europa-azul.es
viernes, febrero 13, 2026
Inicio Blog Página 23

Fuerte malesar en la pesca del Mediterráneo podrán salir a faenar 143 días en 2026

0

Los barcos de pesca del Mediterráneo podrán salir a faenar 143 días en 2026, una cantidad similar a la de este año. A cambio, tendrán que aplicar medidas que aseguren la sostenibilidad de los caladeros. Esta ha sido una de las partes del acuerdo de cuotas pesqueras para el año próximo alcanzado por los ministros de Pesca de la UE en la madrugada de este sábado. Ha sido la parte “más difícil” de la negociación, ha explicado el ministro de Agricultura y Pesca, Luis Planas, al acabar la reunión. El acuerdo también incluye las cantidades que se podrán pescar en el océano Atlántico.

Planas asegura que la parte más difícil de la negociación ha sido la del Atlántico porque la propuesta inicial de la Comisión Europea implicaba un recorte importante sobre lo que se acordó para este año. En diciembre de 2024, en la tradicional y larga negociación de las cuotas pesqueras para el siguiente ejercicio, se fijó en 23 días el número de días que los barcos de pesca del Mediterráneo podrían salir a faenar. No obstante, este era una cantidad mínima, ya que si se aplicaban medidas para una pesca más sostenible, la cifra podía subir hasta los 130 días. Además, en noviembre se pudo aumentar en 13 más. En total, 143.

Ese número es el mismo que, según Planas, se ha pactado para 2026. Lo que permite al ministro hablar de la parte “más difícil” del acuerdo es que la propuesta inicial que había puesto la Comisión Europea era de un mínimo de 9,7 días. Esto suponía un recorte del 65%, algo que llegó al ministro español a hablar de un planteamiento de “otro planeta” que hacía, de hecho, inviable la actividad pesquera. La posibilidad de aumentar los días si se aplican mecanismos de compensación que hacen la actividad pesquera más sostenible cambia de plano este punto de partida y eleva considerablemente el resultado final. Estos mecanismos son nuevas redes con anchos más grandes para que los peces más pequeños puedan escapar, puertas voladoras que permiten reducir el impacto sobre los fondos marinos o la presencia de científicos a bordo de los barcos.

Siempre según las explicaciones dadas por Planas, los 143 días de faena podrán alcanzarse “con las medidas vigentes desde el año pasado, no habrá nuevas”. Esto implica, también, una mejora sobre la propuesta de salida de la Comisión que sí planteaba más medidas de compensación.

Desde el Consejo de la UE, se explica que “para mitigar el impacto socioeconómico a corto plazo y recompensar las prácticas más selectivas, los ministros acordaron continuar, con ligeras modificaciones, el uso del mecanismo de compensación”. “Este se estableció por primera vez para 2022 con el fin de asignar días adicionales a los operadores que opten por artes más selectivas o que estén cubiertos por una medida de conservación nacional, como incentivo para aumentar la protección de la población”, desarrolla el comunicado remitido por la presidencia de Dinamarca, el país que preside el Consejo durante este semestre.

Para el Atlántico, donde se negocia por volumen de capturas y no por días de faena, el Consejo apunta a un incremento en las cuotas de pesca para el gallo o la cigala. Mientras que se reducirían las posibles capturas de lenguado, jurel, abadejo o rape.

En lo que respecta a la caballa, como implica también a países no pertenecientes a la UE (Noruega, Islandia e Islas Feroe), las conversaciones todavía no se han acabado. No obstante, de forma provisional, “los ministros han pactado limitar las capturas durante los primeros seis meses del año un 70%”.

España salva la cuota de merluza pero encara un 2026 crítico por la caballa y los días de pesca en el Mediterráneo

0

Bruselas mantiene las 17.445 toneladas de merluza sur en aguas ibéricas mientras España se indigna por la gestión de la caballa y promete pelear “con determinación” por más días de faena en el Mediterráneo

España se agarra a un dato relativamente positivo en un Consejo de Ministros de Pesca de la UE lleno de incógnitas: la cuota de merluza sur en aguas ibéricas se mantendrá en 2026 en 17.445 toneladas, el mismo nivel que este año. El propio ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, lo calificó como “una magnífica noticia”, al tratarse de una especie clave para las flotas del Cantábrico y el noroeste y muy valorada en los mercados. El mantenimiento del TAC aporta un mínimo de estabilidad a armadores y tripulaciones tras años de ajustes, en un contexto en el que otras especies afrontan recortes mucho más severos.

El respiro de la merluza contrasta con la tormenta que se cierne sobre la caballa (xarda o verdel). El Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES) ha recomendado una rebaja de hasta el 70 % en las capturas, un tijeretazo que, de aplicarse, golpearía de lleno a la flota del Atlántico nororiental, con Galicia en primera línea. A esa presión científica se suma un problema político de fondo: la gestión compartida de la caballa entre la UE y varios países extracomunitarios —Reino Unido, Noruega, Islandia, Rusia, Islas Feroe o Groenlandia— que llevan años fijando unilateralmente sus cuotas al margen de Bruselas.

Planas no ocultó su malestar y habló abiertamente de “indignación” por la actitud de estos socios, al entender que vacía de sentido los esfuerzos europeos por ajustar sus capturas a los dictámenes del ICES. “No sirve de nada que reduzcamos hasta un 70 % nuestras posibilidades de pesca si otros siguen otra lógica”, vino a resumir, en una crítica velada al reparto desequilibrado del esfuerzo de conservación. Desde Galicia, la conselleira do Mar, Marta Villaverde, ha cifrado en unos 65 millones de euros el impacto combinado del eventual recorte de caballa, lirio y abadejo, al considerar “inasumibles” los porcentajes que se manejan sobre la mesa.

Las organizaciones del sector también han levantado la voz. Desde la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores se denuncia que, año tras año, la normativa comunitaria “acorrala” a la flota con nuevos límites y exigencias, mientras crece la dependencia de importaciones de terceros países. La patronal Cepesca, por su parte, advierte de que la suma de recortes en especies como la caballa, el abadejo, la cigala del Golfo de Cádiz o el lenguado amenaza la viabilidad de muchas empresas pese al alivio relativo que supone la merluza sur.

El tercer gran frente de la negociación se abre en el Mediterráneo occidental, donde la Comisión Europea ha puesto sobre la mesa uno de los planteamientos más controvertidos del paquete: reducir en 2026 el esfuerzo de la flota de arrastre a apenas nueve días de pesca al año por buque, una cifra que el ministro español considera “de otro planeta”. Planas recuerda que, desde 2020, las embarcaciones mediterráneas acumulan recortes históricos de días de mar y han asumido cierres espaciales, vedas y mejoras de selectividad que, según los informes científicos, ya están dando frutos en la recuperación de varias especies demersales.

“Vamos a luchar con determinación para conseguir más días de pesca que el año pasado”, aseguró el ministro antes de entrar al Consejo, subrayando que el esfuerzo del Mediterráneo “no puede ponerse a cero cada ejercicio” como si las medidas adoptadas no existieran. El Gobierno español reclama un número de jornadas similar, al menos, a las 143 que se alcanzaron en 2025 tras aplicar mecanismos de compensación, y pide que la Comisión reconozca que la sostenibilidad ambiental debe ir de la mano de la sostenibilidad económica y social de las comunidades costeras.

Planas admite que la negociación será “larga y compleja”, pero confía en lograr un equilibrio razonable: mantener el buen estado de los recursos sin empujar a la flota al amarre definitivo. Mientras tanto, el sector aguarda el desenlace con mezcla de alivio por la merluza, preocupación por la caballa y una inquietud creciente por el futuro del arrastre mediterráneo, que se juega en esta cita buena parte de su capacidad para seguir saliendo a la mar en 2026.

El sector de altura vasco califica de «mazazo» el recorte de 10.800 toneladas menos en Gran Sol

0

“Otro mazazo para la altura vasca”, la OPPAO de Ondarroa alerta del impacto del recorte de cuotas en Gran Sol. El gerente de la Organización de Productores de Pesca de Altura de Ondarroa, Mikel Ortiz, denuncia que Bruselas “claudica ante Reino Unido” y antepone los objetivos energéticos y medioambientales al suministro de proteína marina para Europa

El último acuerdo de posibilidades de pesca entre la Unión Europea y el Reino Unido para 2026 ha caído como un jarro de agua fría en los muelles de Ondarroa. El recorte de cuotas en las principales especies de Gran Sol —merluza, gallo, rape y cigala— supone, según el gerente de la Organización de Productores de Pesca de Altura de Ondarroa (OPPAO), Mikel Ortiz, “otro mazazo más para los pescadores y para la cadena alimentaria de pescado fresco europea”.

Por su parte, desde ARVI, tras tener conocimiento del acuerdo entre UE-UK sobre los TAC y cuotas de especies compartidas, desde la Cooperativa de Armadores de Pesca del Puerto de Vigo, desean manifestar su preocupación «porque, una vez más, se atiende exclusivamente al aspecto medioambiental de la situación de los stocks pesqueros, haciéndolo además en el lı́mite inferior del rango que podrı́a haberse adoptado».
En esta dirección desde ARVI lamentan que «los aspectos sociales y económicos, que en la PCP tienen el mismo peso que el medioambiental, se hayan dejado de lado, lo que además se une a una reducción constante de posibilidades de pesca en los ú ltimos añ os, en lo que se reϐiere a especies principales para nuestra ϐlota de Gran Sol, como pueden ser la Merluza o el Gallo».

Sin embargo, Ortiz subraya que el ajuste pactado en Bruselas no es un expediente más en la larga serie de recortes, sino un golpe acumulativo que pone contra las cuerdas a buena parte de la flota de altura vasca:

“Venimos de años de reducción de días de mar, más costes, más exigencias técnicas… y ahora menos cuota en las especies que sostienen la rentabilidad de las mareas. Cada decisión aislada puede parecer asumible, pero el efecto combinado es devastador para las empresas y las tripulaciones”.

“Bruselas claudica ante Reino Unido”

Para el responsable de la OPPAO, el resultado de la negociación evidencia una posición de debilidad de la UE frente a Londres en la gestión de los stocks compartidos del Atlántico Nordeste:

“Bruselas claudica ante Reino Unido, y todos claudican ante los objetivos medioambientales y energéticos frente a la alimentación. Nadie discute que haya que cuidar los recursos ni luchar contra el cambio climático, pero se está construyendo un relato en el que la pesca aparece siempre como el problema y nunca como parte de la solución”.

Según Ortiz, el equilibrio entre sostenibilidad ambiental, económica y social que proclama la Política Pesquera Común “se rompe cuando, sistemáticamente, la carga de las restricciones recae sobre las mismas flotas europeas, mientras se mantiene una creciente dependencia de productos importados de terceros países, muchas veces con estándares de control, laborales y ambientales muy inferiores”.

Riesgo de mayor dependencia alimentaria

El gerente de la OPPAO lanza una advertencia de fondo:

“Con cada recorte que deja tieda a una flota europea, aumentamos el riesgo de dependencia alimentaria de países terceros. Europa renuncia a pescado fresco capturado bajo estrictos controles científicos y de trazabilidad, y lo sustituye por producto de orígenes donde no siempre hay las mismas garantías. Es un contrasentido desde el punto de vista de la soberanía alimentaria y de la propia Agenda Verde europea”.

Ortiz insiste en que la flota de altura vasca ha asumido durante años medidas de reducción de esfuerzo, vedas, mejoras de selectividad y fuertes inversiones en seguridad y eficiencia energética:

“Hemos cumplido, hemos reducido esfuerzo y hemos invertido en barcos más limpios y seguros. Lo mínimo que pedimos es estabilidad y una negociación que tenga en cuenta también el empleo, las economías locales y el papel del pescado como alimento saludable y de baja huella de carbono”.

Incertidumbre en los puertos vascos

En Ondarroa, la sensación es de incertidumbre ante un 2026 marcado por menos cuota y más obligaciones técnicas. Las organizaciones de productores y las cofradías reclaman al Gobierno español que pelee márgenes de maniobra adicionales en el Reglamento definitivo de TAC y cuotas y que active, si fuera necesario, medidas de apoyo específicas para las empresas más expuestas.

Mientras tanto, Ortiz reclama una reflexión más amplia en Bruselas:

“No se puede diseñar la política climática y energética de espaldas a la política alimentaria. Si de verdad queremos una Europa menos dependiente, con empleo costero y con dieta saludable, la pesca de altura gestionada con ciencia tiene que ser aliada, no víctima colateral”.

El “mazazo” de las nuevas cuotas llega, así, en un momento clave para la altura vasca, que ve cómo se estrecha su margen de supervivencia al tiempo que se reabre el debate sobre el papel que debe jugar la pesca europea en el futuro de la seguridad alimentaria del continente.

La Unión Europea y el Reino Unido han cerrado el acuerdo sobre las posibilidades de pesca para 2026 en las aguas del Atlántico Nordeste, un pacto que recorta de forma significativa los márgenes de maniobra de los arrastreros y pincheiros, especialmente gallegos. Según el texto acordado, la flota dispondrá de 10.800 toneladas menos de las cuatro especies clave que captura en la zona: merluza, rape, cigala y gallo, un tijeretazo que se traduce en una reducción global del 7,9 % para estos recursos de alto valor comercial, según https://www.consilium.europa.eu/es/press/press-releases/2025/12/10/council-approves-eu-uk-fishing-deal-for-2026/

El pacto, que afecta a 95 TAC (Totales Admisibles de Capturas) compartidos, se incorporará ahora al Reglamento de posibilidades de pesca para 2026 que los ministros comunitarios deben cerrar entre hoy y mañana en Bruselas. En conjunto, permitirá a la flota comunitaria capturar hasta 288.000 toneladas, con un valor estimado superior a los 1.200 millones de euros, según los cálculos de la Comisión Europea.


Gallo: recorte del 20 %

Uno de los golpes más duros llega con el gallo en la zona VII, el principal caladero para la flota del norte español. El acuerdo fija un TAC de 16.024 toneladas, lo que supone un descenso del 20 % respecto al nivel anterior. Esta rebaja afecta de lleno a una pesquería que depende en gran medida de esta especie para cuadrar las mareas y mantener la rentabilidad de las faenas en Gran Sol.

Pese a ello, Bruselas defiende que el ajuste sigue la senda marcada por el asesoramiento científico, que pedía rebajas importantes para garantizar la sostenibilidad del stock y evitar que se convierta en especie estranguladora en las pesquerías mixtas del Atlántico.


Merluza: TAC de 32.479 toneladas en Gran Sol y 4.210 en el Golfo de Vizcaya

La merluza norte, otra especie emblemática para las flotas de arrastre y pincho, también sufre recortes. Los negociadores han acordado una reducción de casi el 6 % en las dos zonas de referencia.

  • En Gran Sol (zona VII), el TAC quedará fijado en 32.479 toneladas, lo que implica un recorte del 5,8 %.
  • En la zona VIIIabde, al oeste de Francia y en el Golfo de Vizcaya, se aplica la misma rebaja, con un TAC final de 4.210 toneladas.

Estos descensos siguen la línea marcada por el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES), que venía alertando de la necesidad de reducir la presión sobre el stock norte de merluza para garantizar su recuperación a niveles biológicos seguros.


Rape: leves recortes, pero sin compensar las pérdidas

En el caso del rape, Bruselas y Londres han optado por una senda de ajustes moderados pero igualmente a la baja:

  • En la zona VII, la más importante para la flota se acuerda un TAC de 46.122 toneladas, lo que supone una reducción del 3 %.
  • En la zona VI, al oeste de Escocia, el límite se sitúa en 10.971 toneladas, un recorte del 1,2 % respecto al año anterior.

La reducción del “rapante” en la zona VII es menor que el 30 % que planteaban inicialmente los científicos del ICES, pero el recorte no se ve compensado por el ligero alza del 5,8 % en la zona VI, donde el TAC queda en 6.190 toneladas. Para los armadores, ese incremento en el oeste de Escocia resulta insuficiente para equilibrar las pérdidas en el principal caladero.


Cigala: tijeretazo del 21,1 % en el área VI

La cigala, otra especie fundamental para la rentabilidad de muchas mareas, también se ve seriamente afectada. Para el área VI, los negociadores han acordado un TAC de 16.689 toneladas, lo que se traduce en un recorte del 21,1 %.

En este caso, la Comisión ha subrayado que el objetivo es acelerar la recuperación de la población en un contexto de fuerte presión pesquera y de señales claras de agotamiento del recurso en varias subzonas del Atlántico Norte.


Medidas técnicas para evitar cierres prematuros

Más allá de los números, Bruselas insiste en que el acuerdo incorpora un paquete de “medidas correctivas” diseñado para evitar el temido efecto de los stocks estranguladores y los cierres prematuros de pesquerías mixtas.

El comunicado de la Comisión Europea destaca que «ambas partes abordaron los factores socioeconómicos para evitar situaciones de estrangulamiento que podrían provocar el cierre prematuro de determinadas pesquerías». Para promover la “rápida recuperación” de las poblaciones en peor estado, se han acordado:

  • Mayor selectividad de las artes de pesca.
  • Aumento del tamaño de malla en determinadas pesquerías.
  • Dispositivos selectivos obligatorios, especialmente en las pesquerías dirigidas a la cigala.

Estas medidas buscan reducir las capturas accidentales de especies con cuotas ajustadas, como la merluza o el rape, y prolongar la actividad de las flotas sin rebasar los límites de los TAC.


Kadis defiende el pacto; España presiona por más cuota

El comisario de Pesca y Océanos, Costas Kadis, defendió el pacto asegurando que «supone un importante paso adelante en la gestión sostenible de nuestros recursos marinos compartidos» y que «proporciona la estabilidad y la previsibilidad que tanto necesitan nuestras flotas y nuestros pescadores».

Sin embargo, desde España se advierte de que el impacto para la flota de Gran Sol será muy severo si no se introducen compensaciones adicionales. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, tiene previsto pedir en Bruselas más cuota para los barcos españoles en 2026, aprovechando la negociación del Reglamento de TAC y cuotas para el Atlántico y el mar del Norte, que incluye también decisiones plurianuales para algunas especies.

El Gobierno central insiste en que, siempre que los informes científicos lo permitan, deberían fijarse cuotas para varios años con el fin de aportar estabilidad a la gestión y facilitar la planificación empresarial de armadores y tripulaciones.

Mientras tanto, los puertos gallegos y las organizaciones de armadores miran con preocupación un 2026 marcado por menos toneladas y más obligaciones técnicas. El reto, coinciden, será mantener la viabilidad económica de las empresas con 10.800 toneladas menos de sus especies estrella… y sin perder de vista que, sin recursos en buen estado, no habrá futuro para la flota en Gran Sol.

EspecieZona / CaladeroTAC 2026 (t)Variación respecto a 2025
Merluza norteZona VII (Gran Sol)32.479-5,8 %
Merluza norteZona VIIIabde (oeste Francia / Golfo Vizcaya)4.210-5,8 %
GalloZona VII (Gran Sol, flota viguesa)16.024-20,0 %
RapeZona VII (Gran Sol)46.122-3,0 %
RapeZona VI (oeste de Escocia)10.971-1,2 %
CigalaZona VI (Atlántico Norte)16.689-21,1 %
Total conjunto de cuotasMerluza, rape, gallo y cigala (Gran Sol)-7,9 % (-10.800 t)

Omarsa da el salto a la transformación en la UE con la compra mayoritaria de la cocedera española Pescafacil

0

La empresa ecuatoriana, uno de los grandes exportadores mundiales de langostino, se integra en el capital de la planta de Burgos tras fracasar una operación previa con otro proveedor latinoamericano.

La reordenación del negocio mundial del langostino suma un nuevo capítulo con sello hispano–ecuatoriano. La empresa ecuatoriana Omarsa, uno de los principales productores y exportadores de camarón del país andino, ha cerrado la compra de una participación mayoritaria en la cocedera española Pescafacil, que opera en Burgos y está especializada en producto cocido para el mercado europeo. La compañía española ha confirmado que queda “integrada en el grupo Omarsa”.

La operación llega tras el fracaso de un acuerdo anterior: otro proveedor ecuatoriano había negociado la entrada en el capital del “cooker” español, pero la transacción se vino abajo, dejando vía libre a Omarsa para hacerse con el control de la mayoría de las acciones de los antiguos propietarios vinculados al grupo venezolano Lamar.

Burgos, puerta de entrada al consumidor europeo

Pescafacil se ha consolidado en los últimos años como una de las principales plantas de cocción de camarón de la UE, con una orientación muy clara al mercado español y comunitario de productos refrigerados y congelados listos para el consumo. Desde su base en Burgos, la compañía abastece a cadenas de distribución y a la industria de elaborados, en un contexto en el que el langostino ecuatoriano se ha convertido en una materia prima clave para Europa.

La entrada de Omarsa supone, en la práctica, que un gran productor de origen toma posición directa en la fase de valor añadido dentro de la UE: cocción, envasado y adaptación del producto a los gustos y formatos del consumidor europeo. El movimiento refuerza la tendencia de integración vertical que vive el sector del camarón, con grupos latinoamericanos que ya no se conforman con vender materia prima, sino que buscan controlar también la transformación y la llegada al lineal.

Estrategia: más valor en Europa, más estabilidad en destino

Omarsa lleva años ejecutando un ambicioso plan de crecimiento, respaldado por financiación internacional, con nuevas granjas, modernización de sus plantas y reforzando su posición como proveedor de producto certificado y sostenible. La compra de Pescafacil encaja en esa hoja de ruta: asegura un canal estable hacia el mercado europeo en un momento de fuerte competencia y márgenes presionados en el negocio del camarón congelado.

Para el grupo ecuatoriano, disponer de una cocedera propia en territorio comunitario ofrece varias ventajas:

  • Acceso directo al retail y la industria europea, sin depender exclusivamente de intermediarios.
  • Mejor adaptación de formatos y recetas a las preferencias locales (tamaños, presentaciones, marcas de distribuidor).
  • Mayor capacidad de segmentar producto y precios, diferenciando entre commodity y referencias de mayor valor añadido.
  • Blindaje logístico y comercial frente a posibles cambios arancelarios o regulatorios en la UE.

Una tabla cada vez más latinoamericana

El desembarco de Omarsa en Pescafacil se suma a otros movimientos recientes de compañías latinoamericanas que han tomado posiciones en cocederas y procesadores europeos, especialmente en España, Francia y el Benelux. El objetivo común es capturar parte del margen que se genera en el último eslabón de la cadena, al tiempo que se garantiza salida estable para el creciente volumen de camarón cultivado en Ecuador.

Desde la perspectiva española, la operación permite a Pescafacil ganar músculo financiero y asegurar suministro competitivo en origen en un momento de gran volatilidad de precios y costes energéticos para las plantas de cocción. Para el tejido industrial europeo, sin embargo, este tipo de compras reabre el debate sobre el peso creciente de capital extranjero en instalaciones consideradas estratégicas para el suministro de proteína marina.

Incógnitas: empleo, marcas y estrategia comercial

Por ahora no han trascendido detalles sobre el precio de la operación ni sobre los cambios concretos que se introducirán en la gestión diaria de Pescafacil. Está por ver si Omarsa mantendrá la estructura de marca y clientes actuales o si impulsará una mayor presencia de sus propias marcas y certificaciones en el mercado minorista europeo.

Tampoco se ha concretado el impacto en el empleo en la planta de Burgos, aunque el perfil de la operación apunta más a una apuesta por la continuidad y el crecimiento que a un recorte de capacidad: el interés de Omarsa es precisamente aprovechar al máximo la infraestructura existente para colocar en Europa un volumen creciente de langostino procesado.

Mientras tanto, el sector del camarón mira con atención este movimiento como otro indicador de cambio de época: la Europa cocedera y consumidora se entrelaza cada vez más con la Latinoamérica productora, y la integración de Pescafacil en el grupo Omarsa se convierte en un símbolo de esa nueva geografía del negocio mundial del langostino.

Veintiséis científicos europeos se reúnen en Brest para redefinir el seguimiento de las pesquerías en la era del nuevo control comunitario

0

Un total de 26 científicos de una veintena de países europeos se han reunido en Brest, en las instalaciones del instituto francés Ifremer, para trabajar en la optimización de los métodos de seguimiento de las pesquerías comerciales. El encuentro, enmarcado en el grupo de trabajo WGCATCH del CIEM (ICES, en inglés), se ha centrado en cómo adaptar la recogida y el uso de datos a las nuevas exigencias del Reglamento europeo de control de la pesca y a la futura base de datos común RDBES del propio CIEM.

La representatividad, eje central del debate

El grupo WGCATCH (Working Group on Commercial Catches) persigue un objetivo clave: confrontar, armonizar y mejorar las metodologías que cada país emplea para estimar el esfuerzo de pesca, las capturas desembarcadas y la estructura por edades de las especies explotadas.

En Europa, las pesquerías son enormemente diversas, tanto entre países como entre regiones dentro de un mismo Estado. Esa diversidad se traduce en enfoques nacionales muy distintos para medir la actividad, lo que complica la comparación y la integración de datos.

El trabajo en Brest ha consistido precisamente en poner en común esos métodos nacionales para construir un enfoque colectivo que:

  • Respete las especificidades de cada flota y región.
  • Genere estimaciones más robustas y comparables.
  • Mejore la representatividad de las pesquerías europeas en su conjunto.

El objetivo final es alimentar mejor las evaluaciones de stocks que realiza el CIEM y, por extensión, reforzar el asesoramiento científico que sirve de base a las decisiones de gestión pesquera en la UE.

Nuevo reglamento de control: más datos de la pequeña pesca costera

La reunión de Brest ha servido, además, para cerrar el plan de trabajo 2023-2025 del grupo y definir las líneas de trabajo para el periodo 2026-2028, marcado por un cambio regulatorio de calado: la aplicación del nuevo Reglamento de ejecución de control de la pesca en la UE.

Este marco refuerza las obligaciones de declaración y seguimiento para la flota menor de 12 metros, a través de los artículos 20 y 23, que exigirán:

  • La instalación de sistemas de seguimiento de buques (VMS) en estas unidades.
  • El envío de la posición al menos cada 30 minutos, con una implantación gradual a partir del 10 de julio de 2027.

El artículo 27 establece, además, las condiciones para la transmisión electrónica del diario de pesca, incluyendo a los barcos de menos de 10 metros.

En países como Francia, estos buques ya debían cumplimentar una ficha de pesca con tiempos de faena, artes utilizadas y capturas. Pero la nueva normativa implicará un volumen de datos muy superior sobre la pequeña pesca costera en toda Europa.

Los científicos están trabajando desde ahora para:

  • Anticipar la recepción y tratamiento de este caudal creciente de información.
  • Integrar los nuevos datos de forma eficiente en los modelos de cálculo y evaluación.
  • Ajustar, si procede, los programas de muestreo científico en lonja y a bordo, en función de la calidad y completitud de los datos electrónicos.

En la práctica, si el nuevo sistema de datos resulta fiable y completo, parte del esfuerzo de muestreo tradicional podría rediseñarse o optimizarse, ganando eficiencia sin perder rigor científico.

Cuatro grandes líneas de trabajo para mejorar los datos

En paralelo a la adaptación al nuevo marco normativo, el grupo WGCATCH avanza en cuatro ejes estructurantes:

  1. Datos biológicos de desembarques y embarques
    • Mejora de la recogida, control de calidad y uso de datos de talla, peso y edad de los peces, tanto en puerto como en campañas de observadores a bordo.
  2. Definición de la “pequeña pesca costera” en Europa
    • Armonización de criterios y términos de referencia para este segmento, incluida la cobertura deseable de datos biológicos y de actividad pesquera.
  3. Capturas accidentales de cetáceos
    • Inventario y comparación de los programas nacionales de seguimiento de bycatch de mamíferos marinos, con el fin de identificar buenas prácticas y huecos de información.
  4. Sistemas de seguimiento electrónico
    • Exploración del potencial de las cámaras a bordo y de la geolocalización por VMS como herramientas complementarias para mejorar el control y la calidad de datos, sin aumentar de forma desproporcionada la carga sobre el sector.

Todos estos trabajos se orientan a un mismo resultado: mejorar la calidad y coherencia de los datos sobre las capturas comerciales europeas, condición indispensable para unas evaluaciones de stocks más fiables y, en última instancia, para una gestión más sostenible de las pesquerías.

La reunión de Brest confirma que, en la era del nuevo control comunitario, el reto ya no es solo pedir más datos, sino organizarse para aprovecharlos plenamente, garantizando que la foto que se obtiene del estado de las pesquerías sea tan precisa y representativa como exigen los desafíos actuales del sector y del medio marino.

El CIEM eleva el techo de capturas de sardina en el Canal y el mar Céltico sur para 2026

0


Su dictamen recomienda no superar 16.158 toneladas en la Subárea 7 tras detectar un repunte del índice de biomasa en 2025

El Consejo Internacional para la Exploración del Mar (CIEM/ICES) ha recomendado que las capturas de sardina (Sardina pilchardus) en la Subárea 7 —que abarca el sur de los Mares Célticos y el Canal de la Mancha— no superen 16.158 toneladas en 2026 cuando se aplica el enfoque de precaución. El dictamen, publicado el 12 de diciembre de 2025 dentro de la serie de consejos sobre oportunidades de pesca, supone un incremento frente a la recomendación de 2025 y se apoya en la mejora del índice de biomasa estimado para el último año. pil.27.7

Según el documento técnico, el aumento de la recomendación se explica porque el índice de biomasa de 2025 es superior a la media de 2023–2024. En cifras, el CIEM utiliza el índice del sondeo acústico PELTIC para el área total y calcula una subida del 15,8% (ratio 1,158), pasando de una base de consejo de 13.950 toneladas en 2025 a las 16.158 toneladas en 2026. El informe precisa además que el descarte se considera despreciable en los últimos años, lo que refuerza el uso de capturas como referencia operativa para el consejo. pil.27.7

El CIEM encuadra esta población como stock de categoría 3 (de vida corta) y aplica el marco de decisión conocido como “regla 1-sobre-2”, que ajusta el consejo anual en función de la relación entre el último índice y la media de los dos años anteriores. En este caso, al estimarse ese incremento del 15,8%, el organismo indica que no fue necesario aplicar el “tope de incertidumbre” contemplado en la metodología. pil.27.7

Pese al tono relativamente positivo del indicador, el propio CIEM subraya los límites del diagnóstico: no puede evaluar el estado del stock ni la explotación respecto a puntos de referencia de rendimiento máximo sostenible (MSY) porque esos puntos no están definidos para esta unidad. Aun así, señala que el tamaño del stock se sitúa por encima del Istat, un valor “gatillo” de salvaguarda de biomasa dentro del enfoque precautorio. pil.27.7

El informe también incorpora matices sobre la calidad de la estimación. En 2025, el sondeo PELTIC no pudo muestrear una pequeña zona marina en el Canal de Bristol por razones técnicas; esa área suele representar menos del 5% de la biomasa total estimada, por lo que el CIEM advierte de que el cálculo de 2025 podría estar ligeramente infravalorado. pil.27.7

Otro punto sensible es la frontera entre stocks: como en evaluaciones anteriores, parte de las capturas francesas en los rectángulos 25E5 y 25E4 (Subárea 7) se reasignan a la División 8.a por considerarse más vinculadas a las sardinas del Golfo de Vizcaya. En 2024, esa captura reasignada fue de 6.905 toneladas, un volumen que el CIEM destaca por su peso relativo y que evidencia que el límite entre las poblaciones de las subáreas 7 y 8 sigue sin estar claro, reclamando más estudios. pil.27.7

En términos de actividad, el documento sitúa las descargas de 2024 en torno a 16.808 toneladas para esta unidad y describe una pesquería dominada por cerco (54%) y arrastre pelágico (46%), con participación marginal de otros artes. Con el nuevo consejo para 2026, el CIEM traza una guía de capturas que, sin fijar un TAC formal para esta población, servirá de referencia en el debate de oportunidades de pesca en aguas del Atlántico nororiental

Inglaterra refuerza la pesca recreativa de atún rojo: formación obligatoria y búsqueda de instructores para 2026

0

La Marine Management Organisation (MMO), en colaboración con Angling Trust, Cefas, Natural England y Defra, ha puesto en marcha los preparativos para la pesquería recreativa de captura y suelta de atún rojo (Atlantic Bluefin Tuna) de 2026 en Inglaterra, conocida como CRRF (Catch-and-Release Recreational Fishery). Ante el crecimiento de esta actividad, las autoridades quieren garantizar los más altos estándares de bienestar animal, seguridad y profesionalidad tanto en el mar como en tierra.

De cara a 2026, el organismo británico estudia implantar una formación obligatoria para todos los titulares de permisos, que deberían completarla antes de que se les conceda la autorización para participar en la pesquería. El objetivo es que cada participante conozca y respete a fondo el Código de Conducta actualizado y las guías de mejores prácticas para la captura, manejo y liberación del atún rojo.

Los planes que se manejan contemplan un programa mixto de formación:

  • Módulos online, para asegurar una comprensión homogénea de los principios de buenas prácticas.
  • Sesiones presenciales, que combinarán clases teóricas con ejercicios prácticos en el agua, simulando situaciones reales de pesca, manipulación y liberación del atún.

Esta formación para las y los aspirantes a permiso está prevista entre marzo y julio de 2026. La MMO y Angling Trust informarán a los posibles participantes cuando el programa de formación esté plenamente activo a partir de marzo. Además, se precisa que solo la formación desarrollada por Angling Trust será reconocida como válida por la MMO a la hora de tramitar permisos para la pesquería CRRF 2026.

Llamamiento a patrones formadores

Para poder desplegar esta red de formación, Angling Trust ha lanzado una convocatoria dirigida a patrones profesionales de chárter con amplia experiencia, que puedan acreditarse como formadores. Los requisitos mínimos incluyen, entre otros:

  • Haber participado como patrón del programa CHART desde 2022, o bien acreditar una amplia experiencia en el manejo de grandes pelágicos y haber tomado parte como patrón en la pesquería CRRF 2024/2025.
  • Demostrar éxito en la captura y suelta de atún rojo, ya sea a través de CHART o de la propia CRRF (el número de peces capturados y liberados podrá ser tenido en cuenta).
  • Disponer de un barco de chárter debidamente codificado y asegurado, así como de un espacio en tierra adecuado para impartir formación.
  • Poseer una titulación de patrón con respaldo comercial.
  • Contar con formación en enseñanza o coaching será un mérito adicional.

Las personas seleccionadas serán contratadas por Angling Trust bajo condiciones estándar. Los interesados deben enviar un correo a [email protected] con su nombre, dirección de correo electrónico y teléfono antes del viernes 19 de diciembre de 2025.

Quienes se inscriban recibirán un formulario de solicitud durante la semana que comienza el lunes 5 de enero de 2026, y se prevé que las decisiones finales sobre la acreditación de formadores se adopten a lo largo de febrero de 2026.

La MMO advierte, no obstante, que presentar una expresión de interés no garantiza ni la acreditación como formador ni la concesión de un permiso para la pesquería recreativa de atún rojo de 2026.

Con este nuevo paso, Reino Unido refuerza un modelo de pesca recreativa estrictamente regulada y basada en la captura y suelta, que busca compatibilizar el atractivo deportivo del atún rojo con su conservación a largo plazo y con un alto nivel de profesionalización de todos los actores implicados.

“Tightline”, el nuevo atunero sudafricano que exprime al máximo las 25 GT

0

El buque a caña, construido por Sachal Shipyard, combina gran capacidad de carga en tanques RSW, comodidad para 12 tripulantes y alta tecnología en apenas 14,5 metros de eslora

El astillero sudafricano Sachal Shipyard ha botado recientemente el “Tightline”, un nuevo buque atunero de pesca a caña diseñado a medida para operar a lo largo de toda la costa de Sudáfrica, desde las aguas litorales hasta los caladeros oceánicos de túnidos. Con 14,5 metros de eslora y 5 metros de manga, el barco se inscribe en la categoría de menos de 25 GT, pero concentra a bordo capacidades y equipamiento propios de unidades bastante mayores.

Pensado para las exigentes pesquerías de atún del país, el “Tightline” se encargará de localizar y seguir bancos de túnidos, capturar y mantener viva la carnada y realizar intensas operaciones de pesca con caña y línea durante periodos prolongados. “Está diseñado para soportar las duras condiciones de mar y viento asociadas a la pesca de túnidos en alta mar, permitiendo al mismo tiempo que la tripulación trabaje de forma eficiente y segura”, explica Nic Stevens, responsable de astillero en Sachal Shipyard.

El buque representa la última evolución de una serie de atuneros de 15 metros desarrollados por el propio astillero. Cada nueva construcción ha buscado afinar un equilibrio delicado: más eficiencia, mejor rendimiento, mayor calidad del pescado y mejor confort a bordo, adaptándose a la vez a las necesidades operativas específicas de cada armador.

En el caso del “Tightline”, la clave ha sido exprimir al máximo el límite de las 25 GT. Al mantenerse por debajo de ese umbral, la normativa de la autoridad marítima sudafricana (SAMSA) permite operar con un solo oficial titulado como capitán, reduciendo costes de tripulación. El resto del personal se configura como marineros y pescadores.

Sin embargo, esa ventaja administrativa tiene un precio técnico: la arqueación bruta limita estrictamente el volumen cerrado disponible. “Tuvimos que usar con muchísima prudencia cada centímetro cúbico para encajar alojamiento, cocina, baños, sala de máquinas, puente y las brazolas de las bodegas sin comprometer ni la comodidad ni la seguridad”, reconoce Stevens.

Aun así, el buque ofrece una notable capacidad de bodega: seis tanques aislados con un volumen total de unos 38 m³, refrigerados mediante un sistema RSW (agua de mar refrigerada) preparado tanto para pescado fresco como para producto congelado en salmuera e incluso para alojar cebo congelado.

Tres de esos seis tanques cuentan con sistemas de recirculación y luz específicos para mantener viva la carnada durante largos periodos, condición indispensable para un atunero a caña autosuficiente. Para capturar ese cebo, el “Tightline” está equipado con un pequeño arte de cerco manejado por una maquina power block PETEC de 20 pulgadas y un molinete de doble tambor que permiten trabajar y estibar la red en cubierta con seguridad.

El barco también incorpora barras de rociado de agua en acero inoxidable a lo largo de la banda de estribor, con pequeños orificios que generan una fina niebla sobre la superficie, recurso clásico para excitar al atún en la pesca a caña. El sistema cuenta con dos modos de funcionamiento: una bomba conectada al generador y otra bomba accionada por inversor que permite un “modo silencioso”, reduciendo el ruido bajo el agua para evitar ahuyentar al pescado en jornadas delicadas.

En términos de propulsión, el “Tightline” monta un motor principal Baudouin de 280 CV (210 kW), acoplado a una reductora Dong-I DMT140 que mueve una hélice de paso fijo de cuatro palas de 900 mm. El eje, de acero inoxidable dúplex, va equipado con un sistema de estanqueidad Tides Marine pensado para un uso intensivo en entorno comercial. El resultado es un conjunto robusto, eficiente en consumo y fácil de mantener.

La velocidad es otro de sus puntos fuertes: según el astillero, el buque es unos dos nudos más rápido en ligero y hasta cuatro nudos más rápido a plena carga que unidades anteriores de tamaño similar. Esa ventaja se traduce en viajes más cortos, más horas útiles en el caladero y mejores opciones para llegar a puerto a tiempo de colocar el pescado a precios premium.

En el puente de mando, el “Tightline” está equipado con un paquete completo Furuno, complementado con comunicaciones Icom y Hytera. El conjunto incluye plotters TZT13, ecosondas de 600 W y 1 kW, radar Doppler, piloto automático y compás satelital, todo ello integrado mediante el software TimeZero en un PC marino sin ventilador. Pero la joya de la corona es un sonar omnidireccional Furuno CSH10 Omni, que proporciona cobertura de 360 grados alrededor del buque.

“Este sonar da una ventaja muy importante para localizar y seguir los bancos de atún alrededor del barco, manteniendo el contacto con el pescado durante más tiempo y pescando con mayor eficiencia”, señala Stevens.

Para garantizar la calidad del producto, el astillero ha dimensionado una planta de frío de 25 CV (19 kW), más potente que en modelos anteriores, con el objetivo de reducir los tiempos de enfriamiento y llevar los tanques rápidamente a temperatura de trabajo: alrededor de –5 ºC para pescado fresco en agua de mar refrigerada, –16 ºC para producto congelado en salmuera y unos –10 ºC en el tanque destinado a cebo congelado.

A pesar del reducido volumen disponible, el “Tightline” ofrece comodidades pensadas para mareas prolongadas. El camarote del capitán se sitúa en el propio puente, con una litera adicional para el jefe de tripulación, de forma que ambos permanezcan cerca de los mandos y de las operaciones de pesca. Bajo el puente se ubica un compartimento con literas dobles para diez tripulantes, mientras que la cocina y un baño separado se sitúan a popa de esta zona.

Stevens reconoce que el principal reto fue encajar todos los sistemas, equipos y volumen de tanque exigidos bajo la estricta limitación de las 25 GT. La lista incluye el grupo hidráulico, la planta RSW, un generador de 80 kVA, bombas de spray para atún, bombas de circulación de agua fría, bombas de cebo vivo, sistemas de achique y el propio sonar omnidireccional, además de la red de tuberías y cableado necesaria.

Las dificultades no se limitaron al diseño. El buque debía estar listo en cinco meses para el inicio de la temporada, en un contexto de retrasos en la cadena de suministro. El astillero se vio obligado a construir buena parte del barco “alrededor” de equipos que aún no habían llegado, reservando huecos y rutas de servicio basados únicamente en los planos de los proveedores. Cuando los componentes se entregaron, apenas quedaban cuatro semanas para instalarlos, conectarlos y ponerlos en servicio.

Lejos de ser un problema, esa presión ha reforzado el modelo de trabajo de Sachal Shipyard, muy apoyado en la planificación 3D y el diseño asistido por ordenador. “Prácticamente construimos ‘a ciegas’ a partir de los planos de los suministradores, y al final todo encajó como estaba previsto. Ese éxito ha reforzado nuestra confianza en esta metodología y ha consolidado el modelado detallado en CAD como herramienta central en diseño y producción”, concluye Stevens.

Con su combinación de autonomía en cebo vivo, alta capacidad en tanques RSW, velocidad, electrónica avanzada y costes contenidos de tripulación, el “Tightline” se posiciona como una plataforma de pesca muy competitiva en el segmento intermedio: un barco capaz de operar donde antes solo trabajaban unidades grandes y costosas, pero con la economía de un buque por debajo de las 25 GT.

ISSF aplaude los avances científicos del WCPFC pero denuncia retrasos “críticos” en la vigilancia de las pesquerías de atún del Pacífico

0

La Comisión del Pacífico Occidental y Central adopta un procedimiento de gestión para el atún blanco del Sur y refuerza la protección de aves marinas, pero pospone hasta 2026 decisiones clave sobre FAD, observadores, transbordos e IUU, según la fundación

La reunión anual de la Comisión de Pesca del Pacífico Occidental y Central (WCPFC) se ha saldado con un balance agridulce para la International Seafood Sustainability Foundation (ISSF). La organización, que agrupa a científicos, ONG y parte de la industria atunera mundial, reconoce “avances significativos” en materia de estrategias de captura y conservación de aves marinas, pero alerta de que la Comisión ha vuelto a aplazar decisiones esenciales sobre control y vigilancia de la flota.

En su respuesta oficial, ISSF resume el resultado como una combinación de “progresos significativos y aplazamientos con consecuencias”, que demuestran que la WCPFC es capaz de aprobar reformas basadas en la ciencia… siempre que exista voluntad política. El problema, advierte, es que esa voluntad no se ha extendido a todos los ámbitos críticos de gestión.


Un “claro triunfo de la ciencia”: gestión del atún blanco del Pacífico Sur

El principal motivo de satisfacción para ISSF es la adopción de un procedimiento de gestión (management procedure, MP) para el atún blanco del Pacífico Sur (South Pacific albacore), una pesquería clave para pequeños Estados insulares y flotas con certificación MSC.

Las management procedures o harvest strategies representan, según la fundación, el estándar moderno de la gestión pesquera: en lugar de negociar cada año cuotas y medidas al margen de criterios objetivos, se establecen reglas preacordadas que ajustan automáticamente la gestión (esfuerzo, capturas, etc.) en función del estado del stock.

Para ISSF, la aprobación de este MP —que se suma a los ya existentes para el listado (skipjack) y el atún blanco del Pacífico Norte— refuerza la imagen de la WCPFC como una organización capaz de ejercer una “custodia responsable” sobre los recursos atuneros cuando se guía por la evidencia científica.

“Es el resultado más positivo de la reunión y uno de nuestros grandes objetivos para este año”, valora la fundación, que considera las estrategias de captura el “pilar central” de su trabajo en todas las OROP túnidas.


Avance histórico en la protección de aves marinas

Otro de los puntos que ISSF destaca de forma muy positiva es la actualización de la medida de conservación de aves marinas, largamente esperada, y especialmente relevante para las poblaciones amenazadas de albatros.

La nueva medida amplía las zonas de protección espacial, refuerza los requisitos de medidas de mitigación en áreas de alto riesgo y responde a los fuertes solapamientos entre la actividad del palangre y la distribución de estas aves.

ISSF subraya que esta reforma está en plena sintonía con su propia Medida de Conservación 3.6, recientemente ampliada para las empresas participantes en la fundación, y la presenta como un ejemplo emblemático de cómo la presión continuada y basada en la ciencia puede traducirse en mejoras concretas para especies vulnerables.

“Es un logro que merece ser celebrado y que debería inspirar un nivel de ambición similar en otras prioridades de monitorización y protección del ecosistema”, señala el comunicado.


Transparencia en cumplimiento: un paso preliminar hacia la apertura

En materia de cumplimiento, la WCPFC aprobó una recomendación que prepara una revisión en 2026 de las normas de datos que sustentan su esquema de seguimiento del cumplimiento (compliance monitoring scheme).

ISSF interpreta esta decisión como un primer paso para permitir, en el futuro, la participación de observadores en los procesos de evaluación de cumplimiento, una vieja reivindicación de la fundación y sus socios.

Pese a ello, recuerda que la WCPFC sigue siendo la única OROP de atún que no permite la presencia de ONG acreditadas en las discusiones sobre cumplimiento. “La verdadera transparencia es la base de la gobernanza pesquera moderna”, insiste ISSF, que valora este movimiento como una mejora “preliminar pero relevante” hacia una mayor rendición de cuentas.


Las asignaturas pendientes: FAD, observadores e IUU quedan para 2026

Donde el balance se vuelve claramente negativo, según ISSF, es en los temas que la organización había señalado como prioritarios antes de la reunión: gestión de dispositivos agregadores de peces (FAD), aumento de la cobertura de observadores, despliegue efectivo del seguimiento electrónico (EM) y lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (IUU).

FAD: retrasos mientras otras OROP avanzan

En el capítulo de FAD, la evaluación es contundente: no hubo progresos sustantivos.

La Comisión no acordó:

  • un calendario para la transición a FAD biodegradables,
  • ni nuevos requisitos de transmisión de datos de las boyas satelitales.

Ambos puntos se aplazan a 2026, pese a que otras organizaciones regionales —como IATTC, ICCAT e IOTC— ya han comenzado a aplicar cronogramas para FAD biodegradables.

Tampoco se incluyeron en el plan de trabajo de FAD para 2026 elementos que ISSF considera esenciales:

  • un registro de FAD,
  • un esquema de marcado,
  • normas claras sobre transmisión de datos acústicos,
  • ni reglas nítidas sobre propiedad de los FAD.

Para la fundación, sin avances en estas áreas la WCPFC corre el riesgo de quedarse rezagada respecto a otras OROP en reducción de contaminación marina, mejora de las evaluaciones científicas y fortalecimiento del control de la pesquería asociada a FAD.

Cobertura de observadores y seguimiento electrónico: inmovilismo preocupante

Otro de los puntos críticos es la cobertura de observadores en la flota de palangre. La Comisión volvió a dejar sin cambios el requisito mínimo del 5 %, una cifra que el propio Comité Científico de la WCPFC ha calificado reiteradamente como insuficiente para estimar correctamente las capturas accesorias (bycatch) o verificar el cumplimiento.

Aunque en 2024 se aprobaron estándares de seguimiento electrónico (EM), ISSF lamenta que en esta reunión no se haya avanzado en su implementación operativa: no hay nuevos pasos concretos para desplegar sistemas de cámaras y revisión de imágenes a bordo.

Según la fundación, alcanzar siquiera un objetivo interino del 20 % de cobertura —combinando observadores humanos y EM— exigirá un avance “acelerado” en 2026. “Un sistema de monitorización sólido, humano o electrónico, es la columna vertebral de la recopilación de datos, la mitigación del bycatch y la aplicación efectiva de las normas”, recuerda.


Transbordos en el mar y medidas de Estado rector del puerto: seis años de aplazamientos

ISSF también muestra su frustración por la falta de reformas en dos ámbitos que considera centrales para combatir la pesca IUU:

  • las normas sobre transbordos en el mar,
  • y las medidas de Estado rector del puerto (Port State Measures).

La revisión de ambas medidas fue de nuevo pospuesta, en el caso de los transbordos por sexto año consecutivo.

Las reglas actuales de la WCPFC sobre transbordos, denuncia la fundación, no alcanzan el nivel de las Directrices voluntarias de la FAO en puntos clave como:

  • exigencia de monitorización en tiempo real al 100 %,
  • prohibición de transbordos durante fallos del sistema de seguimiento por satélite (VMS),
  • requisitos más estrictos de notificación e información.

Por su parte, la medida de Estado rector del puerto de la WCPFC sigue “desalineada” con el Acuerdo sobre Medidas del Estado Rector del Puerto (PSMA) de la FAO, al carecer de requisitos mínimos de inspección y normas claras sobre denegación de entrada a buques sospechosos.

“Estas lagunas debilitan los esfuerzos regionales contra la pesca ilegal”, advierte ISSF, que reconoce la necesidad de desarrollar herramientas y capacidades para aplicar reformas ambiciosas, pero insiste en que la Comisión debe colocar este trabajo en el centro de su agenda de 2026.


2026: una hoja de ruta clara si hay voluntad política

Pese a las críticas, ISSF considera que la reunión de este año ha demostrado algo importante: cuando los miembros de la WCPFC se alinean en torno a objetivos científicos compartidos, los resultados llegan. Las decisiones sobre estrategias de captura y protección de aves marinas son, para la fundación, prueba de ello.

El reto, a partir de ahora, es trasladar ese mismo nivel de compromiso a las materias todavía pendientes:

  • adoptar un paquete sólido de reformas sobre FAD, incluido el avance hacia FAD biodegradables y una trazabilidad completa;
  • completar la implementación del EM y aumentar la cobertura de observadores en la flota de palangre;
  • cerrar las brechas de control en los transbordos en el mar;
  • alinear las medidas de puerto con el PSMA de la FAO.

“ISSF está preparada para apoyar a los miembros de la WCPFC para que 2026 sea un año de avances significativos en estas cuestiones”, concluye la organización. Su objetivo declarado es que las pesquerías de atún más productivas del mundo “sigan siendo sostenibles, transparentes y bien gestionadas durante generaciones”.

FACOPE exige a España una defensa “firme” de la flota andaluza ante el Consejo de Ministros de Pesca de la UE

0


Las cofradías andaluzas reclaman elevar a 180 los días de actividad, eliminar el TAC de gamba roja, un desguace “quirúrgico” y revisar el Plan WestMed

La Federación Andaluza de Cofradías de Pescadores (FACOPE) ha fijado su postura de cara al próximo Consejo de Ministros de Pesca de la Unión Europea, en el que se definirán las posibilidades de pesca para 2026, y lanza un mensaje directo al Gobierno español: “no podemos permitir que se siga debilitando a una flota que ya solo trabaja seis meses al año”.

En un comunicado difundido este 10 de diciembre, FACOPE, junto a FAAPE y AndMuPes, expresa su “profunda preocupación” por las decisiones que se adopten en Bruselas y reclama al Ejecutivo central que actúe con “firmeza” para defender los intereses de la flota andaluza.

Del año completo a medio año de trabajo

La federación recuerda que, desde la aplicación del Plan Plurianual de Gestión del Mediterráneo Occidental (MAP WestMed), la flota de arrastre andaluza ha sufrido un recorte superior al 40 % en sus posibilidades de pesca.

En 2019, señalan, un barco podía faenar alrededor de 230 días al año. En 2025, la media ha descendido hasta 130 días, lo que en la práctica equivale a trabajar únicamente seis meses.

Esta situación es inasumible y genera gran preocupación ante las futuras decisiones comunitarias”, subraya Manuel Fernández Belmonte, presidente de FACOPE, que alerta del impacto directo en la viabilidad económica de las empresas y en el empleo en las comunidades costeras.

Reclamo de equilibrio en los tres pilares de la PPC

El sector insiste en la necesidad de respetar los tres pilares de la Política Pesquera Común (PPC) —sostenibilidad ambiental, económica y social— y mantenerlos “en equilibrio y con el mismo nivel de prioridad”.

Solo así, sostiene FACOPE, podrán adoptarse medidas “justas y equilibradas” que garanticen tanto el futuro de la actividad pesquera como la conservación de los caladeros y de las especies.

En este sentido, las organizaciones pesqueras andaluzas advierten contra decisiones que, en la práctica, descarguen el peso de la sostenibilidad exclusivamente en la reducción del esfuerzo pesquero, sin ofrecer alternativas claras ni compensaciones suficientes a las flotas más afectadas.

Cuatro líneas rojas para Bruselas

De cara a la negociación de las posibilidades de pesca para 2026, FACOPE y el resto de organizaciones han remitido a la Secretaría General de Pesca un documento de posicionamiento en el que fijan cuatro demandas fundamentales que consideran imprescindibles en el acuerdo final:

  1. Alcanzar una media de 180 días de actividad pesquera por barco y por año, frente a los 130 actuales.
  2. Eliminar el TAC de la gamba roja, al considerar que la combinación de límites de días y cupos está asfixiando a una de las principales pesquerías de arrastre en el Mediterráneo andaluz.
  3. Impulsar, en el primer trimestre de 2026, un Plan de Desguace “quirúrgico”, que permita una salida digna a aquellas embarcaciones más perjudicadas por las restricciones del Plan Plurianual.
  4. Consensuar un calendario para iniciar, con carácter urgente, una revisión integral del MAP WestMed, tal y como ya han solicitado los tres Estados miembros afectados (España, Francia e Italia).

FACOPE advierte que no podrá validar ningún acuerdo que no contemple estos objetivos y “insta a las autoridades nacionales a defenderlos firmemente en el próximo Consejo”.

Unidad del sector andaluz ante un Consejo clave

La posición hecha pública refleja la voluntad del sector pesquero andaluz —representado por FAAPE, FACOPE y AndMuPes— de acudir unido a una cita clave en Bruselas, donde se decidirán las reglas de juego para 2026.

Las organizaciones recuerdan que la flota mediterránea andaluza arrastra ya años de ajustes acumulados, con recortes de esfuerzo, cierres espacio-temporales, cambios técnicos en las artes y exigencias crecientes en materia de selectividad y control, y que la capacidad de resistencia económica de muchas empresas se encuentra “al límite”.

A las puertas del Consejo de Ministros de Pesca de la UE, el mensaje desde Andalucía es nítido: sí a la sostenibilidad, pero no a costa de dejar en el camino a una flota que, insisten, ha cumplido con los esfuerzos que se le han exigido. Ahora, subrayan, le toca al Gobierno “estar a la altura” en Bruselas.

Cosco encarga 87 buques a CSSC en el mayor contrato naval de la historia china

0

La naviera estatal invierte más de 7.000 millones de dólares en una macroorden que refuerza su flota y acelera la transición energética marítima

China COSCO Shipping Group ha vuelto a mover ficha en la liga de los gigantes del mar. La naviera estatal ha firmado con China State Shipbuilding Corporation (CSSC) un acuerdo para la construcción de 87 nuevos buques, valorado en más de 50.000 millones de yuanes (algo más de 7.000 millones de dólares/unos 6–6,5 mil millones de euros). Se trata del mayor contrato de construcción naval jamás cerrado entre un armador y un astillero dentro de China.

Firmado el 8 de diciembre en Shanghái, el pedido abarca prácticamente todo el abanico de la flota mercante: portacontenedores, graneleros, petroleros de gran tamaño, buques para grano, unidades multipropósito de carga pesada, petroleros MR y portacontenedores más pequeños. En la práctica, Cosco está renovando simultáneamente varios de los pilares de su capacidad de transporte en contenedor, granel y energía.

Un pedido “récord” para modernizar la flota

Según la prensa económica china, la operación supone un salto cualitativo en la estrategia de modernización de Cosco. La compañía, que ya opera más de 500 portacontenedores con una capacidad cercana a los 3,5 millones de TEU y aspira a superar la barrera de los 4 millones, consolida así un libro de pedidos que ya era muy abultado antes del anuncio.

Solo en 2025, Cosco y sus filiales habían contratado previamente docenas de graneleros y grandes petroleros —incluidos buques tipo Capesize ligados al proyecto minero de Simandou en Guinea— por un valor adicional de más de 25.000 millones de yuanes. Este nuevo paquete de 87 unidades se suma a esa oleada y refuerza la idea de que el grupo quiere asegurarse capacidad de astillero para la próxima década.

La construcción se repartirá entre varios de los grandes centros de CSSC, entre ellos los astilleros de Jiangnan, Dalian, Guangzhou, Wuchang, Beihai y Chengxi, lo que garantiza carga de trabajo a toda la red industrial del conglomerado estatal.

Transición energética y buques más “verdes”

Más allá del volumen, el mensaje político e industrial es claro: la transición energética se ha convertido en el eje del contrato. Portales especializados y fuentes de CSSC subrayan que las nuevas construcciones incorporarán diseños más eficientes, tecnologías de navegación inteligente y sistemas digitales avanzados, con el objetivo declarado de avanzar hacia un transporte marítimo de bajas emisiones de carbono.

En los últimos dos años, Cosco ya venía apostando por buques preparados para combustibles alternativos —como metanol— y por unidades optimizadas para las nuevas normas internacionales de eficiencia energética. El mega–pedido refuerza esa apuesta: al encargar de golpe 87 buques, la naviera fija precios antes de posibles subidas de costes, asegura “slots” en astilleros muy demandados y se posiciona para cumplir con futuras regulaciones medioambientales más estrictas.

Impulso a la industria naval china

Para CSSC, el acuerdo es también un espaldarazo a su liderazgo. El principal brazo cotizado del grupo, China CSSC Holdings, ya había reportado en los tres primeros trimestres de 2025 unos ingresos superiores a 107.000 millones de yuanes y un beneficio neto que se ha más que duplicado interanualmente, gracias en gran parte al tirón de los nuevos pedidos.

El contrato con Cosco incrementa aún más su cartera y consolida la posición de China, junto con Corea del Sur, como uno de los dos grandes polos mundiales de construcción naval. Para Pekín, además, la operación encaja con su estrategia de reforzar las “campeonas nacionales” y de reducir su dependencia de astilleros extranjeros en segmentos clave como los portacontenedores de gran tamaño o los petroleros de última generación.

¿Rearme de capacidad o sustitución acelerada?

Entre analistas internacionales se abre ahora el debate sobre el impacto de esta macroorden en la capacidad global de bodega. El discurso oficial vincula el pedido a una doble lógica: expansión de la flota para seguir compitiendo en las principales rutas y sustitución de unidades más antiguas, menos eficientes y más contaminantes.

Si la mayor parte de los 87 buques llega para reemplazar tonelaje obsoleto, el efecto neto sobre la oferta podría ser limitado, pero con un salto importante en eficiencia y reducción de emisiones. Si, en cambio, una fracción significativa se suma como capacidad adicional, el movimiento puede alimentar nuevos ciclos de sobrecapacidad en determinados segmentos, especialmente si otros grandes grupos replican la estrategia.

Una señal al mercado… y a los competidores

En cualquier caso, el mensaje que Cosco lanza al mercado naval es inequívoco: el gigante chino no sólo quiere defender su posición entre las primeras navieras del mundo, sino también liderar la próxima ola tecnológica y ambiental del sector.

Al amarrar con CSSC el mayor pedido doméstico de la historia china, la compañía asegura flota moderna para los próximos años, refuerza a la poderosa industria naval estatal y envía una señal de fuerza a competidores europeos y asiáticos en plena reconfiguración de las cadenas logísticas globales.

Los agentes sociales de la pesca alertan que el nuevo plan para el Mediterráneo amenaza miles de empleos

0

Los socios sociales europeos de la pesca han lanzado una dura advertencia contra la propuesta de la Comisión Europea sobre las posibilidades de pesca en el Mediterráneo para 2026, al considerar que supone “uno de los recortes más severos jamás planteados” y que pone en riesgo miles de empleos, el tejido económico de enteras comunidades costeras y el futuro de la flota mediterránea.

La propuesta de Bruselas contempla reducciones drásticas del esfuerzo pesquero: hasta un 65 % menos de días de pesca para los arrastreros de Francia y España, un recorte del 64 % en Italia, un mínimo de apenas 9,6 días por buque y año si no se aplican medidas compensatorias, nuevas restricciones para los palangreros de merluza, topes a las capturas de gamba de aguas profundas y calendarios adicionales de vedas en zonas clave.

Para las organizaciones firmantes –Europêche, la Federación Europea de Trabajadores del Transporte (ETF) y Copa-Cogeca– estas medidas llegan después de años de sacrificios del sector para recuperar los recursos, esfuerzos que han sido reconocidos en el informe 2025 de la FAO–GFCM sobre el estado de las pesquerías del Mediterráneo y el mar Negro, donde se constata una mejora de varias poblaciones. Sin embargo, denuncian que, en lugar de consolidar estos avances con medidas equilibradas y predecibles, la Comisión apuesta por un paquete que el sector considera “económicamente insostenible”.

Los agentes sociales critican que, incluso con el sistema de compensación propuesto por Bruselas –que permitiría recuperar días de pesca mediante artes más selectivas o cierres adicionales–, el impacto en regiones como Cataluña, el Mediterráneo occidental o el Estrecho de Sicilia sería “severo y desproporcionado”. A su juicio, el proyecto no se ajusta al último dictamen científico disponible y vuelve a cargar el coste de la gestión casi exclusivamente sobre los pescadores.

Otro de los reproches centrales es la falta de enfoque holístico. Aunque la Comisión suele presentar el modelo mediterráneo como referencia, los socios sociales denuncian que el texto “ignora otros factores ambientales relevantes”, como el aumento de la temperatura del agua, la acidificación o otras actividades humanas que afectan a los recursos, de modo que “el dedo acusador se sitúa únicamente sobre la pesca”.

En un tono inusualmente directo, plantean a la Comisión varias preguntas de fondo:

  • Si las medidas para 2026 van acompañadas de un verdadero estudio socioeconómico que evalúe los efectos sobre trabajadores y empresas y cómo mitigarlos.
  • Cómo puede la UE, en un momento en que proclama la competitividad y la soberanía alimentaria como prioridades, “seguir ignorando el futuro de los pescadores mediterráneos” que aportan proteína fresca, local y contribuyen a la autonomía estratégica en alimentos.
  • Por qué, sabiendo que este escenario se repetiría por el marco plurianual vigente, la Comisión no propuso con antelación los cambios necesarios.
  • Y si las supuestas medidas compensatorias son realmente viables en todas las regiones, dado que en muchas zonas las condiciones ambientales, técnicas o espaciales impiden aplicar cierres adicionales o introducir nuevos aparejos selectivos.

Según advierten, estos recortes equivalen en la práctica a una “invitación a abandonar el sector”, acelerando un proceso ya visible en muchas comunidades costeras, donde los jóvenes dejan la profesión y los pueblos pierden su base económica ligada al mar.

Ante este panorama, los agentes sociales instan a la Comisión y a los ministros de Pesca de la UE, que negociarán el paquete final los días 11 y 12 de diciembre, a dar un giro inmediato y adoptar un enfoque “equilibrado, realista y socialmente sostenible”. Reclaman garantizar un mínimo de 180 días de pesca al año como referencia, eliminar los límites de captura para la gamba roja de aguas profundas, asegurar un marco de gestión que proporcione previsibilidad y viabilidad regional para todas las flotas y reforzar un diálogo real con pescadores y agentes sociales, reconociendo su conocimiento y los sacrificios asumidos.

“El sector ha hecho y está haciendo su parte: modernizando las flotas, innovando en métodos de pesca, cumpliendo cierres y reducciones muy estrictas”, concluyen. “Ahora le toca a la UE cumplir con su responsabilidad: proteger a las mujeres y hombres que alimentan a Europa y preservar las comunidades que dependen del mar. Es una llamada de SOS para la pesca mediterránea”.