trabajo.

Qué puede pasar ahora

Tras una mediación fallida, el conflicto entra en una fase en la que las partes suelen optar por dos caminos: reactivar el diálogo con nuevas reuniones y “papeles” revisados, o escalar el pulso con movilizaciones, asambleas y posibles paros si las organizaciones sindicales consideran agotada la vía de la negociación tradicional.

La clave, en cualquier caso, será si se fija un nuevo calendario inmediato y si la mesa del convenio incorpora propuestas que permitan acercar distancias. En sectores industriales como el conservero, los sindicatos suelen insistir en que un acuerdo estatal aporta estabilidad productiva, mientras que la patronal suele subrayar que el convenio debe ser compatible con la competitividad en un mercado sometido a fuertes presiones de precio.

De momento, el dato es nítido: la mediación en el SIMA no logró el desbloqueo. Y el convenio de conservas, uno de los más relevantes del ámbito alimentario-marítimo, sigue abierto, con el conflicto en plena ebullición.

La declaración digital de capturas en la pesca recreativa llega, pero a plazos

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La nueva obligación europea de reportar electrónicamente, cada día, determinadas capturas de pesca recreativa entra en vigor en 2026, pero su despliegue está siendo escalonado. La Comisión ha lanzado RecFishing para 13 países, mientras España se desmarca con su propio sistema (PescaREC) y supedita la obligatoriedad plena a la publicación de una orden en el BOE, al tiempo que introduce un margen de 24 horas para declarar y permite delegar el trámite en un representante.

Desde el 10 de enero de 2026, nuevas medidas derivadas del Reglamento de Control pesquero revisado obligan a que, cuando se practique pesca recreativa de especies sujetas a medidas de conservación específicas, el pescador registre y comunique sus capturas electrónicamente y de forma diaria. La Comisión insiste en que el objetivo no es añadir restricciones nuevas, sino mejorar el conocimiento y la transparencia sobre una actividad que moviliza a millones de ciudadanos y que, hasta ahora, se medía con datos fragmentarios.

La letra es común, pero la práctica no: la UE ha optado por un modelo “federado”, en el que cada Estado miembro mantiene la responsabilidad del despliegue y el calendario. Resultado: la obligación existe, pero la herramienta y la puesta en marcha real varían según el país.

RecFishing: la app comunitaria para 13 países… con estreno gradual

Para contener costes y evitar que cada país “reinvente la rueda”, la Comisión ha desarrollado RecFishing, un sistema digital europeo con servidor central (para datos agregados) y aplicación móvil (para que el aficionado registre capturas). El proyecto se impulsó a petición de 13 Estados costeros y se construyó con participación de administraciones, científicos y representantes del sector recreativo.

Pero aquí aparece la palabra clave: despliegue controlado y gradual. Bruselas reconoce que la disponibilidad de la app se está realizando por fases, país a país, y que los pescadores serán informados por sus autoridades nacionales cuando esté operativa en sus tiendas de aplicaciones.

Los 13 países que han solicitado/confirmado el uso de RecFishing son: Bélgica, Chipre, Dinamarca, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumanía y Suecia.

España: PescaREC, un camino propio… y una entrada en vigor vinculada al BOE

España figura entre los nueve países que no usarán la app de Bruselas y aplicarán sistemas nacionales (junto a Bulgaria, Croacia, Estonia, Finlandia, Grecia, Letonia, Lituania y Eslovenia).

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha desarrollado PescaREC y, según sus propias instrucciones, la app será obligatoria a partir de la fecha de publicación en el BOE de la orden que regule estas declaraciones electrónicas y fije su entrada en vigor.

Mientras ese encaje normativo termina de aterrizar, el ministerio ha difundido una guía que, en la práctica, flexibiliza el “cómo”:

  • No hay que declarar en el mismo momento de la captura: el registro debe realizarse en un plazo máximo de 24 horas desde la finalización de la jornada de pesca recreativa.
  • No es imprescindible llevar el móvil con la app instalada: el pescador puede delegar la declaración en “otra persona física o jurídica” que actúe en su nombre, debidamente autorizada.

Además, España mantiene su particularidad competencial: en aguas exteriores el cauce estatal es único, y en aguas interiores la comunidad autónoma competente puede autorizar el uso de PescaREC para evitar duplicidades.

Galicia: la Xunta valida PescaREC para las aguas interiores

En el caso gallego, la Xunta ha optado por validar el uso de PescaREC para que los aficionados puedan declarar también capturas realizadas en aguas interiores, evitando que el recreativo tenga que manejar dos herramientas distintas según la línea de base.

Qué se declara… y qué se queda fuera (por ahora)

La obligación no es “de todo lo que pique”, sino de las especies que estén bajo medidas de conservación aplicables específicamente a la pesca recreativa (cuotas, cupos, vedas, tallas, etc.), con la casuística que determine cada autoridad nacional. La Comisión remarca que el detalle —especies, tiempos y particularidades— lo fijan y lo explican los Estados.

En España, la propia guía de PescaREC señala que las especies obligatorias se identificarán como de declaración obligatoria dentro de la aplicación, para que el pescador tenga la lista actualizada sin depender de interpretaciones.

Y es ahí donde encaja el mensaje que está circulando en los puertos: no todo (por ejemplo, cefalópodos como el calamar) entraría en la obligación inmediata si no está sujeto a esas medidas específicas; esta lectura ha sido destacada en informaciones de prensa sectorial.

El trasfondo: control, ciencia… y fricción social

Bruselas y los Estados miembros persiguen un objetivo legítimo: conocer el impacto real de una actividad masiva para afinar la gestión. Pero la implantación está abriendo una brecha clásica: el choque entre control digital y la realidad social de la afición (edad, conectividad, hábitos, pesca desde costa, salidas espontáneas).

De ahí que el diseño final —plazos, delegación del trámite, comunicación clara sobre especies afectadas— esté siendo el campo de batalla. España, al dar 24 horas y permitir representación, trata de desactivar dos miedos concretos: el “tengo que declarar con el pez aún en la mano” y el “si no tengo smartphone, estoy fuera”.


MSC y la industria del arrastre de Alaska se defienden: choque frontal por la “ecoetiqueta” de los peces planos

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El Marine Stewardship Council (MSC) y el Groundfish Forum niegan que la reciente recertificación de la pesquería de peces planos de Alaska sea “greenwashing”. Una coalición de ONG y asociaciones pesqueras acusa al sistema de poca transparencia, de limitar la participación pública y de avalar un arrastre de fondo con impactos de hábitat y bycatch “inaceptables”. El sello responde: el proceso es abierto, documentado y con auditoría independiente.

Con la Navidad recién pasada, una palabra se abrió paso en el debate pesquero de Alaska: “greenwashing”. La usaron organizaciones como SalmonState, la Bering Sea Fishermen’s Association o la Alaska Longline Fishermen’s Association para cuestionar que el Marine Stewardship Council (MSC) haya vuelto a certificar como sostenible la pesquería de peces planos (flatfish) del Bering Sea–Aleutian Islands y el Golfo de Alaska, donde operan grandes arrastreros de fondo vinculados al conocido “Amendment 80”.

La crítica, sintetizada en un mensaje potente, se apoya en tres pilares. Primero, que la decisión se habría comunicado “en silencio” y sin un debate real: según SalmonState, “no hubo objeciones” porque “nadie, especialmente en Alaska, sabía que estaba ocurriendo”, y porque el proceso exige manejar informes “largos y muy técnicos”, con ventanas de participación “cortas” y, además, financiado por la propia pesquería aspirante al sello, lo que alimenta la acusación de un sistema “pay to play”.
Segundo, el fondo del asunto: las ONG sostienen que el arrastre de fondo daña hábitats bentónicos y que el bycatch de especies emblemáticas —mencionan, entre otras, el halibut y el king salmon— sería incompatible con una etiqueta de sostenibilidad.
Y tercero, el efecto político y social: el sello, denuncian, refuerza una narrativa de “responsabilidad ambiental” mientras comunidades costeras y pequeños pescadores soportan el coste ecológico y económico del descarte y la competencia por recursos.

MSC: “Las acusaciones son desinformadas; el proceso es público y abierto”

La respuesta del MSC fue inmediata y sin matices: califica de “mal informadas” las afirmaciones de “greenwashing” y recuerda que la certificación exige auditorías anuales y una re-evaluación cada cinco años, con un sistema diseñado —afirma— para ser abierto e inclusivo, basado en el registro formal de partes interesadas ante el auditor independiente (el “Conformity Assessment Body”, CAB), que debe publicar calendarios, anuncios y documentos en su portal de seguimiento (“Track a Fishery”).

En esa misma declaración, el MSC añade dos puntos sensibles para el debate reputacional: que no toma la decisión final sobre si una pesquería se certifica o no (la evaluación y puntuación la realiza el auditor externo) y que no recibe financiación del proceso de evaluación o certificación; sus ingresos provienen, indica, de royalties si empresas deciden usar voluntariamente la ecoetiqueta.
El MSC sitúa, además, una fecha clave: la pesquería completó su tercera re-evaluación el 16 de diciembre de 2025, con más de 15 años acumulados bajo el estándar.

Groundfish Forum: “Hay recibos; sí hubo participación y sí estaban informados”

En paralelo, el Groundfish Forum —que representa a arrastreros factoría “catcher-processors” de Alaska— endureció el tono y acusó a la coalición crítica de difundir “falsedades” y “errores factuales”. La clave de su réplica es concreta: asegura que el informe final de certificación muestra que representantes de SalmonState asistieron a una reunión con el equipo evaluador de MRAG Americas y con un representante del MSC el 29 de abril de 2025, por lo que considera “inverosímil” sostener que no sabían que el proceso estaba en marcha.

A partir de ahí, la industria refuerza el argumento técnico: describe la pesquería como una de las más vigiladas del mundo, con observadores a bordo, sistemas de seguimiento de buques (VMS), cámaras de vídeo y límites de asignación y de captura incidental. Y remacha una frase que busca neutralizar la acusación más mediática: “no hay indicios” —dice— en la evaluación MSC ni en análisis de stock de que el bycatch del arrastre de peces planos esté comprometiendo la sostenibilidad del halibut o del cangrejo.

Hábitat y arrastre: el núcleo duro del choque

El debate sobre la sostenibilidad no se resuelve solo con el “cómo” del procedimiento, sino con el “qué” de la pesca. Ahí, el Groundfish Forum despliega una defensa basada en medidas de mitigación: afirma que más del 60% de la ZEE de Alaska está ya cerrada al arrastre de fondo para proteger hábitats sensibles, y que el sector ha trabajado con programas de ingeniería de conservación de NOAA para probar artes que limiten el impacto, citando literatura revisada por pares que califica los efectos como “no más que mínimos” y concentrados en una fracción reducida del hábitat regional.

Las ONG, por su parte, no discuten solo porcentajes: discuten el marco moral del sello. Si una pesquería tiene descartes y daños de hábitat que —según su visión— “hipotecan” el futuro del océano y de comunidades pesqueras, el problema ya no es de expediente, sino de credibilidad del etiquetado.

Una batalla que trasciende Alaska: quién define “sostenible”

El caso Alaska resume un conflicto global: los sellos de sostenibilidad se han convertido en moneda de acceso a mercados y contratos, y cualquier decisión sobre un arte polémico como el arrastre de fondo se interpreta como un precedente.

En el corto plazo, el MSC se apoya en un mensaje institucional: procesos publicados, auditoría externa, registros de stakeholders y una recertificación fechada y documentada. Las ONG responden con otro: participación “formal” no equivale a participación “real”, y la sostenibilidad no puede medirse solo con umbrales y mecanismos de control si el impacto ecológico y social sigue siendo, a su juicio, desproporcionado.

En medio, una pregunta que pesa más que la discusión técnica: ¿qué significa hoy “sostenible” cuando el mar es, a la vez, ecosistema, economía y territorio político?

El mercado mundial pesquero abre 2026 con dos velocidades: el salmón afloja, la caballa aprieta y el camarón reordena el mapa

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El arranque de 2026 está dejando una fotografía nítida —y algo incómoda— para la cadena global de los productos pesqueros: tras las compras fuertes de fin de año, el consumo se enfría en Asia justo cuando Europa empuja precios al alza en pelágicos, y Estados Unidos vuelve a mirar el mar con gafas de arancel y litigio. El resultado es un mercado con “microciclos” muy marcados (semanas de subidas y correcciones rápidas), donde el precio no siempre refleja escasez o abundancia, sino calendario, logística y política comercial.

Salmón: corrección estacional en China y caída en el spot del Atlántico Norte

En China, el salmón atlántico ha iniciado la tercera semana del año con una bajada de precios en los mercados mayoristas, siguiendo un patrón estacional habitual: repunte en el periodo festivo y ajuste en las semanas posteriores, cuando se debilita la demanda.
En paralelo, el spot de salmón de cultivo en Noruega ha registrado un descenso notable y Escocia ha seguido la misma senda, con una corrección semanal significativa en las referencias de precio.

La lectura de fondo es clara: el “post-festivo” está pesando más que cualquier tensión coyuntural de oferta. Para importadores y procesadores, esto suele traducirse en más presión promocional y reajustes de inventario en cadena (Horeca y retail), al menos hasta que el consumo recupere pulso.

Pescado blanco: señales mixtas entre subastas, Islandia y el Lejano Oriente ruso

En pescado blanco, el tono es más heterogéneo. El mercado europeo mira con atención la evolución de las subastas escocesas, donde el inicio de año ha abierto con precios de bacalao más bajos y un arranque desigual en eglefino, en un contexto de calibrado fino entre oferta disponible y demanda real.
En Islandia, el bacalao ha mostrado cierta firmeza relativa mientras otras especies corrigen, un síntoma de que no toda la categoría “whitefish” se mueve al unísono: el comprador está discriminando más por especie, formato y destino final.

A esto se suma un factor de suministro: Rusia ha anunciado límites y ajustes regulatorios para distintas pesquerías del Lejano Oriente (arenque, camarón de aguas frías y bacalao, entre otros), un recordatorio de que la política de gestión —vedas zonales, TAC y restricciones— puede cambiar el pulso exportador con rapidez.

Crustáceos: 2025 histórico para el cangrejo noruego y más protagonismo del congelado

Mientras el salmón corrige, el cangrejo noruego llega con otra narrativa: 2025 fue un año “histórico” para las exportaciones de cangrejo rey y cangrejo de las nieves, impulsadas por el tirón del congelado, el aumento de cuotas y una demanda estadounidense muy sólida.
El auge del congelado no es un matiz técnico: está reconfigurando flujos (más almacenamiento, más planificación industrial) y reduce parte de la volatilidad del fresco… aunque también puede amplificar “picos” cuando coinciden cuotas, campañas comerciales y capacidad logística.

Camarón: Ecuador gana peso en EEUU y la geopolítica del arancel vuelve al muelle

Uno de los titulares que mejor explica el inicio de 2026 es el del camarón en Estados Unidos: Ecuador ha superado a India como principal origen proveedor por primera vez en casi 11 años (al menos en una ventana mensual), una señal de cambio de cuotas de mercado que se sigue con lupa en toda la industria.

En el fondo aparece un ruido mayor: las disputas por aranceles y su efecto en los flujos. Crece el número de compañías estadounidenses del sector que han presentado demandas contra el programa arancelario, elevando la incertidumbre para contratos, precios y planificación de compras.
Y del lado productor, el impacto ya ha sido visible en India: la presión arancelaria ha provocado tensiones en precios pagados al productor y decisiones de replanteamiento en el cultivo, según ha recogido Reuters.

Pelágicos: la caballa noruega aprieta en Europa

En pelágicos, la caballa noruega arranca 2026 con una señal de fortaleza: el precio de exportación a la UE ha tocado nuevos máximos, con expectativas de nuevas subidas.
Para la industria europea (transformación, congelado y distribución), esto tiene un efecto inmediato: estrecha márgenes y traslada presión a producto sustituto, promociones y formatos (tamaños, presentaciones y destinos). En mercados sensibles al precio, el ajuste puede notarse rápido en volúmenes.

Atún y otras especies: calma relativa… por ahora

En atún, el arranque se describe más estable, con precios de yellowfin “en general” sostenidos gracias a disponibilidad razonable de producto, lo que de momento amortigua sobresaltos en mayoristas.
En especies de acuicultura de gran volumen como tilapia y pangasius, la tónica de inicio de año apunta a calma de precios, aunque con “riesgos de origen” en el radar, lo que suele anticipar mayor exigencia documental y cautela del comprador.

Claves que deja este inicio de año

  1. Calendario manda: tras festivos, la demanda cae y corrige precios, especialmente en salmón.
  2. Europa empuja por dos vías: como comprador de pelágicos (caballa) y como regulador, elevando la “prima” por cumplimiento y trazabilidad.
  3. EEUU reordena el camarón y añade incertidumbre con la vía judicial-arancelaria.
  4. Oferta y gestión pesquera (Rusia, cuotas, límites zonales) sigue siendo un factor de primer orden en whitefish y especies industriales.

Alertan por permisos pesqueros en Argentina: empresas vinculadas a China con antecedentes de pesca ilegal

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Una investigación difundida por el Círculo de Políticas Ambientales (CPA) y la ONG Sin Azul No Hay Verde (SANHV) vuelve a poner el foco sobre un punto ciego de la gobernanza pesquera argentina: quién accede al recurso, con qué historial y bajo qué nivel de control público. El informe denuncia la transferencia de permisos hacia buques y compañías con antecedentes de pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) y plantea como caso paradigmático el de Univpesca, señalada como subsidiaria de la corporación estatal china China National Fisheries Corporation (CNFC).

El documento sostiene que la falta de transparencia y la fragmentación de datos oficiales habrían permitido que embarcaciones vinculadas a un mismo conglomerado —pese a antecedentes comprobados de incursiones ilegales dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) argentina— ingresaran bajo bandera local, obtuvieran permisos para la pesquería de calamar y, posteriormente, traspasaran esas autorizaciones a otras firmas relacionadas.

La “Milla 201” y el valor del calamar

El informe sitúa el contexto en una de las fronteras más tensas del Atlántico Sur: la llamada “Milla 201”, zona adyacente al borde exterior de la ZEE, donde operan centenares de buques —una parte relevante de ellos chinos— atraídos por especies de alto valor como el calamar, con imágenes nocturnas que delatan la pesca con poteras y luces.

En ese escenario, CPA y SANHV subrayan que el control del acceso al caladero no es solo una cuestión administrativa, sino un factor decisivo para la sostenibilidad del recurso, la estabilidad de la pesca nacional y la credibilidad de la cadena de suministro.

Qué denuncian: permisos, vínculos y “debilidades institucionales”

La investigación reconstruye una cronología que, según sus autores, evidencia debilidades normativas y de aplicación. El punto de conflicto se apoya en la propia Ley Federal de Pesca: el informe cita el artículo 27 bis, que prohíbe otorgar permisos a armadores involucrados en pesca ilegal o con vínculos económicos/jurídicos con quienes la practiquen, y el artículo 28, que prevé la caducidad automática de permisos si se verifica incumplimiento de esa prohibición.

En su lectura, el caso Univpesca reflejaría una falla doble: primero, en el filtro de entrada (permiso otorgado pese a antecedentes o vínculos); segundo, en la continuidad (permisos que seguirían vigentes incluso cuando —si se confirmaran las conexiones descritas— deberían decaer automáticamente).

El giro de 2013: menos información exigida, menos capacidad de control

Uno de los pasajes más delicados del informe es el que vincula la situación a cambios normativos. Según la investigación, hasta 2013 se exigía una declaración jurada detallada sobre relaciones jurídicas, económicas y societarias, lo que permitía detectar vínculos indirectos con armadores sancionados. A partir de ese año, siempre según CPA y SANHV, ese requisito habría sido sustituido por una declaración genérica de inexistencia de vínculos, reduciendo la capacidad de verificación del Estado.

El informe enlaza ese cambio con un contexto político y diplomático de acercamiento con China, y sostiene que, con un control documental menos exigente, aumentó el margen para que estructuras empresariales complejas sortearan restricciones.

El informe concluye que, sin transparencia efectiva, casos como el denunciado seguirían debilitando la capacidad del país para proteger sus recursos.

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Transferencias y opacidad societaria

La denuncia incorpora un argumento recurrente en el análisis de flotas de aguas distantes: la opacidad de estructuras societarias con subsidiarias y esquemas de propiedad diseñados para ocultar beneficiarios finales o diluir responsabilidades. Sin un registro accesible y actualizado, advierte el informe, se vuelve difícil verificar qué buque está autorizado a pescar qué, con qué artes, y si el operador tiene antecedentes que deberían impedirle acceder al caladero.

Para los autores, el problema no es solo jurídico: es de gobernanza. La información, dicen, está dispersa en resoluciones del Consejo Federal Pesquero (CFP), sin publicación en formatos abiertos, sin actualización en tiempo real y sin una herramienta centralizada que facilite el control social y el control técnico.

La propuesta: un Registro Público online y en tiempo real

La recomendación central es clara: crear un Registro Público de Embarcaciones y Permisos Pesqueros, online, accesible, en formato abierto y con actualización permanente. El objetivo sería múltiple: mejorar la rendición de cuentas, prevenir el ingreso de armadores con historial INDNR, facilitar auditorías de cadena de suministro, permitir monitoreo ciudadano y reforzar el trabajo de control estatal e investigación.

El “fisgoneo” y los buques de investigación: una preocupación añadida

La investigación aparece además en un clima regional cargado de suspicacias por episodios recientes de comportamiento “anómalo” atribuido a algunos pesqueros chinos (movimientos en cuadrículas compatibles con tareas de prospección o mapeo del fondo, según voces citadas en la cobertura mediática). A esa línea se suma la atención puesta sobre el próximo arribo de un buque chino de investigación en el Pacífico sudamericano para estudiar la fosa de Atacama, monitorizado por autoridades chilenas; algunos expertos han señalado este tipo de plataformas como posibles vectores de observación estratégica, aunque China los presenta como misiones científicas.

Aquí, el debate se desplaza de la pesca a la geopolítica: el mar como fuente de alimentos, pero también como espacio de infraestructura crítica (cables submarinos), soberanía y disputa tecnológica.

Una señal de época

Más allá del detalle jurídico, la denuncia de CPA y SANHV ilustra un fenómeno global: la presión creciente sobre recursos marinos, el protagonismo de grandes flotas subsidiadas y el valor estratégico de los permisos. En ese tablero, la transparencia deja de ser un eslogan y se vuelve un instrumento de seguridad económica y ambiental.

Si quieres, lo adapto al formato de Europa Azul con: entradilla más “de industria”, un recuadro “Qué es la Milla 201”, otro con “Qué dicen los artículos 27 bis y 28”, y un cierre con implicaciones para la UE (IUU, trazabilidad y comercio).

Parte de la flota china

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Baleares pone condiciones a la “pesca del futuro”: innovación sí, pero con seguridad y sostenibilidad

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El Govern balear reclama que la transición energética del sector no se convierta en un salto al vacío para la flota artesanal. La petición llega tras el informe aprobado en el Parlamento Europeo que impulsa la renovación de buques y más financiación para descarbonizar la pesca comunitaria.

La descarbonización ya no es un debate abstracto en Bruselas: empieza a bajar al muelle. Y cuando lo hace, aparecen las preguntas que en los informes suelen ocupar una nota a pie de página: ¿qué tecnología es viable para un barco pequeño?, ¿quién paga la modernización?, ¿cómo se garantiza la seguridad en mala mar? Baleares ha decidido poner esas cuestiones en el centro y ha defendido que cualquier innovación pesquera promovida desde las instituciones europeas debe hacerse garantizando la seguridad de la flota y respetando la sostenibilidad de los recursos marinos.

El posicionamiento del Govern llega tras la aprobación reciente en el Parlamento Europeo de un informe con nuevas medidas para acelerar la transición energética del sector, entre ellas programas de renovación de la flota, cambios en la legislación vigente y más financiación para facilitar la descarbonización de los buques de la UE. El documento parte de una idea de fondo: la neutralidad climática en 2050 solo será posible si la flota comunitaria se moderniza mediante una transición justa, que tenga en cuenta el impacto económico, especialmente en los operadores más pequeños.

Una flota de menos de 10 metros: el límite tecnológico

Desde la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural recuerdan que la flota balear es mayoritariamente de pequeña eslora (menos de 10 metros). Ese dato, aparentemente técnico, marca la diferencia entre un plan viable y un catálogo de buenas intenciones: en embarcaciones pequeñas, el espacio, el peso, la autonomía y la seguridad condicionan cualquier salto tecnológico.

Por eso, Baleares sostiene que, en el escenario actual, la alternativa más realista pasa por construir embarcaciones nuevas equipadas con motores eléctricos y baterías recargables en puerto, a la vez que se adapta la infraestructura portuaria para garantizar esas conexiones. La transición, según esta visión, no se resuelve solo cambiando motores: necesita un ecosistema en tierra que permita operar con normalidad.

Arrastre: menos consumo sin “inventar” el barco

En el caso de los arrastreros, el Govern apunta a una vía distinta, más inmediata: mejorar la eficiencia sin esperar a una revolución tecnológica completa. La Conselleria señala que la optimización de los aparejos, como el uso de puertas que no tocan el fondo, permite reducir hasta un 30% el consumo de combustible y las emisiones de CO₂. Es una medida que, según el ejecutivo autonómico, ya se está aplicando con éxito en el marco de los Grupos de Acción Local Pesquera (GALP) de Mallorca y Menorca.

El mensaje es claro: hay margen para recortar emisiones con soluciones de “ingeniería de pesca” —mejoras en artes, resistencia al avance, eficiencia de maniobra— mientras maduran otras tecnologías más complejas.

“Seguridad en condiciones adversas”

El matiz que Baleares quiere fijar como línea roja es la seguridad. En el Mediterráneo, y especialmente en flotas pequeñas, la operativa se decide muchas veces por ventanas de meteorología y por capacidad real de respuesta ante una situación adversa. Por eso, el Govern insiste en que cualquier salto hacia nuevas propulsiones o sistemas energéticos debe garantizar que el barco mantenga prestaciones suficientes en escenarios complicados.

A esa exigencia añade otra: la sostenibilidad del recurso. Baleares pide que la innovación —y, sobre todo, los fondos— no sirvan para correr más, pescar más o intensificar el esfuerzo, sino para modernizar con criterios de seguridad, eficiencia y respeto al medio marino.

La Eurocámara empuja: renovación de flota y reforma financiera

El informe aprobado por la Eurocámara plantea un paquete de medidas para acelerar la transición energética y reducir barreras a la inversión. Entre las ideas defendidas figura la necesidad de renovar buques con programas de modernización en colaboración con el sector privado, en un contexto de flota envejecida (con una edad media superior a las tres décadas, según el propio texto).

Además, el Parlamento Europeo reclama una revisión de la Política Pesquera Común (PPC) y del FEMPA, al considerar que la normativa actual limita el acceso a financiación pública y privada para este tipo de inversiones. En paralelo, propone crear instrumentos financieros específicos orientados a la transición energética, evitando que la descarbonización quede bloqueada por falta de capital o por reglas de elegibilidad demasiado rígidas.

IA, auditorías energéticas y rutas de pesca

La hoja de ruta europea también apunta a la eficiencia operativa: financiar auditorías energéticas con fondos europeos y usar tecnologías como la inteligencia artificial para optimizar rutas de pesca y consumos, en una descarbonización progresiva basada en datos científicos. El enfoque mezcla inversiones “duras” (buques, puertos) con herramientas de gestión (planificación, optimización).

Y no se queda solo en emisiones: el informe pone el foco también en la innovación de artes y técnicas de pesca para ganar selectividad, reducir capturas no deseadas, evitar juveniles y minimizar impacto en ecosistemas. La idea es que la transición sea ambiental en un sentido amplio: menos CO₂, pero también menos huella sobre el fondo y mejores condiciones de trabajo a bordo.

El punto de encuentro: fondos, realismo y retorno social

Baleares no discute el rumbo europeo; discute el cómo. En la práctica, el debate se concentrará en tres preguntas: qué tecnologías se consideran “elegibles”, qué parte se financia y con qué condiciones, y cómo se evita que la modernización deje atrás a la flota más frágil. El Govern reclama que el dinero europeo se traduzca en barcos más seguros, puertos preparados y mejoras que sostengan la pesca local sin comprometer el recurso.

En un sector acostumbrado a convivir con márgenes estrechos, combustible caro y un mar cada vez más exigente, la transición energética será creíble si se nota en la cuenta de resultados… y si no pone en riesgo lo esencial: volver a puerto y seguir pescando mañana.

Reino Unido activa “Fish, Trace, Ship” ante el nuevo salto europeo contra la pesca IUU

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NGH02. LONDRES (REINO UNIDO), 29/03/2018.- Partidarios de la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea protestan a las puertas del Parlamento en Londres (Reino Unido) hoy, 29 de marzo de 2018. El Reino Unido empieza hoy a contar los 12 meses que le quedan para el "brexit" (su salida del bloque europeo), un año en el que la primera ministra, Theresa May, se enfrenta a desafíos para sellar un acuerdo que sea aceptado tanto en casa como en la Unión Europea (UE). EFE/ Neil Hall

Desde la noche del 8 de enero, el Fish Export Service británico exige nuevos campos obligatorios para exportar a la UE. La MMO despliega guías, vídeos y un soporte ampliado (24/7) para evitar retrasos en frontera cuando la digitalización del control europeo entre en vigor el 10 de enero.

Londres ha decidido jugar con ventaja —y con calendario propio— ante el endurecimiento de las exigencias europeas en materia de pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (IUU). La Marine Management Organisation (MMO) y las administraciones pesqueras del Reino Unido han puesto en marcha el tramo decisivo de la campaña “Fish, Trace, Ship” para que toda la cadena —pescadores, procesadores, exportadores y transportistas— pueda seguir enviando producto al mercado comunitario sin interrupciones, justo cuando la UE eleva el listón documental y de trazabilidad.

El cambio operativo clave es inmediato: desde la tarde-noche del 8 de enero de 2026, el UK Fish Export Service (FES) pasa a requerir nueva información en los documentos IUU, una decisión adelantada dos días respecto a la fecha europea para evitar el despliegue “en fin de semana” y concentrar soporte técnico en un día laborable.

Qué cambia: más datos, más documentos, más riesgo de retraso

El nuevo marco europeo activa una etapa de digitalización y control reforzado de los certificados de captura y documentos asociados. Desde el 10 de enero, el entorno comunitario avanza hacia el uso obligatorio de CATCH, el sistema electrónico integrado en TRACES para gestionar certificados de captura y documentación relacionada en importaciones de productos pesqueros.

Para el Reino Unido —país tercero tras el Brexit— la consecuencia práctica es directa: si la información exigida por la UE no llega completa y coherente, los envíos pueden sufrir demoras por verificación o por documentación incorrecta. La MMO lo ha resumido sin ambigüedades: cumplir es esencial y exportar sin el “papel” correcto implica riesgo de retención.

Entre los elementos que se refuerzan en el circuito documental figuran:

  • Catch Certificates (certificados de captura) con campos adicionales (por ejemplo, información como arte de pesca y zona de captura pasan a ser obligatorios en el sistema, según la comunicación de la campaña).
  • Processing Statements (declaraciones de transformación): la campaña insiste en que, desde el 10 de enero, determinadas operaciones en tierra (corte, fileteado, ahumado, cocción, salazón, etc.) activan la necesidad de este documento vinculado al certificado.
  • Non-Manipulation Documents (documentos de no manipulación) —la propia campaña explica la transición desde “storage document” y el uso cuando un envío se fracciona antes de exportación.
  • Cargas masivas y trazabilidad digital (incluyendo cargas tipo CSV), además de orientación práctica por eslabones de la cadena.

Una campaña diseñada “con feedback del sector”

La MMO sostiene que el paquete de apoyo se ha modelado con aportaciones de la industria y que seguirá disponible tras el cambio. En la práctica, el dispositivo incluye vídeos paso a paso, FAQs, guías para los nuevos campos obligatorios del sistema y ejemplos de etiquetado para acompañar el proceso en todas las fases de la exportación.

Nicholas Greenwood, responsable de Protección Marina y Servicios de Operaciones en la MMO, ha enmarcado el 8 de enero como la fecha británica límite para introducir la nueva información: el objetivo es mejorar trazabilidad, combatir IUU y mantener el flujo comercial con la UE y otros mercados, dando por hecho que empresas de toda la cadena han tenido que hacer un esfuerzo de adaptación.

Ventana técnica y “mando a distancia” para evitar colapsos

La transición no se ha planteado como un simple aviso a navegantes. El 8 de enero, el FES tuvo una indisponibilidad temporal a partir de las 17:00 para aplicar la actualización, y la MMO anunció un refuerzo de soporte con horarios extendidos.

El esquema de apoyo incluye:

  • una línea fuera de horario con asesoramiento 24/7 desde la noche del 8 de enero, además del horario habitual;
  • ampliación de atención del SLO británico (con franjas extendidas también en fin de semana), con una advertencia relevante: ciertas “intervenciones manuales” solo se podrán realizar en horario de oficina;
  • y una realidad operativa que puede condicionar tiempos: cuando un envío queda retenido por una solicitud formal de verificación, la resolución depende de que estén operativos tanto el SLO del Reino Unido como el del país importador.

Lo que está en juego: comercio diario y competitividad

El episodio revela un giro más amplio: la UE está usando la digitalización del control para cerrar grietas en trazabilidad y fortalecer el régimen anti-IUU, mientras que los proveedores extracomunitarios —Reino Unido incluido— deben adaptar sistemas y rutinas si quieren mantener la fluidez del mercado.

En el corto plazo, el riesgo no es teórico: en productos perecederos y cadenas “just in time”, una casilla mal cumplimentada puede costar horas —o días— de demora. Por eso Londres ha optado por adelantarse, concentrar asistencia y empujar a la industria a una conclusión sencilla: el nuevo estándar europeo no se discute en el mar, se resuelve en la documentación.

Si quieres, lo adapto a formato Europa Azul con: entradilla más “UE/mercados”, un recuadro “Qué es CATCH y por qué cambia todo”, y otro “Checklist” para exportadores (captura–transformación–no manipulación–transporte).

China y los puertos africanos: la “Ruta Marítima” que mezcla comercio, influencia y proyección naval

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De Yibuti al golfo de Guinea, el mapa portuario africano se ha convertido en una pieza clave de la estrategia china: financiar, construir y, cada vez más, operar terminales que conectan materias primas, mercados y corredores logísticos… y que también pueden ofrecer ventajas de seguridad y presencia militar.

En África, el puerto ya no es solo un muelle: es aduana, dato, almacén, zona franca, carretera y ferrocarril hacia el interior. Y, en esa infraestructura, China ha encontrado un multiplicador de influencia. Distintos recuentos y estudios sitúan a empresas estatales chinas como constructoras, financiadoras u operadoras en decenas de instalaciones y, en una estimación ampliamente citada, en 78 puertos de 32 países africanos, más de una cuarta parte del total de puertos comerciales del continente. 

La cifra es relevante por sí misma, pero lo decisivo es el cómo: Pekín ha pasado de ser “el contratista” a querer ser también gestor, socio y nodo de las cadenas logísticas. Un giro que varios analistas describen como una evolución desde el modelo de obra y préstamo hacia fórmulas de operación, concesión y participación de más largo recorrido. 

La estrategia: puertos como nodos de una red (no como proyectos aislados)

La lógica china encaja con la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) y su dimensión marítima: asegurar conectividad comercial, diversificar rutas y reducir fricciones logísticas en puntos críticos. En África, esto se traduce en una red que tiende a concentrarse en la costa atlántica (gran salida de materias primas y crecientes mercados), sin descuidar el Índico (rutas hacia Asia) ni los estrechos y “cuellos de botella” del tráfico mundial. 

Objetivos principales (según la evidencia disponible):

  • Acelerar el comercio y abaratar costes logísticos para exportaciones africanas y para importaciones (incluida la maquinaria china).
  • Integrar puertos con corredores interiores (carreteras/ferrocarriles/zonas industriales) para capturar valor más allá del muelle.
  • Ganar influencia regulatoria y operativa: estándares, software, procedimientos aduaneros, formación, etc.
  • Abrir opciones de “doble uso”: instalaciones comerciales que, en determinados escenarios, pueden facilitar escalas, mantenimiento o reabastecimiento a buques militares (sin necesidad de una base formal). 

Cómo actúa China en los puertos africanos: el “paquete completo”

1) Financiación: préstamos ligados y arquitectura de proyecto

El primer paso suele ser financiero. El proyecto se apoya en créditos de entidades públicas o respaldadas por el Estado (banca de política, acuerdos bilaterales, estructuras de proyecto), frecuentemente vinculados a que la obra la ejecute una empresa china. AidData, que ha recopilado datos de financiación portuaria china en países de ingresos bajos y medios, muestra la escala global del fenómeno y cómo se canaliza a través de proyectos de seaport finance. 

Resultado típico: el país receptor obtiene infraestructura rápida, pero asume compromisos financieros de largo plazo. La discusión sobre riesgos (deuda, transparencia, litigios, dependencia operativa) forma parte del debate recurrente. 

2) Construcción: campeones estatales y megaproyectos

En la ejecución destacan grandes constructoras e ingenierías chinas con músculo para dragados, diques, terminales de contenedores y graneles, y obras asociadas. Su ventaja comparativa no es solo técnica: es la capacidad de ofrecer plazos, escala y financiación en una misma propuesta.

3) Gestión y concesiones: de “hacer” a “operar”

Aquí está el cambio clave. En muchos casos, tras la obra llega:

  • Concesiones de operación por décadas,
  • participaciones accionariales en autoridades portuarias o terminales,
  • contratos de gestión y modernización operativa.

El objetivo: que el puerto no sea un activo “entregado”, sino un nodo gestionado dentro de una red donde también aparecen navieras, operadores logísticos, parques industriales y zonas francas. 

4) Ecosistema logístico: zona franca, industria y corredor interior

El puerto es la puerta, pero el valor está detrás: depósitos, dry ports, parques logísticos y zonas económicas especiales. En el caso de Yibuti, varios análisis subrayan la importancia de la red de transporte y logística asociada para dar sentido estratégico a la inversión. 

5) Tecnología y control del flujo: “el puerto también es datos”

La modernización portuaria hoy es digital: sistemas de gestión de terminal, control de acceso, trazabilidad, integración aduanera. Quien opera el sistema, opera parte del flujo de información. Esto no implica automáticamente espionaje, pero sí aumenta la sensibilidad estratégica del activo.

El factor militar: Yibuti como precedente y las escalas del EPL

La presencia militar china en África tiene un símbolo: la instalación de apoyo del EPL (PLAN) en Yibuti, considerada la primera base/instalación militar china en el exterior en la era moderna. Su explicación oficial se asocia a logística, antipiratería, evacuaciones y misiones de paz; su lectura estratégica, a proyección de poder en un punto crítico entre el mar Rojo y el océano Índico. 

Desde esa referencia, el foco se desplaza a algo más amplio: escalas de buques militares chinos en puertos comerciales africanos. Estudios y análisis sobre puertos e infraestructura de doble uso advierten que una red de terminales con participación china puede facilitar, llegado el caso, mantenimiento, reabastecimiento o presencia “de baja intensidad” sin necesidad de anunciar nuevas bases. 

Yibuti también ilustra la fricción geopolítica: el Pentágono llegó a presentar protestas por incidentes de interferencia con aeronaves en la zona en 2018, en un contexto de convivencia de bases extranjeras en el pequeño Estado del Cuerno de África. 

¿Por qué tantos puertos? Cuatro claves geoeconómicas

  1. Materias primas y energía: muchos flujos africanos (minerales, hidrocarburos, agro) dependen de puertos eficientes.
  2. Crecimiento del consumo africano: puertos más capaces alimentan importaciones y cadenas de distribución.
  3. Competencia de potencias y “economía de la seguridad”: la infraestructura crítica es influencia. 
  4. Capacidad industrial china: exportar construcción, maquinaria y servicios como motor económico.

Beneficios y riesgos: el debate africano, puerto a puerto

Beneficios que suelen citar los gobiernos receptores

  • Aumento de capacidad y productividad portuaria.
  • Atracción de inversión asociada (logística/industria).
  • Mejora de conectividad regional.

Riesgos y controversias más repetidos

  • Endeudamiento y renegociaciones.
  • Opacidad contractual y asimetrías de información.
  • Soberanía operativa (quién decide tarifas, accesos, expansiones).
  • Temor a doble uso o a condicionamiento político. 

El matiz importante: África no es un tablero homogéneo. Hay proyectos exitosos, proyectos polémicos y proyectos fallidos o congelados. La influencia china es real, pero no automática: depende de la gobernanza local, la competencia entre operadores, la salud fiscal del país y la calidad de los contratos.

Una conclusión incómoda para Occidente: la infraestructura también es política

China no necesita “controlar” formalmente todos los puertos para ganar ventaja: le basta con estar presente en una parte significativa como financiador, constructor u operador, porque eso crea relaciones de dependencia, conocimiento operativo y capacidad de negociación.

En resumen, la estrategia china en puertos africanos se parece menos a una colección de obras y más a una red: comercio, logística, datos y, en el horizonte, opciones de seguridad. La pregunta que empieza a preocupar a muchas capitales africanas no es si China está en sus puertos, sino en qué condiciones y con qué contrapesos. 

Anfaco-Cytma alerta del “efecto dominó” del freno marroquí a la sardina congelada

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La industria española de conservas y transformados de pescado mira con inquietud al calendario: Marruecos ha anunciado que detendrá las exportaciones de sardina congelada a partir del 1 de febrero de 2026, una decisión que Rabat justifica por la necesidad de proteger el abastecimiento interno y contener los precios. 

La medida —comunicada en sede parlamentaria por la secretaria de Estado de Pesca Marítima, Zakia Driouich— llega en un momento de tensión en los mercados de materia prima y con la campaña industrial ya planificada para muchas plantas españolas. La patronal Anfaco-Cytma (conserveras y transformados) sostiene que el impacto puede ser inmediato en actividad y empleo si el flujo se corta sin alternativas equivalentes. 

El dato que explica la alarma es la dependencia: España importó 27.400 toneladas de sardina congelada procedente de Marruecos entre enero y octubre de 2025, lo que supone el 94% del total importado desde países extracomunitarios, según cifras recopiladas por Anfaco-Cytma. 

En paralelo, la patronal subraya una segunda derivada: Marruecos no solo es proveedor de sardina congelada, sino también competidor directo en el mercado europeo de conservas y preparados. La UE importó 17.538 toneladas de preparaciones y conservas de sardina marroquíes entre enero y octubre de 2025 (el 89% del total extracomunitario), mientras que la producción española de conservas de sardina en 2024 fue de 13.503 toneladas. 

“Medida contradictoria” y llamada a Bruselas

Anfaco-Cytma interpreta el anuncio como un movimiento que debe analizarse con lupa: por un lado, Marruecos dice querer reservar sardina para su mercado; por otro, la patronal española advierte de que puede estar buscando asegurar materia prima para su propia industria y después vender el producto elaborado en la UE, elevando la presión competitiva. 

La organización afirma que el asunto no es nuevo: asegura haberlo anticipado al Gobierno de España y a la Comisión Europea y haber remitido escritos a la Secretaría de Pesca marroquí alertando del riesgo de una medida “proteccionista” y potencialmente incompatible con el marco jurídico comercial. 

En ese terreno, Anfaco-Cytma apunta expresamente a posibles fricciones con las normas de la OMC (GATT, artículos XI y XX, entre otros) y pide que cualquier restricción comercial tenga un alcance proporcionado, esté motivada y sea coherente con los compromisos internacionales. 

Sostenibilidad sí, pero con gestión “técnica” y control de descargas

La patronal española evita situar el debate solo en lo comercial: reconoce la preocupación por la sostenibilidad del stock, pero sostiene que la salida no debería ser un cierre de exportaciones sino una gestión técnica del recurso y un control efectivo de descargas, con apoyo de entidades científicas como el Instituto Español de Oceanografía (IEO). 

Mientras Rabat no ha concretado públicamente la duración de la medida, el sector español teme que la incertidumbre se traduzca en compras más caras, cambios de formato y, en el peor escenario, paradas puntuales en líneas que dependen de esa materia prima. 

En el corto plazo, la vía más inmediata pasa por diplomacia económica y respuesta coordinada con Bruselas, que es el principal mercado final del sector español. 

A medio plazo, la crisis vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de diversificar orígenes y reforzar el valor de la cadena europea. En esa línea, el sector mira también a la sardina ibérica, que recuperó en 2025 la certificación de sostenibilidad del MSC tras años de ajustes de gestión, un elemento que puede ayudar a reposicionar producto y abrir mercados (aunque no sustituye automáticamente el volumen de materia prima importada). 

Conchas de mejillón para “envejecer” vaqueros: la EHU encuentra un abrasivo eficaz y circular

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Un residuo que normalmente acaba en el contenedor puede convertirse en una materia prima útil para la industria textil. Un equipo de investigación de la Universidad del País Vasco (EHU) ha demostrado que la “arena” obtenida al triturar conchas de mejillón funciona como abrasivo para desgastar tela vaquera, con resultados competitivos frente a materiales habituales y con un impacto ambiental menor.

El hallazgo nace de una necesidad muy concreta: una gran empresa del sector buscaba alternativas más sostenibles para conseguir el acabado “envejecido” que demanda el mercado. El reto no era menor. Durante años, el método clásico de desgaste mediante proyección de abrasivo a presión —el conocido “chorro de arena”— arrastró una sombra sanitaria: el uso de sílice estuvo asociado a graves daños respiratorios en trabajadores expuestos sin protección adecuada. La técnica quedó estigmatizada y el sector se desplazó hacia opciones químicas oxidantes o procesos térmicos con láser, que no siempre ofrecen el mismo acabado y pueden generar otros problemas ambientales o de toxicidad.

En ese contexto, el grupo Materiales + Tecnologías (GMT) de la EHU, en colaboración con el MIT, se planteó una pregunta pragmática: si el chorro de abrasivo sigue siendo un método útil cuando se aplica con seguridad, ¿es posible hacerlo con un material más sostenible y eficiente?

Del bar a la fábrica: cómo se fabrica la “arena” de mejillón

El procedimiento probado por los investigadores es sorprendentemente sencillo y compatible con equipos ya existentes en la industria. Las conchas —procedentes de restos de consumo alimentario— se lavan, se esterilizan mediante tratamiento térmico, se muelen, se tamizan y, finalmente, se proyectan a presión contra el tejido vaquero con aire comprimido.

El equipo ensayó distintas vías antes de dar con el residuo marino. Incluso evaluó la reutilización de botones de prendas desechadas, pero lo descartó por falta de viabilidad. La clave, explican, fue encontrar un material renovable, disponible y con buen comportamiento mecánico.

Más durabilidad y menos consumo de material

El resultado que más interesa a la industria no es solo ambiental, sino también operativo. Frente a abrasivos como el granate (un silicato mineral sin cuarzo utilizado como alternativa a la sílice), la arena de concha muestra una ventaja: se rompe menos al impactar. Dicho de otro modo, es menos quebradiza, dura más ciclos de uso y obliga a reponer menos material para lograr el mismo nivel de desgaste.

Esto es importante porque el proceso industrial no “consume” toda la arena en un único uso: el abrasivo se recoge y se reutiliza varias veces, pero va perdiendo eficacia a medida que se fragmenta y debe ser reemplazado periódicamente. Si la concha triturada aguanta mejor, el sistema necesita menos aporte de material nuevo para mantener el rendimiento.

Un acabado más fiel a lo que pide el mercado

Además del rendimiento, la investigación subraya un factor que decide contratos: la calidad del acabado. Según las pruebas, el abrasivo de concha permite reproducir tonos y matices buscados por diseñadores y consumidores y deja el tejido más suave al tacto, una característica que no siempre se consigue con tratamientos químicos.

En un mercado donde el “look” del vaquero —su degradado, sus sombras, su tacto— es parte del valor del producto, la posibilidad de alcanzar un acabado competitivo sin recurrir a procesos más agresivos se convierte en un argumento comercial.

Economía circular: de residuo a materia prima

El componente ambiental completa la ecuación. Las conchas de mejillón son un subproducto masivo del consumo alimentario: en el mundo se generan alrededor de 1,5 millones de toneladas al año, y gran parte termina como residuo sin uso. Convertirlas en abrasivo implica “subirlas” en la cadena de valor: en lugar de extraer un mineral no renovable, se aprovecha un flujo de desecho ya existente.

La idea encaja con la lógica de la economía circular: reducir extracción, reutilizar residuos y sustituir insumos con mayor huella ambiental por alternativas renovables. Y, en este caso, sin exigir a la industria una inversión adicional en maquinaria, porque el proceso puede integrarse en líneas de chorro abrasivo ya implantadas.

Más allá del denim: limpieza mecánica e industria naval

El estudio abre además una puerta a usos colaterales. Si la concha triturada funciona como abrasivo en un tejido resistente como el denim, podría tener recorrido en otras aplicaciones industriales: limpieza de piezas mecánicas, tratamiento superficial y hasta tareas vinculadas al mantenimiento de barcos. La investigación plantea el material como base para un catálogo más amplio de soluciones, siempre que se estandaricen granulometrías, protocolos y controles.

Un paso pequeño con impacto grande

La innovación no promete milagros: no elimina de golpe los desafíos de sostenibilidad del textil, ni sustituye por sí sola los debates sobre condiciones laborales en acabados industriales. Pero sí aporta una solución concreta, medible y escalable: transformar un residuo marino en herramienta productiva, reducir dependencia de abrasivos no renovables y mantener —o incluso mejorar— el estándar de acabado que exige el mercado.

En el fondo, el experimento lanza un mensaje muy vasco y muy industrial: a veces la innovación no está en inventar una máquina nueva, sino en mirar un residuo cotidiano y preguntarse qué podría ser mañana

La caballa noruega bate récord en la UE y el mercado anticipa nuevas subidas

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El precio de exportación de la caballa (mackerel) noruega hacia la Unión Europea ha alcanzado un nuevo máximo histórico, empujado por una combinación de oferta ajustada, cuotas más limitadas y una demanda que, pese al encarecimiento, se mantiene firme en los principales destinos comunitarios. La escalada, lejos de haberse estabilizado, alimenta ya la expectativa de nuevos repuntes a medida que avanza el invierno y se consolida el escenario de restricciones para 2026.

Los datos del Norwegian Seafood Council sitúan el foco en el producto más representativo del comercio: la caballa congelada entera de menos de 600 gramos, referencia clave para el abastecimiento europeo. En noviembre, el organismo informó de que el precio de exportación de esa categoría se situó por primera vez por encima de las 50 coronas noruegas por kilo, un salto que vinculó directamente a la rápida utilización de cuota y a una disponibilidad especialmente estrecha.

Esa tensión venía incubándose desde meses atrás. En septiembre de 2025, el mismo consejo ya advertía de un mercado en fase de récord: NOK 42,01/kg para la caballa, con la previsión de que el precio siguiera subiendo en octubre por la combinación de menor suministro y el ruido sobre futuras recomendaciones científicas y recortes.

Menos volumen, más valor: el precio manda

El encarecimiento se explica, en buena medida, por la aritmética de un sector con menos pescado disponible. Distintos análisis sobre las exportaciones noruegas de 2025 apuntan a que el valor crece principalmente por precio, no por tonelaje, en un contexto donde las cuotas reducidas y la expectativa de nuevas rebajas han tensionado los mercados de pelágicos.

El resultado se traslada a la cadena europea: importadores, mayoristas y transformadores —incluida la industria conservera— afrontan un insumo más caro que presiona márgenes y obliga a recalibrar compras, calendarios y contratos. Al mismo tiempo, la propia dinámica del mercado empuja a muchos operadores a asegurar aprovisionamiento antes de posibles nuevas subidas.

La industria europea sigue comprando

Pese al encarecimiento, la demanda comunitaria no se ha apagado. En 2025, por ejemplo, las exportaciones noruegas de filetes de caballa crecieron con fuerza: +53% en volumen (12.500 toneladas) y +106% en valor (NOK 413 millones), con buena parte del aumento asociado a filete destinado a conservas en Europa, según el Norwegian Seafood Council en un balance recogido por medios sectoriales.

Esa tendencia sugiere que el mercado europeo no solo absorbe materia prima, sino que también incrementa compras de formatos ya adaptados a transformación, en un intento de ganar eficiencia en una cadena donde el coste del pescado se ha convertido en variable dominante.

Por qué se esperan más incrementos

La expectativa de nuevas subidas se sostiene sobre tres pilares:

  1. Oferta limitada y cuotas ajustadas, con episodios de “suministro tenso” reconocidos por el propio Norwegian Seafood Council.
  2. Riesgo de mayor restricción futura, en un contexto en el que las recomendaciones científicas y la gobernanza del stock influyen directamente en el volumen disponible (y, por tanto, en el precio).
  3. Demanda europea resiliente, especialmente vinculada a transformación y conserva, que tiende a sostener compras incluso en escenarios de precio alto.

En la práctica, el mercado lanza un mensaje incómodo para el consumidor y para la industria: la caballa, tradicionalmente asociada a un producto accesible, entra en una fase de “revalorización” estructural impulsada por restricciones de oferta. Para la UE, gran compradora de pelágicos noruegos, el reto será doble: mantener suministro competitivo y, al mismo tiempo, asumir que el nuevo “suelo” de precios puede haber cambiado.

ANFACO pide recalibrar los contingentes arancelarios: el atún se agota en la primera asignación de 2026

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La primera asignación de contingentes arancelarios autónomos (ATQ) de productos pesqueros para 2026 ha vuelto a encender las alarmas en la industria transformadora. ANFACO-CYTMA sostiene que este instrumento es “clave” para asegurar el abastecimiento competitivo de materias primas que la UE no produce en cantidad o calidad suficiente, pero advierte de que algunos cupos llegan cortos desde el primer reparto: los lomos de atún se han agotado ya en la primera asignación, sin cubrir las necesidades reales del sector. NP primera asignacion contingen…

La patronal, con sede en Vigo, considera que la situación confirma dos mensajes simultáneos: por un lado, los contingentes permiten que fábricas europeas —y especialmente españolas— mantengan su actividad bajo estándares sanitarios, sociales y medioambientales exigentes; por otro, evidencia que hay contingentes que deben revisarse para ajustarlos a insumos “imprescindibles” como bacalao, abadejo, salmones, calamares, potas, camarones o atún, entre otros. NP primera asignacion contingen…

ANFACO enmarca el debate en una realidad estructural: en torno al 70% de los productos pesqueros consumidos en el mercado comunitario necesitan ser importados. En ese contexto, los contingentes arancelarios autónomos funcionan como un “amortiguador” comercial: habilitan la entrada sin aranceles de materias primas esenciales para que el valor añadido (transformación, empleo, logística y exportación intra-UE) se quede en territorio comunitario. NP primera asignacion contingen…

La organización insiste además en el papel “estratégico” de la herramienta en el nuevo marco internacional, marcado —según su diagnóstico— por incertidumbre creciente en cadenas de suministro y por flujos comerciales “imprevisibles”, lo que refuerza la necesidad de instrumentos flexibles y predecibles para que la industria pueda planificar. NP primera asignacion contingen…

El dato más llamativo del primer reparto de 2026 es el del atún. Según la nota, las solicitudes de lomos de atún superaron la cantidad disponible y se aplicó un reparto a prorrata, que en la práctica supone un arancel del 8,05% para las importaciones adicionales necesarias. ANFACO subraya que se trata de un insumo básico para la conserva, con alto interés nutricional, y lo cita como el primer producto pesquero para el consumidor europeo según EUMOFA. NP primera asignacion contingen…

El documento apunta además que otros contingentes “estratégicos” registran una utilización elevada que anticipa agotamientos tempranos y la consiguiente aplicación de aranceles: por ejemplo, el de gambón argentino ya alcanzó un 20,67% de utilización en esta primera asignación. NP primera asignacion contingen…

Complemento a los acuerdos comerciales

ANFACO recalca que los ATQ no sustituyen a los acuerdos comerciales de la UE, sino que los complementan. Y subraya un detalle relevante: aunque Bruselas avanza en tratados —menciona el caso de Indonesia—, algunos acuerdos no han entrado en vigor y/o no liberalizan de forma inmediata determinados insumos críticos, lo que deja a industrias como la española dependiendo de contingentes bien dimensionados para garantizar el suministro estable. NP primera asignacion contingen…

En plena evaluación del reglamento: “el debate debe ser la calibración”

La patronal aprovecha que la Comisión Europea se encuentra evaluando el reglamento de contingentes para lanzar un mensaje nítido: a su juicio, debe quedar acreditado que el instrumento es eficaz y cumple su función, y que el debate no debería cuestionar su existencia, sino centrarse en su “correcta calibración” para que responda a necesidades objetivas de la industria. NP primera asignacion contingen…

ANFACO recuerda que la industria conservera y transformadora española genera más de 15.000 empleos directos y orienta mayoritariamente su producción al mercado comunitario, por lo que la disponibilidad competitiva de materias primas influye directamente en empleo, actividad industrial y oferta para el consumidor europeo. NP primera asignacion contingen…ANFACO se define como una organización “singular” del complejo mar-industria, con orígenes en 1904, que combina representación empresarial y un centro de conocimiento científico-tecnológico. Agrupa a más de 250 empresas, que suman una facturación superior a 14.000 millones de euros y más de 26.300 empleos en España. NP primera asignacion contingen…

En el fondo, la batalla por los contingentes es una batalla por el modelo industrial: cuánto valor añadido se transforma en Europa y cuánta producción se desplaza fuera por falta de materias primas competitivas. El arranque de 2026, con cupos ya tensionados desde la primera asignación, apunta a un año en el que el ajuste fino de los contingentes será tan importante como los precios del pescado.