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sábado, marzo 14, 2026
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Bruselas pone al límite a la flota de arrastre del Mediterráneo

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La propuesta de la Comisión para 2026 recorta un 67% los días de pesca y deja a puertos como Almería al borde del “cierre total”

La flota de arrastre del Mediterráneo afronta uno de sus momentos más críticos desde la entrada en vigor del plan de gestión para el Mediterráneo occidental en 2020. La Comisión Europea ha puesto sobre la mesa para 2026 una propuesta que limita la actividad a 9,6 días de pesca al año por embarcación, un recorte del 67% en el esfuerzo pesquero, que el propio sector califica de “barbaridad” e “inasumible”. La decisión se debatirá y votará en el Consejo de Ministros de Pesca de la UE de los días 11 y 12 de diciembre.

La medida afecta a unas 557 embarcaciones de arrastre del Mediterráneo comunitario. En España, uno de los casos más extremos es el de Almería, donde más de 55 barcos podrían verse abocados, en la práctica, al “cierre total” si la propuesta saliera adelante sin cambios.


De 220 días a menos de diez: cinco años de tijeretazo

El origen de este escenario está en el Reglamento (UE) 2019/1022, que fijó el plan plurianual para las poblaciones demersales del Mediterráneo occidental. Desde el 1 de enero de 2020 se han ido reduciendo de forma gradual los días de actividad:

  • En 2019, muchos barcos podían salir a faenar hasta 220 días al año.
  • En 2020, el esfuerzo empezó a recortarse, tomando como referencia los días de pesca entre 2015 y 2017.
  • En 2025, la mayoría de buques se movían en torno a los 130 días de actividad, lo que ya supone una merma cercana al 40% respecto a 2020.

Este año, el Consejo de Ministros de Pesca solo autorizó inicialmente 27 días de pesca, que después se ampliaron mediante un “mecanismo de compensación” recogido en el Reglamento (UE) 2025/219: a cambio de introducir medidas técnicas adicionales —como cambios de mallas, instalación de “puertas voladoras” que no tocan el fondo o mejoras tecnológicas (sonares, GPS, etc.)—, los barcos han podido alcanzar 143 jornadas, acercándose a la media de 150 días de 2024.

Para el sector, la propuesta de reducir en 2026 a 9,6 días supone un salto cualitativo: “Hubiera sido más fácil decir que la flota de arrastre comunitaria del Mediterráneo occidental tenía que desaparecer y punto”, denuncian en una carta remitida al comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis.


El caso de Almería: generaciones en la cuerda floja

En Almería, donde la pesca de arrastre sostiene a decenas de familias desde hace generaciones, el recorte se vive como una condena. En 2020, los barcos de la provincia pudieron salir alrededor de 190 días; en 2025, apenas unos 130–143, tras invertir en nuevos equipos y adaptarse a vedas más largas y estrictas.

Ahora, con menos de diez días de faena sobre la mesa para 2026, el sector almeriense habla ya de “cierre total de la flota” y de un golpe directo a toda la economía portuaria: lonjas, comercializadoras, suministros, talleres y servicios asociados.

“Siempre hemos tenido posibilidades de trabajo, con vedas y limitaciones, pero esto es otra cosa”, lamentan desde la Federación Andaluza de Asociaciones Pesqueras (FAAPE), cuyo presidente, José María Gallart, advierte de que la situación es ya “insostenible” y reclama que el Ministerio “ponga toda la carne en el asador” en Bruselas.


Un sector que ya ha aplicado medidas… y que cuestiona los argumentos

Las organizaciones representativas de la pesca de arrastre subrayan que la flota no parte de cero: lleva cinco años asumiendo reducciones de esfuerzo, cierres espacio–temporales, cambios de artes y mejoras técnicas para reducir el impacto en el ecosistema y permitir la recuperación de las poblaciones demersales.

Tanto CEPESCA como la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP) critican que Bruselas haya ido cambiando el foco de la justificación científica: primero los recortes se vincularon al estado de la merluza; ahora, con informes que apuntan a una mejora de este stock, se invoca la situación de la cigala, especie que en algunas comunidades apenas representa una fracción mínima de las capturas (0,4% en la Comunidad Valenciana, 2,6% en Cataluña).

El secretario general de CEPESCA, Javier Garat, considera que las nuevas condiciones que propone la Comisión son “confusas y no siempre aplicables” y que no garantizan, ni siquiera aceptándolas, alcanzar el mismo número de días de 2025. Desde FNCP, Basilio Otero va más allá y afirma que la propuesta demuestra “una nula idea de lo que es el mundo del mar”, reprochando además que la UE regule el Mediterráneo “como si fuera solo europeo”, mientras flotas de terceros países como Marruecos, Argelia o Túnez “cuadruplican sus barcos”.


Técnica contra el cronómetro… y contra la cuenta de resultados

Sobre el papel, Bruselas vuelve a abrir la puerta a sumar algunos días extra por barco si se adoptan más medidas técnicas o cierres adicionales. En la práctica, muchos armadores dudan del recorrido real de ese mecanismo, y sobre todo, de su viabilidad económica.

Una sola puerta voladora, recuerdan, puede costar hasta 80.000 euros, de los que el armador debe asumir al menos un 30% aunque reciba ayudas. A ello se suman cambios sucesivos en mallas, equipos electrónicos y paradas biológicas cada vez más largas. “Menos días y capturas, y más medidas y gastos”, resumen en el sector, que siente que se le exige permanentemente “invertir más para trabajar menos”.


Llamamiento a una minoría de bloqueo en Bruselas

Ante este escenario, las organizaciones pesqueras reclaman una respuesta política fuerte. Tanto Otero (FNCP) como Garat (CEPESCA y Europêche) piden que España, Francia e Italia acudan al Consejo de Ministros de Pesca con una posición conjunta y formen una minoría de bloqueo frente a la propuesta de la Comisión.

“Los sectores francés e italiano están igual que nosotros, estamos alineados”, señalan. Su objetivo es forzar a la Comisión y al resto de Estados miembros a revisar a fondo el borrador, mantener al menos los días de actividad de 2025 y diseñar una senda de reducción del esfuerzo que tenga en cuenta la realidad socioeconómica de los puertos mediterráneos.


Más presión también en el Atlántico

El debate sobre el Mediterráneo se enmarca además en un contexto de tensiones paralelas en el Atlántico, donde España podría enfrentarse a recortes severos en cuotas de especies como la caballa (propuesta de -70%), la bacaladilla (-41%) o la cigala del Golfo de Cádiz (-50%), entre otras.

Para el sector, el mensaje que llega desde Bruselas es claro: menos días de mar, menos cuotas y más condicionantes técnicos al mismo tiempo, lo que dibuja un panorama de gran incertidumbre para la viabilidad de muchas empresas pesqueras, tanto en el Mediterráneo como en el Atlántico.


A la espera del Consejo: entre la esperanza y el hartazgo

En los muelles del Mediterráneo, la sensación es de mezcla entre esperanza contenida y hartazgo. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha tratado de aliviar la campaña de final de año añadiendo 13 días a los 130 iniciales de 2025, especialmente pensando en la Navidad, pero el horizonte de 2026 con solo 9,6 días deja esa medida en un alivio temporal.

A pocos días del Consejo en Bruselas, los pescadores piden al Gobierno español que “luche por sus derechos” y que exija un replanteamiento de la propuesta. De lo contrario, advierten, el Mediterráneo occidental podría ver desaparecer en cuestión de años no solo una flota histórica, sino también lonjas, mercados y una cultura pesquera que ha marcado la vida de sus puertos durante generaciones.

El Gobierno Vasco pide colaboración al sector de la angula y ofrece compensaciones por el parón

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La población de anguila en los ríos vascos se sitúa en solo el 9,5% respecto a los años 70 y 80, y el Ejecutivo convoca a los anguleros para diseñar un nuevo plan de gestión

La situación de la angula en Euskadi ha entrado en fase crítica. El Gobierno Vasco ha vuelto a advertir de que el estado de la especie es “demoledor” y ha reclamado la colaboración del sector angulero para frenar su deterioro. El viceconsejero de Pesca, Leandro Azkue, explicó en comisión parlamentaria que la suspensión de la pesca se ha adoptado siguiendo los informes científicos, que alertan de un desplome histórico de las poblaciones.

Según las investigaciones disponibles, la cantidad de anguilas en los ríos vascos apenas alcanza el 9,5% de los niveles que se registraban en las décadas de 1970 y 1980. Sobre esta base, el Ejecutivo decidió parar la campaña de angula y abrir un nuevo escenario de gestión, en el que quiere implicar directamente a los profesionales.

El departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca ha convocado a la asociación de anguleros a una reunión el próximo martes. El objetivo es doble: por un lado, invitar al sector a participar en el diseño del nuevo Plan de Gestión de la Angula; por otro, tratar posibles compensaciones económicas por la suspensión de la actividad pesquera.

Azkue recordó que la mano tendida al sector no es nueva: “Pedimos al sector angulero que participe con la ciencia y, bajo el liderazgo del Gobierno Vasco, en el diseño del nuevo Plan de Gestión de la Angula. Estamos a tiempo de poder revertir la actual situación y asegurar de cara al futuro que la pesca de la especie sea sostenible y evitar así la desaparición de la misma”, subrayó en el Parlamento.

El plan actualmente vigente data de 2008, por lo que el Ejecutivo considera imprescindible su revisión y actualización a la luz del nuevo contexto ecológico y normativo. Para ello, el Gobierno Vasco ha llamado a participar no solo al sector angulero, sino también al centro tecnológico AZTI, a las diputaciones forales de Gipuzkoa y Bizkaia y al sector ecologista, con el propósito de construir un documento lo más consensuado posible.

El mensaje de fondo es claro: la angula, un recurso tradicionalmente ligado a las costas y ríos vascos, está en el límite, y cualquier opción de futuro pasa por combinar bases científicas sólidas, medidas de conservación estrictas y un diálogo real con quienes viven de la especie. La reunión del martes se perfila como un primer test para comprobar hasta qué punto el sector y la administración son capaces de remar juntos en la misma dirección.

La Cofradía de Mareantes de Hondarribia acerca siete siglos de historia pesquera a 1.200 jóvenes

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Done Pedro presenta dos libros en euskera y castellano para reforzar el vínculo de la juventud con la mar y apoyar a niños con cáncer

La Cofradía de Mareantes Done Pedro de Hondarribia ha dado un paso más en su misión de mantener viva la memoria marinera del municipio. Con el apoyo del Grupo de Acción Local Itsas Garapen y del Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco, la cofradía ha presentado dos nuevas publicaciones —en euskera y castellano— dirigidas a acercar a las personas jóvenes la historia, la tradición y la importancia del sector pesquero.

El acto oficial tuvo lugar en el auditorio de Itsas Etxe, convertido por unas horas en aula marítima gigante. Allí se reunieron cerca de 1.200 estudiantes de entre 6 y 17 años de los centros educativos Talaia, Ama Guadalupe y Egiluze, que siguieron las intervenciones y pudieron conocer de primera mano qué ha supuesto la pesca para Hondarribia a lo largo de los siglos.

El objetivo de la iniciativa es claro: fomentar el conocimiento sobre el mar, su cultura y los valores que la actividad pesquera ha aportado históricamente al municipio, y volver a situar las profesiones de la mar en el horizonte vital y laboral de las nuevas generaciones.


“Que vuelvan a ver la pesca como una opción digna y con futuro”

La apertura del acto corrió a cargo del alcalde de Hondarribia, Igor Enparan, que subrayó la importancia de estrechar la relación entre los centros educativos y el sector pesquero local.

Pero uno de los mensajes más contundentes llegó de la mano de Norberto Emazabel, presidente de la Cofradía Done Pedro y de la Federación de Pescadores de Gipuzkoa:

“Como presidente, para mí es muy importante que las futuras generaciones sepan y entiendan la relevancia del sector pesquero en nuestra identidad y en nuestro municipio, y que vuelvan a contemplar nuestro oficio como una opción laboral digna y con un futuro muy interesante”.

La consejera Amaia Barredo, titular de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco, destacó el valor simbólico y educativo del proyecto:

“Estos libros recogen el legado de la cultura marítima de Hondarribia, reforzando los lazos intergeneracionales y transmitiendo a nuestros jóvenes los valores de la solidaridad, la valentía y el cuidado. A través de ellos, mantendremos viva la historia y la tradición, y fortaleceremos la comunidad del futuro”.

En el auditorio estuvieron también presentes, entre otros, Amaia Ausan (secretaria de la cofradía), miembros de la Junta Directiva, Miren Gamendia (directora de Opegui), Emeterio Urresti y Josu Ezenarro (presidente y secretario de la Cofradía Elkano de Getaria), representantes municipales de Hondarribia e Irún, así como las autoras Bakarne Atxukarro e Izaskun Zubialde y Nekane Lekuona Amantegi, trabajadora social en representación de la asociación Aspanogi.

Desde esta última entidad —la asociación de familias de menores con cáncer de Gipuzkoa— se agradeció especialmente “la sensibilidad del sector pesquero y el esfuerzo por unir cultura marinera y solidaridad”.


Una historia que se escribe desde 1361

Las dos publicaciones presentadas beben de una historia casi septingentaria. La Cofradía de Mareantes de San Pedro tiene su actividad regulada desde 1361, aunque el vínculo de Hondarribia con la mar es todavía más antiguo.

La primera de las obras, “1361 Done Pedro, Hondarribia”, está dirigida al público general. Con textos breves de Bakarne Atxukarro e Izaskun Zubialde e ilustraciones de Raquel Samitier, el libro recorre de forma accesible la trayectoria de la cofradía: su origen, su evolución y el papel que ha jugado en la vida económica, social y espiritual de la localidad.

La cofradía nació con una misión que va mucho más allá de organizar salidas de pesca: velar por la convivencia entre pescadores, atender a los más vulnerables, socorrer a barcos en peligro y garantizar la protección de viudas y huérfanos. Muchas de estas tareas de apoyo mutuo y protección social se han mantenido, adaptadas a los tiempos, a lo largo de casi siete siglos.


El niño que casi perdió la vida en la mar

La segunda publicación, “Rufino Berrotarán y los peligros de la mar”, adopta el formato de cuento infantil. Narra la experiencia de un niño hondarribiarra del siglo XIX que, con tan solo 11 años, sale a la mar junto a su tío —miembro de la cofradía— y vive una experiencia límite en la que está a punto de perder la vida.

El relato, escrito también por Atxukarro y Zubialde e ilustrado por Asun Egurza, permite abordar con los más pequeños cuestiones como el riesgo, la prudencia, el aprendizaje y el valor de la comunidad que sostiene a quienes viven del mar.

En ambos casos, el diseño gráfico lleva la firma de Javier Paris, que ha dotado a los libros de una estética cuidada y cercana al público juvenil, sin renunciar al rigor histórico y documental.


Libros que también viajan al hospital

La iniciativa tiene además una clara dimensión solidaria. Coincidiendo con estas fechas especiales, la Cofradía de Mareantes Done Pedro ha querido que las historias de Hondarribia y su mar lleguen también a quienes ahora no pueden acercarse a Itsas Etxe.

Gracias a la colaboración de Aspanogi, se han hecho llegar ejemplares de ambas publicaciones a los niños y jóvenes ingresados en el hospital oncológico de Gipuzkoa, acercándoles la cultura marinera del municipio desde sus habitaciones.

Además, los dos libros estarán a la venta en la tienda Done Pedro de Hondarribia, y el total del dinero recaudado se destinará íntegramente a Aspanogi, reforzando así el vínculo entre el sector pesquero y las familias de menores con cáncer.


Un puente entre las gentes de mar de hoy y las del mañana

Más allá de los datos y las cifras, el encuentro en Itsas Etxe ha querido simbolizar, en palabras de la propia cofradía, “la unión entre las personas de la mar de hoy y las generaciones que conformarán su futuro”.

En un momento en el que muchas vocaciones marineras se han ido perdiendo, la Cofradía de Mareantes Done Pedro reivindica, a través de estos libros, que la pesca sigue siendo una pieza clave de la identidad de Hondarribia, una fuente de valores como la solidaridad, la resistencia y el cuidado mutuo, y una opción profesional con sentido y futuro para los jóvenes del municipio.

Si la historia de la cofradía empezó a escribirse oficialmente en 1361, las páginas que se abren ahora con estas publicaciones apuntan a lo esencial: que sean las nuevas generaciones quienes decidan seguir escribiéndola.

La acuicultura europea, ante el espejo: mucha estrategia, poco despegue real hasta 2025

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La Comisión Europea ha presentado la primera evaluación a mitad de camino de las “Directrices estratégicas para una acuicultura de la UE más sostenible y competitiva (2021–2030)” y de los Planes Estratégicos Nacionales Plurianuales (MNSP). El balance: mucho movimiento institucional y financiero, pero avances aún modestos en el agua y en las granjas.


Según el informe, la acuicultura de la UE produjo en 2023 alrededor de 1,05 millones de toneladas, con un valor aproximado de 4.800 millones de euros, lo que sitúa a la Unión como el décimo productor mundial, con apenas el 0,86 % del volumen global y el 1,6 % del valor.

Entre 2014 y 2023 el volumen ha caído un 1,7 % anual, mientras que el valor ha crecido un 3,4 % al año, impulsado por especies de mayor precio como trucha, salmón, dorada, lubina y atún rojo de engorde. La producción se concentra en cuatro países —España, Francia, Grecia e Italia— que suman dos tercios del total europeo.

El informe confirma además un dato preocupante: la fuerte caída del cultivo de moluscos, especialmente mejillón, por el impacto combinado de cambio climático, contaminación, calidad de aguas y presión de depredadores. En contraste, crecen desde niveles aún pequeños las algas y los crustáceos, y la piscicultura avanza de forma moderada.

En términos económicos, la acuicultura comunitaria muestra una ligera mejora del Valor Añadido Bruto (+10 % entre 2017 y 2022), pero con un descenso del beneficio operativo (EBIT) del 3 % y una productividad laboral y de capital a la baja. El retorno sobre la inversión se mantiene en torno al 8 %, estable pero lejos de un gran dinamismo.


Cuatro grandes objetivos… y muchas barreras antiguas

Las directrices de 2021 fijaban cuatro objetivos horizontales:

  1. Reforzar la resiliencia y competitividad.
  2. Impulsar la transición verde.
  3. Mejorar la aceptación social e información al consumidor.
  4. Aumentar conocimiento e innovación.INFORME DE ACUICULTURA

La evaluación reconoce que, desde Bruselas, se han dado pasos importantes:

  • Creación del Mecanismo de Asistencia para la Acuicultura (AAM) y de una base de conocimiento en línea, con documentos de buenas prácticas y cursos online.
  • Publicación de cinco documentos de trabajo sobre obstáculos clave: complejidad administrativa, planificación espacial, adaptación al clima y transición energética.
  • Lanzamiento de la Iniciativa de Algas de la UE y campañas de comunicación sobre la acuicultura europea.
  • Apoyo a proyectos mediante EMFF, EMFAF, Horizonte Europa, Interreg y la plataforma BlueInvest.INFORME DE ACUICULTURA

Los Estados miembros han alineado en general sus planes nacionales con estas directrices. Entre los avances detectados destacan:

  • Designación de zonas aptas para acuicultura en varios países, aunque todavía se traduce poco en nuevas concesiones.
  • Algunas reformas legales para agilizar licencias, si bien los procedimientos siguen siendo complejos y largos.
  • Medidas para mejorar el desempeño ambiental, el bienestar animal y la descarbonización, con adopción incipiente de energías renovables y economía circular.
  • Campañas de comunicación, iniciativas de turismo acuícola y trabajo en trazabilidad dentro de la nueva normativa de control.

Sin embargo, el informe concluye que el impacto global en el terreno es todavía limitado. Los grandes problemas que frenan el crecimiento —acceso al espacio y al agua, maraña administrativa, conflictos de uso del litoral y lenta adopción de innovaciones— siguen muy presentes.


Dinero hay: más de 200 millones, pero resultados discretos

En el plano financiero, la evaluación estima que los Estados miembros han comprometido en torno a 210 millones de euros del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (EMFAF) para acuicultura entre 2021 y 2024, bajo gestión compartida.

  • Aproximadamente el 35 % de esos fondos se dirige a resiliencia y diversificación (nuevas especies, nuevos productos, modernización).
  • Un 43 % apoya la transición verde: reducción de impactos, mejoras ambientales y eficiencia energética.
  • En cambio, el esfuerzo en sanidad y bienestar animal y en adaptación al cambio climático se considera todavía insuficiente, pese a su importancia para la resiliencia a largo plazo.

El papel del Consejo Consultivo y la necesidad de llegar al sector

El Consejo Consultivo de Acuicultura (AAC) ha participado activamente en la elaboración de documentos técnicos y en la discusión de las medidas, pero reconoce las dificultades inherentes a representar un sector muy diverso y fragmentado. El informe subraya que el AAC debe reforzar su papel en la difusión de estas buenas prácticas y orientaciones hacia los productores, y no solo hacia las administraciones.

La Comisión, por su parte, insiste en que muchos de los instrumentos necesarios ya están sobre la mesa, pero que la “traducción a cambios reales” depende ahora de la voluntad y capacidad de las autoridades nacionales y regionales, así como de la propia industria.


Qué falta para llegar a 2030

De cara a la segunda mitad del periodo 2021–2030, el informe plantea una agenda clara si la UE quiere cumplir sus objetivos:

  • Acelerar la simplificación de licencias y avanzar en una planificación espacial local que reserve espacio efectivo para la acuicultura.
  • Desarrollar estrategias de adaptación al cambio climático específicas para el sector, con financiación asignada.
  • Incrementar el apoyo a sanidad y bienestar animal, claves para la competitividad.
  • Escalar el uso de energías renovables, prácticas de economía circular y sistemas de menor impacto ambiental.
  • Mejorar la difusión y adopción de las buenas prácticas y documentos técnicos elaborados por la Comisión y el AAM entre las autoridades regionales y los propios productores.

La conclusión es nítida: la brújula política está bien orientada y el marco de ayudas existe, pero si no se abordan de forma decidida los cuellos de botella estructurales, la acuicultura europea corre el riesgo de seguir estancada en un contexto global donde otros competidores sí están creciendo.

Tailandia se convierte en el nuevo gran mercado asiático del salmón, por delante de Japón y Corea

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El boom de la clase media urbana, la fiebre por el sushi y la fuerza del canal horeca han impulsado a Tailandia al segundo puesto asiático para el salmón noruego, superando a Japón y Corea del Sur.


Hasta hace poco, cuando se hablaba de grandes destinos asiáticos para el salmón, los nombres salían casi solos: Japón y Corea del Sur. Hoy, las cifras cuentan otra historia. Tailandia, apoyada en una demanda interna en plena expansión, se ha colocado ya como segundo mayor mercado asiático para el salmón y la trucha noruegos por volumen, adelantando a esos dos gigantes tradicionales.

Según los últimos datos del Consejo Noruego de Productos del Mar, las exportaciones combinadas de salmón y trucha a Tailandia han crecido con fuerza durante 2025, hasta situar al país como el segundo mercado asiático de Noruega en volumen, solo por detrás de China.

En los siete primeros meses de 2025, Tailandia importó 14.511 toneladas de salmón noruego, un aumento del 50 % respecto al mismo periodo del año anterior, y 5.285 toneladas de trucha, un 15 % más.

Esa escalada tiene continuidad en el valor: en los últimos cinco años, el valor de las exportaciones de salmón noruego a Tailandia se ha más que duplicado, hasta rondar los 187 millones de dólares en 2024.

Los analistas de mercado estiman que las importaciones totales de salmón en Tailandia crecieron un 36,5 % entre 2023 y 2024, con una tasa media anual del 23 % desde 2020, lo que confirma una tendencia estructural al alza.

Noruega, dueña clara del tablero

Aunque Chile y Estados Unidos también suministran salmón al mercado tailandés, Noruega se ha consolidado como proveedor dominante. En 2022 ya controlaba en torno al 64 % de las importaciones de salmón de Tailandia, y en 2025 esa cuota habría subido por encima del 73 %, según los últimos comunicados del propio Consejo Noruego.

En palabras de la representante del Consejo en el Sudeste Asiático, el apetito tailandés por el salmón noruego “no muestra signos de estancarse”, apoyado en una fuerte preferencia del consumidor y precios competitivos.

Sushi, delivery y clase media: los motores del boom

La explicación no está solo en las estadísticas de comercio, sino en la transformación del consumidor tailandés.
Algunos factores clave:

  • Explosión de la cocina japonesa: Tailandia cuenta ya con alrededor de 5.700 restaurantes japoneses, muchos de ellos en Bangkok y grandes centros comerciales, donde el salmón noruego es protagonista en sushi, sashimi y pokés.
  • Una clase media urbana en expansión, con mayor renta disponible y familiarizada con tendencias globales de alimentación saludable.
  • Canales modernos y delivery: supermercados premium, e-commerce y plataformas de comida a domicilio han puesto el salmón al alcance de un público mucho más amplio, no solo de las grandes ciudades.
  • Percepción de salud y calidad: el salmón se asocia a proteína “limpia”, omega-3 y dieta equilibrada, un mensaje que encaja bien con consumidores preocupados por salud y bienestar.

Todo ello ocurre en un contexto en el que Asia gana peso frente a Europa y Estados Unidos como destino de las exportaciones de salmón noruego: en los últimos meses, la cuota asiática ha pasado del 18-20 % a algo más del 21 %, mientras cae la participación de la UE.

Japón y Corea, desbancados del segundo puesto

Tanto Japón como Corea del Sur siguen siendo grandes consumidores de salmón, pero su crecimiento es mucho más moderado. En 2025, Tailandia ha pasado a absorber mayores volúmenes de salmón y trucha noruegos que ambos países, lo que la convierte en el segundo mercado asiático en volumen.

La combinación de precios atractivos, una red densa de restaurantes japoneses, y una menor madurez del mercado que en Japón —donde el consumo de pescado lleva años estancado o declinando— haría de Tailandia una plaza con mayor margen de crecimiento para la próxima década.

Retos y oportunidades para la cadena de valor

El “boom” tailandés del salmón abre oportunidades, pero también desafíos:

  • Competencia creciente: Chile, Reino Unido y otros orígenes disputan espacios en el lineal y en horeca, aunque hoy Noruega mantiene una ventaja clara.
  • Sensibilidad al precio: la inflación alimentaria y la presión sobre el coste de vida pueden frenar el crecimiento si el salmón se percibe como un producto de lujo.
  • Exigencia en sostenibilidad y trazabilidad: cadenas de distribución y consumidores asiáticos incorporan cada vez más criterios de origen responsable, certificaciones y huella ambiental, algo que puede beneficiar a productores con altos estándares, pero obliga a mantener una comunicación transparente.

Pese a estos retos, el mensaje que dejan los datos es claro: Tailandia se ha convertido en uno de los epicentros del consumo de salmón en Asia, un país donde el filete noruego ha saltado del restaurante especializado al plato cotidiano de una parte creciente de la población.

Para productores, procesadores y distribuidores de pescado, seguir de cerca lo que ocurre en Bangkok, Chiang Mai o Phuket ya no es opcional: es una ventana adelantada a cómo puede evolucionar el consumo de pescado premium en el resto del Sudeste Asiático.

La UE aprieta las tuercas: el marisco británico se enfrenta a nuevas y duras normas de exportación desde enero de 2026

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Bruselas exigirá más trazabilidad y detalle sobre el procesado de los productos pesqueros, obligando a la industria británica a adaptar sistemas, registros y documentación si quiere seguir vendiendo al mercado europeo.


La industria pesquera y transformadora del Reino Unido afronta un nuevo salto regulatorio en su relación con la Unión Europea. A partir del 10 de enero de 2026 entran en vigor cambios profundos en las normas comunitarias contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR), que obligarán a los exportadores británicos a aportar mucha más información para cada envío de pescado y marisco que cruce el Canal.

Aunque se trata de legislación europea, Londres ha decidido adelantarse unos días: el Fish Export Service (FES), la plataforma oficial para generar certificados de captura y demás documentos, se actualizará la tarde del 8 de enero de 2026 y, desde ese momento, los nuevos campos pasarán a ser obligatorios para poder emitir la documentación y exportar.

Más datos por envío: del arte de pesca al primer transporte

El cambio de fondo es claro: Bruselas quiere reforzar al máximo la trazabilidad y cerrar resquicios que puedan facilitar la entrada de productos procedentes de pesca INDNR. Para ello, a partir de enero los certificados de captura que acompañan a los productos pesqueros con destino a la UE deberán incluir nueva información obligatoria:

  • Fecha de inicio del viaje de pesca.
  • Tipo de arte utilizado.
  • Detalles del primer modo de transporte al salir del Reino Unido (camión, barco, etc.).
  • Zona de captura, indicando en qué zona económica exclusiva se produjo la pesca, si hubo actividad en alta mar y si existe interés de alguna organización regional de ordenación pesquera (OROP).

Esta información ya puede empezar a cargarse en el sistema, pero será a partir del 10 de enero cuando se convierta en requisito indispensable para que el exportador pueda obtener la documentación y, en la práctica, mover la mercancía.

Organismos como Seafish y la Marine Management Organisation (MMO) llevan semanas avisando: quien no adapte sus sistemas de registro y no se acostumbre a trabajar con los nuevos formatos, sencillamente no podrá seguir exportando a la UE a partir de esa fecha.

El gran giro: “procesar” será casi todo… y exigirá un nuevo documento

El elemento más sensible para la industria procesadora británica es la ampliación radical de lo que la UE considera “procesado” y la obligación de acompañar cada envío con una nueva processing statement (declaración de procesado) cuando el producto haya sido transformado en el Reino Unido antes de exportarse.

Cualquier producto que, tras ser desembarcado por un buque británico, sea:

  • cortado o fileteado,
  • enlatado, ahumado o salado,
  • cocinado, encurtido, secado,
  • o preparado “de cualquier otra forma para el mercado”,

se considerará procesado, y exigirá dos documentos:

  1. Un certificado de captura que recoja el peso original desembarcado destinado a exportación.
  2. Una declaración de procesado que detalle qué se ha hecho con ese pescado y qué peso de cada especie contiene el producto final.

Quedan fuera, de momento, los productos que únicamente han sido congelados y/o envasados, así como una serie de moluscos (vieiras, mejillones, almejas, berberechos, ostras, etc.) y harinas o pellets destinados a consumo humano, que están excluidos de la definición de “productos pesqueros” a efectos de la documentación INDNR.

La MMO ha dejado claro que estas nuevas declaraciones de procesado deberán especificar, para cada producto y especie, los pesos vinculados a los certificados de captura correspondientes, lo que supone un salto importante en las exigencias de registro interno para muchas plantas.

“Fish, Trace, Ship”: campaña a contrarreloj

Consciente del impacto sobre una cadena de suministro muy fragmentada, la Administración británica ha lanzado la campaña nacional “Fish, Trace, Ship”, gestionada por la MMO. El objetivo es doble: explicar qué cambia exactamente en certificados, declaraciones de procesado y futuros documentos de “no manipulación”, y empujar al sector a adoptar cuanto antes los nuevos formatos.

El FES se está actualizando para poder emitir todos los documentos requeridos por la UE –certificados de captura, processing statements y documentos de no manipulación–, pero esa capacidad técnica solo servirá si cada eslabón de la cadena (pescadores, compradores en lonja, procesadores, almacenistas y exportadores) suministra a tiempo la información correcta.

Seafish, por su parte, está organizando foros, seminarios y sesiones informativas para trasladar al sector los detalles de las nuevas reglas y resolver dudas, en coordinación con la MMO y las administraciones descentralizadas.

Riesgos para pymes… pero también una apuesta por la trazabilidad

Las nuevas exigencias llegan en un contexto en el que la UE sigue siendo, con diferencia, el principal destino de las exportaciones británicas de pescado y marisco. Mantener fluidez en ese comercio es vital para la rentabilidad de muchas flotas, plantas de procesado y empresas logísticas.

Para las grandes compañías, con departamentos de calidad y sistemas informáticos avanzados, el reto pasa sobre todo por rediseñar flujos internos y adaptar software de gestión. Para muchas pymes –pequeñas plantas que filetean, ahúman o transforman producto fresco para el mercado europeo– el salto puede ser mayor:

  • Necesitarán registrar con precisión el origen y el peso de cada especie que entra en cada lote.
  • Deberán vincular esos pesos a certificados de captura concretos.
  • Tendrán que familiarizarse con nuevas aplicaciones y campos en el FES.

Las organizaciones sectoriales han advertido de que los costes administrativos y de formación pueden ser significativos, especialmente para negocios con poco personal. Al mismo tiempo, reconocen que un sistema más robusto de trazabilidad y control puede reforzar la imagen de los productos británicos en un mercado europeo cada vez más sensible al origen y la legalidad de las capturas.

Lucha contra la pesca INDNR y contexto político

En el fondo, estas novedades forman parte de la revisión del régimen europeo de lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, que incluye la generalización de la plataforma digital EU CATCH para la tramitación de certificados de captura por parte de los importadores comunitarios.

Bruselas busca cerrar cualquier resquicio en el que el rastro documental del pescado se vuelva borroso: desde el momento en que el barco zarpa y lanza sus artes de pesca hasta el envío final a un comprador europeo, pasando por cada operación de transformación. El endurecimiento de las reglas para el marisco británico no está vinculado al llamado “reset” en la relación política UE–Reino Unido de 2025, y se aplicará igualmente a otros terceros países que exportan al mercado comunitario.

Cuenta atrás hacia enero de 2026

Con apenas semanas por delante, el mensaje de las autoridades británicas al sector es tajante: la adaptación debe empezar ya. Quien no se acostumbre a trabajar con los nuevos campos de los certificados de captura, quien no tenga clara la definición ampliada de “procesado”, o quien no pueda generar adecuadamente las nuevas processing statements, se arriesga a ver sus camiones parados en origen o en frontera a partir de enero.

Para una industria que ya ha sufrido años de fricciones comerciales tras el Brexit, estos “duros” nuevos requisitos de exportación suponen tanto un desafío logístico como una prueba de fuego: demostrar que es capaz de ofrecer a la UE el nivel de trazabilidad y cumplimiento que exige en su lucha global contra la pesca ilegal, sin perder competitividad ni cerrar la puerta de su principal mercado.

El sector pesquero andaluz se rebela contra los recortes en el Mediterráneo y exige a Kadis una nueva propuesta

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FAAPE, FACOPE y AndMuPes califican de inasumible el plan de Bruselas, que dejaría la flota de arrastre con apenas diez días de actividad al año

El sector pesquero andaluz ha dicho basta. La Federación Andaluza de Asociaciones Pesqueras (FAAPE), la Federación Andaluza de Cofradías de Pescadores (FACOPE) y la Asociación Andaluza de Mujeres de la Pesca (AndMuPes) han cerrado filas para denunciar la propuesta de la Comisión Europea sobre las posibilidades de pesca en el Mediterráneo para 2026, que supondría un recorte drástico de los días de actividad de la flota de arrastre.

En una carta remitida al comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, las tres organizaciones instan al responsable comunitario a presentar de inmediato una nueva propuesta “justa y adecuada”, y tachan la actual de inasumible para las flotas andaluzas. A su juicio, el documento de Bruselas no solo ignora los esfuerzos realizados en los últimos años para adaptar artes, reducir esfuerzo y mejorar la selectividad, sino que “coloca al borde del abismo” a una parte sustancial de la flota mediterránea española.

Diez días de mar al año: “una barbaridad para cualquier empresa”

El núcleo del conflicto está en la reducción del esfuerzo pesquero. Según las estimaciones del propio sector, la aplicación estricta de la propuesta de la Comisión podría dejar en torno a diez días de pesca al año por buque de arrastre en el Mediterráneo occidental, una cifra que las organizaciones andaluzas consideran “sencillamente imposible de compatibilizar con la viabilidad económica” de las empresas y las tripulaciones.

La protesta andaluza se suma al rechazo ya expresado por el conjunto del sector español, que ha advertido de que el planteamiento de Bruselas —que en algunos casos sitúa el esfuerzo medio en 9,6 días por barco— equivaldría en la práctica a la paralización de la flota de arrastre en el Mediterráneo.

“Estamos hablando de empresas que han invertido en modernizar sus barcos, en adaptar las mallas, en aceptar vedas y cierres temporales, y ahora se encuentran con una propuesta que, en la práctica, las condena a no poder trabajar”, lamentan desde FAAPE y FACOPE. Las organizaciones recuerdan a la Comisión Europea “su obligación de defender a la pesca europea”, compatibilizando los objetivos ambientales con la supervivencia de las comunidades costeras que dependen del mar.

Impacto directo en puertos andaluces y empleo femenino

La flota de arrastre del Mediterráneo andaluz —con base en puertos como Almería, Motril, Adra o Garrucha— sostiene miles de empleos directos e indirectos en lonjas, cofradías, empresas de hielo, talleres, suministros navales y comercialización. Un recorte de actividad a los niveles que plantea la Comisión, alertan las asociaciones, tendría un “efecto dominó” sobre todo el tejido económico ligado a la pesca.

AndMuPes subraya, además, el impacto específico sobre el empleo femenino: muchas mujeres trabajan en tareas de manipulación, selección, comercialización y administración vinculadas a estas flotas. “Cuando se asfixia a los barcos, no solo se pierde empleo a bordo; también se destruye trabajo en tierra, y muy especialmente el de las mujeres de la pesca”, advierten.

“La ciencia va en una dirección y la política, en otra”

El sector andaluz se muestra especialmente crítico con el uso que la Comisión hace de los informes científicos. FAAPE, FACOPE y AndMuPes recuerdan que las últimas evaluaciones han constatado mejoras significativas en el estado de varios recursos del Mediterráneo occidental gracias a las medidas ya aplicadas en el marco del plan plurianual, y denuncian que el nuevo recorte “no se corresponde con la evolución real de las pesquerías”.

A su juicio, Bruselas está “sobreactuando” en el capítulo del esfuerzo pesquero mientras mira hacia otro lado en cuestiones como el control de la contaminación, la presión de otras actividades marítimas o el impacto del cambio climático sobre los ecosistemas marinos. “No se puede convertir al arrastre en chivo expiatorio de todos los problemas del Mediterráneo”, sostienen.

Llamamiento a Kadis, al Gobierno español y a la Junta de Andalucía

La carta de las organizaciones andaluzas no se dirige solo al comisario Kadis. FAAPE, FACOPE y AndMuPes piden al ministro español de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, y al Gobierno andaluz que conformen un frente común con Francia, Italia y el resto de estados mediterráneos para frenar la propuesta en el Consejo de Ministros de Pesca de la UE de diciembre.

“El comisario Kadis ha reiterado en varias ocasiones su compromiso con un enfoque equilibrado, que reconozca el esfuerzo de los pescadores y no los condene a desaparecer. Ahora es el momento de traducir esas palabras en hechos”, señalan las organizaciones.

El sector reclama que cualquier nueva propuesta tenga en cuenta:

  • La situación real de los stocks y las mejoras certificadas por la ciencia.
  • El peso socioeconómico de la pesca en las comunidades costeras andaluzas.
  • El calendario de inversiones ya asumidas por las empresas para adaptarse al plan plurianual del Mediterráneo.
  • La necesidad de ofrecer estabilidad y previsibilidad a las flotas, evitando cambios bruscos que impidan planificar la actividad.

“Defender el Mediterráneo también es defender a quienes lo pescan”

Lejos de negar la necesidad de proteger el Mediterráneo, las organizaciones andaluzas insisten en que la flota “ha demostrado sobradamente” su disposición a cambiar artes, reducir jornadas y soportar vedas en nombre de la sostenibilidad. Sin embargo, sostienen que el equilibrio entre conservación y economía se rompe cuando las medidas “desconocen la realidad del terreno” y reducen la pesca a una actividad residual.

“El Mediterráneo necesita protección, pero también necesita pescadores que lo conozcan, lo vigilen y lo mantengan vivo. Sin flota, no hay control sobre lo que pasa en el mar ni relevo generacional en los puertos”, señalan desde AndMuPes.

A la espera de que la Comisión Europea reformule su propuesta y de las decisiones que adopte el Consejo de Ministros de Pesca, el mensaje del sector andaluz es claro: no se oponen a la sostenibilidad, pero rechazan medidas que consideran desproporcionadas, “insultantes” y ajenas al compromiso que dicen haber demostrado durante años.

La batalla por los días de pesca en el Mediterráneo será, en las próximas semanas, una de las pruebas más importantes para medir hasta qué punto la nueva política pesquera europea es capaz de conciliar ambición ambiental y justicia social en las costas del sur.

España cierra de nuevo la pesquería dirigida de maruca azul en el Atlántico nordeste por agotamiento de cuota

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La veda afectará desde el 8 de diciembre a los buques españoles en las divisiones 5b, 6 y 7, que solo podrán mantener capturas accesorias mediante flexibilidad interespecies


La Dirección General de Ordenación Pesquera y Acuicultura ha ordenado el cierre, a partir de las 00.00 horas del 8 de diciembre, de la pesquería dirigida de maruca azul (stock BLI/5B67-) para todos los buques de pabellón español que faenan en aguas de la Unión y aguas internacionales de la división 5b y las subzonas 6 y 7 del Atlántico nordeste. report-cierre-maruca-azul-bli-5…

La medida se adopta al constatar la Secretaría General de Pesca que la cuota española disponible para este stock se encuentra “próxima a agotarse”, en aplicación de la Orden APM/920/2017, que faculta a la Administración a cerrar pesquerías cuando el consumo de las posibilidades de pesca asignadas se acerca a su límite anual. report-cierre-maruca-azul-bli-5…

La resolución, firmada el 5 de diciembre por la directora general de Ordenación Pesquera y Acuicultura, Aurora de Blas Carbonero, pone punto final a una campaña marcada por sucesivos cierres y reaperturas. En 2025, la pesquería dirigida de maruca azul ya se había cerrado el 18 de junio, reabierto el 25 de julio y vuelto a cerrar el 3 de agosto. Posteriormente, tras un intercambio de cuota (swap) con Alemania, la Administración autorizó una nueva reapertura el 16 de septiembre, que ahora se ve de nuevo interrumpida por el agotamiento de las posibilidades de captura. report-cierre-maruca-azul-bli-5…

Fin de la pesca dirigida y solo capturas accesorias

Desde la entrada en vigor del cierre, los buques españoles que operan sobre estos caladeros no podrán realizar pesca dirigida de maruca azul. Cualquier captura de esta especie deberá considerarse accesoria, y solo podrá mantenerse a bordo si se cubre aplicando el mecanismo de flexibilidad interespecies regulado por la Secretaría General de Pesca para 2025. report-cierre-maruca-azul-bli-5…

La resolución recuerda que las capturas accesorias deberán descontarse de otros stocks para los que España disponga de cuota disponible y que figuren en la lista de poblaciones elegibles publicada el 7 de mayo de 2025, donde se determinan tanto los stocks que pueden utilizar flexibilidad como las especies principales de las que podrá detraerse cuota. report-cierre-maruca-azul-bli-5…

Este instrumento de flexibilidad pretende evitar descartes innecesarios cuando aparecen capturas incidentales de maruca azul una vez agotada la cuota directa, permitiendo a la flota mantener su actividad sobre otras especies objetivo siempre que respete los techos globales de mortalidad pesquera establecidos en los Totales Admisibles de Capturas (TAC).

Un stock muy controlado en el marco de NEAFC

La orden se inscribe en el marco del plan de gestión para las flotas de altura y gran altura y los palangreros mayores y menores de 100 TRB que operan dentro de los límites geográficos de la Comisión de Pesca del Atlántico Nordeste (NEAFC). Este plan fija un esquema de repartos y controles estrictos para especies vulnerables de aguas profundas como la maruca azul, con el objetivo de garantizar su explotación sostenible. report-cierre-maruca-azul-bli-5…

La dinámica de 2025 refleja hasta qué punto la gestión de este stock se mueve en márgenes muy ajustados: cada cierre supone la paralización de la pesca dirigida y cada reapertura suele estar ligada a intercambios de cuota con otros Estados miembros, una práctica habitual en la política pesquera común para optimizar el uso de las posibilidades de pesca.

Advertencia sobre sanciones

La Dirección General de Ordenación Pesquera y Acuicultura advierte de que cualquier incumplimiento de las disposiciones contenidas en la resolución será sancionado de acuerdo con la Ley 3/2001, de 26 de marzo, de Pesca Marítima del Estado. Esto implica que, de detectarse pesca dirigida de maruca azul o retención de capturas que no estén debidamente cubiertas mediante flexibilidad interespecies, los armadores y patrones podrían enfrentarse a sanciones económicas y administrativas severas. report-cierre-maruca-azul-bli-5…

Impacto sobre la flota

Aunque la resolución no detalla el número de buques afectados, la decisión impacta sobre la flota española de altura y gran altura que trabaja en las divisiones 5b, 6 y 7, zonas que incluyen aguas cercanas a Islandia, al oeste de Escocia y amplias áreas del Atlántico nordeste. Para estos barcos, la maruca azul representa una especie de interés comercial que, sin embargo, está sometida a fuertes restricciones desde hace años por su sensibilidad biológica y la necesidad de mantener sus poblaciones dentro de límites seguros.

En la práctica, a partir del 8 de diciembre las empresas deberán reorganizar sus mareas y estrategias de pesca, reduciendo o cesando los lances dirigidos a maruca azul y concentrando su esfuerzo en otras especies autorizadas. El uso corrector de la flexibilidad interespecies será clave para evitar descartes y sanciones en lo que queda de año.

Con este nuevo cierre, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación vuelve a subrayar el mensaje de que el respeto estricto a las cuotas y a los planes de gestión es condición imprescindible para la continuidad de la actividad en los caladeros del Atlántico nordeste, en línea con los compromisos asumidos por España en el marco de la política pesquera común de la Unión Europea.

La ONU consagra el 16 de noviembre como Día Internacional de la Dieta Mediterránea

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La nueva efeméride reconoce un modelo alimentario sostenible en el que el pescado ocupa un lugar central

La Dieta Mediterránea entra oficialmente en el calendario de Naciones Unidas. La Asamblea General de la ONU ha dado luz verde a la creación del Día Internacional de la Dieta Mediterránea, que se celebrará cada 16 de noviembre y que reconoce este patrón alimentario como un modelo completo de salud, sostenibilidad y patrimonio cultural, en el que el pescado juega un papel clave.

El anuncio se dio a conocer durante el evento “Dieta Mediterranea: ciencia, sostenibilidad y herencia cultural”, celebrado en la sede de la ONU en Nueva York y organizado conjuntamente por Italia, Líbano y Marruecos. En este acto se confirmó el cierre de la negociación del texto de la resolución, que pasa ahora al trámite formal de adopción por parte de la Asamblea General.

Un modelo que une salud, cultura y sostenibilidad

Durante el encuentro, representantes políticos, expertos y organismos internacionales insistieron en que la Dieta Mediterránea es mucho más que una lista de alimentos. Se trata de un sistema alimentario integral que combina:

  • Salud y nutrición, con una base de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, aceite de oliva y un consumo regular de pescado.
  • Tradición y herencia cultural, ligada a recetas, formas de cocinar y costumbres compartidas por diversos pueblos ribereños.
  • Biodiversidad y respeto por los recursos naturales, con un uso responsable del suelo, del agua y de los ecosistemas marinos.

Esta visión sitúa directamente en el foco al sector pesquero, llamado a suministrar productos de calidad, seguros y sostenibles, coherentes con los principios del modelo mediterráneo.

FAO, UNESCO y las comunidades emblemáticas

La presencia de los representantes permanentes de la FAO y la UNESCO, junto a científicos que han avalado la Dieta Mediterránea desde el punto de vista médico y nutricional, subrayó la dimensión global de la iniciativa.

Un papel destacado lo tuvieron también las Comunidades Emblemáticas de la Dieta Mediterránea, coordinadas por el municipio italiano de Pollica, territorio estrechamente ligado a las investigaciones del fisiólogo estadounidense Ancel Keys, considerado uno de los “padres” del concepto moderno de Dieta Mediterránea. Pollica alberga además el Museo Viviente de la Dieta Mediterránea, símbolo de la voluntad de preservar y actualizar este legado.

El pescado, pilar nutricional e identitario

Para el ámbito pesquero, la instauración del Día Internacional de la Dieta Mediterránea supone una plataforma global para reivindicar el papel del pescado en este modelo alimentario. La efeméride del 16 de noviembre permitirá:

  • Poner en valor el pescado mediterráneo como alimento identitario, equilibrado y esencial para la salud pública.
  • Impulsar campañas de consumo responsable, fomentando la elección de especies locales y de temporada.
  • Dar visibilidad a las prácticas de pesca sostenible y a la gestión responsable de los recursos marinos.

En un contexto internacional marcado por la lucha contra el cambio climático, la crisis de la biodiversidad y la necesidad de transformar los sistemas alimentarios, el pescado del Mediterráneo se presenta como una fuente de proteína de alta calidad, con menor huella ambiental que otras proteínas animales y un fuerte vínculo con las comunidades costeras.

Un mensaje alineado con la sostenibilidad global

La nueva jornada internacional llega en un momento en que la sostenibilidad alimentaria es prioridad en agendas políticas y científicas. La comunidad internacional reconoce desde hace años que la Dieta Mediterránea es uno de los modelos más coherentes con los objetivos ambientales, sociales y económicos que promueve la ONU a través de la Agenda 2030.

En este marco, la resolución que consagra el Día Internacional de la Dieta Mediterránea refuerza la idea de que comer no es solo un acto individual, sino también un gesto con impacto en la salud del planeta, en la economía local y en la cohesión social.

Oportunidad para la pesca y la acuicultura

Para las empresas de pesca y acuicultura, la iniciativa abre una oportunidad concreta de:

  • Integrar sus productos en los discursos globales sobre sostenibilidad y alimentación saludable.
  • Reforzar la imagen de los pescados y mariscos mediterráneos como productos de alto valor nutricional y cultural.
  • Promover procesos de producción más responsables, apoyados en certificaciones, buenas prácticas y una gestión pesquera basada en la ciencia.

El voto definitivo de la Asamblea General dotará a la Dieta Mediterránea de un marco institucional aún más sólido y reconocible. Para el mundo del mar –desde las cofradías y pequeñas flotas artesanales hasta la gran distribución– será también un altavoz para demostrar que la pesca sostenible puede ser aliada de la salud, de la cultura gastronómica y de la economía azul de las regiones mediterráneas.

A partir de ahora, cada 16 de noviembre, la Dieta Mediterránea no solo se celebrará en las mesas de los hogares y restaurantes, sino también en los foros internacionales como un ejemplo de equilibrio entre alimentación, territorio y mar, con el pescado como protagonista indiscutible.

Galicia llevará su pescado por las carreteras de España en una campaña de 1,65 millones de euros

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La Xunta adjudica a una empresa catalana la rotulación de camiones con el lema «Galicia sabe aMar», financiada en un 70 % con fondos europeos

La promoción de los productos pesqueros gallegos echará a rodar, literalmente, por las carreteras de toda España. La Consellería do Mar ha propuesto adjudicar por 1,65 millones de euros —el importe máximo previsto en la licitación— una campaña publicitaria que utilizará camiones como soporte móvil del lema «Galicia sabe aMar», con el objetivo de reforzar la imagen del pescado gallego en todo el territorio nacional.

El contrato se financiará en un 70 % con cargo al Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA), mientras que el 30 % restante correrá a cuenta de la Xunta de Galicia. La empresa seleccionada es Catala Printing Emotions, con sede en la provincia de Barcelona, que se impuso a otras dos ofertas en el tercer intento de la consellería por sacar adelante esta acción promocional, tras más de un año de intentos fallidos.

La clave de la adjudicación ha sido la propuesta económica. Aunque la inversión global se mantiene en 1,65 millones, la firma catalana rebajó de los 1.000 euros previstos a 643 euros el coste de cada inserción publicitaria en los laterales y la trasera de los vehículos, lo que supone una reducción del 35 %. La mesa de contratación llegó a calificar esa oferta como «anormalmente baja» y solicitó explicaciones adicionales antes de validar la propuesta.

Según se recoge en la resolución, la empresa justificó el abaratamiento en la utilización de un sistema «completamente nuevo en España», basado en lonas intercambiables que permiten reducir de forma significativa los tiempos y costes de instalación. Tras analizar la documentación, la mesa consideró «suficientemente justificado» el bajo nivel de los precios y dio luz verde a la adjudicación.

Por el momento, no ha trascendido cuántos camiones formarán parte de la campaña, un dato relevante para entender por qué el ahorro por inserción no se traduce en una reducción del presupuesto total respecto a la previsión inicial. Lo que sí detalla la consellería es que se utilizarán vehículos con «puntos de origen o destino en los principales hubs logísticos del sector mar–industria», que se desplazarán por todo el territorio nacional.

El objetivo es aprovechar la alta visibilidad de los camiones en autopistas, áreas logísticas y entornos urbanos para reforzar el posicionamiento del pescado gallego como producto de calidad. Mar subraya que este tipo de soporte «tiende a destacar en su entorno y a atraer la atención, mejorando el impacto y el recuerdo de marca» del lema elegido, «Galicia sabe aMar».

La campaña se enmarca en la estrategia de la Xunta para ganar presencia en los mercados nacionales, en un contexto de fuerte competencia tanto interna —entre regiones pesqueras españolas— como externa, con la entrada de productos importados. Con esta acción, la Administración gallega busca asociar la imagen de Galicia a un mar de alta calidad pesquera y a una industria transformadora potente, utilizando la carretera como escaparate itinerante de su sector mar–industria.

Aister refuerza la lucha contra el narcotráfico con la entrega de una nueva patrullera de alta velocidad a la Guardia Civil

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La “Río Antas”, sexta unidad suministrada por el astillero moañés, alcanza más de 60 nudos y se destinará a misiones de vigilancia y control marítimo

El astillero moañés Aister ha dado un nuevo paso en su consolidación como referente estatal en construcción naval en aluminio para seguridad y defensa con la entrega de una nueva patrullera de alta velocidad a la Guardia Civil. La embarcación, bautizada Río Antas, se incorporará a las labores de vigilancia, control marítimo e intercepción del narcotráfico bajo la Jefatura del Servicio Marítimo del cuerpo.

Se trata de la sexta patrullera construida por Aister para la Guardia Civil, un hecho que confirma la confianza de Interior en el astillero de Moaña y en su modelo HS60, una interceptora específicamente diseñada para operaciones rápidas en escenarios complejos como los que se dan en las rías gallegas o en rutas sensibles del tráfico de drogas.

Más de 60 nudos para misiones de alto riesgo

La Río Antas, de 18 metros de eslora, ha realizado en los últimos días sus pruebas de mar en la ría de Vigo, donde ha demostrado su capacidad para superar los 60 nudos de velocidad (unos 111 kilómetros por hora) gracias a su sistema de propulsión waterjet. Esta prestación es clave en la lucha contra el narcotráfico, donde la capacidad de respuesta inmediata y el seguimiento de embarcaciones rápidas tipo planeadora marcan la diferencia en las operaciones.

La patrullera está concebida para ofrecer a su tripulación una maniobrabilidad avanzada y un comportamiento dinámico óptimo en situaciones tácticas exigentes. Según detalla el propio astillero, la embarcación está preparada para ejecutar virajes cerrados y maniobras de alta precisión, esenciales en persecuciones, abordajes y tareas de intercepción nocturnas o con mala mar.

Casco de aluminio de alta resistencia y diseño específico

Fiel a la especialización que ha convertido a Aister en un actor singular dentro de la industria naval, la estructura de la Río Antas está construida íntegramente en aluminio de alta resistencia. Este material, más ligero que el acero y resistente a la corrosión, ofrece una combinación idónea de robustez, velocidad y eficiencia en consumo, especialmente importante en embarcaciones que operan de forma intensiva y en entornos agresivos.

Con capacidad para cuatro tripulantes, la patrullera ha sido diseñada poniendo especial foco en las condiciones de trabajo a bordo. Dispone de asientos ergonómicos con amortiguación, que reducen el impacto de los golpes de mar en la espalda y articulaciones de los agentes durante las navegaciones a alta velocidad, una cuestión clave para preservar la salud y operatividad de las dotaciones.

La embarcación cuenta además con doble puesto de gobierno: uno interior, protegido, y otro exterior con visibilidad de 360 grados, que facilita las maniobras de proximidad y las operaciones de vigilancia visual directa sobre embarcaciones sospechosas, playas o acantilados.

Refuerzo para la Guardia Civil y para la industria naval gallega

Con la entrega de la Río Antas, la Guardia Civil refuerza su capacidad operativa en la costa atlántica y otras zonas sensibles del litoral español, donde la presión del narcotráfico obliga a disponer de unidades muy rápidas, fiables y adaptadas a la orografía y condiciones de la mar. El nuevo barco se sumará a la flota de medios de alta velocidad que el cuerpo emplea en misiones de vigilancia de fronteras, control de tráficos ilícitos y apoyo a operaciones conjuntas con otros cuerpos y agencias internacionales.

Para Aister, la operación supone un nuevo espaldarazo a su apuesta tecnológica y a su posicionamiento en el segmento de embarcaciones profesionales de aluminio, un nicho en el que la firma moañesa ha ido ganando contratos tanto en el ámbito civil como en el de seguridad y defensa. Cada entrega consolida además la cadena de valor industrial y auxiliar de la ría de Vigo, en la que participan empresas de suministro, ingeniería, electrónica, hidráulica y servicios especializados.

La botadura y entrega de la Río Antas refuerza, en definitiva, una doble vertiente: por un lado, dotar a las fuerzas de seguridad de medios punteros para combatir el narcotráfico y otras formas de criminalidad marítima; por otro, afianzar el papel de los astilleros gallegos en la construcción de embarcaciones de alto valor añadido, capaces de competir en un mercado internacional cada vez más exigente.

IFPO celebra una posición unida de Irlanda ante las negociaciones de cuotas en la UE

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La Irish Fish Producers Organisation (IFPO) ha valorado muy positivamente la reunión mantenida con el Taoiseach Micheál Martin de cara al decisivo Consejo de Ministros de Pesca de la UE del 11 y 12 de diciembre, en el que se pactarán las cuotas de pesca para 2026.

Su director general, Aodh O’Donnell, considera que el encuentro ha enviado una “señal de unidad nacional” justo en un momento en el que la flota irlandesa se enfrenta a recortes de cuota sin precedentes para especies clave. Según explica, el hecho de que el jefe del Gobierno se implique directamente con los representantes del sector demuestra que el Ejecutivo “está plenamente respaldando la posición de Irlanda” en las que califica como las negociaciones pesqueras más importantes de los últimos años.

En la reunión participaron todas las ramas de la industria pesquera irlandesa –flota de altura, pesca artesanal e inshore, islas, cooperativas y transformadores– junto con altos cargos del Gobierno, lo que, en opinión de IFPO, subraya la gravedad del momento y la necesidad de actuar de forma coordinada antes del Consejo de diciembre.

Las “Hague Preferences”, línea roja para Irlanda

Uno de los puntos centrales del artículo es la defensa de las llamadas “Hague Preferences”, el mecanismo acordado en 1976 para compensar a Irlanda (y en su día al Reino Unido) por su fuerte dependencia de la pesca, y que solo entra en juego cuando los TAC se sitúan por debajo de determinados niveles.

O’Donnell señala que, con propuestas que contemplan una reducción del 70 % en caballa (mackerel) y del 41 % en bacaladilla (blue whiting), la correcta aplicación de ese mecanismo es absolutamente esencial para evitar un daño desproporcionado a Irlanda. En el texto se subraya que el Taoiseach habría sido “muy claro” en su compromiso de defender estas preferencias como prioridad nacional ante el resto de socios comunitarios.

Citando los datos científicos publicados por ICES, IFPO advierte de que los recortes propuestos podrían suponer pérdidas de alrededor de 66 millones de euros en especies pelágicas, 12 millones en demersales (whitefish) y 21 millones en cigala del mar de Irlanda (Dublin Bay prawns) solo en 2026. En términos de volumen, se calcula que más de 57.000 toneladas de cuota estarían en riesgo, y el impacto económico total podría ascender a 200 millones de euros, con consecuencias para más de 2.300 empleos en las comunidades costeras.

Plan financiero a cinco años y crítica a la sobrepesca de terceros países

IFPO acoge con satisfacción la decisión del Gobierno de poner en marcha un grupo de trabajo para diseñar un marco financiero de cinco años para el sector pesquero irlandés. Para O’Donnell, esto demuestra que el Ejecutivo comprende la dimensión del reto y está dispuesto a apoyar la flota y la economía de las zonas costeras a medio plazo.

Al mismo tiempo, el dirigente de IFPO vuelve a denunciar el papel de terceros países no comunitarios –como Noruega, Islandia, Rusia o Islas Feroe– en la desestabilización de las poblaciones pelágicas, al haber fijado durante años cuotas por encima del asesoramiento científico. IFPO sostiene que esas prácticas han alimentado la actual crisis de stocks y que resulta inaceptable que Irlanda acabe soportando los recortes más profundos, pese a que su flota ha cumplido con las reglas de gestión de la UE.

Reconocimiento al ministro Dooley y mensaje final

El artículo recoge también un amplio reconocimiento al ministro de Pesca y Asuntos Marítimos, Timmy Dooley, al que O’Donnell atribuye un nivel de “energía y urgencia” inédito en la cartera, destacando su trabajo intenso en Bruselas y las reuniones bilaterales con otros Estados miembros para sumar apoyos a la posición irlandesa. IFPO menciona igualmente el respaldo del ministro de Agricultura, Alimentación y Mar, Martin Heydon, y del resto del Gobierno, subrayando que se ha logrado una postura nacional unida y firme.

De cara al Consejo de diciembre, IFPO considera que Irlanda llega ahora con un frente interno cohesionado y un mandato reforzado. La organización insiste en que se trata de una semana crucial pero también de una oportunidad para lograr un resultado más justo y proteger a pescadores, empresas transformadoras y comunidades costeras que dependen de la pesca.