Un informe de la Cátedra ARDÁN (Zona Franca de Vigo–Universidade de Vigo) cuantifica el “efecto total” de las empresas asociadas a la interprofesional en torno a la tintorera, el marrajo y el pez espada.
La fotografía económica que el sector llevaba tiempo reclamando ya tiene contabilidad. La presentación en Vigo del informe “Impacto económico y social de las empresas pesqueras asociadas a Interfish-España”, elaborado por la Cátedra ARDÁN e impulsado por el Consorcio de la Zona Franca de Vigo y la Universidade de Vigo, sitúa a Interfish-España como un actor de primer orden dentro de la economía pesquera y de la cadena alimentaria ligada a grandes pelágicos.
La conclusión que más ha trascendido —por su potencia comunicativa y por lo que implica en debate público— es clara: la cadena de valor asociada a Interfish-España genera 855 millones de euros de producción total y 289 millones de euros de Valor Añadido Bruto (VAB), sosteniendo 4.813 puestos de trabajo.
La cifra no se limita a lo que ocurre “a bordo” o en primera venta. El informe mide también lo que sucede alrededor: proveedores, servicios auxiliares, logística, comercialización, consumo e inversión derivados de las rentas del sector. En otras palabras, intenta explicar cuánto “tira” este segmento del resto de la economía.
Interfish-España se define como la única organización interprofesional pesquera de España que integra producción, transformación y comercialización en torno a tres especies: tintorera (Prionace glauca), marrajo (Isurus oxyrinchus) y pez espada (Xiphias gladius).
En su estructura aparecen como socios, por la rama productora, OPP-07 (Burela), OPP-08 OPROMAR (Marín) y OPP-49 ORPAGU (A Guarda); y por la rama industrial-comercial, CONXEMAR.
Varios medios han subrayado, además, el peso específico de estas organizaciones dentro del volumen nacional: en la presentación se recordó que concentran en torno al 75% de la producción española de estas especies dentro del ámbito de Interfish.
Las cifras clave: del barco al conjunto de la economía
Más allá del titular, el documento desgrana el impacto en tres capas (directa, indirecta e inducida).
| Capa de impacto | Qué mide | Producción / VAB / empleo (principales magnitudes) |
|---|---|---|
| Directo | Actividad extractiva y comercializadora asociada | 115,68 M€ (extractiva) + 257,12 M€ (comercializadora); 691 empleos; 54,24 M€ VAB; 29,99 M€ retribuciones; 4,06 M€ impuestos |
| Indirecto | Efecto sobre proveedores y sectores vinculados | 172 M€ producción; 83,51 M€ VAB; 1.523 empleos |
| Inducido | Consumo e inversión ligados a las rentas generadas | 311,01 M€ producción; 151,61 M€ VAB; 2.598 empleos |
| Total | Suma de los tres | 855 M€ producción; 289 M€ VAB; 4.813 empleos |
En ese “total”, el informe también atribuye a la cadena de valor de Interfish un impulso de 161 millones en consumo, 79 millones en inversión y 72 millones en exportaciones, además de 165 millones en salarios y 51 millones en impuestos vinculados al bienestar social.
Un sector que también habla de soberanía alimentaria
El enfoque del acto no fue solo contable. En el argumentario público, Interfish y los promotores del estudio quisieron encuadrar el palangre de superficie como un activo estratégico en términos de suministro alimentario, aportando proteína marina y actividad estable vinculada a puertos y empresas. En esa línea, se citó una aportación alimentaria de más de 26.000 toneladas de pescado asociadas a la actividad del sector analizado.
Es un punto relevante porque sitúa el debate más allá del “cuánto vale” y lo lleva al “para qué sirve”: empleo, tejido industrial y disponibilidad de producto, en un contexto europeo en el que la pesca compite con importaciones, cambios de consumo y una presión regulatoria creciente.
Quiénes intervinieron y qué mensajes dejaron
La presentación reunió a un abanico institucional y sectorial que ayuda a entender por qué el informe se interpreta como un documento de posicionamiento, además de análisis económico. Entre los participantes citados en crónicas locales figuraron:
- David Regades, delegado del Estado en la Zona Franca de Vigo.
- Abel Caballero, alcalde de Vigo.
- Teresa Molina, subdirectora general de Acuerdos y Organizaciones Regionales de Pesca (MAPA).
- Juan Carlos Martín Fragueiro, gerente de OPROMAR y vocal de la directiva de Interfish-España.
- Xavier Martínez Cobas, profesor y autor del informe.
En cuanto al mensaje político-sectorial, una de las ideas más repetidas fue la necesidad de explicar mejor en España y en Bruselas qué es el palangre de superficie y qué estándares sociales y ambientales cumple. En ese sentido, se llegó a calificar a esta flota como una de las “joyas de la corona” de la pesca española y se apeló a reforzar la comunicación frente a debates europeos y presión de organizaciones medioambientales.
