El Grupo ASTIPECHE anuncia la incorporación de los buques ondarrutarras Andrekala Berria y Arretxu Berria y eleva su capacidad hasta 31 arrastreros y congeladores. Ambas unidades ya están en Agadir, donde se acomete su adaptación para operar como buques congeladores con trabajos realizados por el propio equipo de la compañía.
El Grupo ASTIPECHE continúa ampliando su músculo operativo en el segmento de arrastreros y congeladores con la incorporación de dos nombres con sello ondarrutarra: Andrekala Berria y Arretxu Berria. La empresa ha comunicado la operación con un mensaje directo: “estamos muy orgullosos de anunciar la incorporación de dos nuevos buques a nuestra flota”, señalando que este paso consolida una trayectoria de expansión sostenida.
Según la información facilitada por la compañía, el refuerzo no es menor: “seguimos creciendo y reforzando nuestra capacidad operativa, alcanzando ya un total de 31 buques arrastreros y congeladores”. En un contexto de mercados exigentes, costes crecientes y mayor presión regulatoria, sumar unidades y especializarlas en formatos de mayor autonomía —como el congelador— se ha convertido en una palanca estratégica para ganar estabilidad en campañas largas y asegurar continuidad de suministro.
Dos buques gemelos y un destino inmediato: Agadir
Las últimas incorporaciones, Andrekala Berria y Arretxu Berria, son buques gemelos y ya se encuentran en su puerto base de Agadir, donde ASTIPECHE ha iniciado los trabajos de adaptación necesarios para su conversión en buques congeladores. La compañía subraya un elemento clave: la transformación se realiza “íntegramente por nuestro propio equipo”, una forma de poner en valor la capacidad técnica interna y de controlar de principio a fin el proceso de modificación y puesta a punto.
La conversión a congelador no es solo un cambio de etiqueta: implica adecuaciones relevantes para operar con estándares de conservación a bordo, mejorar la logística del producto y aumentar la flexibilidad comercial. En términos empresariales, supone trasladar parte del valor añadido al propio buque, reforzando la competitividad en caladeros donde la distancia, la duración de la marea y la gestión del frío marcan la diferencia.
Ondarroa, tradición y proyección
Que ambos buques tengan origen ondarrutarra añade además una lectura simbólica: la tradición pesquera vasca sigue proyectándose en estructuras empresariales que operan en escenarios internacionales. ASTIPECHE, por su parte, encuadra la operación dentro de una línea de crecimiento que combina incremento de flota y mejora de capacidades.
Con los dos “Berria” ya en Agadir y en fase de adaptación, la empresa abre un nuevo capítulo en su hoja de ruta: más barcos, mayor capacidad de congelación y un mensaje claro al sector: seguir creciendo, pero con soporte técnico propio y con un enfoque operativo que busca eficiencia, autonomía y continuidad.
