europa-azul.es
viernes, febrero 13, 2026
Inicio Blog Página 21

NWWAC y NSAC piden una reforma “a fondo” de la obligación de desembarque y un giro hacia la prevención de capturas no deseadas

0

Los consejos consultivos del Noroeste y del Mar del Norte responden al estudio de la Comisión y reclaman un sistema adaptativo, más realista para pesquerías mixtas, con flexibilidad de cuotas, apoyo a la selectividad y menos enfoque “solo” en control

Los Consejos Consultivos de Aguas Noroccidentales (NWWAC) y del Mar del Norte (NSAC) han remitido un dictamen conjunto en el que reclaman una reforma integral de la Obligación de Desembarque (Landing Obligation, LO) en el marco de la evaluación en curso de la Política Pesquera Común (PPC). El documento responde al estudio independiente encargado por la Comisión Europea sobre el funcionamiento de la LO, publicado el 16 de junio de 2025, y plantea un cambio de rumbo: centrar la política en evitar y minimizar las capturas no deseadas, más que en “gestionar” el descarte vía exigencias administrativas y control.

En su resumen ejecutivo, NWWAC y NSAC sostienen que la obligación de desembarque —tal y como está diseñada— no ha logrado los resultados esperados y ha generado cargas operativas y burocráticas para el sector, especialmente en pesquerías mixtas, donde la selectividad total “no es aún viable” en la práctica. Por ello, proponen evolucionar hacia un sistema adaptativo y basado en evidencias, construido “en estrecha cooperación con el sector pesquero”, que priorice medidas de evitación, mejora de artes y recopilación robusta de datos.

Uno de los mensajes más repetidos en el dictamen es la advertencia contra un enfoque excesivamente centrado en el cumplimiento y la inspección como única palanca de cambio. Los consejos consultivos consideran que el control es necesario, pero insuficiente si no se acompaña de incentivos, colaboración y soluciones realistas, y señalan que la implementación debe ser “más participativa y orientada a resultados”, apoyando innovación y confianza entre administración, ciencia y flota.

Flexibilidades, exenciones y “choke species”: el talón de Aquiles

El documento entra en uno de los nudos más sensibles: el riesgo de cierres prematuros por especies de “estrangulamiento” (choke species) en pesquerías mixtas. En este punto, NWWAC y NSAC piden mantener instrumentos que han funcionado como red de seguridad, entre ellos la bolsa de intercambio de cuotas para cubrir capturas accesorias inevitables y evitar parones de actividad, mientras se mantiene la prohibición de pesca dirigida sobre stocks con recomendación de captura cero.

Asimismo, reclaman:

  • un uso más consistente de las flexibilidades de cuota,
  • mayor claridad en las condiciones para desarrollar exenciones (de minimis y alta supervivencia),
  • y una adaptación de TACs y de la lista de especies afectadas por la LO para reducir rigideces en pesquerías mixtas.

Frente a la idea de “recortar” exenciones para reforzar la LO, la posición de ambos consejos es clara: la dependencia creciente de exenciones refleja, a su juicio, ineficiencias del propio sistema, y en muchas pesquerías son un elemento de viabilidad más que una “puerta trasera”.

Dimensión social y económica: “la otra mitad” del debate

Otro eje del dictamen es la exigencia de incorporar de forma más explícita los costes sociales y económicos: tiempos de manipulación a bordo, almacenamiento, gestión de capturas no comercializables, impacto en jornadas y rentabilidad, además del contexto de renovación de flota y relevo generacional. Los consejos consultivos piden que cualquier reforma se diseñe teniendo en cuenta estos factores y que se reconozcan los esfuerzos ya realizados por la industria para mejorar la selectividad.

REM y el concepto de “alto riesgo de incumplimiento”

En materia de control, el dictamen no descarta la monitorización, pero reclama que la Comisión defina —junto a Estados miembros y EFCA— el concepto de “alto riesgo de incumplimiento” ligado a la obligación de desembarque para evitar interpretaciones dispares y falta de armonización entre países.

Financiar la transición: selectividad, innovación y energía

NWWAC y NSAC concluyen que la reforma debe apoyarse en financiación suficiente para innovación: artes selectivas, mejoras operativas en manipulación de capturas, proyectos piloto para reducción de capturas accesorias y, además, medidas relacionadas con descarbonización y eficiencia energética. También piden coherencia normativa con el Reglamento de Medidas Técnicas y más flexibilidad para que las innovaciones lleguen al mar sin quedar atascadas en rigideces regulatorias. NWWAC_NSAC_Advice_Landing-Oblig…

En definitiva, el mensaje conjunto de ambos consejos consultivos es que la Unión Europea encara una decisión de calado: mantener un marco que, según su diagnóstico, acumula fricciones y resultados limitados, o replantear la obligación de desembarque hacia un modelo más pragmático, regionalizado y centrado en prevenir el problema desde el inicio: que las capturas no deseadas entren en la red.

Navantia Seanergies y Windar completan en Fene los 45 monopilotes del parque marino East Anglia Three de Iberdrola

0

La alianza industrial entrega la segunda gran serie de cimentaciones tipo monopile para la eléctrica y refuerza el papel de la planta gallega como polo de referencia offshore. Las estructuras, de hasta 84 metros y 1.800 toneladas, se destinarán a un proyecto de 1.400 MW en el Mar del Norte.

La alianza empresarial formada por Navantia Seanergies y Windar Renovables ha culminado la fabricación de los 45 monopilotes destinados al parque eólico marino East Anglia Three, el gran desarrollo offshore que Iberdrola impulsa en aguas del Mar del Norte. El cierre de este pedido consolida a ambas compañías como proveedoras de subestructuras en el mercado internacional de la eólica marina y refuerza la capacidad industrial instalada en Galicia para atender proyectos de gran escala.

La fabricación se ha realizado en la fábrica de monopilotes que ambas empresas operan de forma conjunta en el astillero de Navantia Seanergies en Fene (A Coruña). Se trata de una infraestructura diseñada específicamente para responder al salto de tamaño que vive el sector y que, con este contrato, vuelve a demostrar su aptitud para producir componentes críticos con elevados requerimientos de ingeniería, logística y calidad.

Es un orgullo ver cómo se materializa esta colaboración con Iberdrola, que nos permite contribuir a la creación de energía limpia y, al mismo tiempo, apoyar la industrialización y crear empleo y riqueza en un sector estratégico para Europa”, ha señalado Javier Herrador, director de Navantia Seanergies, en un mensaje que subraya el componente industrial y territorial del proyecto, más allá de su dimensión energética.

En la misma línea, el presidente de Windar Renovables, Orlando Alonso, ha destacado “el extraordinario trabajo que todas las personas y compañías implicadas en este pedido han realizado para responder a las necesidades de un cliente de primer nivel como Iberdrola, que está situando a España a la vanguardia mundial de las energías renovables”. Un reconocimiento que pone el foco en el esfuerzo coordinado entre equipos y empresas para cumplir plazos, especificaciones técnicas y estándares de un promotor internacional.

Monopilotes gigantes para un parque de 1.400 MW

Las cimentaciones completadas en Fene responden a las nuevas dimensiones del offshore europeo: cada uno de los 45 monopilotes alcanza hasta 84 metros de longitud, 1.800 toneladas de peso y 10,6 metros de diámetro, magnitudes que obligan a una planificación milimétrica desde el aprovisionamiento de materiales hasta los procesos de soldadura, ensayos, pintura, manipulación y expedición.

Estas piezas se instalarán en el parque East Anglia Three, integrado en el complejo East Anglia en aguas británicas. Según la previsión del proyecto, cuando entre en operación en 2026 contará con una capacidad de generación de 1.400 MW, suficiente para abastecer de energía limpia a 1,3 millones de hogares.

Una relación de largo recorrido con Iberdrola

Este encargo supone el segundo pedido de monopilotes completado para Iberdrola por la alianza Navantia-Windar y el tercero de este tipo de cimentación ejecutado conjuntamente hasta la fecha. La colaboración entre las tres compañías viene de lejos: para el parque East Anglia One, Navantia Seanergies construyó previamente una subestación, y junto a Windar fabricó 42 cimentaciones tipo jacket, un historial que ha ido ampliándose con proyectos en Reino Unido, Alemania y Francia.

La suma de encargos dentro de esta colaboración estratégica supera, según los datos aportados, los 1.000 millones de euros durante los últimos diez años, un volumen que ilustra el peso de la cadena de suministro española en el despliegue renovable europeo.

Además, parte de la fabricación de este proyecto se ha desarrollado en paralelo al parque eólico marino Windanker (350 MW), también para Iberdrola, ya instalado en el mar Báltico, para el que Navantia Seanergies y Windar han fabricado 21 monopilotes.

Con la entrega finalizada en Fene, Navantia Seanergies y Windar cierran un nuevo hito industrial en una tecnología clave para el offshore europeo: cimentaciones cada vez mayores, producidas a ritmo industrial, con la vista puesta en los calendarios de instalación y en la carrera por incrementar potencia renovable en el Mar del Norte y el Báltico

La flota asturiana carga contra el Principado por “minimizar” el recorte del verdel

0

Armadores y cofradías alertan de que la rebaja de topes de xarda recortará días de costera y descargas en puertos como Avilés o Lastres, y exigen una postura más firme ante la presión pesquera de Feroe e Islandia

El anuncio de un nuevo ajuste a la baja en las posibilidades de pesca de verdel (xarda) ha abierto una brecha entre la flota asturiana y el Gobierno del Principado. El sector reprocha al consejero de Medio Rural y Política Agraria, Marcelino Marcos, haber “restado gravedad” al impacto real del recorte, en un escenario que los pescadores describen como especialmente delicado: menos cuota comunitaria, incertidumbre sobre el reparto efectivo en el Atlántico Nordeste y un reparto de esfuerzo que, temen, vuelve a castigar a quienes cumplen las reglas.

El malestar no se limita a una cuestión de números, sino a su traducción práctica: topes diarios más bajos, una campaña más corta y menos entrada de pescado en lonja, con el consiguiente golpe a la rentabilidad de una costera clave para muchos barcos de artes menores. En Asturias, insisten fuentes del sector, el verdel no es solo una especie “de transición” entre mareas: es el arranque de caja de la primavera y un termómetro para toda la cadena —puertos, comercialización y empleo indirecto—.

Marcos reconoció que el verdel llega con “un recorte importante” para el conjunto de países de la UE, aunque defendió que la afección “no es la misma” en todas las comunidades y que, por el tipo de flota regional, Asturias no sufriría un impacto tan directo como otras zonas más dependientes del arrastre o el cerco. El sector, sin embargo, rebate esa lectura: aunque el golpe sea desigual, la xarda es transversal y su recorte termina tensionando el reparto interno, los ritmos de descarga y el valor añadido en los puertos.

La sombra de Feroe e Islandia y un TAC por encima del consejo científico

A esa discusión interna se suma un factor que la propia Consejería citó como “preocupante”: qué ocurre fuera del paraguas comunitario. Y ahí, la foto internacional alimenta la inquietud. El Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES) recomendó para 2026 un recorte drástico del 70% en la pesquería de caballa del Atlántico Nordeste, pero cuatro “partes costeras” (Reino Unido, Noruega, Islas Feroe e Islandia) han pactado un TAC de 299.010 toneladas, más de 100.000 toneladas por encima de la recomendación científica (174.357).

El acuerdo incluye además un reparto de cuotas entre esos cuatro actores y ajustes mediante intercambios de acceso a aguas, que alteran el porcentaje final neto asignado a cada uno. En el sector asturiano interpretan que este tipo de pactos —con la UE fuera de la mesa principal— debilita el mensaje de sostenibilidad y puede desembocar en una presión pesquera total superior a la aconsejada, prolongando el problema de fondo del stock.

“Hay cosas positivas, pero la xarda no se puede despachar”

El consejero trató de equilibrar el diagnóstico con elementos favorables: citó que el recorte inicialmente previsto para el abadejo se habría moderado, que especies relevantes para la comunidad se mantendrían, y que la anchoa registraría un incremento histórico. También apuntó a la expectativa de mejora futura ligada al reparto del aumento del atún rojo y a la reivindicación regional de obtener cuota propia.

La flota, sin embargo, reclama que esa “cara amable” no tape el núcleo del conflicto. “Hay asuntos positivos, sí, pero la xarda es una campaña estructural y cualquier recorte se nota en el muelle”, resumen representantes del sector, que piden al Principado más presión política y más coordinación con el Estado y otras autonomías para defender un reparto equilibrado, exigir control efectivo del esfuerzo total en el Atlántico Nordeste y evitar que los ajustes vuelvan a resolverse con topes que recortan actividad sin ofrecer alternativas claras.

En plena escalada de costes, con meteorología más adversa y márgenes cada vez más finos, la flota asturiana reclama una idea simple: si se pide sacrificio dentro, no puede tolerarse barra libre fuera. Y, en casa, exigen que el Gobierno regional no lo minimice.

Medio Rural invierte 781.367 euros en la modernización de la Cofradía de Pescadores de Luarca

La Consejería de Medio Rural y Política Agraria invierte 781.367 euros en modernizar las instalaciones de la Cofradía de Pescadores Nuestra Señora del Rosario de Luarca. Además, el Ejecutivo impulsa actuaciones en la red de caminos del concejo, inversiones forestales y medidas de prevención de incendios que, en conjunto, sobrepasan 1,3 millones.

El consejero, Marcelino Marcos, ha dado a conocer estos datos durante su visita a Valdés, donde ha subrayado el compromiso del Gobierno de Asturias con las infraestructuras que sostienen la actividad pesquera, agraria y forestal.

En la Cofradía, las principales inversiones se concentran en la lonja y en la operatividad del puerto. Destaca la obra de la nave portuaria, en ejecución, con una inversión de 445.678 euros. Además, este año se ha instalado una nueva grúa hidráulica por 44.724 euros, destinada a facilitar y agilizar las operaciones. Asimismo, se han consignado 14.278 euros para la redacción del proyecto de demolición y reconstrucción de la fábrica de hielo, cuya ejecución está prevista en 2026 con un presupuesto estimado de 150.000 euros. A estas mejoras se añaden 134.584 euros para la ampliación del espacio audiovisual polivalente y una subvención de 132.180 euros para su adecuación, con el objetivo de reforzar la capacidad de servicios y la comercialización.

El consejero también ha visitado las obras de la red de caminos de la concentración parcelaria de Santiagu, en Valdés, con una inversión de 866.239 euros. La actuación finalizará en enero de 2026. Con esta intervención, son ya siete las concentraciones parcelarias en ejecución en el concejo, que se suman a las 19 ya finalizadas.

El vial de Setienes a Priedafita ha recibido en este ejercicio 72.479 euros, a la que se añadirán 279.866 euros el próximo año para finalizar la obra. Por su parte, el camino de La Candanosa se reparó con una inversión de 159.599 euros y ha quedado concluido este mismo año. En conjunto, estas tres actuaciones superan 1,3 millones.

La modernización de la Oficina para el Medio Rural de Luarca/L.luarca también forma parte del plan de mejoras de la consejería en el municipio. La consejería ha adjudicado las obras por 87.120 euros, con un plazo de ejecución de seis meses.

En materia forestal, el concejo ha recibido 325.517 euros a lo largo de este año. La inversión más relevante, de 282.727 euros, ha consistido en la repoblación de varios montes afectados por incendios. Además, se han llevado a cabo trabajos de limpieza de helechos por 24.470 euros y se ha acometido la repoblación con castaño en Campo Rebuloso con 42.790 euros.

La prevención de incendios forestales es una prioridad para el Gobierno de Asturias. En este capítulo, el Principado ha destinado 131.946 euros con cargo al Fondo de Infraestructuras Rurales y Prevención de Incendios. A estas partidas se suman 17.108 euros para la parroquia rural de Trevías y 16.641 euros para la de Barcia y Leiján, orientados al mismo fin.

La Eurocámara reclama planes de renovación y cambios legales para descarbonizar la flota europea

0

El Parlamento Europeo ha dado un paso más en el debate sobre la transición energética de la pesca comunitaria al respaldar un informe que reclama planes de renovación de buques, más financiación y ajustes legislativos para acelerar la descarbonización de la flota sin dejar atrás a los segmentos más frágiles del sector. La iniciativa sitúa el objetivo de neutralidad climática en 2050 como horizonte ineludible y advierte de que el esfuerzo exigirá una “transición justa”, combinando modernización, innovación tecnológica y mejoras en las artes de pesca.

El documento parte de un diagnóstico conocido pero cada vez más apremiante: la descarbonización se está convirtiendo en un reto estructural para la pesca, especialmente para las pequeñas empresas y la flota artesanal, con menor músculo financiero para abordar inversiones y con márgenes muy estrechos ante el encarecimiento de la energía. En este marco, la Eurocámara defiende que la transición no puede limitarse a objetivos generales, sino que debe traducirse en instrumentos concretos y en un marco normativo que no bloquee la inversión.

Renovación, auditorías energéticas y más instrumentos financieros

Entre las principales propuestas, el Parlamento apuesta por esquemas de renovación de buques impulsados por la Comisión Europea y los Estados miembros, en cooperación con actores privados, como vía para dinamizar la modernización de una flota cuya edad media ronda las tres décadas. A la vez, reclama revisar la Política Pesquera Común (PPC) y el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA/EMFAF), al considerar que las normas actuales restringen severamente la financiación pública y privada destinada a ese salto tecnológico.

El informe plantea, además, que la Comisión explore instrumentos de financiación adicionales al FEMPA para sostener la transición energética del sector, y sitúa las auditorías energéticas de los buques como una herramienta clave para identificar mejoras de eficiencia, proponiendo que puedan desplegarse con apoyo del propio fondo comunitario. En paralelo, se menciona el potencial de tecnologías como la inteligencia artificial para optimizar rutas de pesca y consumo energético, junto a la necesidad de un calendario de descarbonización por fases, apoyado en el mejor conocimiento científico y los datos disponibles.

Artes más selectivas y puertos preparados para la transición

La Eurocámara vincula la descarbonización no solo al motor o al combustible, sino también a la innovación en artes y técnicas de pesca, con un mensaje nítido: la eficiencia energética debe ir de la mano de mayor selectividad y menor impacto sobre hábitats marinos. El informe pide a la Comisión inversiones orientadas a mejorar la selectividad de los aparejos, reducir capturas no deseadas y prevenir la captura de juveniles, al tiempo que reclama avances en infraestructura portuaria y en la actualización de los buques para garantizar seguridad y condiciones laborales adecuadas a bordo.

El ponente del informe, el eurodiputado Ton Diepeveen, defendió que la propuesta busca un enfoque práctico: reducir barreras a la inversión, estimular la innovación y reforzar la certidumbre para el sector, con la vista puesta también en el relevo generacional.

Contexto: emisiones bajas, dependencia de importaciones y cambio climático

El debate llega en un momento en que Bruselas insiste en el objetivo climático de 2050, mientras el propio sector afronta impactos crecientes del cambio climático, desde episodios de meteorología adversa hasta migraciones de stocks por el calentamiento del mar. El informe recuerda además una paradoja estratégica: aunque la flota europea ha reducido emisiones y su peso en el total mundial es muy bajo, la UE importa más del 70% del marisco y pescado que consume, lo que reabre el debate sobre autonomía alimentaria y resiliencia de la producción propia.

A partir de ahora, el foco se desplaza a la Comisión y a los Estados miembros: convertir el mensaje político del Parlamento en cambios normativos, reglas de financiación y programas capaces de aterrizar la transición energética en los muelles, especialmente allí donde la modernización es más costosa y la rentabilidad, más vulnerable.

La UE amplía el cerco a la “flota fantasma” rusa con 41 buques sancionados en la ruta del Estrecho

0

El Consejo de la Unión Europea ha aprobado este 18 de diciembre nuevas sanciones contra 41 buques vinculados a la denominada “flota fantasma” de Rusia, una red de petroleros y cargueros que, según Bruselas, resulta clave para sostener los ingresos energéticos del Kremlin y, con ellos, su esfuerzo bélico en Ucrania. Con la decisión, el número total de embarcaciones incluidas en la lista europea asciende a 597.

La medida golpea de lleno a una operativa marítima que, de acuerdo con fuentes comunitarias y con el seguimiento realizado en el entorno del Estrecho de Gibraltar, se apoya en prácticas de transporte “irregulares y de alto riesgo” y utiliza este corredor como autopista estratégica hacia el Mediterráneo y destinos fuera de Europa. En el Campo de Gibraltar, donde el tráfico de grandes petroleros es constante, el anuncio vuelve a poner el foco en los riesgos ambientales y de seguridad marítima asociados a buques de bandera opaca o registros de conveniencia.

Veto de puertos y servicios: el núcleo de las sanciones

Los 41 buques añadidos a la lista quedan sujetos a una prohibición de acceso a puertos de la UE y a la prestación de una amplia gama de servicios relacionados con el transporte marítimo. La UE explica que el objetivo es cortar vías de elusión del régimen sancionador y limitar la capacidad de Rusia para generar ingresos por exportaciones, en particular de crudo.

Según el Consejo, las medidas se dirigen a petroleros y embarcaciones extracomunitarias que eluden el mecanismo de limitación del precio del petróleo, apoyan al sector energético ruso o están implicadas en actividades ilícitas, como el transporte de equipo militar o el traslado de grano y bienes culturales robados en Ucrania.

Entre los barcos citados por fuentes locales figura, por ejemplo, el Matros Koshka o el Kapitan Gotsky, junto a otras unidades que —según el Consejo— operan en esa zona gris del transporte marítimo que Bruselas quiere desactivar.

Una ofensiva más amplia: facilitadores y “derecho del mar”

La nueva lista no llega sola. El Consejo vincula esta decisión a iniciativas adoptadas en las últimas semanas para estrechar el cerco sobre toda la cadena de valor que sostiene la flota paralela: desde operadores y estructuras societarias hasta el entramado logístico y asegurador que permite mover el petróleo.

En paralelo, la UE y sus Estados miembros han lanzado una declaración política para “aprovechar plenamente” el marco del derecho internacional del mar frente a las amenazas asociadas a la flota encubierta y reforzar la protección de infraestructuras submarinas críticas. El texto menciona expresamente el análisis de opciones que podrían facilitar la “interceptación o el abordaje” cuando proceda, siempre dentro del marco jurídico aplicable.

Gibraltar, punto sensible en el mapa de riesgos

El Estrecho vuelve a emerger como escenario de especial sensibilidad. En esta franja marítima —entre las costas del Campo de Gibraltar y Marruecos— se concentra el paso de buques que transportan crudo hacia terceros países, con maniobras y prácticas que las instituciones europeas consideran problemáticas y que elevan la preocupación por incidentes en una de las puertas marítimas más transitadas del planeta.

La UE insiste en que su estrategia, reforzada desde febrero de 2022, busca debilitar la base económica rusa, restringiendo tecnologías y mercados críticos y reduciendo su capacidad de sostener la guerra. La ampliación de la lista de buques sancionados apunta, precisamente, a ese objetivo: hacer más costosa y difícil la exportación energética rusa por vías opacas.

Con el nuevo paquete, Bruselas deja un mensaje claro: la presión continuará y, si es necesario, se ampliará. En el horizonte inmediato, el reto será traducir la lista negra en eficacia real —control portuario, servicios y trazabilidad— en un tablero marítimo donde cada resquicio operativo puede convertirse en un atajo para sortear sanciones.

Fuerte incremento de la producción de harina y aceite de pescado

0

En Perú, la segunda temporada de pesca en la región Norte-Centro continúa, con dos tercios de la cuota de 1,63 millones de toneladas métricas completadas hasta ahora. «Esto es una señal positiva que nos lleva en IFFO a proyectar una producción de 5,4 millones de toneladas para harina de pescado y 1,2 millones de toneladas para aceite de pescado en 2025«, comentó el Dr. Enrico Bachis, director de investigación de mercado de IFFO.

En octubre de 2025, la producción acumulada total anual de harina de pescado* aumentó aproximadamente un 7% en comparación con el mismo periodo de 2024. Este aumento se debió a una mayor producción en la mayoría de las regiones, excepto en Islandia y la zona del Atlántico Norte, que reportaron un descenso interanual.

De manera similar, la producción acumulada de aceite de pescado hasta octubre de 2025* mostró un aumento interanual de alrededor del 5%. La mayoría de los países registraron tendencias positivas en comparación con enero y octubre de 2024, con la excepción de Perú, donde los bajos rendimientos petroleros en 2025 jugaron un papel significativo en el descenso.

* Estos datos se basan en estadísticas compartidas por miembros de la IFFO en Chile, Dinamarca, Islas Feroe, Islandia, Costa de Marfil, Mauricio, Noruega, Reino Unido, Estados Unidos, Perú, Sudáfrica y España, representando el 40% de la producción mundial de harina de pescado y el 50% de la producción de aceite de pescado.

China: El consumo acumulado de harina de pescado en acuicultura y cría porcina probablemente superará al de 2024

La producción nacional de ingredientes marinos ha estado limitada durante el último trimestre de 2025. No esperamos que la producción del año supere el nivel de 2024, que se estimó en 570.000 toneladas métricas.

Según el Ministerio de Agricultura, la producción acuicultural nacional continuó creciendo hasta octubre en las principales regiones agrícolas. Actualmente, la acuicultura activa se concentra principalmente en provincias cálidas como Guangdong, Guangxi y Hainan. El camarón de patas blancas cultivado en cobertizos e invernaderos sigue siendo una de las principales especies de cría, ayudando a mantener el consumo de harina de pescado. En cambio, los agricultores de regiones más frías han suspendido en gran medida las actividades acuícolas, ya sea dejando de usar pienso por completo o reduciéndolo significativamente.

Source : CHEN WS / Shutterstock.com

Se estima que el consumo acumulado de harina de pescado en la acuicultura ha superado los niveles del año pasado hasta ahora, aunque la demanda en los últimos dos meses ha sido menor interanualmente.

En el lado del ganado, los precios de cerdos y lechones siguen siendo bajos debido al exceso de oferta. Aunque la manada de cerdas se había reducido significativamente a finales de octubre, un ajuste que reducirá la oferta de cerdos el próximo año, la oferta actual de lechones recién nacidos sigue superando la de hace un año. Normalmente, una población mayor de lechones soportaría un consumo más fuerte de harina de pescado. Sin embargo, la reciente disminución de la demanda de lechones ha provocado una menor producción comercial de piensos para lechones, afectando así el uso de harina de pescado. Gracias a una mayor demanda de lechones en la primera mitad de 2025, se espera que el consumo total de harina de pescado para el año supere los niveles de 2024.

Oceana cuestiona el pacto pesquero de la UE para 2026 en el Mediterráneo occidental

0

La ONG ve “estabilidad” a corto plazo para la flota, pero advierte de que la sobrepesca sigue sin resolverse y reclama recortes reales de mortalidad y capacidad para garantizar futuro económico y ecológico

El acuerdo político alcanzado por los ministros de Pesca de la Unión Europea sobre las posibilidades de pesca en el Mediterráneo occidental para 2026 deja, de entrada, una sensación de continuidad para la flota. Sin nuevos recortes inmediatos de días de pesca para el arrastre, el sector gana aire en el corto plazo. Sin embargo, para Oceana Europe esa “estabilidad” es frágil: alivia la presión social y económica del momento, pero no despeja la cuestión que sigue pesando sobre la pesquería desde hace años: la sobrepesca.

La organización ambientalista enmarca su análisis en un dato que resume la magnitud del problema: en el Mediterráneo occidental —zona que afecta directamente a España, Francia e Italia— alrededor del 55% de las poblaciones evaluadas continúa sobresplotada. La mortalidad por pesca, añade, se mantiene por encima de lo sostenible, con un nivel aproximado de 1,6 veces los valores de referencia. En otras palabras, el sistema sigue funcionando con un margen biológico estrecho y con un futuro condicionado por decisiones que, año tras año, se ven forzadas a equilibrar economía inmediata y recuperación del recurso.

En ese contexto, los ministros optaron por no reducir más los días de pesca a arrastre y sostener para 2026 un esquema similar al de 2025. La decisión responde a una presión socioeconómica real —costes, rentabilidad, empleo, continuidad de empresas—, pero para Oceana también implica un riesgo: posponer de nuevo los ajustes estructurales que considera indispensables. La ONG sostiene que garantizar un futuro próspero para el sector requerirá “inevitablemente” una reducción más incisiva de la mortalidad por pesca y una intervención sobre la sobrecapacidad, dos palancas que, a su juicio, determinan tanto el estado de los ecosistemas como la viabilidad del tejido pesquero.

Oceana recuerda además el marco jurídico: los Estados miembros del Mediterráneo occidental tienen el compromiso —y la obligación— de poner fin a la sobrepesca en línea con la Política Pesquera Común y el plan plurianual de gestión. El acuerdo para 2026, sin embargo, consolida los días ya fijados e introduce un freno relevante: el número total de días no podrá superar en ningún caso los niveles autorizados en 2025, ni siquiera aprovechando beneficios derivados de mecanismos de compensación. La cláusula pretende evitar un aumento neto del esfuerzo pesquero, pero desplaza el debate a otra pregunta clave: si, sin recortes adicionales, los instrumentos previstos son realmente capaces de reducir la mortalidad y recuperar poblaciones.

Ahí aparece el corazón del pacto: el mecanismo de compensación. El acuerdo se apoya en medidas técnicas, de carácter voluntario, que buscan mejorar selectividad y reducir capturas no deseadas: cambios de artes, cierres espaciales o estacionales y otras opciones —hasta un máximo de catorce— diseñadas para disminuir la presión sobre los stocks. Sobre el papel, estas herramientas permitirían una transición gradual, con incentivos a quien adopta medidas de mejora. En la práctica, advierte Oceana, su éxito depende de tres condiciones: aplicación rigurosa, beneficios biológicos medibles y un sistema de control y seguimiento eficaz. La organización insiste en que cualquier día adicional que pudiera habilitarse debe estar estrictamente ligado a resultados demostrables en recuperación del recurso, para evitar que el mecanismo se convierta en una palanca de más esfuerzo sin retorno ecológico.

El texto de Oceana también subraya puntos críticos que, a su juicio, debilitan la coherencia del acuerdo. Entre ellos destaca la falta de ampliación de medidas de protección para ecosistemas profundos. La prohibición de pesca se mantiene por debajo de los 800 metros, sin extenderse hasta los 600 metros, una franja donde, según su planteamiento, la actividad ya es reducida y donde una restricción adicional aportaría protección con un coste operativo limitado. Para la ONG, mantener el umbral en 800 metros podría abrir la puerta a que algunas embarcaciones obtengan días adicionales de forma “injustificada”, incrementando el esfuerzo total y alejándose de recomendaciones científicas.

El debate se enmarca, como cada diciembre, en el Consejo de ministros de Agricultura y Pesca, donde se cruzan intereses y urgencias: sostener la actividad hoy, pero también evitar que la falta de recuperación convierta cada campaña en un callejón sin salida. Oceana interpreta el acuerdo de 2026 como la fotografía de un sector suspendido entre dos tiempos: la supervivencia inmediata y la necesidad de cambiar de rumbo para que la pesca siga siendo rentable y posible dentro de unos años.

La conclusión de la ONG es clara: la discusión ya no puede quedarse solo en cuántos días se conceden, sino en cómo hacer creíble y verificable la transición hacia una pesca sostenible. Sin ese salto de calidad —medidas con impacto real, control que garantice cumplimiento y un ajuste progresivo de la presión sobre los stocks— la “estabilidad” que ofrece 2026 corre el riesgo de ser solo una tregua administrativa, mientras el mar sigue esperando respuestas más profundas y duraderas.

Alsaker compra Bolaks y crea un nuevo “gigante privado” del salmón en Noruega

0

La acuicultura noruega suma un nuevo movimiento de consolidación. El grupo Alsaker ha firmado un acuerdo vinculante para adquirir el 100% de su competidor Bolaks, una operación que, de completarse, dará lugar a la mayor empresa privada de cultivo de salmón en el oeste de Noruega, con un peso notable en varias comunidades costeras.

Según los términos divulgados, la entidad combinada reunirá más de 25.000 toneladas de biomasa máxima autorizada (MTB) en las áreas de producción noruegas PO2 y PO3, y aspira a una capacidad productiva total superior a 50.000 toneladas. En el sector, estos indicadores marcan la diferencia entre un operador regional y un actor con músculo industrial para negociar, invertir y planificar a largo plazo.

Una operación con lógica de “cadena integrada”

El argumento central de la compra es industrial: Alsaker y Bolaks defienden que el grupo resultante podrá apoyarse en una cadena de valor plenamente integrada, con margen para optimizar instalaciones de smolt, emplazamientos de engorde, wellboats, embarcaciones de servicio y plantas de sacrificio/procesado. Además, Alsaker sostiene que la integración contribuirá a asegurar empleo local y a generar eficiencias a lo largo de toda la cadena.

Quién es quién en el acuerdo

Bolaks es un operador con base local en el municipio de Bjørnafjorden, con 10 licencias de peces para consumo, 2 licencias de reproductores y un permiso para producción en tierra; también controla la mayoría de Sævareid Fiskeanlegg, lo que refuerza su integración desde ovas/reproductores hasta pescado final.

Alsaker, por su parte, está radicada en Onarheim (Tysnes, Vestland) y cuenta con 24 concesiones, además de activos propios en la cadena (hatchery, matadero, wellboat y flota de servicio, según la información corporativa difundida). En 2024, la compañía produjo en torno a 30.000 toneladas (peso eviscerado), un tamaño que ya la situaba entre los principales productores noruegos.

Próximo paso: el visto bueno de Competencia

Como es habitual en operaciones de este calibre, la transacción queda sujeta a la aprobación de las autoridades de competencia. Hasta que llegue ese visto bueno, las empresas mantienen el foco en el encaje operativo y en la continuidad de las inversiones previstas en sus zonas de actividad.

Millán Mon reclama un fondo potente para la pesca en el próximo presupuesto de la UE

0
AFET - Confirmation hearing of Kaja KALLAS, European Commissioner-designate for Foreign Affairs and Security Policy


El eurodiputado del PP tacha de “inaceptable” un recorte del 67% y pide cerrar ya el acuerdo UE-Mercosur

El eurodiputado del Partido Popular Francisco Millán Mon elevó este miércoles la presión sobre Bruselas al reclamar un fondo específico y “bien dotado” para la pesca en el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) 2028-2034. En un debate en el pleno del Parlamento Europeo sobre la próxima reunión del Consejo Europeo —que arranca este jueves 18— el representante gallego calificó de “totalmente inaceptable” el recorte del 67% planteado para este ámbito, y advirtió de que la arquitectura y la cuantía del futuro presupuesto comunitario no están a la altura de los desafíos.

Millán Mon intervino en una sesión centrada en el apoyo a Ucrania, las relaciones transatlánticas y la autonomía estratégica de la Unión. El debate contó con la participación de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y de la ministra de Asuntos Europeos de Dinamarca, Marie Bjerre, en representación del país que ostenta la presidencia rotatoria del Consejo de la UE.

En su turno de palabra, el eurodiputado subrayó la relevancia del Consejo Europeo como órgano clave de decisión política y situó el foco en el futuro marco presupuestario. A su juicio, la propuesta para 2028-2034 es “inadecuada” y, dentro de ella, la pesca requiere una respuesta diferenciada: “Queremos un fondo específico y bien dotado. El recorte del 67% es totalmente inaceptable”, afirmó.

Además del capítulo pesquero, Millán Mon abordó el escenario internacional. Sobre las relaciones con Estados Unidos, reconoció que la Estrategia de Seguridad Nacional norteamericana contiene “errores y provocaciones”, pero defendió que Europa no debe renunciar a un diálogo efectivo con Washington si quiere proteger sus intereses y principios. En ese marco, reclamó una actitud menos reactiva y más estratégica: “No ser reactivos, sino proactivos, anticiparnos”, señaló, citando como ejemplo la necesidad de trabajar fórmulas de paz para Ucrania.

Respecto a la guerra, pidió que cualquier salida sea “justa, duradera y con garantías” y reclamó mantener el respaldo a Kiev, también en el plano financiero, en vísperas de una cumbre comunitaria que volverá a medir el pulso político y presupuestario de la UE.

El tercer eje de su intervención fue la autonomía estratégica. Millán Mon sostuvo que la Unión debe seguir avanzando en esa dirección y, para ello, “diversificar nuestras relaciones” y reforzar la cooperación con países que compartan la visión europea del orden internacional. En ese contexto situó el acuerdo comercial entre la UE y Mercosur como una pieza “clave” y pidió que se firme “cuanto antes”.

Con esta intervención, el eurodiputado popular conecta dos debates que volverán a cruzarse en los próximos meses: la negociación del próximo gran presupuesto europeo —donde la pesca busca blindar su financiación— y el rediseño de las alianzas comerciales y estratégicas de la Unión en un entorno geopolítico cada vez más tensionado.

Balfegó comunica que la granja piloto depende de la flota que capture atún rojo

0

Juan Serrano defiende un engorde de 100 toneladas para “retener el valor añadido” en Euskadi, tras una primera prueba sin mortalidad y con ganancias de peso del 15% al 20%

El debate sobre cómo capturar más valor en origen llegó al atún rojo con acento vasco. Juan Serrano, director general del grupo Balfegó, desgranó en su intervención pública las claves de un proyecto impulsado por el Gobierno Vasco y por pescadores vascos para poner en marcha un engorde de atún rojo en el Cantábrico, un paso que, según explicó, busca que “el fruto del valor añadido” de la cuota vasca no se escape fuera del territorio. No obstante, será la flota de bajura la que decida si está en disposición de capturar la especie, una vez que la flota de bajura sólo puede emplear artes de cerco y de caña y no de arrastre como la que cuenta Balfegó en el Mediterráneo.

Serrano situó el punto de partida en una realidad que el sector conoce bien: hoy, una parte de los derechos de pesca del atún rojo se alquila a operadores especializados, entre ellos la propia Balfegó y otras compañías. “Los pescadores quieren que todo el valor añadido se quede en el País Vasco”, afirmó, en referencia a un modelo en el que la captura termina generando negocio, empleo y actividad industrial lejos de donde se asigna la cuota. En esa ecuación, Balfegó asegura aportar “conocimiento” y experiencia para que el engorde sea posible y rentable en el norte.

El proyecto, por ahora, se apoya en un primer paso que Serrano calificó como prueba piloto exitosa. Según sus declaraciones, el ensayo permitió comprobar tres elementos básicos: no hubo mortalidad, se logró un engorde “digno”, estimado ya entre un 15% y un 20%, y se abrió la puerta a una fase decisiva para responder a la gran pregunta del sector: si el modelo es viable a escala, en condiciones reales del Cantábrico.

Esa siguiente pantalla tiene cifra: 100 toneladas. “No va a haber más paso que intentar colocar 100 toneladas”, sostuvo Serrano, señalando que esa cantidad sería la adecuada para testear el proyecto con mayor robustez, aprovechando “las instalaciones que ya hay actualmente”. El salto de escala, sin embargo, no depende tanto de Balfegó como de una decisión que el directivo situó con claridad “en la flota”.

La cuestión clave es cómo pescar ese volumen. Serrano explicó que, para alcanzar un suministro de 100 toneladas, habría que cambiar de modalidad: “dejar la caña” y capturar el atún “en cerco”. Y esa operativa no la ejecutaría Balfegó en el Cantábrico, sino la propia flota vasca: “Son ellos quienes tienen que decidir si vamos a pescar, si vamos a hacer un barco o dos barcos que puedan pescar de otra manera el atún”. La idea, insistió, es avanzar “de manera escalonada”, comprobando paso a paso que la logística funciona, que el engorde resiste y que el mercado responde.

El Cantábrico, admitió, no es el Mediterráneo. Preguntado por las mayores dificultades frente a una actividad ya consolidada en otras latitudes, Serrano apuntó a una primera barrera: la pesca. “No hay una tradición”, dijo, recordando que Balfegó lleva “toda una vida” en su modalidad de captura habitual en el Mediterráneo, mientras que en Euskadi la pesquería de atún rojo ha perdido continuidad y conocimiento operativo acumulado. En su relato, el proyecto exige recuperar práctica con una lógica de “prueba-error”: determinar cuándo es mejor capturar —si en marzo o abril, cuando el atún podría estar más agregado, o si más tarde— y ajustar técnica, tiempos y artes.

En ese punto entran también los socios locales. Serrano citó la necesidad de colaboración con OPEGI y el sector pesquero vasco para afinar el calendario y el método, y dejó otra imagen significativa sobre el aprendizaje en curso: este año, contó, uno de los patrones de Balfegó se desplazó a pescar al Cantábrico y “anduvo perdido” y “con un arte no bien preparado”. La conclusión es práctica: hace falta una red nueva y una preparación específica. “Haremos una reunión, espero, a principios de enero”, avanzó, con la idea de ordenar la hoja de ruta.

Además del arte de pesca, el Cantábrico impone otra variable: el temporal. Serrano apuntó a una de las cuestiones que el proyecto debe verificar antes de consolidarse: la capacidad de gestionar episodios duros de mar mediante soluciones como sumergir jaulas, una práctica conocida en acuicultura marina avanzada para reducir el impacto de la mala mar. El objetivo, dijo, es confirmar que el sistema se comporta bien en condiciones reales y que el producto obtenido logra precios suficientes como para justificar el esfuerzo.

La intervención del directivo incluyó también un vistazo al contexto empresarial de Balfegó. Serrano recordó que la compañía ha vivido años recientes marcados por la reconstrucción de su capacidad industrial tras un incendio en 2018: de unas instalaciones de 1.200 metros cuadrados, la empresa ha pasado a una nueva planta de 12.000, lo que definió como un salto de seguridad, automatización y mejores condiciones de trabajo, además de una base para crecer en nuevas líneas de producto.

En el mercado, Serrano dibujó un panorama exigente y atribuyó a factores externos parte de la presión: citó el reto de mantener Estados Unidos como destino, por un encarecimiento acumulado para sus clientes derivado —según dijo— de aranceles y de la depreciación del dólar, lo que empuja a la empresa a recolocar producto en Europa. También se refirió al debate recurrente de la cuota de atún rojo y a la percepción de “sobreabundancia”, defendiendo que el incremento de capturas está justificado por la presencia del recurso.

Con todo, el foco de su mensaje se mantuvo en el norte: si Euskadi quiere que el atún rojo deje más riqueza en casa, el camino pasa por construir capacidad local: capturar de otra manera, engordar en el Cantábrico y vender un producto con mayor valor añadido. La prueba piloto, según Serrano, ya ha demostrado que el engorde puede funcionar. Ahora, la fase de 100 toneladas marcará si aquella idea que nació desde la administración vasca y la flota puede convertirse en un modelo estable. Y, como repitió el propio directivo, la decisión final ya no está en el tanque: está en el barco.

El pescado, a examen en clave de cerebro: salud, ciencia y un reto infantil

0

El pescado, a examen en clave de cerebro: salud, ciencia y un reto infantil

Álava, Mulet y Santi F. Gómez alertan del desplome del consumo en jóvenes y reclaman combatir mitos, adaptar formatos y educar desde casa: “nutrir el cerebro” también es política alimentaria

El I Congreso de Pesca España dejó una de sus ponencias más transversales con un mensaje directo: hablar de pescado ya no es solo hablar de capturas, mercados o sostenibilidad; es hablar de vida, ciencia y salud. Bajo ese título, la doctora en Psicología Clínica y de la Salud Silvia Álava, el catedrático de Biotecnología de la UPV e investigador José Miguel Mulet y el doctor Santi F. Gómez, director global de Investigación y Programas de la Gasol Foundation, construyeron un relato común: el pescado es un alimento estratégico para el desarrollo cognitivo y emocional, pero su presencia en la dieta —sobre todo en edades tempranas— se está erosionando a un ritmo preocupante.

Álava situó el debate en un órgano que rara vez aparece en congresos del sector primario: el cerebro. Recordó que, aunque representa en torno al 2% del peso corporal, es un gran consumidor de energía y necesita estar “bien nutrido” para funcionar. En su explicación, la conexión entre alimentación y bienestar no es una metáfora: cuando faltan nutrientes esenciales, los efectos se notan tanto en el terreno emocional —más ansiedad, estados de ánimo más bajos— como en el rendimiento cognitivo, con dificultades para concentrarse y mantener la atención. El núcleo de su argumento fue claro: no basta con “alimentar”, hay que nutrir el cerebro.

En ese punto, el pescado apareció como un aliado privilegiado por su composición. Álava subrayó la importancia de los ácidos grasos esenciales, como el omega-3 y el omega-6, que el cuerpo no sintetiza por sí mismo y que deben incorporarse a través de la dieta. Citó también su papel en estructuras clave —membranas cerebrales y procesos asociados al funcionamiento neuronal— y advirtió de que los déficits se traducen en señales de alerta cotidianas: irritabilidad, peor ánimo, menor capacidad de atención. Un recordatorio, en suma, de que la salud mental y el rendimiento escolar también tienen una dimensión nutricional.

La ponencia giró entonces hacia el diagnóstico social con los datos aportados por Santi F. Gómez. La fotografía, basada en información representativa de la población española de 8 a 16 años, dibuja una tendencia descendente sostenida: en el año 2000, un 82% de niños y adolescentes declaraba consumir 2 a 4 raciones de pescado a la semana; dos décadas después, en 2019-2020, el porcentaje había caído al 62%; y tras la pandemia, en 2022, bajó de nuevo hasta el 57%. El deterioro es aún más evidente en adolescentes: solo un 53% mantiene esa frecuencia. Y el golpe no se reparte por igual: existe un gradiente socioeconómico que deja a los hogares de menor nivel con cifras en torno al 40-45% de consumo regular. En el conjunto de la dieta mediterránea, remarcó, el grupo de alimento saludable que más ha empeorado precisamente es el pescado, por encima incluso de frutas, verduras o legumbres.

La mesa completó el mapa con otro ángulo: el momento en que se “construye” el cerebro. Gómez insistió en que el pescado —especialmente el pescado azul— es relevante no solo en infancia y adolescencia, sino también durante el embarazo y la lactancia, etapas en las que el aporte de omega-3 cobra especial valor. El aviso, más que clínico, fue de salud pública: cualquier vulnerabilidad nutricional en los primeros años puede dejar huella a largo plazo y aumentar riesgos de deterioro cognitivo en edades posteriores.

La pregunta incómoda la formuló el propio debate: con tanta evidencia y tanto consenso sobre beneficios, ¿por qué el pescado pierde terreno? José Miguel Mulet apuntó a un enemigo contemporáneo que no se pesca en el mar, sino en redes sociales: la mala información. Explicó que un bulo se resume en ocho palabras —“no comas pescado, tiene mercurio”— y desmentirlo requiere mucha más energía, matices y atención. En un ecosistema de mensajes rápidos, advirtió, la ciencia llega tarde si no aprende a jugar en el mismo tablero. Su receta fue simple: hacer pedagogía sin complejos, combatir mitos con datos y utilizar formatos que conecten con los canales donde hoy se forma la opinión.

Mulet defendió, además, el papel de las conservas como herramienta útil y moderna, no como “sustituto de segunda”: permiten consumir pescado todo el año, ayudan a reducir desperdicio alimentario y facilitan el acceso a más personas. También colocó el pescado en el centro de un argumento climático: como fuente de proteína, es más eficiente que otras de origen animal porque los peces son de sangre fría y su producción de proteína requiere menos energía metabólica.

La recta final de la ponencia aterrizó en lo cotidiano: cómo lograr que el pescado no sea “aburrido”, “feo” o “complicado” para los niños. Álava trasladó un punto clave desde la psicología: la experiencia del menor empieza antes del primer bocado. Si los padres muestran inseguridad —por el miedo a espinas o por creer que “no le va a gustar”— el niño capta esa emoción y la convierte en rechazo. Recordó que la neofobia alimentaria se trabaja con paciencia: algunos alimentos necesitan 10 a 15 exposiciones para incorporarse con normalidad. La propuesta pasó por cambiar el enfoque de la obligación al disfrute, cocinar con sabores amables, minimizar miedos y, como añadió Gómez, involucrar a los niños en la compra y la preparación. El cierre, práctico y sin dramatismo, resumió la idea: si el problema son las espinas, no pasa nada por comprar pescado fileteado. Lo importante es quitar el miedo y volver a comer pescado.

En un congreso donde se habló de excelencia, mercados y futuro del sector, la ponencia dejó una conclusión que atraviesa toda la cadena: el pescado necesita relato, formato y confianza. Porque si el consumo se rompe —sobre todo entre jóvenes y familias con menos recursos—, no solo se pierde un hábito saludable: se debilita el vínculo cultural con el mar y se resiente, también, el futuro económico de la pesca.

Noruega, Islas Feroe y Reino Unido sellan un pacto interino para la caballa

0

El acuerdo fija el TAC de 2026, reparte cuotas y abre acceso a aguas ajenas mientras se intenta un gran pacto “a seis” que incluya a la UE y Groenlandia

La caballa del Atlántico nororiental vuelve a estar en el centro del tablero político y pesquero europeo. Noruega, el Reino Unido y las Islas Feroe —con Islandia incorporada en la última ronda— han cerrado un acuerdo interino para ordenar la pesquería en 2026 y dar algo de estabilidad a una especie estratégica para el sector pelágico, en un contexto marcado por años de falta de entendimiento entre los llamados “Estados ribereños” y por la presión constante para ajustar las capturas a la recomendación científica.

El texto, plasmado en un “Agreed Record” firmado el 15 de diciembre de 2025 tras consultas celebradas en Londres, reconoce de entrada el problema de fondo: no ha sido posible alcanzar un acuerdo completo de reparto de cuotas entre todas las partes que explotan el stock. Por eso, las delegaciones optan por una salida puente, con reglas de reparto y de flexibilidad para 2026 y un marco que pretende mantenerse, si no hay cambios, hasta 2028.

Un TAC para 2026 y cuotas con “porcentajes de referencia”

El elemento más visible del pacto es la cifra: los firmantes se comprometen a trabajar con un Total Admisible de Capturas (TAC) de 299.010 toneladas para 2026, alineado con un escenario de rendimiento máximo sostenible (MSY) y la referencia del asesoramiento científico.

A partir de ahí, el acuerdo establece porcentajes de reparto entre los cuatro participantes:

  • Islas Feroe: 13,35%
  • Islandia: 12,50%
  • Noruega: 28,24%
  • Reino Unido: 25,36%

Y, además, detalla “cuotas netas” tras transferencias bilaterales y ajustes: Feroe 12,00%, Islandia 10,50%, Noruega 26,40% y Reino Unido 30,55%.

Este diseño pretende, según las administraciones implicadas, reducir la necesidad de faenar en aguas internacionales y favorecer una explotación más eficiente, apoyada en acuerdos de acceso recíproco.

“Banking and borrowing”, con límites

El pacto también regula la flexibilidad interanual, uno de los puntos sensibles cuando no existe un reparto global aceptado por todos. Cada parte podrá:

  • traspasar (“banking”) hasta un 10% de cuota no utilizada al año siguiente, y
  • pescar (“borrowing”) hasta un 10% por encima de su cuota anual, descontándolo después del cupo del año siguiente.

La intención declarada es evitar que la flexibilidad se convierta en una puerta trasera para inflar capturas y, al mismo tiempo, permitir gestión operativa a flotas y empresas.

Un puente hacia un acuerdo completo (con la UE en el horizonte)

Las autoridades escocesas —en un comunicado sobre el entendimiento— subrayan que el acuerdo es un paso positivo, pero no la meta, y que la ambición sigue siendo un pacto “a seis partes” que incluya explícitamente a la Unión Europea y Groenlandia.

Esa falta de un marco global tiene efectos directos dentro de la propia UE. De hecho, el Consejo de la Unión Europea ha reconocido que, como las consultas sobre caballa siguen abiertas, los ministros tuvieron que acordar límites provisionales para los primeros seis meses de 2026, a la espera de cerrar un TAC definitivo en el marco ribereño.

Reacciones del sector: alivio, pero con advertencias

La lectura en el sector no es unánime. En Escocia, representantes de la flota pelágica han reaccionado con un mensaje claro: hace falta un acuerdo verdaderamente integral, porque un arreglo parcial, aunque rebaje presión pesquera y aporte certidumbre, no resuelve por completo el conflicto de reparto ni elimina el riesgo de desalineación entre capturas totales y ciencia.

De dónde viene: el antecedente tripartito

El acuerdo de 2025 llega tras un antecedente importante: en junio de 2024, Noruega, Reino Unido y Feroe ya habían pactado un plan a tres años sobre gestión, reparto y acceso a aguas, diseñado para poder ampliarse a otros Estados ribereños si se sumaban más adelante.

En síntesis, el acuerdo interino para la caballa consiste en esto: fijar una cifra de capturas para 2026, repartir cuotas con reglas de flexibilidad y ordenar el acceso a zonas, mientras se intenta construir —sin fecha cerrada— un gran acuerdo ribereño que ponga fin a la provisionalidad y garantice una explotación plenamente coordinada del stock.