El Gobierno Vasco ha reiterado en el Comité de Seguimiento del FSE+ 2021-2027 su rechazo al plan único centralizado por cada Estado propuesto por la Comisión Europea en la planificación y ejecución de los fondos.
Frente a este planteamiento, desde Euskadi se propone una “arquitectura verdadera inclusiva” que reconozca el papel clave de las regiones sin Estado, con competencias legislativas propias en la implementación del nuevo marco de gobernanza económica de la UE. Propuesta que ha defendido el director de Política Económica y Cohesión Europea, Juan Alberdi, en la celebración del Comité de Seguimiento del FSE+ que ha tenido lugar en EKINN, el nodo de innovación y emprendimiento de la sociedad de Fomento del Ayuntamiento de San Sebastián en la ciudad.
Con este posicionamiento sobre el proceso de definición de la política de cohesión post 2027, el Gobierno Vasco volvía a incidir en el mensaje ya expuesto en el Comité de Seguimiento celebrado hace un año en Vitoria-Gazteiz, y que se resumía en el compromiso del Ejecutivo autónomo para participar en el diseño del futuro marco de financiación y programas de la UE, al tiempo que mostraba su preocupación por la persistencia de la Comisión Europea en impulsar un Plan único por Estado miembro.
“El Gobierno Vasco considera que esta propuesta representa un grave retroceso en la participación de los gobiernos regionales con competencias legislativas y en la gobernanza multi-nivel de la Unión Europea”, ha recalcado en su intervención Juan Alberdi.
Asimismo, el director de Política Económica y Cohesión Europea ha destacado que el Fondo Social Europeo Plus de Euskadi se desarrolla adecuadamente para favorecer el acceso y el mantenimiento de un empleo de calidad y facilitar la inclusión social y laboral de las personas con discapacidad y las personas en riesgo de pobreza o exclusión social.
En este Comité, compuesto por interlocutores económicos y sociales de Euskadi, representantes de los beneficiarios del programa FSE+ 21-27 así como representantes de Lanbide, Emakunde, y del Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, se han compartido los avances en la ejecución de los proyectos cofinanciados por el FSE en el programa FSE+ País Vasco 21-27, transcurrida la revisión intermedia. Un seguimiento que ha constatado que este programa avanza a buen ritmo a tenor del análisis de situación expuesto en este comité.
Valencia ha sido sede del congreso Aquaculture Europe 2025 (AE2025), organizado por la European Aquaculture Society (EAS), entre los días 22 y 25 de septiembre de 2025. El evento reunió a centenares de investigadores, representantes industriales, agentes políticos y jóvenes científicos con el lema “Aquaculture for Everyone – Invest in our Planet”, para explorar cómo la acuicultura puede ser más inclusiva, regenerativa y sostenible.
Un congreso multidimensional
AE2025 no fue solo un foro técnico: aspiró a integrar ciencia, industria y sociedad civil. La EAS esperaba reunir a más de 3.000 expertos europeos del ámbito académico, productores, empresas proveedoras y autoridades del sector. El programa combinó sesiones científicas, talleres, foros de industria, exposiciones comerciales y actividades para estudiantes.
El espacio expositivo fue un pilar esencial: con todos los espacios ya reservados, el congreso mostró tecnologías, productos y empresas punteras del sector.
Además, se desarrollaron sesiones paralelas que abarcaban todas las disciplinas científicas de la acuicultura y todas las especies productivas, con presentaciones orales y pósteres electrónicos.
Temáticas y ponencias destacadas
Ponencias plenarias y ejes temáticos
El congreso arrancó con una intervención estelar de Carlos M. Duarte, quien abogó por una acuicultura regenerativa que no solo mitigue impactos, sino que aporte beneficios netos a los ecosistemas y la sociedad.
Otra voz destacada fue Elisabetta Giuffra (INRAE), que exploró los avances en genética aplicada a la acuicultura. Asimismo, Joan Riera (Kantar Worldpanel) ofreció una visión de tendencia del mercado del pescado y los hábitos de consumo.
Las sesiones científicas abordaron multitud de temáticas: bienestar animal, mitigación de parásitos, genética, nutrición, innovación tecnológica, optimización de sistemas productivos y resiliencia frente al cambio climático.
Un ejemplo concreto: en la sesión “Contributed – General 2” del 25 de septiembre se presentaron estudios sobre mejillón verde (greenshell), estrategias anti-depredadoras, tolerancia a la salinidad, dietas con microalgas y cambios fisiológicos en moluscos.
Investigación aplicada e innovación
AE2025 también fue plataforma para proyectos de frontera. Por ejemplo, el programa EMBRC (European Marine Biological Resource Centre) participó activamente presentando herramientas de infraestructura marina que respaldan la I+D en acuicultura.
El congreso incluyó además espacios para actualizar los avances de proyectos europeos, talleres satélite y foros de innovación relacionados con Horizonte Europa.
Un caso relevante en la región valenciana fue el programa ThinkInAzul, una iniciativa financiada por el Ministerio de Ciencia y la Generalitat Valenciana, coordinada por el IATS-CSIC. El congreso sirvió para presentar sus resultados finales, con foco en reducir los impactos del cambio climático sobre la economía azul, preservar el medio marino y fortalecer la producción acuícola local.
Participación institucional y liderazgo local
Valencia fue elegida como sede por su relevancia acuícola y científica en España. El congreso contó con el impulso del Instituto Torre de la Sal (IATS, CSIC) y el profesor Jaume Pérez asumió la presidencia del comité organizador.
La Comunidad Valenciana es líder en producción acuícola en España, con especies como dorada, lubina y anguila entre sus productos. AE2025 ofreció la oportunidad de exhibir ese liderazgo territorial dentro de un contexto europeo.
El congreso fue apoyado por diversas instituciones nacionales y regionales, incluida la Generalitat Valenciana, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y plataformas acuícolas españolas como APROMAR.
Impacto, retos y proyecciones
Aquaculture Europe 2025 ha dejado huella por su enfoque inclusivo y su ambición de conectar ciencia y mercado. Con más de 1.200 abstracts presentados (aunque el programa definitivo aún estaba en desarrollo en el sitio oficial) , el congreso demostró la vitalidad del sector y su capacidad para innovar.
El concepto de “licencia social” para la acuicultura tuvo centralidad: cómo generar confianza en la población, transparencia en las operaciones y demostrar el valor ecosistémico más allá de la producción.
Otro reto clave es la transición hacia prácticas regenerativas, el diseño de alimentos acuícolas de alta calidad con menor huella ambiental, el manejo de enfermedades emergentes y parásitos, y la resistencia al cambio climático. Estos desafíos combinaron aspectos científicos, regulatorios y comerciales.
El congreso marcó también un punto de inflexión para que la acuicultura europea se incruste de forma más integrada con los objetivos de la economía azul, la seguridad alimentaria y los compromisos del Pacto Verde Europeo.
Si bien no todos los detalles del programa estaban disponibles públicamente, los elementos conocidos muestran un evento ambicioso que busca no solo difundir ciencia, sino transformar el paradigma acuícola hacia la regeneración, la inclusión y la conexión del sector con la sociedad.
En Valencia, con innovación y sostenibilidad como ejes, Aquaculture Europe 2025 ha reafirmado su papel como faro continental para quienes construyen el presente y futuro de la acuicultura europea.
La Organización de Productores de Pesca Fresca del Puerto de Vigo (OPPF-4) y la Asociación de Comercializadores de Pescado de Vigo (ACOPEVI) firman un convenio de colaboración para implantar un etiquetado que refuerce la visibilidad, trazabilidad y responsabilidad del pescado fresco y salvaje comercializado desde el Puerto.
Este convenio busca consolidar el sello Fresco&Salvaje a lo largo de toda la cadena de suministro, llevando una imagen cohesionada del pescado fresco y salvaje desde el puerto hasta el consumidor final. Entre sus objetivos destacan la diferenciación del pescado fresco de pesca extractiva, frente a otros métodos de conservación, la unificación del etiquetado y el fortalecimiento de la competitividad de los operadores del puerto.
En palabras de los representantes de ambas entidades, esta iniciativa permitirá superar la actual diversidad de formatos en etiquetas, que dificulta una información uniforme del producto y también en el posicionamiento en mercados nacionales e internacionales. Asimismo, el acuerdo contempla invitar a la Autoridad Portuaria de Vigo a incorporarse como socio estratégico. Ambas partes han acordado elaborar un plan de trabajo conjunto para los años 2025-2026, que estructurará las acciones, plazos y responsabilidades para garantizar el despliegue y éxito del etiquetado armonizado.
En la mañana de hoy se ha celebrado el acto de firma, que ha contado con la participación de los presidentes de ambas organizaciones: Juan Manuel López, por parte de ACOPEVI, y Daniel Castro Gordejuela, en representación de la OPPF-4.
Este acuerdo refuerza el compromiso de la OPPF-4 con la calidad, responsabilidad y transparencia, pilares del sello Fresco&Salvaje, y contribuye a consolidar el Puerto de Vigo como referente de excelencia en el comercio y distribución del pescado fresco y salvaje.
La organización de productores pesqueros inicia un proyecto pionero para reducir emisiones, mejorar la eficiencia energética y reforzar la sostenibilidad del sector local.
La Organización de Productores Pesqueros Artesanales Lonja (OPP72) ha puesto en marcha un proyecto estratégico para avanzar en la descarbonización de su flota artesanal, integrada por embarcaciones que faenan en el Golfo de Cádiz. La iniciativa sitúa a esta entidad en la vanguardia de la transición ecológica en el ámbito pesquero, apostando por compatibilizar la actividad extractiva con el respeto al medio ambiente.
Un compromiso con el futuro
La OPP72 subraya que el proyecto persigue tres grandes objetivos: sostenibilidad ambiental, eficiencia energética y competitividad del sector pesquero local. En un contexto de creciente exigencia en materia de reducción de emisiones, la organización considera fundamental adelantarse a las demandas regulatorias y sociales, mostrando que la pesca artesanal puede ser parte activa de la lucha contra el cambio climático.
Análisis energético de la flota
El plan contempla un diagnóstico exhaustivo de la situación actual de los buques asociados, evaluando sus patrones de consumo energético, las medidas de eficiencia ya implantadas y las posibilidades de incorporar nuevas tecnologías menos contaminantes.
Para ello, se realizarán entrevistas directas a los armadores y se estudiarán experiencias innovadoras aplicadas en otros puntos de Europa y del mundo, con el fin de diseñar un conjunto de recomendaciones técnicas y operativas adaptadas a la realidad de la flota del Golfo de Cádiz.
Innovación al servicio de la pesca artesanal
El proyecto no se limita a un análisis teórico, sino que aspira a proporcionar una hoja de ruta práctica que facilite la adopción de soluciones como sistemas de propulsión más limpios, mejoras en la eficiencia del combustible, energías alternativas o herramientas digitales para optimizar el consumo.
Con este paso, la OPP72 pretende demostrar que la pesca artesanal y la sostenibilidad ambiental pueden ir de la mano, abriendo nuevas oportunidades de futuro para el litoral gaditano y reforzando el prestigio de sus productos en los mercados nacionales e internacionales.
Un modelo replicable
Los responsables de la organización destacan que este esfuerzo puede servir de modelo replicable para otras flotas artesanales en España y Europa, que comparten los mismos desafíos: costes energéticos elevados, presión competitiva y necesidad de reducir la huella de carbono.
En palabras de sus promotores, la iniciativa constituye “una apuesta por un futuro más limpio, justo y competitivo, en el que la pesca artesanal continúe siendo motor económico y cultural de la costa gaditana, pero con un menor impacto ambiental”.
El último informe de EUMOFA refleja un panorama de claroscuros: mientras las subastas pierden dinamismo, los flujos de importación crecen a doble dígito. Italia, entre los países más afectados por la caída de ventas internas.
El mercado pesquero de la Unión Europea atraviesa un 2025 marcado por tensiones y contrastes. Así lo recoge el último informe mensual de EUMOFA, el Observatorio Europeo del Mercado de los Productos de la Pesca y la Acuicultura, que señala un retroceso en los volúmenes comercializados en lonja y, al mismo tiempo, una aceleración en las importaciones extracomunitarias.
El alivio del gasóleo no compensa la presión inflacionaria
En julio, el precio del gasóleo marino cayó hasta los 0,57 euros por litro, un 10% menos que un año atrás. Un dato que, en principio, podría considerarse favorable para las flotas, pero que no logra aliviar las estrecheces financieras de la cadena. La inflación en la eurozona se sitúa en el 2,4%, mientras que en el sector de los productos del mar escala hasta el 2,7%, erosionando los márgenes de productores y comercializadores.
Lonjas más débiles: Italia a la baja
Entre enero y mayo, las ventas primarias en la UE alcanzaron los 1.490 millones de euros, manteniendo el valor, pero con un descenso del 6% en volumen. Esta contracción impacta especialmente en los segmentos más frágiles, como los pescadores artesanales y las lonjas locales, al tiempo que confirma la tendencia hacia una demanda más selectiva por parte del consumidor.
Entre enero y mayo, las ventas primarias en la UE alcanzaron los 1.490 millones de euros, manteniendo el valor, pero con un descenso del 6% en volumen. Esta contracción impacta especialmente en los segmentos más frágiles, como los pescadores artesanales y las lonjas locales, al tiempo que confirma la tendencia hacia una demanda más selectiva por parte del consumidor.
Dependencia exterior en ascenso
La otra cara de la moneda está en las importaciones. En los primeros cinco meses de 2025, la UE incrementó sus compras extracomunitarias un 9% en valor y un 14% en volumen. Italia figura entre los países que reforzaron sus adquisiciones.
Los productos estrella de este crecimiento fueron los langostinos tropicales (+30% en valor), el atún listado (+21%) y el pollock de Alaska, que registró un espectacular aumento del 48% en volumen. Este dinamismo confirma que Europa recurre cada vez más a los mercados internacionales para compensar su déficit de producción interna y sostener el consumo. Sin embargo, esta dependencia hace más vulnerable a la cadena frente a las oscilaciones globales de precios y disponibilidad.
Una llamada de atención para la cadena de valor
El análisis de EUMOFA no se limita a recopilar datos. Lanza un aviso a toda la cadena de valor: la necesidad de adaptarse a un entorno volátil, donde conviven segmentos resilientes —como los bivalvos o los cefalópodos— con mercados bajo fuerte presión, como el del atún y los pequeños pelágicos.
Las empresas del sector deberán tomar decisiones más estratégicas en torno al mix de productos, las condiciones de los contratos de suministro y la diversificación de sus destinos de exportación. En el caso de Italia, el desafío se centra en leer con antelación las tendencias y no quedar atrapada en la doble pinza de menor volumen interno y mayor dependencia externa.
“EUMOFA nos ofrece una brújula en tiempos de turbulencia”, señalan fuentes sectoriales. “La clave está en identificar qué segmentos ofrecen estabilidad y cuáles requieren una gestión más prudente”.
Con el 2025 ya en marcha, el mercado pesquero europeo navega en aguas inciertas, donde la sostenibilidad de la cadena dependerá, más que nunca, de la capacidad de anticipar y adaptarse.
La vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Sara Aagesen, y el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, se han reunido hoy con representantes de los sectores agrario y pesquero para abordar las principales líneas de actuación del Pacto de Estado frente a la emergencia climática.
Aagesen y Planas les han transmitido que, en el proceso de elaboración, las propuestas y la opinión de agricultores, ganaderos y pescadores son clave y que el Pacto de Estado reconoce el papel estratégico del sector agroalimentario por su contribución en la gestión del territorio. Ambos han señalado que este Pacto contará con los agricultores, ganaderos y pescadores, junto a otros sectores.
Este Pacto de Estado nace de la evidencia clara de los últimos eventos extremos, como las danas o los incendios, que nos han afectado a todos y a los que es urgente dar una respuesta sistémica. El sector primario es esencial. No solo puede ayudar muchísimo a la adaptación y la mitigación, sino que también es particularmente vulnerable. Hemos de dar respuesta juntos a los desafíos a los que se enfrenta con todo el rigor técnico y científico”, ha señalado la vicepresidenta.
El ministro Luis Planas ha remarcado que “en el documento final de este necesario y urgente Pacto de Estado, el sector agroalimentario quedará reflejado como un valioso aliado para garantizar la seguridad alimentaria y en la lucha contra el cambio climático”. Agricultores, ganaderos y pescadores “son esenciales para desarrollar medidas que contribuyan a mitigar los efectos del cambio climático, que ellos sufren de primera mano en sus procesos productivos con fenómenos climáticos cada vez más adversos y virulentos”.
En el encuentro han participado las organizaciones profesionales agrarias (COAG, UPA, Asaja y Unión de Uniones), las Cooperativas Agro-alimentarias, la federación de regantes (Fenacore), así como con la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores y la Confederación Española de Pesca (Cepesca).
Un emprendedor guipuzcoano proyecta recuperar la piscifactoría de Mendizorrotz para producir desde el próximo año 20 toneladas anuales
MIGUEL ANGEL MATA- EL DIARIO VASCO
Un proyecto para recuperar la piscifactoría de Agiti, en las faldas del monte Mendizorrotz (Igeldo) está cerca de ver la luz. Esta vez no serán rodaballos, ni almejas, ni truchas de mar. Las balsas se dedicarán al cultivo de algas marinas. Vegetales en lugar de animales.
El promotor es un biólogo y emprendedor guipuzcoano que lleva cuatro años produciendo algas de agua dulce en Algaloop, empresa que creó y que tiene su sede en Asteasu. De ahí salen productos de espirulina, una microalga considerada un ‘superalimento’ por su alto contenido de proteínas de alta calidad, vitaminas, antioxidantes y minerales como hierro, magnesio o calcio. Se vende como complemento alimenticio por sus propiedades para fortalecer el sistema inmunológico, aportar energía y capacidad de concentración, y por su potencial efecto saciante para el control de peso, entre otros beneficios para la salud.
Ahora, el oiartzuarra Anaut Patterson Mendiola aspira a diversificar la actividad y ampliar los cultivos a las algas de agua salada, convencido del potencial que tienen estos vegetales marinos gracias a las propiedades de sus compuestos, no ya solo en el ámbito de la alimentación y la gastronomía, también en el de la cosmética natural, los biomateriales o los biofertilizantes, entre otros.
Y la existencia de una piscifactoría abandonada como la de Igeldo es una oportunidad de oro para llevar adelante la idea. En colaboración con el Gobierno Vasco, que esta semana ha sacado a información pública el proyecto, aspira a poder iniciar los cultivos «a comienzos del próximo año», obteniendo la primera cosecha «para el verano».
Diversificar la producción de algas de agua dulce que ya realiza desde hace cuatro años una empresa de Asteasu
Cuando el negocio, que irá «creciendo poco a poco» esté a pleno rendimiento, el objetivo es producir 20.000 kilos de algas desecadas al año. Para obtener esa cantidad será necesario tratar 150.000 kilos de algas frescas. El proceso que seguirán las plantas será cultivo en laboratorio, crecimiento en los tanques de agua, y procesado final en el edificio principal.
Ese objetivo haría de la piscifactoría de Igeldo el mayor productor de algas de la península en balsas en tierra firme, si bien Patterson Mendiola explica que solo hay otros dos productores, uno en el Mediterráneo y otro en Portugal, por lo que es un nicho de negocio «con gran potencial de desarrollo».
La instalación, ubicada a escasos metros del mar, cuenta con sistemas de filtrado y recirculación del agua.
Si el negocio prospera, la intención es complementar la producción de algas con un centro de innovación y divulgación sobre la especie (Marinus Innovation Hub), que combinaría actividades de investigación, divulgación científica, educación ambiental, bienestar y gastronomía funcional.
Respecto al empleo, si se cumplen los planes Blue Reef Algae, nombre de la empresa creada para llevar adelante el proyecto y de la que el biólogo guipuzcoano también es CEO, prevé contar con una veintena de trabajadores. «Harán falta biólogos, biotecnólogos, químicos, técnicos de acuicultura y de laboratorio…», adelanta el emprendedor.
El proyecto consiste en revitalizar las instalaciones de la piscifactoría de Agiti, que ocupan una superficie de 21.424 metros cuadrados, dedicada a finales del siglo pasado a la cría de rodaballo y almejas, y cerrada desde 2006. Se hará «sin ampliaciones ni obra nueva», puntualiza Patterson Mendiola, consciente de que es una estructura que está en el punto de mira de grupos ecologistas.
Se prevén una veintena de empleos: biólogos, químicos, técnicos de acuicultura y laboratorio…
Se reutilizarán las balsas existentes, modificando sus paredes a una altura de 35 centímetros y dividiéndolas con tabiques centrales para crear sistemas tipo ‘raceway’. Con ánimo de evitar la entrada de contaminación y mantener las condiciones óptimas de cultivo, se instalarán sobre las bañeras cubiertas de invernadero monotúnel.
Esos 3.200 metros cuadrados se complementarán con otra zona de cultivo ‘indoor’ de 550 metros dentro de uno de los edificios existentes y en invernaderos anexos. El edificio principal, de 800 metros, será acondicionado para incluir laboratorios, áreas de procesamiento y almacén, así como espacios de descanso para los trabajadores. Los edificios colindantes más pequeños acogerán los sistemas eléctricos y de automatización. Está previsto incorporar equipos de energía solar.
Sumidero de CO2
El proyecto ha recibido ya el visto bueno de la Agencia vasca del Agua (URA), que avala que el cultivo de algas «es compatible» con la Ley de Costas y, en este caso, aprueba que el cultivo que se prevé desarrollar en Igeldo «no genera ningún tipo de agua residual significativa, ya que durante el proceso de cosechado, el agua filtrada retorna de nuevo a las balsas» y «el sistema de recirculación asegura que el uso del agua sea eficiente y sostenible».
Tratamiento del agua
URA avala que no se genera agua residual significativa y que «se asegura un uso eficiente y sostenible»
La piscifactoría captará agua del mar a través de los pozos ya existentes, y el sistema se complementará con mecanismos de filtración, desinfección y recirculación que «minimizan» el consumo de agua nueva. «La gestión de los residuos será igualmente sostenible», corrobora URA.
En su informe del proyecto, el promotor defiende además los «beneficios ambientales» de la actividad. El cultivo de algas, remarca, «contribuirá significativamente a la descarbonización, absorbiendo unas 36 toneladas de CO2 anuales gracias al proceso de fotosíntesis». Las algas son sumideros naturales de CO2, recuerda, por lo que la producción de Igeldo «mejorará la calidad del aire local y ayudará a mitigar el cambio climático», remata.
Agiti, un proyecto fracasado de cría de rodaballo y almejas
La piscifactoría de la cala Agiti, en las faldas del monte Mendizorrotz (Igeldo), se construyó en 1989 sobre una parcela de 21.424 metros cuadrados al lado del mar para albergar un criadero de rodaballo y un vivero de almejas promovido por la empresa Culmanor. El negocio acabó cerrando en 2006. La misma empresa intentó antes de la pandemia retomar la actividad en las instalaciones. En este caso proponía producir 620 toneladas de trucha marina, pero la iniciativa no llegó a cuajar. Tampoco tuvo éxito un proyecto de acuicultura para el engorde de bacalao, rodaballo y lenguado en Getaria a cargo del grupo Orrua inaugurado en 2010. Ni otro de cría de tilapia en Hondarribia a cargo de Ner Breen, que duró de 2011 a 2019.
La parlamentaria francesa reclama claridad sobre los estudios científicos y advierte del impacto socioeconómico en la flota y las familias del Atlántico
El futuro de la actividad pesquera en el Golfo de Vizcaya vuelve a estar en el centro del debate europeo. La eurodiputada francesa Isabelle Le Callennec, miembro de la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo, ha publicado una tribuna en la que expresa sus dudas sobre la eficacia y el sentido de la tercera prórroga del cierre pesquero prevista para 2026, adoptada para reducir la mortalidad de delfines y pequeños cetáceos.
La decisión de Bruselas, en vigor desde 2023, prohíbe faenar durante un mes al año a los buques de más de ocho metros, obliga al uso de dispositivos acústicos de disuasión y fija porcentajes de barcos que deben contar con cámaras u observadores a bordo. Según la eurodiputada, estas medidas, aunque necesarias en su momento, no pueden convertirse en una solución indefinida.
“Se trataba de una medida de urgencia, pero ¿qué ha ocurrido en estos dos años de cierre? ¿Qué revelan realmente las evaluaciones científicas? ¿Se han destinado suficientes recursos de observación y financiación, como el FEMPA?”, se pregunta Le Callennec.
El peso de los estudios científicos
La parlamentaria recuerda que la última evaluación exhaustiva sobre la población de delfines comunes en la zona data de 2017, cuando la UICN la clasificó como de “preocupación menor” debido a la estabilidad de la especie. Según Ifremer, el impacto de la pesca supondría entre un 0,8% y un 2% de la población total, cifras que, para Le Callennec, plantean dudas sobre la proporcionalidad de la medida.
En 2024, únicamente la mitad de los varamientos registrados presentaban signos de captura accidental, lo que sugiere que otros factores, como el cambio climático y el aumento de la temperatura del agua, podrían estar influyendo en la mortalidad de cetáceos, tal y como ya se ha señalado en estudios realizados en Inglaterra.
Consecuencias socioeconómicas
El cierre supone un fuerte impacto en la flota francesa y europea que opera en el Golfo de Vizcaya, con pérdidas estimadas en 30 millones de euros para el conjunto de la cadena de valor (mareantes, subastas, comercializadores y distribuidores). “No solo está en juego la supervivencia de nuestra flota, sino también la soberanía alimentaria y la vida de miles de familias en la fachada atlántica”, advierte la eurodiputada.
¿2026, el último cierre?
Le Callennec insiste en que la Comisión Europea debe dar respuestas claras antes de 2026, que se anuncia como el tercer año consecutivo de cierre. “Parar la circulación de vehículos reduce los accidentes, pero no es una solución sostenible. Con la pesca ocurre lo mismo: no se puede prolongar indefinidamente sin evaluar resultados ni alternativas”, sostiene.
La eurodiputada ha adelantado que una delegación de la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo visitará Saint-Jean-de-Luz y Ciboure los días 28 y 29 de octubre, donde se espera que las demandas de los pescadores encuentren respuesta en el marco de la revisión de la Política Pesquera Común.
El capitán denunció «amenazas» por parte de 12 de los 16 tripulantes que faenaban en aguas asturianas y el barco tuvo que ser escoltado hasta el puerto de El Musel
Escoltado por una patrullera de la Guardia Civil y prácticamente con toda la tripulación amotinada. Así arribó el sábado por la tarde un pesquero pasaitarra a El Musel, el puerto de Gijón, tras vivir momentos de tensión en alta mar. Era un día tranquilo de faena, todo transcurría con normalidad. Una jornada de buena mar en plena temporada de bonito en el Cantábrico. Pero todo comenzó a torcerse a primera hora de la tarde. Y no por una tormenta, por oleaje fuerte o una avería, sino por la propia tripulación.
A eso de las 15.00 horas, los servicios de emergencia recibieron una llamada de alerta desde una embarcación que se encontraba faenando a unas 12 millas al norte de Ribadesella (Asturias). Al otro lado estaba el capitán, que para sorpresa del personal de seguridad reportaba estar ante un motín en su propio navío. Denunció haber recibido «amenazas» por parte de 12 de los 16 tripulantes del barco, de origen senegalés. Según detallan fuentes de la Guardia Civil, el patrón del pesquero puso rumbo al puerto de El Musel «ante el temor de que pudieran causar algún daño al barco».
Ante esta llamada, los servicios de emergencia activaron la patrullera ‘Río Tormes’ del Servicio Marítimo Provincial de Asturias, que salió al encuentro del pesquero guipuzcoano antes de que llegara al muelle para escoltarlo hasta aguas portuarias. Desde el instituto armado recalcan que, tras establecer contacto visual y hablar con el capitán, observaron que «la situación se encontraba normalizada», descartando cualquier tipo de intervención en el mar.
No obstante, parece que los ánimos a bordo del pesquero estaban bastante caldeados. El armador del navío, quien es guipuzcoano, relató que la situación a bordo llegó a descontrolarse durante algunos instantes. «Les llamé la atención hasta cinco veces porque se negaron a trabajar, uno de ellos me agredió y casi caigo al agua». Así narraba, en declaraciones al medio La Nueva España, algunos de los hechos más angustiosos que se vivieron, refrendados por el propio capitán del pesquero. «Hubo agresiones al armador en el puente; uno de ellos lo cogió por la cintura y lo levantó para tirarlo al agua, pero yo le cogí por los hombros, por dos veces, para que no pudiera lanzarlo».
«Agitaron a los más jóvenes»
El armador, que también está enrolado con funciones de técnico de pesca, aseguró que «uno de ellos me zarandeó encima de la cinta y amenazó al capitán». Ambos apuntan que tres de los tripulantes del pesquero supuestamente profirieron amenazas. Además, dos de ellos supuestamente agredieron al armador, al que llegaron a colocar en la cubierta sobre la cinta que transporta las capturas del pescado a la bodega del barco.
Según señala el propietario de la embarcación con amarre en el puerto de Pasaia –anteriormente tuvo su sede en Orio–, «doce de los trece tripulantes de origen senegalés se insubordinaron, negándose a cumplir las órdenes». En su relato de los hechos responsabiliza en buena medida a dos de ellos, «que en vez de llamar a la calma agitaron a los más jóvenes». La situación estuvo a punto de llegar a mayores, ya que tanto el patrón como el armador tuvieron que encerrarse en el puente de mando. Este último se refugió «en el catre» mientras algunos miembros de la tripulación supuestamente amenazaban al propio capitán al otro lado de las puertas del puente.
En vista de la gravedad de los acontecimientos, el patrón del pesquero contactó con otras embarcaciones que le aconsejaron poner rumbo a tierra. También avisó a una persona en tierra para que alertara a la Guardia Civil, «que activó el protocolo de amotinamiento a bordo». Una vez la patrullera del instituto armado y el pesquero pasaitarra establecieron contacto, los doce tripulantes que supuestamente se negaron a cumplir las órdenes cambiaron de actitud, y no fue necesario que los agentes subieran a bordo.
Investigación en marcha
La embarcación fue guiada hasta su atraque en el Espigón II del puerto de El Musel sobre las 16.30 horas del sábado, donde esperaban efectivos de la Guardia Civil. El instituto armado mantiene abierta la investigación para esclarecer los hechos. Previsiblemente, el incidente va a ser judicializado y el armador ya ha solicitado el apoyo de la cofradía a la que pertenece para poner también el asunto en manos de abogados. Está previsto que un letrado viaje hoy a Gijón.
Después de atracar en el muelle gijonés y completar las primeras diligencias, el barco pasó al Muelle de Rendiello, donde descargó los alrededor de 900 kilos de bonito para proceder a su subasta en la lonja de El Musel, una de las canchas en las que este pesquero suele subastar durante la costera del bonito. Se prevé que el pesquero vuelva a echarse a la mar esta semana, una vez resuelto el incidente y con la tripulación necesaria para seguir faenando.
Varios pescadores consultados subrayan a este periódico que estas situaciones «no son comunes» hoy en día en nuestros puertos. «No es muy frecuente ver motines en las tripulaciones de los barcos, y menos en nuestras aguas, pero puede pasar». Por el momento, las partes implicadas en el incidente tratarán de aclarar los hechos para poder concluir la temporada de bonito con normalidad.
Durante los cuatro meses de formación, el alumnado ha podido desarrollar sus capacidades de manera teórica y práctica través de visitas a lonjas, reservas marinas y actividades directas en colaboración con el sector pesquero.
Sinerxia concluye el proyecto ‘PESCA-HAB: Capacitación para la sostenibilidad en la gestión pesquera’ tras cuatro meses de formación en Galicia y Andalucía, en los que 30 personas en situación de desempleo han desarrollado competencias técnicas mediante formación híbrida y actividades prácticas. Las sesiones finales y los actos de entrega de diplomas se celebraron el 19 y el 23 de septiembre en Andalucía y Galicia, respectivamente. En los próximos días, dos de las personas participantes se incorporarán al equipo de Sinerxia como especialistas en sostenibilidad y en investigación de recursos naturales y biodiversidad marina.
Este proyecto está cofinanciado por el FSE+ a través del Programa Empleaverde+ de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
PESCA-HAB ha combinado formación online y presencial con un fuerte componente práctico: visitas a lonjas (Ribeira y Conil), salidas a reservas marinas de interés pesquero como Os Miñarzos (Lira) y actuaciones en el entorno de Cabo Roche y Cabo Trafalgar, además de simulaciones de proyectos, trabajos de consultoría aplicada y presentaciones públicas. Estas actividades han permitido al alumnado conocer la gestión cotidiana del sector y aplicar conocimientos en contextos reales.
La formación, desarrollada entre mayo y septiembre de 2025, ha tenido una doble vocación: capacitar profesionalmente a personas desempleadas y facilitar su inserción laboral en un sector que demanda perfiles especializados en sostenibilidad e investigación. La selección del alumnado se realizó priorizando criterios de equidad y territorialidad, en línea con las directrices del Programa Empleaverde+.
Con la incorporación de los dos nuevos profesionales, Sinerxia refuerza su compromiso con la sostenibilidad y la innovación en el sector pesquero, dando continuidad a los valores y la experiencia que caracterizan su trayectoria. Este paso permitirá a la entidad seguir ofreciendo un acompañamiento especializado y de calidad a sus clientes, al tiempo que contribuye a un sector más responsable, eficiente y conectado con los retos actuales.
La iniciativa busca sensibilizar sobre las basuras marinas, dignificar el oficio de las rederas y avanzar hacia un modelo de economía circular en la pesca
Los días 1 y 2 de octubre, la localidad gallega de Cangas será el escenario de dos actividades clave enmarcadas en el proyecto Redes de España, impulsado por la Confederación Española de Pesca (Cepesca), el Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG) y la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP).
El miércoles 1, de 16:30 a 18:30 horas, se celebrará la acción “Tejer orillas”, una limpieza de la playa de Nerga que contará con la colaboración de la asociación Amicos, rederas y mariscadoras. El objetivo es sensibilizar sobre el grave impacto de las basuras marinas, especialmente en zonas Red Natura 2000, al tiempo que se promueven buenas prácticas en recogida, clasificación y valorización de residuos.
Al día siguiente, jueves 2 de octubre, tendrá lugar “Tejer el cambio” en el Ayuntamiento de Cangas (9:00 a 13:00 horas). Esta jornada servirá para presentar los avances y retos del proyecto Redes de España y acogerá un taller divulgativo protagonizado por rederas de Andalucía y Galicia. El encuentro busca reivindicar el valor de este oficio tradicional, dar a conocer las competencias técnicas que exige, difundir sus oportunidades de empleo en el contexto actual e incidir en la importancia de la igualdad de género en el sector.
“Con estas acciones ponemos el acento en las personas y en la importancia de la sensibilización y la colaboración. El sector pesquero reafirma así su compromiso con la innovación en la gestión de redes en desuso y la reducción de residuos marinos”, subrayó Nadia Moalla, responsable de Proyectos e Innovación de Cepesca.
El proyecto Redes de España avanza en el desarrollo de un modelo innovador de trazabilidad, reciclaje y valorización de artes de pesca descartados (ARPD), en línea con la Directiva europea (UE) 2019/904 y la Ley 7/2022 sobre responsabilidad ampliada del productor. Este modelo incluye protocolos de recogida, clasificación, almacenamiento y transporte de materiales, además de medidas de seguridad y control.
Uno de sus hitos es la incorporación de un sistema de trazabilidad pionero, que permite conocer la procedencia de cada red o aparejo, identificando tanto el puerto de entrada como el barco de origen. Asimismo, el CTAG analiza muestras para explorar nuevos usos y mejorar la valorización de los materiales, abriendo la puerta a su aplicación en otros sectores industriales.
La iniciativa cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, dentro del Programa Pleamar, y está cofinanciada por la Unión Europea a través del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA).
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El gigante noruego del salmón enfrenta escrutinio legal en la UE por posibles efectos anticompetitivos
La Comisión Europea ha abierto un examen formal de la operación planteada por Mowi para adquirir el control total de Nova Sea, una firma noruega dedicada al cultivo y procesamiento de salmón. El anuncio fue hecho público tras la notificación oficial de la transacción, que ahora deberá someterse al escrutinio regulatorio comunitario.
La operación implicaría que Mowi, ya inversor importante en Nova Sea, eleve gradualmente su participación hasta el 100 % de la empresa. Actualmente, la adquisición incluye una oferta por el 46 % que poseía Vigner Olaisen, por un valor estimado de 7.400 millones de coronas noruegas (unos 630 millones de euros).
La Comisión ha considerado que la operación “podría entrar en el ámbito del Reglamento de Fusiones de la UE” y ha invitado a terceros interesados a presentar observaciones en un plazo de diez días desde la publicación de la notificación en el Diario Oficial de la Unión Europea.
Posibles implicaciones y preocupaciones del mercado
El organismo regulador europeo evaluará si la compra amenaza la competencia en el sector del salmón en Europa, especialmente dado que Mowi ya opera en toda la cadena de valor —producción, procesamiento y distribución—, mientras que Nova Sea se concentra en cultivo y procesamiento primario.
Los críticos advierten que una integración tan completa podría dificultar el acceso al mercado de competidores más pequeños, aumentar precios o condicionar el poder de negociación en mercados nacionales. La competencia justa en productos derivados del salmón y las rutas comerciales es uno de los puntos clave que los reguladores analizarán.
Estado actual y próximos pasos
Por el momento, Nova Sea sigue operando con normalidad, aunque la aprobación final dependerá del estudio que realice la Comisión Europea. Hasta la decisión final, no se pueden llevar a cabo cambios sustanciales bajo el paraguas de la transacción.
Si la operación recibe luz verde, los accionistas minoritarios recibirían ofertas equivalentes conforme al diseño propuesto del acuerdo. En cambio, si el examen revela riesgos para la competencia, la Comisión podría imponer condiciones, desinvertir partes del negocio o rechazar la operación.
La decisión final podría tardar hasta 65 días hábiles, dependiendo del grado de complejidad y la necesidad de investigaciones complementarias. Mientras tanto, la comunidad de acuicultura europea observa con atención esta operación, cuya resolución podría redefinir el equilibrio de poder en el mercado del salmón.