europa-azul.es
sábado, enero 24, 2026
Inicio Blog Página 28

Juanma Moreno solicita a Costas Kadis una revisión del Plan de Pesca Mediterráneo y un reparto equitativo del atún rojo

0
12/11/2025 El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, junto al comisario de Pesca y Océanos de la Comisión Europea, Costas Kadis, antes de mantener una reunión en Cádiz. ECONOMIA JUNTA DE ANDALUCÍA

Moreno busca equilibrio en la política pesquera y un reparto justo de cuotas de atún rojo, solicitando apoyo europeo para Andalucía.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, junto al comisario de Pesca y Océanos de la Comisión Europea, Costas Kadis, antes de mantener una reunión en Cádiz. Moreno, ha expresado su deseo a Costas Kadis, comisario de Pesca y Océanos de la Comisión Europea, de reformar el Plan para la Pesca del Mediterráneo Occidental, buscando un balance más significativo en los aspectos biológico, social y económico de la política pesquera, y ha pedido un reparto “más justo” de la cuota de atún rojo.

Moreno ha hecho esta petición durante un evento organizado por la Asociación Española de Mayoristas, Importadores, Exportadores y Transformadores de Productos de la Pesca y Acuicultura, Conxemar, en Cádiz, evento al que asistió Kadis.

El presidente andaluz ha aprovechado la ocasión para defender una asignación de cuotas que beneficie a las prácticas sostenibles y selectivas, como la almadraba o la flota artesanal, especialmente valiosas en el Estrecho. Ha explicado que tras casi dos décadas de restricciones intensivas y con datos que confirman la recuperación del atún rojo, es esencial revisar el plan vigente.

Moreno también ha destacado la importancia de mantener el actual Fondo Europeo Marítimo de Pesca y Acuicultura dentro del futuro Fondo Europeo de Competitividad 2028-2034, esencial para la modernización y descarbonización del sector, así como para asegurar el relevo generacional en la industria.

En su conversación con Kadis, Moreno subrayó la necesidad de proteger a las comunidades costeras, y señaló que la política pesquera común a menudo supone un obstáculo para la pesca artesanal y las pequeñas y medianas empresas. Además, resaltó la rica tradición pesquera de Andalucía y el esfuerzo de los pescadores por modernizar y descarbonizar sus flotas, pese a las dificultades que enfrentan por políticas inflexibles y acuerdos comerciales desiguales.

Por último, Moreno detalló su ambiciosa estrategia para liderar la transición azul en Europa, para lo cual ha buscado el apoyo de la Comisión Europea en proyectos de energías marinas, biotecnología y digitalización pesquera. Kadis, por su parte, ha mostrado sensibilidad hacia estas demandas, al tiempo que ha destacado los esfuerzos para simplificar las normativas de la UE y mejorar la competitividad.

Cádiz se confirmó como escenario estratégico de la política marítima europea con la intervención del comisario de Pesca y Océanos, Costas Kadis, en el foro Maritime Blue Growth. Ante representantes institucionales, sector pesquero, empresas y comunidad científica, Kadis defendió una idea central: la economía azul ya no es un concepto aspiracional, sino una realidad económica que exige reglas claras, transición energética y una gobernanza integrada del mar en toda la Unión Europea.

“Es un placer estar en Cádiz, una ciudad emblemática para los principios del Pacto Europeo por los Océanos”, arrancó el comisario, subrayando el peso específico de España y, en particular, de sus comunidades costeras en la pesca, la acuicultura y la economía azul comunitaria. No fue un piropo gratuito: recordó que el sector azul europeo sostiene millones de empleos y aporta cientos de miles de millones de euros al año, consolidándose como uno de los pilares del crecimiento, la innovación y la competitividad de la UE.

Cádiz, símbolo de la encrucijada entre historia y transformación

Kadis presentó a Cádiz como metáfora del momento europeo: una ciudad con 3.000 años de relación con el mar que hoy combina astilleros, puerto, conocimiento universitario y emprendimiento azul. “Como Cádiz, Europa está en la intersección entre la herencia marítima y las nuevas olas de cambio”, señaló, enlazando con el Pacto Europeo por los Océanos, la primera estrategia holística de la Unión para la preservación y gestión sostenible del océano, anunciada por la presidenta Ursula von der Leyen.

El Mediterráneo —“el mar que más rápido se calienta del mundo”— fue citado como recordatorio de la urgencia: cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación no son escenarios futuros, sino hechos presentes que condicionan el empleo costero, la seguridad alimentaria y la estabilidad de sectores como la pesca, el turismo o la energía marina.

El Pacto Europeo por los Océanos: ciencia, empresas y comunidades en la misma hoja de ruta

El comisario desgranó las líneas maestras del Pacto como un marco común con seis prioridades destinadas a ordenar todas las políticas vinculadas al mar:

  • Impulso de soluciones basadas en la ciencia, con mejores datos, observación marina y evaluación rigurosa.
  • Mayor coherencia entre políticas marítimas, ambientales, energéticas y de transporte.
  • Protección de ecosistemas clave y expansión de áreas marinas protegidas eficaces.
  • Despliegue de energías renovables marinas y adaptación climática.
  • Apoyo a comunidades costeras, pymes y sectores azules innovadores mediante I+D, financiación y digitalización.
  • Refuerzo de la gobernanza internacional y de la seguridad marítima.

Kadis defendió una visión en la que la economía azul es motor económico, pero también herramienta climática y social: “El océano es crucial para el empleo, la innovación, la energía y la alimentación de Europa; nuestra obligación es gestionarlo de forma sostenible y conjunta”.

Economía azul circular: del residuo marino al recurso

Uno de los puntos más aplaudidos fue su referencia a la economía azul circular, que combina el uso eficiente de recursos con la reducción de residuos marinos. Kadis citó como ejemplo una iniciativa presente en el propio foro: proyectos artísticos que reutilizan redes en desuso para evitar que se conviertan en “redes fantasma” en el mar.

Ese gesto le sirvió para aterrizar el mensaje: “La economía azul del futuro pasa por minimizar residuos, reciclar materiales y transformar los impactos en oportunidades”, desde el reciclaje de buques y artes de pesca hasta la bioeconomía marina.

Pesca y acuicultura, núcleo de la agenda azul europea

El comisario fue explícito al situar a la pesca y la acuicultura en el centro del Pacto: sectores clave para la seguridad alimentaria, el empleo costero y el tejido industrial vinculado a puertos, astilleros, logística, transformación y servicios marítimos.

Anunció varias líneas de trabajo:

  • La evaluación de la Política Pesquera Común (PPC) se publicará en 2026 y podrá abrir la puerta a ajustes normativos.
  • Una visión para la pesca y la acuicultura 2040, con hoja de ruta para competitividad, sostenibilidad biológica y relevo generacional.
  • Una estrategia sobre la dimensión exterior de la pesca, para garantizar condiciones equitativas de las flotas europeas frente a terceros países.
  • Una roadmap de transición energética en la pesca, para reducir dependencia de combustibles fósiles, mejorar eficiencia y proteger márgenes económicos del sector.

Kadis subrayó que estas reformas deben hacerse “con” el sector y no “contra” él, integrando a pescadores, científic@s y autoridades nacionales en un diálogo permanente.

De la teoría a la ley: hacia el European Ocean Act

Mirando al corto plazo, el comisario confirmó que la implementación del Pacto desembocará, a finales de 2026, en el European Ocean Act, una propuesta legislativa destinada a:

  • Reunir bajo un mismo paraguas los objetivos y normas sobre océanos.
  • Apoyarse en la Directiva de Ordenación del Espacio Marítimo para coordinar pesca, renovables, transporte, conservación y usos emergentes.
  • Simplificar marcos regulatorios, mejorar la coordinación entre Estados miembros y garantizar mayor seguridad jurídica para inversiones y actividades azules.

Kadis animó a todos los actores presentes a participar en la próxima consulta pública: “Les invito a canalizar la experiencia de este foro hacia el Ocean Act. La gobernanza oceánica del futuro debe escribirse también desde puertos como Cádiz”.

Un llamamiento final: construir juntos un futuro azul resiliente

El mensaje de cierre del comisario condensó el espíritu de su intervención: reconocimiento del papel de España, confianza en el potencial de la economía azul europea y advertencia sobre la responsabilidad compartida.

Una economía azul robusta, vino a decir, no se construye solo con grandes cifras, sino con flotas viables, puertos innovadores, empleos dignos, ciencia sólida y comunidades costeras escuchadas. Y se juega tanto en los despachos de Bruselas como en los muelles, lonjas, centros de investigación y empresas que hoy miran al mar como espacio de vida y de futuro.

“Trabajemos juntos —concluyó— para construir un futuro azul sostenible y resiliente que beneficie a las generaciones presentes y futuras”. En Cádiz, el mensaje no sonó a formulismo institucional, sino a hoja de ruta compartida.

Artime: «España es potencia azul y columna vertebral pesquera»

0

El eje más contundente de la sesión del Maritime Blue Growth de Cádiz lo marcó la intervención de Isabel Artime, secretaria general de Pesca del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que aportó los datos que consolidan a España como potencia europea de economía azul.

Artime recordó que España cuenta con más de 8.000 kilómetros de costa y una relación milenaria con el mar, pero subrayó que hoy esa historia se traduce en cifras muy concretas:

  • Según los últimos datos del EU Blue Economy Report 2025 y del perfil país del Observatorio Europeo de Economía Azul, los sectores consolidados de la economía azul en España emplean en torno a 937.000 personas, generan unos 36.500 millones de euros de valor añadido bruto y suponen aproximadamente el 2,9% del PIB nacional y el 4,6% del empleo.
  • España es el primer país de la UE en empleo azul, concentrando alrededor del 20% de los puestos de trabajo del conjunto de la economía azul europea.
  • Buena parte de este liderazgo descansa en la pesca, la acuicultura y la transformación de los productos del mar, que representan cerca de una quinta parte del empleo azul y casi otro tanto del valor añadido en nuestro país, articulando puertos, industria y servicios conexos. (Estimaciones basadas en datos del Observatorio Europeo de Economía Azul).

Ante este panorama, Artime defendió que el sector pesquero y acuícola es la verdadera columna vertebral de la economía azul española: mucho antes de que existiera el término, los pescadores, acuicultores y empresas transformadoras ya vertebraban el litoral, generaban empleo y garantizaban un alimento saludable con baja huella de carbono.

La secretaria general subrayó además:

  • La interdependencia entre pesca y otros sectores azules: puertos, vigilancia marítima, construcción y reparación naval, turismo ligado a la gastronomía y al patrimonio marinero, logística y biotecnología.
  • Iniciativas como “Puertos Azules”, impulsadas junto a Puertos del Estado y otros socios, que buscan convertir los puertos en nodos de innovación, eficiencia energética y mejora ambiental, alineados con los objetivos internacionales de sostenibilidad.
  • La prioridad de una ordenación del espacio marítimo que permita la convivencia entre actividades tradicionales (pesca, navegación, marisqueo) y nuevas (energías renovables marinas, acuicultura offshore, biotecnología), garantizando seguridad jurídica, competitividad y protección de los ecosistemas.

Artime quiso dejar claro que, para el Ministerio, la economía azul “no es un concepto abstracto, sino una realidad diaria”: se concreta en flotas que avanzan hacia la eficiencia energética, cofradías que apuestan por la gestión responsable, empresas que innovan en trazabilidad y valor añadido, y territorios costeros que dependen de que el mar siga siendo fuente de vida y empleo.

Un mensaje común: cuidar el mar para sostener el futuro

Las intervenciones dibujaron una imagen coherente: Cádiz y Andalucía como escenarios privilegiados, las instituciones alineadas en torno a la economía azul, el empresariado reclamando estabilidad y marcos claros, y el Gobierno central situando a la pesca y la acuicultura sostenibles como pieza clave de una estrategia que combina identidad, innovación y liderazgo europeo.

De fondo, una misma conclusión: cuidar el mar no es un coste, sino la condición imprescindible para mantener millones de empleos, atraer inversión, impulsar nuevas industrias y garantizar que la “gran corriente azul” de la que hablaron los ponentes siga siendo motor de prosperidad para Cádiz, para Andalucía y para el conjunto de España.

Cádiz alza la voz azul: instituciones y empresas reivindican el mar como motor económico estratégico de España y Europa

Cádiz se consolidó estos días como uno de los epicentros del debate europeo sobre economía azul. El foro, celebrado en el Palacio de Congresos con presencia de instituciones locales, provinciales, autonómicas, estatales y empresariales, sirvió para lanzar un mensaje común: el futuro económico pasa por el mar, pero solo será viable si se sostiene sobre empleo digno, innovación, sostenibilidad ambiental y una gobernanza compartida.

Bruno García: Cádiz, ciudad que abraza el mar

El alcalde de Cádiz, Bruno García, abrió el encuentro reivindicando el papel de la ciudad como laboratorio natural de economía azul. Subrayó que el futuro económico gaditano “está ligado al mar” y que la clave será transformar ese vínculo histórico en riqueza, empleo y bienestar sin romper el equilibrio con el medio marino.

García insistió en la necesidad de alianzas sólidas entre Ayuntamiento, Universidad de Cádiz, Zona Franca, Junta de Andalucía, Gobierno de España, tejido empresarial y agentes portuarios y marítimos. Defendió seguir impulsando investigación, incubadoras de innovación y proyectos de conocimiento compartido: una singladura —remarcó— en la que “todas las instituciones deben remar en la misma dirección” para que la economía azul sea un proyecto real y no un eslogan.

Diputación: un territorio que piensa y crece desde el mar

La presidenta de la Diputación de Cádiz, Almudena Martínez del Junco, situó la celebración del foro en Cádiz como consecuencia lógica de una provincia que “lleva miles de años viviendo de cara al mar”. Recordó que la economía azul gaditana es histórica —comercio, construcción naval, pesca artesanal— pero también contemporánea, con biotecnología marina, energías renovables marinas y turismo costero sostenible.

Martínez del Junco defendió la economía azul como motor de desarrollo sostenible y economía circular, y reivindicó el papel de la Diputación apoyando pequeñas empresas y proyectos vinculados al mar a lo largo del año. El objetivo: consolidar un nuevo modelo económico que conecte patrimonio marítimo, innovación, empleo cualificado y protección ambiental.

Antonio Garamendi: el mar como vector de competitividad

En un mensaje grabado, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, situó a España como país clave en el despliegue de la economía azul europea. Recordó la creación de la Comisión de Economía Azul de la CEOE, presidida por Javier Garat, que integra pesca, transporte marítimo, energías marinas, turismo, tecnología y construcción naval, con la misión de articular una estrategia empresarial común.

Garamendi insistió en que el mar no es solo un recurso natural, sino un vector esencial de competitividad, inversión y empleo de calidad, y ligó el éxito de la economía azul a marcos regulatorios estables, seguridad jurídica y colaboración público-privada. “No hay desarrollo posible sin sostenibilidad”, subrayó, reclamando políticas ágiles que permitan a las empresas invertir en innovación verde, puertos eficientes y flotas descarbonizadas.

Andalucía: una estrategia para liderar el sur de Europa

La viceconsejera de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, María Consolación Vera, defendió que Andalucía ha situado la economía azul en el centro de su acción política. Recordó que la comunidad cuenta con casi 1.000 kilómetros de costa, cerca del 30% de su población en el litoral y alrededor de un tercio de su franja costera bajo figura de protección ambiental, condiciones que la colocan —dijo— en posición “natural” para liderar la economía azul en el sur de Europa.

Vera explicó la Estrategia Andaluza de Economía Azul, elaborada con participación de administraciones, universidades, centros de investigación (con mención al IFAPA), empresas y sociedad civil, y articulada en torno a puertos, pesca, acuicultura, biotecnología, logística, turismo y energías renovables marinas. Reivindicó más fondos específicos para pesca y economía azul y subrayó una idea que atravesó todo el foro: “nadie cuida mejor el mar que quienes viven de él”.

Innovar para navegar el futuro: cinco miradas que están rehaciendo la ingeniería naval española

0

Un astillero que integra la disrupción, una ingeniería que “enseña” a volar sobre el mar, una célula de I+D radical, el eslabón de las baterías marinas y el puente que lleva la innovación a las pymes

La mesa sobre Innovación reunió a cinco protagonistas que ya están cambiando —desde frentes muy distintos— la forma de concebir, construir y operar embarcaciones: Astilleros Gondán (Javier Martín Arroyo), Ghostworks (César Elizaga), Monodon –Navantia– (Iago González), AYK Energy (Edward Carney) y SOERMAR (Alfonso Carneros). El diagnóstico común fue nítido: la economía azul avanza cuando la innovación deja de ser un “departamento” para convertirse en método de trabajo, cuando se mide con datos, se industrializa con rapidez y se financia con cabeza.


Gondán: el astillero que convierte el gemelo digital en “biblia” de obra

Ingeniero naval por la Politécnica y director de la Oficina Técnica desde 2019, Javier Martín Arroyo describió una estrategia pegada a taller y a plazo: “la innovación es el día a día”. Gondán se ha especializado en integrar soluciones de terceros —propulsión alternativa, automatización avanzada, sistemas eléctricos— y en industrializar esa disrupción con dos palancas internas:

  • Robotización de proceso: de la soldadura de previas a la soldadura de bloques (en fase final de puesta a punto) y siguiente paso en fabricación de tubería asistida por robot.
  • Gestión y dato: ERPs modernos, analítica para planificación y control, y un gemelo digital cada vez más fino: lo que está en el modelo, está en el barco.

En el frente regulatorio y de producto, Gondán prioriza tecnologías híbridas y eléctricas y la integración de metanol, amoníaco y baterías —con la ciberseguridad ya implantada en entregas recientes—, abriendo camino hacia operaciones altamente automatizadas y no tripuladas allí donde el armador lo demande.


Ghostworks: cascos de fibra de carbono, alta velocidad y diseño “people-centric”

César Elizaga presentó el enfoque de Ghostworks: una ingeniería que, ante la falta de proveedores capaces de fabricar con sus estándares, construye mientras forma a terceros para transferirles producción. Su innovación vive en tres capas:

  • Personas en el centro: embarcaciones de alta velocidad con diseño que reduce hasta un 50% el impacto sobre la tripulación al cortar ola (menos lesiones ocultas, más disponibilidad).
  • Materiales y modularidad: fibra de carbono para plataformas durables (40–60 años) y arquitectura modular que reconfigura usos sin “tirar” cascos (sostenibilidad real).
  • Procesos limpios y precisión: fabricación al vacío, naves “de semiconductores” más que de astillero clásico; y hoja de ruta hacia baja observabilidad, supervivencia y autonomía.

Objetivo: que los cascos —rápidos, eficientes y reconfigurables— sean la base sobre la que los clientes “monten” misión y tecnología a lo largo de décadas.


Monodon (Navantia): I+D radical en robótica bioinspirada y fotónica submarina

Desde Monodon, la célula de innovación abierta de Navantia, Iago González defendió cubrir el “hueco” de las tecnologías con TRL bajos que pueden cambiar la industria en 10–20 años:

  • Robótica bioinspirada: proyecto Mobula, un robot submarino que replica la morfología y nado de las mantarrayas para lograr estabilidad (hovering), mimetismo y nuevas capacidades en vigilancia de infraestructuras críticas.
  • Fotónica: comunicaciones ópticas de alta tasa y ciberseguras —desde espacio libre a medio submarino— como apuesta para la próxima generación de enlaces.

Monodon se coordina con los centros de excelencia de Navantia (gemelo digital, manufactura aditiva, energías verdes) y trabaja en red con universidades, ERC grants y el Fondo Europeo de Defensa (EDF), combinando tecnólogo, project manager y soporte administrativo experto para que la I+D llegue a prototipo.


AYK Energy: hacer “marinas” y asequibles las baterías… para escalar de verdad

El estadounidense Edward Carney fue directo: el gran acelerador de la electrificación marina no es un “salto mágico” de química, sino hacer sistemas seguros, densos y asequibles. Claves:

  • Químicas actuales: NMC, LFP y LTO siguen ganando densidad y ciclo; el estado sólido continúa “a cinco años”, como desde hace una década y media.
  • Marinización e integración: electrónica, refrigeración y seguridad pensadas para mar, con foco en coste total.
  • Proyectos: sistemas híbridos en ferris y remolcadores; en España, un pack de 14 MWh para una ruta Tarifa–Tánger; y contenedores de 20 pies con ~6 MWh como ladrillo modular de energía.
  • Cuello de botella: no sólo baterías; potencia disponible en puerto para cargas rápidas será el límite práctico durante años.

AYK produjo donde está la cadena de suministro (China) para ganar coste/volumen, y aspira a trasladar automatización y fabricación a Europa una vez estabilizado el proceso.


SOERMAR: la hoja de ruta de las pymes y la lección del PERTE

Alfonso Carneros explicó cómo SOERMAR —fundación y centro tecnológico de los astilleros medianos y pequeños— ordena el esfuerzo innovador:

  • Plan de I+D hasta 2030 por nichos (dónde compiten hoy y dónde pueden crecer), mapeo de regulación y alineamiento con la plataforma europea Waterborne.
  • Metodología: estudios de viabilidad antes de saltar a I+D, y consorcios con universidades y tecnólogos cuando el riesgo lo justifica (nuevos combustibles como amoníaco, baterías, procesos).
  • Financiación realista: el PERTE Naval dejó claro que los instrumentos deben ser ágiles y claros; para el salto de laboratorio a industria, mejor banca/privado o esquemas europeos estables (EDF) que expedientes eternos.

Receta para pymes: asociarse desde el minuto uno con tecnólogo + gestor técnico del proyecto + experto en administración europea; sin esa tríada, el expediente se cae… aunque la tecnología sea buena.


Cinco conclusiones que ya están cambiando el agua

  1. Del prototipo al taller: la innovación que cuenta es la que sale al dique (robotización, gemelos, gestión por datos) y cumple ciberseguridad y normativa de descarbonización sin perder plazo.
  2. Energía: pragmatismo: electrificación donde tiene sentido (remolcadores, ferris, operación portuaria), híbridos en misiones mixtas, y pilotos serios con metanol/amoníaco; el puerto será el cuello de botella de la próxima década.
  3. Autonomía con propósito: no tripulados y operación remota llegarán por caso de uso (seguridad, coste, riesgo humano) y arquitectura de datos segura, no por moda.
  4. Robótica “viva” y fotónica: la bioinspiración abre nuevas físicas de movimiento y permanencia bajo el agua; la luz promete enlaces submarinos de alta capacidad, nativos en ciberseguridad.
  5. Escala y talento: de Ghostworks a Gondán, pasando por Monodon, AYK y SOERMAR, el mensaje se repite: colaboración abierta, estándares, datos compartidos (con garantías) y un relato que haga atractiva esta frontera tecnológica para ingenieras e ingenieros que hoy eligen sector.

La economía azul no sólo se juega en el océano; también en CAD, ERP, bancos de pruebas, clean rooms y hojas de cálculo. Y si algo dejó claro esta mesa es que España tiene cantera y proyecto para competir ahí: donde la innovación deja de ser un discurso y se atornilla a bordo.

Formación en economía azul: la llave para despertar vocaciones y asegurar el futuro del sector marítimo español

0

La economía azul ofrece hoy uno de los mayores horizontes de empleo, innovación y desarrollo sostenible en España, pero sigue siendo una gran desconocida para buena parte de la sociedad. Esta fue la idea central que vertebró la mesa “Formación en Economía Azul: Fuente de Vocación y una gran oportunidad para el sector marítimo español”, en la que participaron Mercedes Pardo, CEO del Instituto Marítimo Español (IME); M.ª Victoria Redondo Neble, directora de la Cátedra Navantia y del Máster de Defensa de la Universidad de Cádiz; y Elena Martínez, directora del Instituto Social de la Marina (ISM), junto a otros representantes del ámbito universitario y formativo.

El diagnóstico fue compartido: España es potencia marítima, pero no se comporta como tal en el terreno educativo y cultural. El mar “sigue siendo invisible” incluso en territorios costeros; la cultura marítima apenas aparece en los libros de texto; y el concepto de economía azul —que engloba pesca, transporte marítimo, construcción naval, energías renovables marinas, biotecnología, turismo costero, puertos, logística, seguridad, formación o servicios vinculados al mar— continúa rodeado de tópicos y confusiones.

Cómo despertar vocaciones azules en un país que vive de espaldas al mar

Elena Martínez abrió el debate con una pregunta incómoda: “Si ya nos cuesta atraer a jóvenes de la costa, ¿cómo llegamos al talento del interior?”. Su respuesta pasó por una ruptura total con los canales tradicionales.

“No podemos seguir comunicando con los códigos de siempre. Si queremos llegar a los jóvenes, hay que estar en TikTok, Instagram, Twitch, con historias reales de gente que trabaja con y para el mar, mostrando oportunidades y no solo dureza”, defendió. Recordó la experiencia del ISM en la feria educativa Aula, donde el uso de simuladores, realidad virtual y experiencias inmersivas permitió enganchar a miles de estudiantes que, en muchos casos, escuchaban por primera vez hablar de profesiones marítimas más allá de los estereotipos.

Martínez propuso también sacar estos debates de la zona de confort: “Siempre nos reunimos en puertos y ciudades costeras. Quizá ha llegado el momento de llevar foros de economía azul al interior, a institutos y universidades alejados del mar, y demostrar allí que existen carreras profesionales sólidas en este ámbito”.

La universidad como motor de talento azul… que aún no se conoce

M.ª Victoria Redondo incidió en la misma idea desde la óptica universitaria: el problema no es solo la falta de oferta, sino la falta de conocimiento sobre la que ya existe.

“Tenemos en Cádiz un ecosistema formativo único —ingeniería naval, marina, ciencias del mar, cátedras especializadas, másteres específicos— y muchos estudiantes del propio entorno desconocen estas opciones”, lamentó. Para Redondo, es urgente conectar la economía azul con la vida cotidiana: explicar que detrás de la energía que llega a casa, de los alimentos del mar, de la protección del litoral o del comercio internacional hay ingenieros, científicos, técnicos, marinos, juristas, especialistas en logística o en medio marino.

La universidad, subrayó, no solo debe formar en competencias técnicas, sino también en habilidades transversales: comunicación, pensamiento crítico, trabajo en equipo, ética, toma de decisiones responsable y visión global. “La economía azul necesita profesionales capaces de entender el impacto de lo que hacen en el planeta y en las personas”, añadió.

Redondo destacó iniciativas como el grado internacional en economía azul sostenible, programas de emprendimiento como incubadoras tecnológicas ligadas al mar y proyectos que combinan investigación, empresas y formación práctica. “La educación es el motor más potente para hacer crecer la economía azul. Sin talento, no habrá transición azul posible”, afirmó.

Mercedes Pardo: “Nos falta una marca país y un lenguaje común para las carreras azules”

La intervención de Mercedes Pardo puso cifras y estructura a este desafío. Recordó que la Unión Europea ha identificado ya un conjunto de “competencias azules” clave para los profesionales del futuro:

  1. Digitales (datos, automatización, sistemas inteligentes).
  2. Verdes y de sostenibilidad (descarbonización, economía circular, protección de la biodiversidad, gestión ambiental).
  3. Empresariales y personales (liderazgo, gestión de proyectos, trabajo en equipo, comunicación, visión estratégica).

“El desafío es doble”, explicó. “Tenemos que integrar estas competencias en los itinerarios formativos y, al mismo tiempo, competir por el talento con otros sectores que también las demandan. Si no construimos un relato atractivo, nos ganarán por la mano”.

Pardo defendió la necesidad de una marca unificada de economía azul que agrupe a todos los sectores bajo un mensaje claro: estabilidad, propósito, innovación y oportunidades reales de desarrollo profesional. Y lanzó un tirón de orejas constructivo a las empresas: si quieren atraer y mantener talento joven, deben trabajar su “employer branding” y mostrar para qué sirve el trabajo que ofrecen.

“El profesional de hoy busca sentido. Quiere saber que su esfuerzo contribuye a la transición energética, a la protección del océano, a la seguridad alimentaria o a la innovación. Las compañías marítimas tienen mucho que contar, pero deben contarlo mejor”, señaló, poniendo ejemplos concretos de jóvenes que descartan empleos en sectores percibidos como poco sostenibles.

Desde el Instituto Marítimo Español y la iniciativa Educación Azul, Pardo detalló proyectos que llevan el mar a las aulas: construcción de barcos de cartón en colegios de todo el país, jornadas con estudiantes de FP en puertos, guías de itinerarios formativos azules y herramientas para orientar a los jóvenes hacia profesiones marítimas según sus intereses y habilidades. “El 65% de los profesionales del sector azul de 2040 hoy está en Primaria. Si no llegamos a ellos ahora, los perderemos”, advirtió.

Seguridad, derechos y mujeres del mar: la formación como garantía social

La directora del ISM recordó que la economía azul no puede entenderse solo en clave económica o tecnológica. “La formación en el mar empieza por la seguridad, la salud laboral y la protección social”, subrayó Martínez, recordando que el Instituto Social de la Marina es una entidad específica de Seguridad Social para la gente del mar, única en su género, y que opera con centros de formación punteros en Bamio (Vilagarcía) e Isla Cristina.

Subrayó también el papel creciente de las mujeres en la economía azul: desde puestos directivos en la administración marítima hasta observadoras científicas, mariscadoras, rederas, técnicas, gestoras o armadoras. “Es un momento histórico que debemos aprovechar. Hay mucho talento femenino ligado al mar, pero necesitamos adaptar estructuras, visibilizar referentes y garantizar igualdad real de oportunidades”, afirmó.

De la teoría a la experiencia: enganchar con práctica, propósito y futuro

La sesión se cerró con ejemplos concretos de cómo enganchar vocaciones: programas como “Navegantes por la historia” con jóvenes embarcados en goletas escuela, visitas teatralizadas a lonjas, simuladores de navegación, proyectos de turismo marinero liderados por mujeres, laboratorios vivos en puertos y empresas que abren sus puertas a estudiantes.

Todas las voces coincidieron en tres ideas:

  • La economía azul es uno de los grandes campos de empleo y emprendimiento del presente y del futuro en España.
  • El país dispone de infraestructuras, tejido empresarial, conocimiento y localizaciones privilegiadas, pero no está trasladando ese potencial de forma masiva a las nuevas generaciones.
  • La formación, entendida como un itinerario continuo desde Primaria hasta la especialización profesional, es la herramienta decisiva para cambiar la narrativa: mostrar que trabajar “en, con y para el mar” significa ciencia, tecnología, innovación, sostenibilidad, seguridad y también oportunidades vitales apasionantes.

Convertir todo ese discurso en políticas educativas, alianzas estables y campañas inteligentes será, según dejaron claro las ponentes, la condición imprescindible para que la economía azul deje de ser una promesa infrautilizada y se consolide como una vocación colectiva al nivel que merece un país rodeado de mar.

La flota española se juega en Sevilla un aumento clave de la cuota de atún rojo

0


Más de 60 países negocian desde hoy en la ICCAT el reparto de los túnidos del Atlántico y el Mediterráneo para el periodo 2026-2028

La flota española de atún rojo entra desde hoy en una semana decisiva en Sevilla, donde más de 60 países negocian en el seno de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) el reparto de las capturas de túnidos en el Atlántico y el Mediterráneo hasta 2028. La reunión, que se prolongará hasta el 24 de noviembre en formato híbrido, tiene un protagonista claro: la revisión al alza de la cuota de atún rojo, una especie emblemática cuya recuperación ha sido avalada por los informes científicos de la propia organización.

España, que ya es el país europeo con mayor cupo de atún rojo, acudirá al encuentro decidida a defender un incremento “ambicioso pero responsable” de sus posibilidades de pesca. El Gobierno y el propio sector apuntan a un aumento cercano al 19 % para el trienio 2026-2028, dentro de la horquilla del 12-20 % que los científicos de ICCAT consideran compatible con el buen estado del stock tras años de severas restricciones.

Actualmente, el Total Admisible de Capturas (TAC) de atún rojo del Atlántico oriental y el Mediterráneo ronda las 40.000 toneladas anuales y España dispone de algo más de 6.780 toneladas, repartidas entre la flota de cerco del Mediterráneo, las históricas almadrabas del Golfo de Cádiz, los barcos de cebo vivo del Cantábrico, los cañeros de Canarias y las flotas artesanales del Estrecho y del Mediterráneo. Ese reparto interno también está sobre la mesa: si ICCAT aprueba una subida significativa, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ya ha anunciado una revisión del real decreto que regula esta pesquería para abrir la mano a nuevos segmentos de flota y atender las demandas de la pesca artesanal y de las capturas accesorias.

La delegación europea negociará en Sevilla en nombre de los 27 Estados miembros, en un escenario complejo en el que se cruzan intereses históricos y nuevas aspiraciones. De un lado, potencias pesqueras con flotas altamente desarrolladas como la UE o Japón; de otro, países emergentes que reclaman una mayor porción del recurso para desarrollar sus propias pesquerías. El presidente de ICCAT, Ernesto Penas, ya ha advertido en los días previos que, tras el éxito del plan de recuperación, “no se puede fallar ahora” en la gestión, y ha llamado a encontrar un equilibrio entre la explotación económica y la sostenibilidad a largo plazo.

Para la flota española, la cita de Sevilla es algo más que una batalla de cifras. El atún rojo se ha convertido en una especie refugio para muchas empresas afectadas por la caída de otras pesquerías, la presión de especies invasoras o la competencia creciente en los mercados internacionales. En el Estrecho y el Golfo de Cádiz, las almadrabas y los barcos artesanales denuncian desde hace años que la expansión del atún, unido a la invasión del alga Rugulopteryx okamurae, ha cambiado por completo el equilibrio ecológico y ha reducido la presencia de especies tradicionales como el voraz, el pez sable o el pulpo, lo que aumenta la dependencia de una cuota suficiente de atún rojo para sostener las economías locales.

En el Cantábrico, las empresas de cebo vivo subrayan que llevan más de una década aplicando medidas estrictas de control, cupos individualizados y sistemas de seguimiento que han contribuido de forma decisiva a la recuperación de la especie. El mensaje que llega desde las organizaciones de productores y cofradías es nítido: el esfuerzo realizado por la flota europea y, en particular, por la española debe verse recompensado con un escenario de estabilidad y crecimiento moderado que permita planificar inversiones, renovar buques y mantener empleo en tierra y a bordo.

En paralelo a la “gran batalla” del atún rojo, la agenda de ICCAT incluye otros dosieres relevantes para el sector español. La organización debatirá sobre la situación del bonito del norte, que los científicos sitúan en un estado biológico muy favorable, así como sobre el pez espada del Atlántico norte y sur, con situaciones diferenciadas, y varias especies de tiburones sometidas a una fuerte presión pesquera. También se analizará la gestión de los atunes tropicales (rabil, listado y patudo), esenciales para la industria conservera, incluidos los periodos de veda y el uso de dispositivos concentradores de peces (FAD).

La reunión de Sevilla llega después de un intenso trabajo técnico a lo largo del año, en el que el comité científico de ICCAT ha desarrollado nuevos modelos de evaluación y ha testado estrategias de gestión basadas en reglas de control de capturas. El objetivo es dotar a la Comisión de herramientas que permitan ajustar los TAC de forma predecible en función del estado del stock, reduciendo así la incertidumbre política que rodea cada trienio de negociación. De hecho, los documentos preparatorios apuntan ya a dos escenarios concretos de aumento del TAC global de atún rojo, que podrían situarlo en torno a las 45.000-48.000 toneladas anuales en el periodo 2026-2028.

Más allá de los números, la reunión de la ICCAT en Sevilla tiene una fuerte carga simbólica para España, que alberga la sede de la organización en Madrid desde 1966 y se ha consolidado como una de las potencias clave en la gobernanza internacional de los túnidos. El sector pesquero español llega con la vista puesta en un resultado que consolide el “caso de éxito” del atún rojo y permita, al mismo tiempo, responder a las necesidades de la flota y de las comunidades costeras que dependen de esta especie.

Durante los próximos días, la negociación se desarrollará en sesiones de panel, grupos técnicos y encuentros bilaterales en los pasillos del hotel sevillano que acoge la cumbre. En ellos se calibrarán apoyos, se intercambiarán propuestas de texto y se buscarán equilibrios que permitan cerrar un acuerdo de consenso antes del 24 de noviembre. Para la flota española, el objetivo está claro: lograr un aumento significativo de la cuota de atún rojo que reconozca el esfuerzo realizado, consolide el empleo y fortalezca su posición en un mercado global cada vez más competitivo, sin perder de vista que el verdadero capital a proteger sigue siendo el buen estado de los stocks.

La Gamba Roja de Almería consagra su marca con una gala que une ciencia, cocina, comunicación y compromiso social

0

La Organización de Productores Pesqueros de Almería (OPP-71) convirtió anoche el Teatro Apolo en el gran escaparate del mar almeriense con la celebración de la II Gala de los Premios Gamba Roja de Almería, unos galardones que consolidan a este producto como símbolo de excelencia gastronómica, sostenibilidad pesquera e identidad colectiva.

El acto reunió a representantes del sector pesquero, instituciones, chefs, investigadores, periodistas y organizaciones empresariales en un reconocimiento coral al trabajo de la flota y a la cadena de valor que sostiene la Gamba Roja de Almería como uno de los referentes del Mediterráneo español.

El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, reiteró el “apoyo más firme a los hombres y mujeres de la mar”, mientras que la alcaldesa de Almería, María del Mar Vázquez, subrayó que el Ayuntamiento seguirá siendo aliado estratégico de la marca: “Es fuente de empleo, riqueza y salud; vamos a seguir promoviendo su consumo y defendiendo a nuestra flota”. El gerente de la OPP-71, José María Gallart, recordó que la Gamba Roja de Almería “es más que un producto: es una historia de esfuerzo, innovación y amor por el mar”, y advirtió de los retos regulatorios y económicos que el sector afronta sin renunciar a la sostenibilidad.

Ciencia, cocina, comunicación e instituciones: cuatro pilares del éxito

El palmarés de esta segunda edición dibuja un mapa claro de los actores que hacen posible el modelo almeriense:

Premio a la Mejor Investigación y Ciencia Marina – José Luis Pérez (IEO-CSIC)
El reconocimiento al doctor e investigador del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) reivindica el papel de la ciencia como aliada directa del sector. Su trayectoria en el estudio de los ecosistemas del Mediterráneo y su colaboración estable con la flota almeriense han contribuido a mejorar el conocimiento sobre los caladeros, ajustar esfuerzos, diseñar vedas y reforzar la gestión basada en datos. La OPP-71 subraya así un mensaje clave: sin investigación rigurosa, no hay sostenibilidad creíble.

Premio al Impulso Gastronómico – Juan Vargas (Grupo IXO)
El chef, vinculado a uno de los grupos de restauración más influyentes del país, ha integrado la Gamba Roja de Almería y otros mariscos locales en propuestas de alta cocina que viajan por España y el mundo. Su trabajo combina respeto por el producto, técnicas contemporáneas y relato de origen, convirtiendo cada plato en embajada de la lonja al restaurante. El premio reconoce la importancia de que la gastronomía de vanguardia actúe como altavoz de las pesquerías sostenibles y de los puertos que las hacen posibles.

Premio a la Mejor Comunicación – David Baños
Periodista y divulgador, Baños ha acompañado durante años al sector almeriense contando historias de esfuerzo, innovación, regulaciones, crisis y logros, con especial atención a la realidad de las tripulaciones, las empresas familiares y los cambios tecnológicos. El galardón pone en valor una comunicación que huye del tópico y ayuda a que la ciudadanía entienda qué hay detrás de la etiqueta “Gamba Roja de Almería”: controles, sacrificio, conocimiento y apuesta por la calidad.

Premio al Apoyo Institucional – Autoridad Portuaria de Almería (APA)
La APA es reconocida por su papel en la modernización de las infraestructuras, la mejora de los servicios al sector pesquero, el apoyo a iniciativas de promoción y la integración del puerto en la estrategia de sostenibilidad y calidad impulsada por la OPP-71. El premio subraya que la competitividad de la Gamba Roja no se entiende sin muelles operativos, logística eficiente y una visión portuaria alineada con la economía azul.

Reconocimientos a una comunidad que sostiene el modelo

La gala incluyó además una serie de reconocimientos que dibujan el ecosistema humano de la Gamba Roja de Almería:

  • Margarita Pérez Martín, por su compromiso y liderazgo como secretaria general de Pesca de la Junta de Andalucía.
  • Antonio Nieto, gerente de Pesca España, por su impulso y compromiso con el sector.
  • BDI Comunicación, por su profesionalidad en la difusión de la actividad pesquera.
  • Juan Camacho, jefe de la lonja de Almería durante 15 años, por su trayectoria y lealtad.
  • ASHAL, la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería, por su labor en la promoción del producto local.
  • ANDMUPES, la Asociación Andaluza de Mujeres de la Pesca, por su fuerza y ejemplo, visibilizando a mujeres que son armadoras, gestoras y protagonistas directas del éxito de un modelo pesquero sostenible.

Con este último reconocimiento, la OPP-71 volvió a poner en primer plano a las mujeres de la pesca, piezas esenciales y durante años invisibles en la cadena de decisiones y valor.

Una marca en ascenso: premios, innovación y economía azul

La II Gala llega en un momento clave: la Gamba Roja de Almería acaba de ser distinguida por la Junta de Andalucía con el Premio a la Innovación y la Calidad Pesquera, que se entregará el 25 de noviembre en Huelva. Un respaldo institucional que consolida la marca como referencia del sector andaluz y nacional y reconoce la estrategia desplegada por la OPP-71.

En los últimos años, la organización ha impulsado:

  • La marca de calidad Gamba Roja de Almería y una imagen unificada del producto.
  • Acciones de divulgación y promoción como el concurso popular “A por la Gamba Roja de Almería”.
  • Iniciativas de sostenibilidad y economía circular: incorporación de puertas voladoras más eficientes, reducción de consumo energético, proyectos de recogida de basuras marinas, transformación de residuos en biodiésel y reutilización de redes de pesca.
  • Colaboración estrecha con centros de investigación y administraciones para compatibilizar rentabilidad y conservación.

Estas medidas sitúan a la OPP-71 en la vanguardia de la llamada economía azul responsable, donde el valor gastronómico se apoya en prácticas de explotación controladas, innovación tecnológica y compromiso ambiental.

Cerrar filas en torno a un símbolo

La II Gala de los Premios Gamba Roja de Almería ha tenido algo más que brillo institucional: ha funcionado como una declaración de intenciones compartida en un contexto exigente para la flota mediterránea. Entre la presión regulatoria, la competencia internacional y la necesidad de demostrar sostenibilidad con hechos, el sector almeriense ha optado por cerrar filas en torno a su producto estrella y a quienes lo hacen posible desde la ciencia, la cocina, la empresa, la comunicación, la gestión pública y el trabajo diario en la mar.

La Gamba Roja de Almería sale de esta edición reforzada no solo como delicatessen de referencia, sino como bandera de un modelo pesquero que quiere ser competitivo, transparente, innovador y profundamente arraigado a su territorio.

Expertos reclaman acelerar la digitalización de los océanos para impulsar la economía azul

0

La digitalización de los océanos dejó de ser un concepto futurista para convertirse en una pieza estratégica de la economía azul, la sostenibilidad climática y la competitividad marítima europea. Así quedó patente en la mesa “Digitalización de los océanos”, en la que participaron referentes del ámbito científico y tecnológico: Francisco J. Doblas-Reyes (Barcelona Supercomputing Center), Carlos Muñoz-Royo (At Depth), Carlos Groba (Marine Instruments) y Juan Ramón de Bea (Surcontrol.

El debate dejó un mensaje claro: sin datos ni modelos avanzados no habrá gestión inteligente del mar, ni pesca más eficiente, ni puertos descarbonizados, ni proyectos creíbles de captura de carbono, ni protección efectiva de infraestructuras críticas submarinas. Y, a la vez, la digitalización abre uno de los mayores nichos de innovación y talento del sector marítimo europeo.


Del superordenador al gemelo digital del océano

Francisco J. Doblas-Reyes, profesor de investigación ICREA y director del Departamento de Ciencias de la Tierra del Barcelona Supercomputing Center (BSC), situó la digitalización en su dimensión más ambiciosa: los gemelos digitales del sistema climático, donde el océano es pieza central.

Explicó que el BSC trabaja con modelos físico-químicos de alta resolución que simulan el comportamiento del océano y la criosfera a escala global, integrando supercomputación e inteligencia artificial para ofrecer información útil a sectores sensibles al clima: pesca, energía, transporte marítimo, puertos, aseguradoras o administraciones.

Pero fue tajante al señalar la debilidad estructural:
la brecha de observación.

A diferencia de la atmósfera, bien cubierta por satélites y redes de medición, el océano sigue siendo opaco:

  • Los satélites solo ven la superficie, con limitaciones por nubosidad.
  • El interior marino, especialmente por debajo de la capa de mezcla, está pobremente monitorizado.

Esa falta de datos dispara la incertidumbre sobre cuestiones clave: cuánto CO₂ absorben realmente los océanos, cómo evolucionan las corrientes profundas o qué papel juega un Mediterráneo sobrecalentado en episodios extremos como DANAs e inundaciones.

Para abordar estos retos, Doblas-Reyes defendió la combinación de modelos físicos tradicionales, inteligencia artificial y supercomputación pública al servicio también de empresas y administraciones, citando las nuevas iniciativas europeas de “factorías de IA” como infraestructura crítica para la economía azul.


At Depth: gemelos digitales a escala local para proyectos reales

Si el BSC mira el océano desde el espacio, At Depth, representada por su cofundador y CEO Carlos Muñoz-Royo, lo hace “en zoom”.

Ingeniero naval y doctor por el MIT, Muñoz-Royo explicó cómo desarrollan gemelos digitales oceánicos específicos para operaciones concretas:

  • Instalaciones de acuicultura.
  • Proyectos de dragado o infraestructuras marinas.
  • Ensayos de minería submarina.
  • Iniciativas de captura y almacenamiento de carbono en el océano.

Su metodología combina modelos físico-químicos avanzados con redes de sensores diseñadas a medida para cada proyecto: mediciones de pH, alcalinidad, CO₂ disuelto, corrientes o temperatura, comparando qué ocurriría con y sin la intervención humana.

Ese enfoque permite dos cosas decisivas:

  1. Elegir mejor dónde y cómo actuar (por ejemplo, seleccionar zonas idóneas para restauración marina o proyectos de captura de carbono).
  2. Verificar con datos el impacto ambiental y climático, haciendo posible, por ejemplo, que un proyecto de restauración pueda respaldar créditos de carbono fiables y sostenerse en el tiempo.

“La digitalización convierte proyectos puntuales en estrategias sostenibles a largo plazo”, resumió Muñoz-Royo.


Marine Instruments: las boyas que escuchan el mar y guían una pesca más eficiente

Desde la óptica industrial, Carlos Groba, CTO de Marine Instruments, mostró cómo la digitalización ya está transformando la pesca y la observación marina.

La empresa, líder en soluciones electrónicas para pesca sostenible, despliega boyas inteligentes equipadas con:

  • Sensores acústicos que detectan la biomasa bajo la superficie.
  • Sistemas de comunicación satelital.
  • Envío continuo de datos oceanográficos en tiempo real.

Estas boyas sirven a la vez para:

  • Ayudar a la flota —especialmente atunera— a decidir dónde y cuándo pescar, reduciendo esfuerzos innecesarios, consumo de combustible y capturas no deseadas.
  • Alimentar sistemas de información oceanográfica con datos sobre corrientes, temperaturas y condiciones del mar.

Groba defendió una idea con potencial transformador: convertir los barcos en sensores flotantes.

Hoy, muchas embarcaciones acumulan información valiosa (temperatura, corrientes, ecosondas, radares, sonares) que se pierde al no integrarse en sistemas compartidos. Un marco de colaboración y anonimización de datos permitiría mejorar modelos científicos, afinar predicciones y, a cambio, ofrecer mejores herramientas a quienes operan en el mar.

Marine Instruments ya utiliza técnicas de inteligencia artificial y algoritmos evolutivos para optimizar rutas y uso de boyas por parte de la flota, con un impacto directo sobre costes y emisiones. Pero advierte: el cambio cultural —aceptar que el algoritmo ayude o corrija decisiones tradicionales— es casi tan importante como el tecnológico.


Surcontrol: ecosistemas digitales abiertos para puertos, flotas e infraestructuras

Por su parte, Juan Ramón de Bea, de Surcontrol, puso el foco en la arquitectura que debe sostener esta revolución: ecosistemas digitales abiertos, interoperables y colaborativos.

Su planteamiento se basa en tres capas:

  1. Tecnología del dato: semántica común, estándares abiertos, romper silos entre navieras, puertos, ciudades, autoridades ambientales o de seguridad.
  2. Conectividad: garantizar que la información fluye en tiempo real desde sensores, drones, vehículos autónomos o sistemas portuarios hacia las plataformas donde se analizan y toman decisiones.
  3. Automatización y robótica: aplicar esos datos a casos de uso concretos:
    • Llegadas “just-in-time” para evitar esperas y reducir emisiones.
    • Inspección automática de infraestructuras portuarias o submarinas.
    • Vigilancia de tuberías, cables, diques o áreas sensibles.
    • Apoyo a la navegación segura.

Surcontrol defiende que solo con entornos digitales compartidos —y reglas claras de gobernanza y seguridad del dato— la digitalización de los océanos podrá desplegar todo su potencial económico y ambiental.


Un impacto enorme en la economía azul… y un reto pendiente de contar

Preguntados por el impacto de la digitalización en la economía azul, los ponentes coincidieron: es potencialmente enorme y aún infraaprovechado.

Algunas claves que emergieron en el debate:

  • Sin medición no hay mejora: monitorizar océanos permite optimizar rutas, reducir combustible, planificar puertos, diseñar vedas más inteligentes, evaluar proyectos de restauración y proteger infraestructuras críticas.
  • Herramienta frente al cambio climático: entender mejor el papel del océano en la captura de CO₂, en las corrientes y en fenómenos extremos es esencial para inversiones públicas y privadas de adaptación que se cuentan en miles de millones.
  • Nuevos modelos de negocio sostenibles: desde créditos de carbono oceánicos verificables hasta tecnologías para pesca selectiva, logística verde o vigilancia ambiental avanzada.
  • Atracción de talento: la digitalización del océano combina ciencia, ingeniería, datos, IA, robótica y sostenibilidad. Un campo ideal para nuevas vocaciones técnicas y científicas, si se comunica bien.

Tanto científicos como tecnólogos insistieron en un punto final: las herramientas existen, las capacidades crecen, los proyectos piloto funcionan… pero falta escala, coordinación y relato.

Hace falta:

  • Más cooperación público-privada.
  • Marcos claros para compartir datos de forma segura.
  • Inversión estable en observación, supercomputación y talento.
  • Y, sobre todo, explicar que bajo términos como “gemelo digital” o “sensórica marina” no hay ciencia ficción, sino decisiones muy concretas sobre empleo, seguridad, clima, pesca, energía y vida cotidiana.

Porque, como se recordó en la mesa, digitalizar el océano no es alejarse del mar, sino conocerlo mejor para poder seguir viviendo de él sin agotarlo.

Europa abre el debate social sobre el futuro de la pesca

0

La sostenibilidad de la pesca europea ya no se discute solo en términos de cuotas, vedas y reglamentos técnicos. La Comisión Europea ha querido enviar una señal política clara situando a los pescadores en el corazón del debate: empleo digno, seguridad a bordo, relevo generacional y atractivo del sector pasan a primera línea de la agenda comunitaria.

En un encuentro celebrado con los interlocutores sociales del sector —la Federación Europea de Trabajadores del Transporte (ETF), Europêche y Cogeca—, el comisario Costas Kadis escuchó durante horas un mensaje firme y coordinado: sin flotas viables, sin tripulaciones con derechos, sin jóvenes que quieran embarcarse, no habrá pesca sostenible por muy ambiciosos que sean los objetivos ambientales.

El diálogo se enmarcó en un momento clave, con varios frentes abiertos: la negociación del Marco Financiero Plurianual 2028–2034, la preparación del Pacto Europeo por los Océanos, la futura Visión para la Pesca 2040 y la evaluación en curso de la Política Pesquera Común (PPC), cuyo informe se hará público en la primavera de 2026. En todos ellos, el comité de diálogo social reclamó una misma pieza: un fondo específico y robusto para la pesca, capaz de financiar modernización responsable de la flota, descarbonización, mejoras de seguridad, formación, condiciones laborales dignas y relevo generacional.

“Para lograr la sostenibilidad, Europa necesita flotas competitivas, empleos decentes y políticas ajustadas a la realidad del mar”, defendió el presidente del comité de diálogo social, Cor Blonk, quien subrayó, además, la necesidad de una Directiva europea específica sobre formación y movilidad del personal pesquero, que armonice requisitos, mejore el reconocimiento de cualificaciones y permita a los profesionales trabajar con seguridad en cualquier Estado miembro.

Por su parte, el comisario Kadis reiteró el compromiso de la Comisión con una pesca “sostenible, competitiva y resiliente”, e insistió en que la futura Visión 2040 reforzará la dimensión social: más atención a la seguridad a bordo, a las competencias profesionales, al bienestar de las tripulaciones y a la capacidad de adaptación de las comunidades pesqueras. Reconoció también el papel del Comité de Diálogo Social como garantía de que el “factor humano” siga presente en cada decisión comunitaria.

Uno de los puntos más sensibles del encuentro fueron las posibles reducciones de cuotas y cierres de áreas de cara a 2026, especialmente en cuencas tensionadas como el Mediterráneo. Los representantes de los trabajadores y de la patronal advirtieron del impacto directo que medidas drásticas, sin evaluación social suficiente, pueden tener sobre el empleo, los ingresos familiares y el atractivo del sector para la juventud. Reclamaron que los criterios socioeconómicos se integren de forma sistemática en el establecimiento de Totales Admisibles de Capturas (TAC) y esfuerzos, y lanzaron un aviso claro a Bruselas: “el sector necesita oxígeno para seguir vivo”.

En paralelo, se abordó la política pesquera exterior de la UE. Las partes coincidieron en la importancia de garantizar un “level playing field” global, es decir, que las flotas europeas compitan en igualdad de condiciones frente a terceros países. Los interlocutores sociales insistieron en que la Unión no puede rebajar sus exigencias laborales fuera de sus aguas: pidieron expresamente que la Comisión no avale estándares por debajo del Convenio C188 de la OIT, referencia internacional sobre trabajo decente en la pesca, en ninguna negociación o foro multilateral.

El balance del encuentro dejó una combinación de reconocimiento y advertencia. Por un lado, satisfacción por el tono constructivo y por la voluntad del comisario de colocar el eje social en el centro de la política pesquera europea. Por otro, preocupación por los debates presupuestarios: los cambios propuestos en el futuro Marco Financiero Plurianual podrían dejar al sector sin los recursos necesarios para hacer realidad la transición que se le exige.

La pesca no es un sector del pasado; debe formar parte del futuro sostenible de Europa”, recordó Juan Manuel Trujillo, presidente de la sección de pesca de ETF. Una idea que resume el espíritu del encuentro: la transición ecológica no puede construirse contra los pescadores, sino con ellos como aliados. La hoja de ruta pasa ahora por traducir este mensaje político en normas, fondos y decisiones que, más allá de los titulares, se noten en la cubierta de los barcos, en las lonjas y en las comunidades que viven del mar.

Pescadores y hostelería se alían para llevar el mejor pescado fresco a la mesa de la ciudadanía

0

El MAPA y las cofradías lanzan una campaña nacional dirigida a jóvenes, mercados y escuelas de cocina para reforzar el consumo de productos pesqueros de proximidad

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), a través de Alimentos de España, y la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP) han puesto en marcha la campaña “De toma pan y moja”, un programa estatal que recorrerá aulas, mercados y espacios culturales para reivindicar el valor nutricional, social y ambiental de los pescados y mariscos frescos procedentes de cofradías españolas.

El objetivo es doble: recuperar terreno en la cesta de la compra, especialmente entre la población joven, y visibilizar que detrás de cada pieza de pescado hay un territorio, una cultura y una flota artesanal y de bajura que trabaja con criterios de sostenibilidad y trazabilidad.

La cocina empieza en la lonja: escuelas de hostelería como motor del cambio

El eje central de la campaña se desplegará en escuelas de hostelería, donde el alumnado participará en jornadas prácticas sobre:

  • Identificación y diferenciación de especies procedentes de lonjas y cofradías locales.
  • Temporadas, artes de pesca y zonas de captura.
  • Manejo, conservación y elaboración respetuosa del producto.

No se trata solo de dar a conocer el origen, sino de implicar a quienes serán los y las futuras chefs, jefes de cocina y responsables de compra. Serán ellos mismos quienes, tras la formación, preparen las degustaciones abiertas al público en mercados de abastos, trasladando a la ciudadanía el mensaje de que elegir pescado fresco de proximidad es apostar por salud, sabor y economía costera.

Un calendario que une aula, mercado y puerto

La campaña arranca el 12 de noviembre en Valencia, en la Escuela Oficial de Cocina y Turismo ECOTUR, y continúa el día 13 con degustaciones en el Mercado Municipal de Alboraia.

El relevo lo tomará Santiago de Compostela, con sesión formativa el 19 de noviembre en el CIFP Compostela y degustaciones el día 20 en el Mercado de Abastos, uno de los templos históricos del producto gallego.

El cierre será el 21 de noviembre en Rianxo, donde “De toma pan y moja” se integrará en una acción cultural del Festival Mares da Fin do Mundo, conectando creación artística, memoria marinera y producto pesquero. Allí, pescadores, cocineros, agentes culturales y público compartirán un mismo relato: el mar como fuente de alimento, identidad y futuro para las comunidades litorales.

Del recetario tradicional al lenguaje digital

Conscientes de que una parte clave del público se informa y cocina desde la pantalla, la campaña incorpora contenidos específicos para redes y plataformas online. Se lanzarán videorrecetas dentro del recetario digital del convenio, elaboradas por las creadoras gastronómicas Natalia (Recetas de Escándalo) y Tatiana (Ruido en la Cocina), donde se reinterpretarán:

  • Recetas tradicionales de puerto y embarcación.
  • Platos sencillos, asequibles y pensados para el día a día.
  • Elaboraciones que muestran cómo aprovechar cada parte del producto, reduciendo desperdicios.

El objetivo es que el pescado fresco deje de percibirse como complejo o lejano, y se vea como una opción práctica, sabrosa y saludable para cualquier hogar.

Especies con nombre y apellido: territorio en cada bocado

“De toma pan y moja” pone el foco en especies que cuentan una historia concreta del litoral español y de sus cofradías, entre ellas:

  • Cangrejo azul de San Pedro del Pinatar, gestionado para convertir una especie invasora en recurso controlado y de valor gastronómico.
  • Raya de Luarca y pez limón de Gandía, vinculados a pesquerías locales que apuestan por calidad y cercanía.
  • Navaja y percebe de Aguiño, símbolo del trabajo mariscador en condiciones extremas.
  • Sardina y jurel de Portosín, iconos de la pesca artesanal y del consumo popular.
  • Gamba blanca de Isla Cristina, emblema onubense cuya captura sostenible sostiene empleo y prestigio culinario.

Cada punto del programa recordará que elegir estos productos no es solo una decisión gastronómica, sino una forma consciente de respaldar a la flota, a las cofradías y a los puertos que vertebran el litoral.

Una alianza estratégica con las cofradías

Todas estas acciones se integran en el convenio de colaboración entre el MAPA y la FNCP para la promoción de los productos pesqueros españoles en el mercado nacional, en coordinación con la estrategia Alimentos de España y en sintonía con la campaña “Llena tu mesa de mar”.

La implicación directa de las cofradías garantiza:

  • Origen claro y verificable del producto.
  • Visibilización del trabajo de la pesca artesanal y de bajura.
  • Mensajes alineados con la sostenibilidad, el respeto a tallas mínimas, cuotas y vedas.

En un contexto de cambios en los hábitos alimentarios, presión del “ultraprocesado” y desinformación sobre el sector, “De toma pan y moja” aspira a algo más que subir el consumo puntual: quiere reconectar a la sociedad con el mar, consolidar en la juventud el hábito de incluir pescado y marisco fresco en una dieta equilibrada y recordar que, detrás de cada plato que invita a mojar pan, hay mujeres y hombres del litoral sosteniendo una cultura milenaria.

La baja abundancia retrasa la temporada de langostino patagónico en la costa argentina

0

La apertura de la campaña costera de langostino patagónico en Argentina, una de las citas clave para la industria pesquera nacional y para los mercados internacionales de marisco, ha quedado en suspenso tras ofrecer la primera prospección científica resultados “decepcionantes” en términos de abundancia del recurso. Las autoridades pesqueras, en coordinación con el sector, han optado por demorar el inicio de la temporada en tierra y supeditar cualquier decisión a un segundo estudio previsto para mediados de noviembre, con el objetivo de evitar una explotación prematura de un stock bajo presión.

El langostino patagónico (Pleoticus muelleri), conocido comercialmente como Argentine red shrimp, es el principal producto estrella de la flota de Chubut y uno de los mariscos más cotizados en Europa y Asia. La temporada de pesca costera —especialmente vinculada al puerto de Rawson— suele funcionar como motor económico para empresas, plantas de procesamiento y cientos de tripulantes. Esta vez, sin embargo, las señales biológicas han obligado a pisar el freno.

Prospección insuficiente y prudencia obligada

De acuerdo con la información trasladada por fuentes del sector y recogida en medios especializados, la primera campaña de evaluación científica detectó densidades de langostino inferiores a las necesarias para justificar la apertura inmediata de la pesquería costera, lo que llevó a recomendar el retraso de la temporada.

Lejos de interpretarse como un gesto meramente administrativo, la decisión se enmarca en una lógica de precaución biológica en un contexto especialmente delicado:

  • La pesquería viene de un año marcado por conflictos laborales, retrasos de inicio de campaña y resultados irregulares, que ya afectaron la disponibilidad de producto y la confianza de los mercados.
  • Informes recientes han señalado caídas muy significativas en el volumen y el valor exportado de langostino argentino, lo que incrementa la presión económica sobre armadores y plantas, pero también hace más crucial evitar un deterioro adicional del recurso que comprometa las próximas campañas.

En este escenario, el segundo relevamiento científico programado para noviembre se vuelve decisivo: permitirá comprobar si el langostino se concentra en cantidades y tallas adecuadas en las áreas habituales de la pesquería costera o si, por el contrario, persiste la baja abundancia y se impone mantener o ampliar las restricciones.

Impacto en la flota, las plantas y el mercado internacional

El retraso de la apertura tiene efectos inmediatos sobre la cadena de valor:

  • Flota artesanal e industrial costera: barcos preparados, tripulaciones a la espera y mayores costes fijos sin ingreso. Para muchos marineros, la zafra de langostino es el tramo clave del año para equilibrar las cuentas.
  • Plantas de procesamiento y empleo en tierra: la demora complica la programación de turnos, el mantenimiento de empleo estable y los compromisos comerciales con importadores.
  • Mercado internacional: el langostino argentino es referencia en segmentos premium. Un inicio tardío o una temporada corta pueden tensionar precios y empujar a compradores de la UE y Asia a buscar orígenes alternativos, en un contexto donde la fiabilidad del suministro pesa tanto como la calidad.

No obstante, tanto científicos como parte del empresariado reconocen que abrir con baja abundancia sería un riesgo mayor: capturas poco rentables, mayor presión sobre concentraciones reducidas, impacto sobre reproductores y un daño reputacional si se percibe una gestión cortoplacista del recurso.

Señal de gestión y necesidad de una estrategia a largo plazo

La situación actual vuelve a poner en el centro varios debates conocidos en la pesquería de langostino patagónico:

  1. Dependencia excesiva de un solo recurso. La concentración económica en el langostino hace que cualquier fluctuación biológica o conflicto se traduzca de inmediato en crisis sectorial.
  2. Necesidad de reglas claras y previsibles. El sector reclama calendarios, criterios y protocolos de prospección transparentes, que permitan planificar sin renunciar al principio de precaución.
  3. Articulación entre ciencia y política. Las decisiones sobre apertura, cierres y esfuerzo pesquero dependen de campañas científicas robustas; garantizar su continuidad, financiación y credibilidad es clave para todas las partes.
  4. Perspectiva socioeconómica. La defensa del recurso debe ir de la mano de medidas que sostengan a tripulaciones, plantas y puertos cuando las decisiones responsables implican menos días de pesca.

Mientras se aguardan los resultados del segundo estudio, el mensaje que sale de la costa patagónica es ambivalente: preocupación por una temporada que arranca con el freno de mano puesto, pero también la constatación de que cuidar el langostino hoy es la única forma de garantizar que siga siendo el corazón económico de la región mañana. La próxima decisión sobre la apertura no solo se medirá en toneladas, sino en la capacidad de Argentina de demostrar que puede equilibrar urgencia económica y sostenibilidad en uno de sus recursos marinos emblemáticos.

La flota atunera gana atractivo: las solicitudes de empleo a través de empleAtún crecen un 26% en 2025

0

La plataforma impulsada por OPAGAC consolida el interés por una carrera en la mar con empleo estable, salarios competitivos y proyección internacional, en pleno relevo generacional de la flota española.

Madrid, 7 de noviembre de 2025.– La flota atunera española está logrando algo poco habitual en el sector marítimo: generar más vocaciones de las que pierde. La plataforma empleAtún, puesta en marcha en 2023 por la Organización de Productores Asociados de Grandes Atuneros Congeladores (OPAGAC), ha registrado en 2025 un aumento del 26,6% en la demanda de empleo respecto al año anterior, hasta alcanzar las 809 solicitudes. Un crecimiento que el sector interpreta como una señal clara de atractivo profesional en un momento clave para el relevo generacional a bordo.

El interés es, sobre todo, nacional. El 77,3% de las candidaturas procede de España, con Galicia, País Vasco y Andalucía como principales canteras de nuevos perfiles. El resto corresponde a aspirantes de países con fuerte tradición pesquera o vínculos con la flota atunera: Francia, Argentina, Chile, Indonesia, México, Nicaragua, Perú o Venezuela, entre otros. La combinación de experiencia internacional y empleo regulado bajo estándares de sostenibilidad y responsabilidad social se ha convertido en uno de los ganchos de la iniciativa.

Desde su lanzamiento, las empresas armadoras asociadas a OPAGAC han publicado 41 ofertas de empleo en empleAtún para cubrir una amplia gama de puestos en una flota que agrupa a unos 2.400 profesionales, con una media de edad de entre 42 y 50 años. La fotografía confirma el reto: una generación experta que se aproxima al final de su vida laboral y la necesidad urgente de acelerar el relevo.

Las ocupaciones demandadas abarcan prácticamente toda la estructura operativa de un atunero: capitanes, oficiales de puente, jefes y oficiales de máquinas, electricistas, inspectores de descarga, ayudantes de contramaestre, marinería especializada, pangueros, rederos, maciceros, engrasadores y cocineros. El mensaje que lanza empleAtún es claro: hay espacio tanto para perfiles con titulación náutica y experiencia previa como para jóvenes en formación dispuestos a profesionalizarse en un segmento con estabilidad, rotaciones regulares y condiciones acordes con convenios internacionales.

Para reforzar ese vínculo con la comunidad educativa, empleAtún ha intensificado en el curso 2025–2026 su presencia en centros formativos marítimo-pesqueros y de FP. En octubre, la iniciativa celebró jornadas informativas en el Centro Nacional de Formación de Bamio (Galicia) y en el CIFP Náutico Pesquero de Bermeo (País Vasco), donde se explicaron salidas profesionales, requisitos, condiciones de embarque y el papel de la flota atunera española en los mercados internacionales y en la pesca responsable.

El siguiente escaparate será Merkalan 2025, la feria de empleo y formación organizada por el Servicio Vasco de Empleo, que se celebrará del 11 al 13 de noviembre. EmpleAtún contará con un stand virtual durante los tres días y participación presencial el 12 de noviembre en el Palacio de Congresos Europa de Vitoria, donde Grupo Albacora ofrecerá el taller “La mar como oficina”. El objetivo: acercar el día a día de un atunero a estudiantes y personas en búsqueda de empleo, desmontar tópicos sobre la vida a bordo y mostrar que la mar puede ser una opción de carrera planificada y moderna, no solo una salida vocacional tradicional.

La apuesta encaja con la estrategia del sector atunero español de reforzar su imagen como referente en sostenibilidad, control de la actividad, cumplimiento laboral y trazabilidad. En un contexto global marcado por la falta de personal embarcado en muchas flotas, el incremento de candidaturas registrado por empleAtún se interpreta como una ventaja competitiva: cuanto más visible y transparente es la oferta, más fácil resulta atraer talento.

Para OPAGAC y sus asociados, el mensaje de fondo es doble: la flota atunera sigue necesitando profesionales cualificados para mantener su liderazgo y, al mismo tiempo, está dispuesta a abrir sus puertas, explicar sus condiciones y acompañar a las nuevas generaciones en el salto a una profesión dura, pero con recorrido, tecnología, estabilidad y horizonte internacional.

GFCM aprueba nuevas medidas para unas pesquerías sostenibles para el Mediterráneo y da la bienvenida a Ucrania

0

La gobernanza pesquera del Mediterráneo y el mar Negro dio ayer un paso relevante en Málaga. Veintidós países y la Unión Europea, reunidos en la 48ª sesión de la Comisión General de Pesca del Mediterráneo (GFCM) de la FAO, aprobaron un paquete de decisiones destinadas a reforzar la sostenibilidad de las pesquerías y la acuicultura, endurecer la lucha contra la pesca ilegal y consolidar la dimensión climática en la gestión. En este contexto, Ucrania fue admitida como el miembro número 24, un movimiento clave para la cooperación en el mar Negro.

El encuentro, organizado por España en Málaga, fue inaugurado por el ministro Luis Planas, el comisario europeo Costas Kadis, el alcalde Francisco de la Torre y el presidente saliente de la GFCM, Roland Kristo. Planas subrayó la idea fuerza del cónclave: beneficios económicos y sostenibilidad deben ir unidos, y solo la cooperación regional permite garantizar el futuro de las comunidades pesqueras.

Más control, más trazabilidad: cerrar el cerco a la pesca INDNR

Uno de los ejes centrales de la sesión fue el refuerzo del cumplimiento efectivo de las normas. La GFCM aprobó un mecanismo mejorado para evaluar el reporte de datos y las obligaciones de seguimiento, control y vigilancia (MCS), con el objetivo de identificar lagunas, ofrecer asistencia técnica y activar medidas correctoras cuando sea necesario. La lógica es clara: sin datos ni control homogéneo, cualquier compromiso de sostenibilidad se queda en papel mojado.

Entre las decisiones prácticas, destacan:

  • Intercambio reforzado de datos de los sistemas de localización de buques (VMS) entre países.
  • Obligatoriedad de número OMI para todos los buques de más de 20 metros que faenen fuera de jurisdicciones nacionales, lo que mejora la trazabilidad y dificulta cambiar de identidad para eludir controles. FAOHome

Varios países y la UE revalidaron la categoría de máximo cumplimiento, lo que envía una señal política sobre la voluntad de trasladar las decisiones regionales a sus legislaciones internas.

Gestión basada en ciencia: del besugo de la pinta a los crustáceos de alto valor

La sesión de Málaga consolidó el giro hacia reglas de explotación preacordadas basadas en evaluación científica.

  • Se aprobó una regla de control de capturas para el besugo de la pinta (Pagellus bogaraveo) en el mar de Alborán, un stock históricamente sobreexplotado. Tras ocho años de trabajo científico y negociación, esta herramienta fija un marco estable para ajustar las posibilidades de pesca a los objetivos de recuperación.
  • En el Adriático, se reconocieron avances en varias especies demersales y se adoptaron nuevas reducciones de esfuerzo para las flotas de arrastre de vara dirigidas a cigala, junto con medidas espacio-temporales más estrictas, mientras se permite un incremento controlado del esfuerzo para el lenguado común donde los datos avalan su explotación sostenible.
  • Para el estrecho de Sicilia, el Jónico y el Levante, se extendieron los periodos transitorios de los planes de gestión de la gamba roja y la gamba roja y azul, recursos de alto valor económico, manteniendo el marco de control mientras se consolidan los resultados.

En el mar Negro, la GFCM destacó la implementación del plan de gestión del rodaballo (turbot) como ejemplo de recuperación guiada por la ciencia, y puso el foco en la reducción de capturas accesorias de especies vulnerables como esturiones, quelvachos y marsopas, combinando medidas técnicas con campañas masivas de sensibilización al sector.

Además, se creó la Red Regional de Expertos en Pesquerías y Cambio Climático, que empezará trabajando sobre el espadín europeo (Sprattus sprattus), con el objetivo de integrar de forma sistemática la variable climática en los dictámenes científicos y las futuras decisiones de gestión.

Acuicultura bajo lupa ambiental y visión MedFish4Ever

La GFCM subrayó también los avances en acuicultura sostenible, apoyados en:

  • Un Comité Científico de Acuicultura reforzado.
  • Mejora de la coordinación técnica y de los sistemas de información regionales.
  • El papel de los Centros de Demostración de Acuicultura, que comparten soluciones innovadoras entre países.

La Comisión aprobó dos resoluciones clave:

  1. Un programa armonizado de seguimiento ambiental para la acuicultura marina.
  2. Una iniciativa para crear zonas de acuicultura para la restauración, orientadas a reforzar la salud de los ecosistemas y la resiliencia frente al cambio climático.

Estas decisiones se alinean con la próxima Declaración MedFish4Ever renovada y con la idea de una “transformación azul” en la que el crecimiento acuícola va de la mano de controles ambientales estrictos y participación del sector productor.

Ucrania se suma a la mesa: una señal geopolítica en clave de mar Negro

Uno de los anuncios con mayor carga política fue la incorporación de Ucrania como parte contratante de pleno derecho de la GFCM. Tras una década como parte cooperante, Kiev obtiene voz y voto en la definición de las normas pesqueras y acuícolas en el mar Negro.

La adhesión se interpreta como:

  • Refuerzo del marco regional para combatir la pesca ilegal en aguas del mar Negro.
  • Mayor coherencia entre las políticas pesqueras ucranianas, la normativa europea y los estándares de la FAO.
  • Apoyo político y técnico a las comunidades costeras ucranianas en un contexto de guerra y necesidad de reconstrucción.

Coincidiendo con este paso, la GFCM creó un Comité Científico Asesor específico para el mar Negro, sustituyendo al antiguo grupo de trabajo, con el objetivo de disponer de asesoramiento estable y especializado para una cuenca especialmente sensible.

Nuevo liderazgo y próxima radiografía del estado de las pesquerías

La sesión concluyó con la elección del nuevo Buró de la GFCM para un mandato de cuatro años, encabezado por Eyüp Mümtaz Tiraşin (Türkiye), con Francesco Saverio Abate (Italia) y Saber Alazabi (Libia) como vicepresidentes. El presidente saliente, Roland Kristo, dejó un mensaje de continuidad: una GFCM “fuerte, técnica y políticamente relevante”, llamada a ejecutar las decisiones acordadas en Málaga.

El próximo hito será la presentación, el 28 de noviembre, del informe “The State of Mediterranean and Black Sea Fisheries 2025”, que integrará el trabajo de más de 700 expertos y servirá como prueba de estrés: medirá hasta qué punto las medidas de gestión adoptadas en los últimos años se traducen en más biomasa, menos sobrepesca y una acuicultura mejor integrada con el medio.

Un mensaje de fondo: normas más duras, pero también más compartidas

Las decisiones tomadas en Málaga dejan una lectura clara para el sector:

  • Más trazabilidad y obligaciones para las flotas.
  • Más peso de la ciencia en los límites de captura y esfuerzo.
  • Más exigencia ambiental a la acuicultura.
  • Más integración política del mar Negro en la gobernanza común.

A cambio, la GFCM ofrece un marco regional más predecible, herramientas para apoyar a los países con menos capacidad técnica y una narrativa en la que los alimentos acuáticos —pesquerías y acuicultura— se reconocen como pieza estratégica de seguridad alimentaria, empleo costero y estabilidad ecológica en dos mares intensamente explotados y geopolíticamente tensos. El reto, a partir de ahora, será convertir cada recomendación en cambios reales en el agua.