La empresa Ricardo Fuentes, referente en el sector de la acuicultura y la comercialización de productos del mar, ha dado un nuevo paso hacia la innovación tecnológica y la sostenibilidad. La compañía ha incorporado estaciones marítimas con boyas oceanográficas que permiten monitorizar en tiempo real la calidad de las aguas en sus viveros de San Pedro del Pinatar y El Gorguel (Cartagena).
Estas boyas, equipadas con sensores de última generación, recogen información constante sobre variables críticas para el ecosistema marino:
- Temperatura, un factor clave en la salud de las especies y la productividad de las granjas.
- Turbidez, que mide la cantidad de partículas en suspensión y refleja el estado de transparencia del agua.
- Oleaje, esencial para evaluar la seguridad de las instalaciones y el bienestar de los peces.
- Corrientes, determinantes para conocer la dinámica del medio marino y planificar de forma adecuada la gestión de los viveros.
Ciencia y tecnología aplicadas a la acuicultura
El sistema transmite datos en tiempo real, lo que permite a los equipos técnicos anticiparse a posibles cambios en el entorno y adoptar decisiones rápidas y fundamentadas. Con ello, Ricardo Fuentes no solo mejora la seguridad de sus instalaciones, sino que también garantiza una gestión más responsable de los recursos naturales.
La empresa subraya que esta apuesta tecnológica se enmarca en su estrategia de impulsar una acuicultura más eficiente y sostenible, alineada con las exigencias ambientales y con la creciente demanda de transparencia por parte de consumidores y administraciones.
Innovación al servicio del mar
Con la implantación de estas boyas oceanográficas, Ricardo Fuentes se sitúa entre las compañías pioneras del sector en el uso de herramientas de monitorización ambiental avanzada. El control de la calidad de las aguas no es únicamente un requisito normativo, sino un compromiso con la conservación de los ecosistemas marinos en los que desarrolla su actividad.
La iniciativa refuerza la imagen de la empresa como un actor que combina tradición y modernidad, apostando por la tecnología para responder a los retos de la alimentación global y la sostenibilidad de los mares.






Este martes, la Comisión Europea ha lanzado una propuesta para disminuir considerablemente las capturas accesorias de bacalao en el mar Báltico para el año 2026, planteando un recorte del 84% para el bacalao occidental, un 63% para el bacalao del Báltico oriental, un 62% para el arenque de Botnia y un 50% para el arenque del Báltico occidental, motivado por la pobre condición de conservación de dichas poblaciones.Con estos cambios, las capturas accesorias de bacalao occidental se limitarían a 42 toneladas; las de bacalao oriental a 159 toneladas; las de arenque occidental a 394 toneladas y las de arenque de Botnia a 25.560 toneladas, de acuerdo con el esquema de Bruselas sobre las posibilidades de pesca en el mar Báltico para 2026, que establece los Totales Admisibles de Capturas (TAC) y las cuotas para las diez poblaciones administradas por la UE.La propuesta está basada en las más recientes evaluaciones científicas del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (CIEM) y se alinea con el plan de gestión plurianual para el bacalao, el arenque y el espadín.





