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viernes, febrero 13, 2026
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CCOO y APOCM alertan de “incertidumbre laboral” para los observadores científicos marinos ante una nueva licitación del CSIC

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El sindicato y la asociación profesional denuncian falta de información, ausencia de subrogación y riesgo de pérdida de experiencia acumulada. La nueva adjudicación entra en vigor el 12 de enero de 2026. COMISIIONES OBRERAS

La Federación de Servicios a la Ciudadanía (Sector del Mar) de CCOO y la Asociación de Profesionales de la Observación Científica Marina (APOCM) han lanzado una denuncia pública sobre la situación laboral de los equipos que realizan observación científica marina vinculada a las licitaciones del CSIC, en un momento clave: la entrada en vigor, el 12 de enero de 2026, de una nueva licitación para empresas que prestan este servicio. COMISIIONES OBRERAS

Según el comunicado, estos profesionales llevan al menos dos décadas trabajando a través de un modelo externalizado, contratado por empresas intermediarias que concurren a concursos públicos, aunque su labor —explican— es un pilar para la obtención de datos oceanográficos y pesqueros necesarios para el Plan Nacional de Datos Básicos (PNDB) y para investigaciones del IEO-CSIC en respuesta a exigencias europeas de gestión pesquera. COMISIIONES OBRERAS

“A escasos días del inicio”, sin certezas sobre contratación ni funciones

El foco de la denuncia está en el calendario inmediato: CCOO y APOCM aseguran que, a pocos días del arranque, los profesionales siguen sin saber quién les contratará, en qué condiciones trabajarán, qué pliegos regirán la licitación ni qué funciones deberán desempeñar. COMISIIONES OBRERAS

El texto añade un elemento especialmente sensible para un colectivo con alta especialización: las nuevas licitaciones —advierten— no contemplan la subrogación del personal ni reconocen de forma suficiente la experiencia y profesionalidad acumuladas durante años en un trabajo técnico que se desarrolla tanto a bordo como en lonjas y puertos. COMISIIONES OBRERAS

Reuniones solicitadas, sin respuesta oficial

La asociación profesional explica que en 2024 pidió una reunión con la dirección del IEO para denunciar condiciones laborales, “reiterados incumplimientos” de pliegos técnicos y la asunción de funciones no reconocidas ni remuneradas, sin que —según el comunicado— hubiera seguimiento, información oficial ni respuesta a las solicitudes. COMISIIONES OBRERAS

Además, el Sector del Mar de FSC-CCOO afirma que en noviembre se dirigió al secretario general del CSIC para pedir que “los futuros pliegos… incluyan los estándares de calidad, las garantías laborales y de seguridad”, así como una reunión para aclarar el encaje del colectivo ante las nuevas licitaciones y una encomienda de gestión a Tragsatec, también sin respuesta. COMISIIONES OBRERAS

“Materia prima” para la ciencia, pero sin reconocimiento profesional

El comunicado pone el acento en una paradoja: el CSIC se beneficia de los datos —“la auténtica materia prima” para la investigación y la gestión pesquera—, pero “ignora sistemáticamente” a quienes los obtienen, denunciando un agravio comparativo en el reconocimiento de méritos. En particular, señalan que la experiencia adquirida en caladeros duros como Gran Sol o Terranova no computa como mérito en ciertos procesos selectivos, a diferencia de la experiencia lograda mediante contratación directa en organismos públicos de investigación. COMISIIONES OBRERAS

Exigen transparencia, información inmediata y condiciones acordes a la responsabilidad

CCOO y APOCM concluyen reclamando transparencia, fin del “abandono institucional” y condiciones laborales acordes a la formación, responsabilidad y funciones reales de la observación científica marina, un ámbito que consideran esencial para que la gestión de los recursos se apoye en datos sólidos. COMISIIONES OBRERAS

Si quieres, lo dejo listo para publicar en tu formato (Europa Azul): con entradilla más técnica, un recuadro “Qué es la observación científica marina” y otro con las fechas clave del proceso de licitación.

Los acuerdos pesqueros de la UE, 45 años después: transparencia, tensiones y un futuro en disputa

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(I-D) La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto; el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; el jefe de Gobierno del Reino de Marruecos, Aziz Akhannouch; y la ministra marroquí de Turismo, Artesanía y Economía Social y Solidaria, Fatim-Zahra Ammor, durante el acto de firma de acuerdos tras la reunión plenaria de la XII Reunión de Alto Nivel Marruecos-España, en la sede del Ministerio de Exteriores marroquí, a 2 de febrero de 2023, en Rabat (Marruecos). Hoy ha tenido lugar la segunda jornada de la XII Reunión de Alto Nivel Marruecos-España, que empezó ayer, 1 de febrero y termina hoy. Desde el Gobierno de España no dudan en tachar de histórica la cita, que llega después de ocho años sin una Reunión de Alto Nivel (RAN), y ensalzan el camino recorrido en el último año, después de que el Ejecutivo respaldara el plan de autonomía marroquí para el Sáhara. Se prevé que esta cita permita sentar unas bases sólidas en la relación entre España y Marruecos que permitan que las recurrentes crisis entre ambos países queden en el olvido, aunque no se vaya producir un encuentro entre Pedro Sánchez y el rey Mohamed VI. David Zorraquino / Europa Press (Foto de ARCHIVO) 02/2/2023

El experto Francisco Blaha repasa la red europea de acuerdos con terceros países y subraya su rasgo diferencial: documentos públicos y fondos para desarrollo. Mientras, la UE mantiene protocolos activos en África, Groenlandia y el Pacífico, con Marruecos y Senegal en situación “dormant”.

La pesca es uno de esos sectores donde la conversación pública a menudo va por delante de los datos. Francisco Blaha, analista con décadas de experiencia internacional, lo resume con una frase provocadora: en este ámbito hay más opinionholders que stakeholders. Y, sin embargo, cuando el foco se posa sobre un tema concreto —los acuerdos de acceso de la Unión Europea con países costeros— sí existe un elemento que permite discutir con papeles sobre la mesa: la transparencia.

En su artículo “A 45-Year Retrospective on the EU’s Fishing Access Agreements” (10 de enero de 2026), Blaha parte de una constatación que incomoda a otras grandes potencias de pesca lejana: la UE no solo sostiene estándares más altos; también publica y ordena el material. “Para una copia con todos los detalles de cada acuerdo solo tienes que ir a una web y descargarlos”, explica, mientras que rastrear el contenido completo de acuerdos comparables de otras naciones de pesca a distancia puede convertirse en un ejercicio casi imposible.

De UNCLOS a la expansión: por qué nacieron estos acuerdos

El estudio que Blaha comenta sitúa el origen moderno de estos pactos en 1982, con la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) y la consolidación de las Zonas Económicas Exclusivas (ZEE) de 200 millas. A partir de ahí, los Estados costeros obtienen derechos soberanos sobre los recursos y, teóricamente, pueden conceder acceso a “excedentes” mediante acuerdos.

Para la UE, aquellos acuerdos respondían a dos impulsos: aliviar la presión sobre caladeros comunitarios y asegurar suministro ante el aumento del consumo. En 1979, Senegal abrió el camino; luego llegó un crecimiento rápido en África y más tarde una red que también tocaría Oceanía.

Tres fases en 45 años: expansión, pico y repliegue

El análisis distingue tres etapas:

  • Años 80 (expansión): de un acuerdo inicial a una docena al final de la década, con objetivos de especies más variadas (incluidas costeras y demersales).
  • Años 90–2000 (pico): una media de 14 acuerdos activos, expansión geográfica y gran peso de flotas industriales; el acuerdo con Angola “denunciado” en 2004 marca un punto de inflexión.
  • 2010–2025 (declive): caída hasta nueve acuerdos activos, empujada por factores geopolíticos, económicos y por un aumento del escrutinio sobre sostenibilidad y equidad.

En paralelo, el estudio apunta dos tendencias estructurales: cambio hacia grandes pelágicos (atunes) y reducción del tamaño de flota en pesca lejana (desde un máximo de 1.812 buques en 1999 a una mediana de 676 desde 2020, según el trabajo resumido por Blaha).

Transparencia: el “separador” europeo frente a otras DWFN

Blaha admite críticas técnicas —especialmente sobre cómo se valora el acceso y cómo se alinean incentivos—, pero insiste en un punto: “todo está above board”. La Comisión Europea presenta los Sustainable Fisheries Partnership Agreements (SFPAs) como una herramienta “transparente, coherente y mutuamente beneficiosa”, que permite a buques europeos capturar excedentes con supervisión científica y, a cambio, una contribución financiera y apoyo sectorial al país socio.

Ese componente de “sectoral support” (capacitación, gestión, control, desarrollo local) es, para Blaha, una diferencia frente a otros usuarios del recurso que no acompañan el acceso con programas de fortalecimiento.


Claves para España: flota, industria y mercados

Mauritania, clave para varias flotas europeas, tiene protocolo en vigor con fechas 15/11/2021–14/11/2026 y una contribución anual de 60,8 millones de euros, según la Comisión.

España es uno de los grandes actores europeos en pesca lejana y, por tanto, uno de los países más sensibles a cualquier cambio en SFPAs (menos acceso = más presión en costes, empleo y suministros).

La red SFPA activa incluye (según la Comisión Europea, sept. 2025) protocolos en Cabo Verde, Costa de Marfil, Gabón, Guinea-Bissau, Madagascar, Mauritania, Mauricio, Santo Tomé y Príncipe, Seychelles, Groenlandia y acuerdos atuneros en islas del Pacífico (Cook y Kiribati).

Marruecos figura como acuerdo “dormant” (sin protocolo en vigor, sin pesca posible bajo SFPA).

Senegal también aparece como “dormant”; el protocolo expiró el 17 de noviembre de 2024.

La ULPGC investiga la transmisión de la gripe aviar como amenaza zoonótica

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Se ha constatado que leones marinos y al menos una persona fueron afectados por la misma variante del virus

La revista Science publica una e-letter en la que se recoge el trabajo del doctorando del Instituto de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria (IUSA) de la ULPGC, Mauricio Ulloa, bajo la dirección del Catedrático Antonio Fernández, así como de los profesores Giovanni di Guardo (Universidad de Teramo) y Víctor Neira (Universidad de Chile), que confirma la existencia de un caso en Chile en el que la persona afectada por gripe aviar -Virus A(H5N1) ha sido infectada por una variante idéntica a la detectada con anterioridad en mamíferos marinos del Pacífico Sur.

Aunque no hay evidencia de transmisión entre humanos, el caso resulta preocupante a los investigadores por cuanto acredita que el virus parece haberse transmitido de forma sostenida entre mamíferos marinos gracias a mutaciones que le han permitido adaptarse a estos anfitriones. Si ha podido pasar de mamíferos marinos a humanos, esto significa que el virus puede saltar de especie y, por tanto, es zoonótico, lo que incrementa su potencial pandémico.

Por tanto, los veterinarios reclaman abordar este problema desde el enfoque “One Health” (“Una sola salud”), un enfoque integral y unificador cuyo objetivo es equilibrar y optimizar la salud de las personas, los animales y los ecosistemas, dadas las estrechas interdependencias entre los tres ámbitos.

La gripe aviar cursa en apariencia como una gripe clásica, con tos, dificultad respiratoria, fiebre, malestar o dolor de garganta, entre otros síntomas, pero su gravedad depende del tipo de virus y del nivel de infección y en algunos casos puede requerir hospitalización e incluso ser letal.

Cabe recordar que el IUSA ha sido elegido como centro colaborador de la Red Mundial de Sanidad de Fauna Silvestre, configurándose como un nodo en el Atlántico y puerta sur de Europa. En este sentido, el profesor Antonio Fernández recuerda que “el IUSA de la ULPGC tiene como objetivo promover el enfoque One Health y se ha consolidado como un centro de referencia en la sanidad de animales marinos”. Este aspecto ha sido valorado como una actividad de transferencia altamente positiva y diferencial, en la evaluación para acreditación europea del Grado en Veterinaria. Igualmente, el IUSA participa en la Red VIGIA del gobierno de Canarias (Dirección General de Biodiversidad) para la investigación de causas de muerte en fauna silvestre.

Se examina la incidencia de la ciguatera

Investigadores del Instituto de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria (IUSA) participan en un estudio liderado por el Servicio de Epidemiología y Prevención de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias en el que se examina la incidencia de la ciguatera en las Islas entre 2008 y 2025. Según los datos disponibles, en este periodo ha habido un total de 28 brotes, registrándose prácticamente uno cada año. 

Para este trabajo, la ULPGC ha aportado la capacidad del IUSA para analizar la ciguatoxina, que es la causante de la enfermedad. La ciguatera es la intoxicación alimentaria no bacteriana más común relacionada con el consumo de pescado, que ocasiona problemas gastrointestinales, cardiovasculares y neurológicos. Las ciguatoxinas son producidas por un tipo de microalgas que se acumulan en los peces y mariscos de aguas tropicales que se alimentan de estas algas, y que a su vez se van acumulando a través de la cadena alimentaria donde los peces más pequeños son comidos por peces más grandes. Aunque los peces de menor tamaño también pueden alcanzar niveles de ciguatoxinas suficientes para causar intoxicación, son los más grandes los que tienen más probabilidad de causar estos brotes. El IUSA es, desde 2012, laboratorio de referencia regional para el control de la ciguatera en Canarias, con un continuo análisis de muestras para impedir que ejemplares contaminados pasen a los mercados y la cadena alimentaria.

Según los análisis realizados por el IUSA, las especies que más frecuentemente ocasionan esta intoxicación son el medregal (Seriola spp.) y el mero (Epinephelus spp.); sin embargo, cabe destacar que uno de los brotes más recientes fue producido por el consumo de una bicuda (Sphyraena viridensis) de 2 kilogramos adquirida en un supermercado de Fuerteventura. La bicuda es una especie que no está incluida en el programa de control de ciguatoxinas, y de hecho esta publicación pone de manifiesto otros tres brotes producidos por especies que no están en este programa.

Este trabajo supone una necesaria actualización del conteo de brotes y sus agentes causantes, y un seguimiento de la evolución de la enfermedad en las Islas. De las conclusiones se desprende que es necesario continuar revisando el programa de control de ciguatoxinas en productos pesqueros, así como reforzar la formación de los médicos de Urgencias en el reconocimiento y diagnóstico de la enfermedad. 

La flota vasca pescará verdel pese a la incertidumbre de cuotas y ayudas

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Garmendia: “A pescar hay que ir. No podemos quedarnos en casa”

La próxima costera del verdel (caballa) arrancará en el Cantábrico con más preguntas que certezas. La flota vasca prevé salir igualmente a la mar, aunque a día de hoy siga sin conocerse el Total Admisible de Capturas (TAC) definitivo y tampoco esté claro si habrá ayudas por paralización temporal para los segmentos más golpeados por el recorte de cuota.

Así lo trasladó Miren Garmendia, secretaria de la Federación de Cofradías de Pescadores de Gipuzkoa, al término de una reunión de carácter informativo sobre el escenario 2026, celebrada en Madrid. “Hemos conocido que está prevista una reunión a finales de enero en la Comisión Europea en la que se establecerá el TAC definitivo. A la espera de ello no podemos adoptar ninguna decisión. Lo que sí tenemos claro es que vamos a salir a pescar porque todo el Norte de Europa va a ir a por la especie”, resumió.

De un recorte “provisional” del 70% a la presión del 48% de los estados costeros

El origen del conflicto está en un tablero de gestión que se ha vuelto explosivo: por un lado, el Consejo de Ministros de Pesca de la UE acordó para 2026 un marco provisional para la caballa, con un recorte muy duro en línea con el dictamen científico, a la espera de cerrar las consultas con los países costeros del Atlántico nororiental. La propia Comisión Europea reconoció que no se había fijado un TAC definitivo para la caballa y que la UE aplicaría una cuota provisional para el primer semestre de 2026, basada en el TAC alineado con el consejo de ICES.

En paralelo, fuera del paraguas comunitario, Reino Unido, Noruega, Islandia y las Islas Feroe alcanzaron el 15 de diciembre de 2025 un acuerdo que, según distintos gobiernos y documentos técnicos del norte de Europa, supone un descenso del 48% del TAC de caballa para 2026. Pero la Comisión Europea ha cargado contra ese pacto por considerar que mantiene la pesca en niveles insostenibles: Bruselas recuerda que ICES recomienda un TAC de 174.357 toneladas para 2026, mientras que el acuerdo de los cuatro fija 299.010 toneladas, un 72% más.

Para el sector del Cantábrico, esa diferencia no es un matiz técnico: es el corazón de la disputa. “La cuota a nivel de Unión Europea que se acordó fue provisional, con un descenso de un 70%, pero después hay un acuerdo de los estados costeros… y han acordado un descenso del 48%”, explicó Garmendia, que situó ahí la sensación de agravio: “no tiene sentido nosotros asumir una disminución tan grande cuando otros van a seguir pescando sin tener en cuenta el Consejo Científico”.

“Si ellos no cumplen, nosotros no podemos quedarnos en casa”

El mensaje que trasladan las cofradías guipuzcoanas combina preocupación biológica y defensa económica. Garmendia ya había advertido semanas atrás de una situación “muy grave” para la biomasa del verdel y llegó a reclamar un cierre con un plan serio de recuperación, subrayando el impacto sobre la flota de anzuelo. Pero, con el escenario actual, el énfasis se desplaza hacia la competencia desigual.

A pescar hay que ir a pescar… no podemos permitir que nos estén pescando, sobrepescando, y nosotros quedarnos en casa”, insistió. En su diagnóstico, si la UE aplica un recorte más severo y otros países mantienen capturas elevadas, el resultado sería doblemente negativo: el stock no mejoraría y el sector local quedaría aún más debilitado.

La incertidumbre no es exclusiva de Euskadi. En Madrid, representantes del sector han pedido “certezas” con el mismo argumento: a día de hoy se opera con un TAC “provisional” y la diferencia entre un 70% y un 48% cambia por completo la viabilidad de la campaña.

Madrid, punto de presión: análisis de medidas y ayudas aún sin cerrar

En este contexto, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación reunió el 8 de enero de 2026 a representantes autonómicos y del sector para analizar la pesquería de caballa en 2026 y estudiar medidas para paliar el impacto del descenso de cuota. El Ministerio informó de que se acordó seguir trabajando de forma conjunta para “optimizar” la gestión de la cuota.

Ahí entra la segunda gran incógnita: las ayudas por paralización temporal. Garmendia expuso que el debate está abierto, pero sin concreción. A su juicio, de existir un instrumento de apoyo, debería priorizar a la flota de artes menores/anzuelo, “la que menos alternativas tiene” y la que, además, viene notando con más crudeza la menor entrada de verdel en el Golfo de Bizkaia.

Bruselas y los instrumentos de defensa

Mientras el sector reclama respuestas, la Comisión Europea ha ido elevando el tono frente al acuerdo de los cuatro países, al que atribuye un riesgo de “daño irreversible” para el stock y un golpe a los intereses legítimos de la industria pesquera comunitaria. En el propio acuerdo de TAC y cuotas de diciembre, la Comisión recogió que varios Estados miembros pedían aplicar con urgencia el Reglamento (UE) 1026/2012, pensado para responder ante la pesca insostenible de terceros países en poblaciones compartidas.

Para la flota vasca, la hoja de ruta inmediata pasa por aguantar la incertidumbre hasta que se despejen las negociaciones de finales de enero en el ámbito europeo y, mientras tanto, preparar la campaña. “Luego veremos lo que la mar da”, resume Garmendia. Con una condición: que el esfuerzo no vuelva a recaer, una vez más, sobre quienes dicen haber cumplido mientras otros pactan cuotas por su cuenta.

La FAO abre consulta pública sobre su guía voluntaria de responsabilidad social para pesca y acuicultura

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El organismo de la ONU invita a empresas, administraciones, ONG y actores de la cadena de valor a comentar tres capítulos clave —procesado, distribución y venta mayorista/minorista— con medidas para reforzar derechos laborales, protección social y diligencia debida. El plazo termina el 15 de febrero de 2026.

La sostenibilidad de la pesca y la acuicultura ya no se mide solo en toneladas, certificaciones ambientales o huella de carbono. Cada vez pesa más una pregunta incómoda para el mercado global: ¿en qué condiciones sociales y laborales se produjo, transformó, transportó y vendió ese pescado? Con esa premisa, la División de Pesca y Acuicultura de la FAO ha abierto una consulta pública online sobre las tres últimas secciones de su futura Guía voluntaria de responsabilidad social en las cadenas de valor de la pesca y la acuicultura, un documento concebido como referencia internacional para mejorar prácticas y prevenir abusos “del muelle al lineal”.

La consulta, alojada en la plataforma FAO Fish Social, se centra en los eslabones “aguas abajo” de la cadena: (4) procesado, (5) distribución y (6) comercio minorista y mayorista. Son fases estratégicas porque concentran buena parte del empleo del sector —desde plantas de transformación y logística hasta centros de compra y puntos de venta— y también buena parte de los riesgos sociales: subcontratación, precariedad, seguridad en el trabajo, presencia de mano de obra migrante y transparencia en las relaciones laborales. FAO

La FAO subraya que se trata de una guía voluntaria y no vinculante, pensada para promover el respeto de los derechos humanos y laborales, condiciones de trabajo dignas y protección social, alineando al sector privado con instrumentos y estándares internacionales. La guía se estructura en dos bloques: un marco transversal (principios y temas horizontales) y un segundo bloque organizado por etapas de la cadena de valor, hasta completar seis secciones que van desde la pesca industrial y artesanal hasta el comercio final.

Qué se busca: prevención, protección y “trazabilidad social”

En los borradores sometidos a consulta aparecen principios y recomendaciones prácticas dirigidas a empresas, autoridades y sociedad civil. Entre los ejes que la FAO destaca en su plataforma figuran:

  • Prevención del trabajo forzoso y del trabajo infantil.
  • Protección de trabajadores vulnerables y mejora de mecanismos de denuncia y supervisión.
  • Acceso a protección social y mayor claridad en derechos y obligaciones laborales.
  • Transparencia en la contratación y en las cadenas de subcontratación.
  • Impulso a enfoques de diligencia debida social y sistemas de seguimiento/monitorización en toda la cadena. FAO Fish Social

El trasfondo es nítido: en un sector globalizado, la reputación —y el acceso a mercados— se juega tanto en el origen biológico del producto como en el origen social de su elaboración.

La consulta está abierta mediante registro en la plataforma y permite comentar directamente cada sección y proponer cambios. El plazo expira el domingo 15 de febrero de 2026, a las 23:59 (CET, hora europea).

Aunque sea voluntaria, esta guía puede funcionar como punto de convergencia: un lenguaje común para auditorías, cláusulas de compra responsable, estándares internos de grupos transformadores y exigencias crecientes de la distribución. En la práctica, participar ahora ofrece a empresas y organizaciones sectoriales una vía para incorporar experiencias reales (costes, operativa, particularidades del empleo estacional o migrante, logística) antes de que el texto quede cerrado como referencia global.

El sector pesquero recupera 101 toneladas de redes y aparejos descartados

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Cepesca, CTAG y la Federación de Cofradías presentarán los resultados del proyecto “Redes de España” el 14 de enero en Madrid, en una jornada con tres mesas sobre gestión, trazabilidad e innovación

El sector pesquero español ha dado un paso relevante en su camino hacia la economía circular. El proyecto “Redes de España”, impulsado por Cepesca, el Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG) y la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP), ha logrado recuperar 101 toneladas de redes y aparejos de pesca descartados (ARPD), materiales que tradicionalmente han planteado un reto ambiental y logístico cuando llegan al final de su vida útil.

La iniciativa, según sus promotores, no se limita a una recogida puntual, sino que busca validar un modelo operativo para tres cuestiones clave: recogida, trazabilidad y valorización de estos residuos, además de abrir un debate práctico sobre “los próximos pasos” necesarios para convertir la experiencia piloto en un sistema escalable.

Una jornada para presentar resultados: del “fin de vida” al sistema

Los resultados del proyecto se darán a conocer en la jornada “Del fin de vida a un sistema de gestión”, prevista para el miércoles 14 de enero en el Impact Hub Piamonte (Madrid). La cita contará también con modalidad online y nace con vocación de intercambio: compartir aprendizajes, extender buenas prácticas y tejer alianzas con otros actores que trabajan en la misma dirección.

El encuentro reunirá, además, a representantes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y de la Fundación Biodiversidad, reforzando el mensaje de que la gestión de estos materiales ya no se aborda solo desde la óptica del residuo, sino también desde la gobernanza, la innovación industrial y el cumplimiento normativo.

Tres mesas redondas: gestión, trazabilidad e innovación

La jornada se articulará en torno a tres mesas redondas que reflejan los tres pilares del proyecto.

La primera, titulada “De la RAP (Responsabilidad Ampliada del Productor) a un sistema operativo: gobernanza, despliegue y aprendizajes”, estará moderada por Cepesca y se centrará en el salto entre el diseño normativo y la operativa real: roles, gobernanza, contratación, despliegue y aprendizajes para que la RAP pase de concepto a práctica. Participarán, entre otros, expertos de Procircular y del MITECO (Subdirección General de Residuos).

La segunda mesa, “Del dato al sistema: trazabilidad y evidencias una RAP robusta”, moderada por la FNCP, pondrá el foco en cómo construir una trazabilidad simple y escalable, apoyándose en herramientas ya utilizadas en otros sectores. Está prevista la participación de la directora del proyecto DMP – Digital MarineLitter Passport de la Fundación Ecoalf, además de ARUP y RecyClass, entidades vinculadas a metodologías y estándares de control y circularidad.

La tercera mesa, “Rutas de valoración: límites reales y condiciones de viabilidad”, moderada por CTAG, aterrizará el debate en el terreno donde muchas iniciativas se juegan su éxito: qué rutas de valorización son realmente viables y bajo qué condiciones técnicas y económicas. En este bloque participarán la multinacional española Antolín (componentes para automoción), Cementos Molins —a través de su directora de Medio Ambiente, Pilar López—, un representante del proyecto RheoNet de la Universidad de Salamanca, que busca reutilizar redes fuera de uso en sectores como construcción y obra civil (por ejemplo, en la mejora de firmes), y también una profesional redera, aportando la visión del oficio y del ciclo real del material.

La pesca artesanal en el Bajo Guadalquivir

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Marcos Pacheco Morales-Padrón

La pesca artesanal en el Bajo Guadalquivir mantiene una impronta fuerte y singular en municipios sevillanos como Coria del Río y Lebrija, o gaditanos como Trebujena, donde los anguleros y riacheros han practicado artes y saberes transmitidos de generación en generación, aunque hoy lo hacen en un escenario regulatorio, ecológico y socioeconómico mucho más tenso que en el pasado. En dichas localidades la actividad pesquera no es un mero oficio: es identidad local, una forma de vida ligada al tiempo del río, a los caños y a las marismas; los riacheros (pescadores que tradicionalmente faenan en pequeñas embarcaciones por los brazos y meandros del estuario) y los anguleros (especializados en la captura de angulas, el alevín de la anguila europea) representan la cara más reconocible y a la vez más conflictiva de esa tradición, porque su práctica choca con prohibiciones, presiones ambientales y un mercado internacional que paga la angula a precios extraordinarios cuando logra salir del circuito ilegal.

La Reserva de Pesca de la desembocadura del río Guadalquivir, declarada originalmente por Orden de 16 de junio de 2004 y objeto de modificaciones posteriores para adaptar zonificación, artes permitidas y vedas, es el marco legal que condiciona gran parte de lo que los artesanos pueden y no pueden hacer en estas aguas salobres; esa normativa intenta proteger funciones ecológicas críticas del estuario —vivero, cría y engorde—, pero también genera tensiones cuando las comunidades pesqueras ven recortadas tradiciones o su acceso a determinados caladeros. 

Históricamente, los riacheros de Trebujena, Lebrija y Coria del Río se organizaron en torno a embarcaciones pequeñas, redes ligeras, nasas y aparejos diseñados para entrar en caños, lagunas y brazos del río; la pesca de la angula y del camarón marcó las estaciones: angulas en invierno y camarones en primavera-verano, junto con una oferta variada de peces de estuario que alimentaban mercados locales y mesas familiares. Los estudios y documentos patrimoniales recogen con detalle técnicas, vocabulario y la sociabilidad propia de los riacheros, que no solo pescaban, sino que vivían en una relación íntima con la fluctuación de aguas y mareas del Guadalquivir; esa cultura fluvial es tan específica que se ha trabajado en inventarios y catálogos etnográficos para preservarla como patrimonio inmaterial.

Al mismo tiempo, la labor de los riacheros ha sido una pieza clave en el funcionamiento ecológico del estuario, porque sus faenas —cuando están reguladas y limitadas— ejercen un esfuerzo de pesca acorde al tamaño y la productividad local, y porque su conocimiento empírico puede ser valioso en planes de gestión participativa. 

Sin embargo, la realidad reciente muestra un cruce de dinámicas complejas: por un lado, la prohibición de la pesca de la angula en Andalucía (motivada por la necesidad de recuperar la anguila europea, especie en declive) y el reforzamiento de la Reserva han llevado a que muchos de los antiguos anguleros hayan quedado fuera de la actividad legal; por otro, el altísimo precio que puede alcanzar la angula en mercados internacionales ha fomentado una pesca furtiva organizada que, en varias operaciones y decomisos en los últimos años, ha sido desmantelada por la Guardia Civil y los servicios de inspección pesquera. La macrooperación comunicada en 2024 contra la pesca ilegal de angulas en el Guadalquivir puso de manifiesto tanto la persistencia de redes furtivas, como la dificultad de ofrecer alternativas legales y sostenibles a quienes han vivido de ese recurso; episodios anteriores, operativos de la Junta y reportajes periodísticos han documentado, además, la tensión entre necesidad económica de los pescadores y sanciones administrativas severas. Esa doble lectura explica por qué en las poblaciones ribereñas hay sentimientos encontrados: indignación por la sobreexplotación y el daño ecológico que provocan las redes furtivas, y al mismo tiempo protesta porque las medidas punitivas no siempre vienen acompañadas de opciones de empleo, formación o reconversión. 

En el día a día, Coria del Río, Trebujena y Lebrija presentan matices: en Trebujena existen asociaciones y cooperativas de riacheros que intentan articular defensa colectiva de la pesca artesanal y proyectos de gestión local; en Coria del Río la autoría y representación de la pesca fluvial ha impulsado peticiones formales al gobierno autonómico para participar en la redacción de decretos y para proteger el acceso de sus pescadores a la normativa de interior; en Lebrija, la figura del angulero —con historias públicas sobre multas elevadas y conflictos con la administración— refleja la vulnerabilidad económica de familias que han explotado un recurso ahora vedado o fuertemente restringido. Estas diferencias locales se traducen en demandas concretas: mayor voz en mesas de ordenación, ayudas para modernizar embarcaciones y artes (sin aumentar capacidad extractiva), formación en comercialización y transformación, y programas de incorporación de jóvenes que permitan relevo generacional y disminuyan la presión a recurrir a prácticas ilegales. 

Las amenazas que condicionan a los pescadores artesanales del Bajo Guadalquivir son múltiples y no siempre dependen de la flota. La modificación del régimen hidrológico río arriba —presas, derivaciones para regadío y cambios en la gestión del caudal— altera salinidades, conectividad y disponibilidad de hábitats de cría; la pérdida histórica de marismas por usos agrícolas y salineros reduce la superficie útil para juveniles; la contaminación puntal y difusa (efluentes urbanos, aportes agrícolas y vertidos industriales en puntos de la cuenca) se percibe como riesgo real para el recurso y la salud alimentaria local; y los ciclos climáticos y meteorológicos extremos, cada vez más frecuentes, afectan a los reclutamientos y la predictibilidad de temporadas. Todo ello sitúa a los anguleros y riacheros en una posición reactiva: deben adaptar artes y calendario, respetar vedas y medidas, y al mismo tiempo resistir la presión económica de días sin faena suficientes para cubrir gastos. En este contexto, los proyectos de restauración de humedales y mejora de la conectividad hídrica, como los que se han ejecutado en los últimos años en Trebujena con fondos europeos y autonómicos para recuperar lagunas y caños, son esperanzas tangibles porque pueden devolver funcionalidad ecológica al sistema y, a medio plazo, aumentar la capacidad de cría del estuario —pero requieren tiempo, seguimiento y que su beneficio sea visible y aprovechable por la pesca local-. 

La ordenación y vigilancia son imprescindibles, pero también fuentes de conflicto: las operaciones contra la pesca ilegal demuestran que hay demanda y mercado para especies vedadas; al mismo tiempo, una regulación que cierre brusca y totalmente vías de subsistencia, sin programas de acompañamiento social, económico y formativo, corre el riesgo de empujar a más pescadores hacia la clandestinidad. Varios actores locales reivindican modelos de co-gestión donde las cooperativas de pesca, los ayuntamientos ribereños y la Junta trabajen sobre censos reales de embarcaciones, mecanismos de acceso a autorizaciones para artes compatibles, y planes de incentivos para sustituir artes dañinas por otras selectivas y de bajo impacto. También se plantean alternativas productivas complementarias: acuicultura de especies compatibles en instalaciones controladas, actividades de turismo fluvial y gastronómico que valoricen el producto local, y esquemas de comercialización directa que aumenten el margen económico del pescador artesanal, sin incrementar esfuerzo.

Para que la pesca artesanal en Coria del Río, Trebujena y Lebrija sea viable en el futuro inmediato hacen falta políticas integradas: inversión en vigilancia y control para frenar la ilegalidad; programas socioeconómicos que ofrezcan alternativas o complementos a quienes han practicado la angula y hoy se ven impedidos por la legislación; apoyo técnico para mejorar prácticas (tallas, artes selectivas, manejo postcaptura) y favorecer la trazabilidad del producto; y diálogo territorial que reconozca la cultura riachera como patrimonio y la integre en planes de desarrollo local. La conservación de humedales y la mejora de la calidad del agua son, a su vez, condiciones previas para cualquier plan de recuperación de la pesquería artesanal: sin ríos y marismas funcionales, no hay base ecológica sobre la que sostener empleos ni gastronomía local. Por eso muchas voces piden que las políticas pesqueras no se miren de forma aislada, sino insertas en una estrategia más amplia de gestión de cuenca, restauración ambiental y desarrollo rural. 

En definitiva, la pesca artesanal practicada por anguleros y riacheros en Coria del Río, Trebujena y Lebrija es hoy una actividad en transición: preserva técnicas y una cultura singular, pero su continuidad depende de soluciones que combinen ordenación, protección ecológica, alternativas económicas y reconocimiento social. Si la administración y la sociedad local consiguen traducir la protección del estuario en beneficios tangibles para quienes viven de él —empleo digno, acceso regulado a recursos sostenibles, ampliación de mercados y rehabilitación de hábitats—, habrá posibilidad real de que la tradición riachera sobreviva y se adapte sin tener que recurrir a prácticas furtivas que dañan a todos.

El cuello de botella de la acuicultura no está en el agua, sino en el pienso

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Un informe de S2G Investments advierte de que, si el mundo quiere que la acuicultura sostenga la seguridad alimentaria, tendrá que reinventar con urgencia la alimentación de los peces: hoy concentra hasta el 70% de los costes de producción y gran parte de la huella ambiental del sector. informe acuicultura

Por décadas, la acuicultura ha sido presentada como la respuesta “más eficiente” para producir proteína animal sin seguir ampliando la frontera agrícola. Ahora, esa promesa entra en una fase decisiva: en un planeta que se aproxima a los 10.000 millones de habitantes a mediados de siglo, la demanda alimentaria obligará a producir cerca de un 70% más de comida que hoy, sin que sea viable seguir extrayendo más agua dulce, degradando suelos o incrementando insumos químicos. En ese escenario, el mar vuelve a colocarse en el centro del tablero… pero también en el centro de la fragilidad. informe acuicultura

El informe “Aquaculture Feed Innovation: A Critical Unlock to Global Food Security” (enero de 2026), firmado por Larsen Mettler (S2G Investments), dibuja un marco tan contundente como incómodo: la acuicultura ya suministra más de la mitad del marisco y pescado que consume el mundo y podría rozar los dos tercios para 2030, pero su crecimiento dependerá menos de jaulas, sensores o genética, y más de algo prosaico y determinante: qué comen los peces y de dónde sale ese alimento. informe acuicultura

Un sector eficiente… con un talón de Aquiles

La acuicultura destaca por su capacidad de convertir pienso en proteína con una eficiencia que, según el documento, supera ampliamente a la ganadería terrestre (con ventajas especialmente claras frente a la carne de vacuno). Precisamente por eso, el informe la presenta como una palanca realista para ampliar la oferta de proteína dentro de límites planetarios. Sin embargo, advierte de un riesgo: si el sector no transforma su sistema de alimentación, corre el peligro de replicar los problemas de la ganadería intensiva en tierra—volatilidad de materias primas, presión sobre ecosistemas y emisiones—en versión marina. informe acuicultura

El motivo es económico y ambiental a la vez. El “aquafeed” no es un insumo más: puede suponer hasta el 70% del coste de producción y concentra buena parte del impacto ambiental. Además, para sostener el crecimiento proyectado, el mundo necesitará más de 60 millones de toneladas adicionales anuales de ingredientes para pienso antes de 2030. La pregunta ya no es si la acuicultura puede crecer, sino si puede crecer de forma sostenible. informe acuicultura

Harina y aceite de pescado: el ingrediente que ata la acuicultura a la pesca salvaje

El informe sitúa uno de los nudos críticos en la dependencia histórica de la harina y el aceite de pescado, elaborados a partir de especies forrajeras capturadas en el medio natural. Cada año, señala, se destinan alrededor de 16 millones de toneladas de pescado salvaje a su transformación en ingredientes para pienso, una cifra que equivale a casi una quinta parte del suministro global de captura salvaje destinada a consumo. informe acuicultura

Más allá del volumen, hay dos problemas de fondo: la limitación ecológica y la exposición económica. El informe describe la conversión como una de las transferencias de proteína “menos eficientes” (con pérdidas relevantes por subproductos, mortalidad o deterioro) y alerta del impacto sobre redes tróficas —menos presas para aves marinas, cetáceos y grandes depredadores—, además de una consecuencia nutricional: desviar omega-3 desde el consumo humano directo hacia el pienso. informe acuicultura

A esa presión se suma la volatilidad de precios: el documento cita niveles frecuentes de harina de pescado por encima de 2.000 dólares/tonelada y aceite de pescado por encima de 3.000 dólares/tonelada, lo que convierte el coste del pienso en un factor de riesgo para productores y transformadores. informe acuicultura

Soja y proteínas vegetales: el atajo que abre otros conflictos

La alternativa más usada en las últimas décadas ha sido la soja. Según el informe, se convirtió en el “sustituto columna vertebral” para reducir parte de la dependencia de harina de pescado, llegando a representar hasta un 20–30% en algunas dietas de salmón. Sin embargo, no es una salida limpia: exige suplementos por carencias de aminoácidos y presenta factores antinutricionales que complican la digestión; y, sobre todo, arrastra el debate sobre deforestación, fertilizantes, pesticidas y emisiones asociadas al uso del suelo. informe acuicultura

El documento añade otras piezas del puzzle (colza/canola, gluten de maíz, guisante, girasol) que ayudan a diversificar, pero con limitaciones nutricionales y competencia directa con alimentación humana y piensos ganaderos. También recoge el papel de subproductos animales (harinas de aves, sangre, plumas), valiosos por circularidad y coste, aunque frenados por percepción del consumidor, trazabilidad, bioseguridad y disponibilidad estable. informe acuicultura

La “reinvención” del pienso: cuatro vías para desbloquear el crecimiento

S2G resume la transición en cuatro palancas que, combinadas, podrían cambiar el sector:

1) Proteínas y aceites alternativos: insectos, algas y fermentación

El informe proyecta que el mercado global de proteínas alternativas para acuicultura podría alcanzar 10.000–15.000 millones de dólares a comienzos de la década de 2030, con crecimiento liderado por insectos y algas. Paralelamente, estima que el mercado de alternativas al aceite de pescado (omega-3 sin origen marino de captura) pasó por ~2.800 millones de dólares en 2025 y podría llegar a 4.600 millones en 2035. informe acuicultura

Como ejemplo, menciona soluciones basadas en fermentación de microalgas para producir omega-3 sin presionar pesquerías forrajeras, y proteínas microbianas que convierten carbono en ingredientes de alto valor. informe acuicultura

2) Piensos circulares: convertir desperdicio en ingrediente

La economía circular aparece como un “depósito oculto” de nutrientes: el documento recuerda que el mundo desperdicia más de 1.300 millones de toneladas de alimentos al año y plantea que, si solo un 10% de ese flujo se redirigiera, podría reemplazar millones de toneladas de soja y harina de pescado. La idea es simple —subproductos y descartes como materia prima—, pero la ejecución exige logística, seguridad alimentaria, control de contaminantes y regulación. informe acuicultura

3) Nutrición de precisión: cámaras e IA para no tirar pienso al agua

La tercera palanca es digital: si el pienso es el mayor coste, incluso mejoras modestas de eficiencia impactan en la rentabilidad. El informe estima que el mercado de soluciones digitales para acuicultura podría superar 1.000–2.000 millones de dólares para 2030, impulsado por plataformas con sensores, cámaras y algoritmos que ajustan la ración a apetito y biomasa en tiempo real, reduciendo sobrealimentación y contaminación del agua. informe acuicultura

4) Piensos funcionales: alimentar salud, no solo crecimiento

La cuarta vía apunta a un enemigo histórico: la enfermedad. El informe sitúa los aditivos funcionales en un segmento de 3.000–5.000 millones de dólares, con especial presión en camarón y salmón, y con un giro estratégico: menos antibióticos y más nutrición orientada a inmunidad y bienestar animal (probióticos, vitaminas, bioactivos). informe acuicultura

Del laboratorio al volumen: la batalla real es el escalado

El documento insiste en que la innovación ya existe, pero el reto es llevarla del nicho al volumen industrial: para competir con soja y harina de pescado, muchos ingredientes alternativos deberán producirse en centenas de miles de toneladas y operar a paridad de coste (o incluso por debajo), sin depender de primas “verdes”. Entre los frenos menciona capital intensivo (biorreactores, tanques de fermentación, granjas de insectos), acceso estable a materias primas, logística y marcos regulatorios claros. informe acuicultura

La receta que propone para acelerar el cambio se parece más a un acuerdo de cadena de suministro que a un hallazgo científico: contratos de compra a largo plazo (offtake) con grandes fabricantes de pienso, adopción y validación en granja, estándares verificables de trazabilidad y bioseguridad, y financiación disciplinada del escalado. informe acuicultura

2030: una cifra que lo resume todo

La conclusión del informe es directa: para 2030 la acuicultura necesitará más de 60 millones de toneladas adicionales de pienso. Si ese volumen sale del mismo sistema de siempre, la presión se trasladará a pesquerías forrajeras, suelos agrícolas y mercados volátiles. Si, en cambio, se consolida un portafolio de ingredientes alternativos, circularidad, nutrición de precisión y salud animal, el sector podría aumentar oferta con menos recursos y menos emisiones. informe acuicultura

En un mundo que pide más pescado de cultivo por sostenibilidad, el mensaje resulta paradójico: el futuro de la acuicultura depende de reinventar lo menos visible. No de la jaula, sino del pellet. informe acuicultura

Nueva Pescanova pone a prueba su IA para afinar el surimi con el arranque la validación de los primeros prototipos

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La compañía inicia en enero la fase de validación industrial de una herramienta basada en inteligencia artificial capaz de anticipar rendimientos y proponer combinaciones óptimas de materias primas para mejorar eficiencia, costes y calidad del producto final. El desarrollo se enmarca en el proyecto de I+D “PremIA”, apoyado por el programa IA 360 del Igape y fondos NextGenerationEU.

Grupo Nueva Pescanova ha dado un paso más en la digitalización de su industria transformadora: ha iniciado la fase de validación de los primeros prototipos de una nueva herramienta de inteligencia artificial (IA) orientada a optimizar la producción de surimi. La implantación piloto comenzará a lo largo del mes de enero en su fábrica de Chapela (Galicia), donde se probará el desempeño del sistema en condiciones reales de producción.

La iniciativa se integra en PremIA, un proyecto de investigación y desarrollo que persigue crear un sistema predictivo capaz de analizar grandes volúmenes de datos, detectar patrones y generar modelos estadísticos para pronosticar el comportamiento futuro de la producción. El objetivo, según la empresa, es que la herramienta permita anticipar tiempos, rendimientos y necesidades y, con ello, mejorar la toma de decisiones en fábrica sobre bases cuantificables.

De la “receta” al dato: qué promete la IA en el surimi

La producción de surimi —un derivado proteico elaborado a partir de pescado, base de múltiples formatos de consumo— se mueve en un entorno donde pequeñas variaciones pueden tener impacto directo en rendimiento, textura o consistencia. PremIA apunta precisamente a ese punto sensible: convertir la experiencia del operario y del tecnólogo en un modelo que aprenda de datos pasados y presentes y ayude a decidir con más precisión.

En su fase más avanzada, la línea de surimi ya ha permitido desarrollar una herramienta que, según Nueva Pescanova, puede predecir la combinación óptima de materias primas para obtener los mejores rendimientos en planta, optimizar costes y garantizar el cumplimiento de los estándares del producto terminado.

La palabra clave es “validación”: comprobar que los modelos funcionan cuando el proceso industrial introduce ruido real (variabilidad de materias primas, ritmos de línea, disponibilidad de stock, demanda y requisitos de calidad). En la descripción del proyecto, PremIA fija como metas, entre otras, digitalizar procesos manuales que dependen del conocimiento experto, gestionar múltiples variables complejas (calidad del surimi, fluctuación de precios, disponibilidad de stock y demanda comercial) y capturar datos en tiempo real para respaldar decisiones operativas.

Para lograrlo, el proyecto contempla el uso de técnicas de machine learning y deep learning, algoritmos de optimización (incluida la formulación de “recetas” eficientes), integración big data e incluso sistemas de ayuda a la decisión orientados a planificación y eficiencia.

Un proyecto con dos líneas: surimi y vida útil del langostino cocido

Aunque el foco inmediato está en el surimi, PremIA incluye una segunda línea que avanza en paralelo: algoritmos para predecir la vida útil del langostino cocido, con el objetivo de mejorar control de calidad, reforzar la seguridad y reducir desperdicio alimentario. La compañía enmarca ambas ramas en una misma lógica: usar IA para afinar producción, mejorar calidad y reducir incertidumbre en decisiones críticas.

Nueva Pescanova sitúa PremIA dentro del programa IG408M – IA 360 impulsado por el Igape (Instituto Galego de Promoción Económica), con colaboración económica de fondos NextGenerationEU en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.


Si la validación confirma lo esperado, la IA pasará de “asistir” a la producción a “predecirla”: recomendando combinaciones de materias primas, anticipando rendimientos y ayudando a mantener estable la calidad del surimi mientras se optimizan costes y recursos

Precios superiores de los túnidos a la esperar del fin de la veda en el Pacífico oriental

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El barrilete ecuatoriano sigue más caro que Bangkok a las puertas de la reanudación de las faenas el 19 de enero

La brecha de precios del barrilete (skipjack, Katsuwonus pelamis) vuelve a convertirse en termómetro de tensión en el mercado mundial del atún. El pescado descargado en Manta (Ecuador) mantiene una prima significativa frente a las entregas con destino Bangkok (Tailandia), una diferencia que, lejos de diluirse, continúa presionando los márgenes de la industria conservera ecuatoriana justo antes de que se reabra la actividad de la flota cerquera en el área de la CIAT (IATTC) tras el cierre estacional.

La fotografía de arranque de año es clara: poca operativa, capturas irregulares y un mercado que se mueve más por expectativas que por grandes volúmenes de compraventa. En ese contexto, la prima de Manta —que se expresa en “varios cientos de dólares por tonelada” según distintas referencias del sector— se mantiene firme y sigue “pesando” sobre la competitividad de los procesadores locales, que compiten en los mismos mercados finales (UE y EE. UU., entre otros) que los grandes centros asiáticos de transformación.

No es la primera vez que ocurre. La FAO ya describía episodios similares en los que el barrilete en Ecuador llegó a situarse unos 400 USD/tonelada por encima de Bangkok, alterando flujos y decisiones de aprovisionamiento hacia el hub del Pacífico oriental.

La “reapertura” de la CIAT: qué se reanuda exactamente

Cuando el sector habla estos días de “reapertura de la CIAT” se refiere, en la práctica, al fin de uno de los periodos de cierre (veda) para cerqueros en el área de la Comisión Interamericana del Atún Tropical. Para 2025-2026, el esquema contempla un paro de 72 días en una de dos ventanas posibles; la segunda va del 9 de noviembre de 2025 al 19 de enero de 2026 (con extensiones en casos concretos).

Ese retorno gradual de barcos al caladero suele traducirse en más oferta física en puertos como Manta… pero no siempre en una caída inmediata de precios: depende del ritmo de capturas, del estado de inventarios industriales y, sobre todo, de cuánto apriete la demanda de las plantas que necesitan mantener líneas y contratos.

¿Por qué Manta suele “desacoplarse” de Bangkok?

Aunque Bangkok funciona como plaza de referencia para gran parte del atún para conserva, Manta ha ganado peso como polo de transformación y como mercado con dinámica propia. En análisis sectoriales se subraya que, cuando entra en juego el cierre del Pacífico oriental, las conserveras de la región tienden a pujar más por materia prima (incluso procedente de otros océanos) para asegurar suministro, lo que puede tensar el diferencial frente a Asia.

A ello se suman factores coyunturales: en 2025, por ejemplo, diversas crónicas de mercado ya reflejaban episodios de firmeza en Manta con precios ex-vessel altos en comparación con Bangkok, alimentados por restricciones de oferta y expectativas de escasez. Tridge

El dilema para los procesadores ecuatorianos

Para la industria de Manta, la prima tiene doble lectura:

  • Señal de escasez y valor del recurso, que sostiene al primer eslabón (flota/descargas) y confirma el tirón de la demanda industrial.
  • Riesgo para la competitividad si el coste de materia prima sube más rápido de lo que el mercado de producto terminado permite repercutir (latas, lomos cocidos, pouch), especialmente en un entorno de compradores sensibles al precio. undercurrentnews.com

Cuando Bangkok compra más barato, los grandes transformadores asiáticos ganan aire para pelear promociones y contratos. Si, en paralelo, Manta paga una prima sostenida, el margen se estrecha… salvo que Ecuador logre compensarlo con eficiencias, mix de producto o una mejor valorización comercial (calidad, certificaciones, conveniencia, origen).

Qué vigilar entre ahora y finales de enero

Con la fecha del 19 de enero de 2026 marcada en rojo por el calendario de la CIAT, el mercado se jugará el siguiente capítulo en cuatro frentes:

  1. Ritmo real de capturas tras el fin del cierre: si la pesca no responde, la prima puede prolongarse.
  2. Inventarios y urgencias de fábrica en Ecuador: la presión de aprovisionamiento suele dispararse cuando hay compromisos de entrega cercanos.
  3. Capacidad de Bangkok para atraer oferta (Pacífico occidental/Índico) y el tono de sus compras: si Asia se muestra pasiva, el diferencial puede seguir abierto.
  4. Tracción de la demanda final (UE/EE. UU.): si el retail afloja, será más difícil trasladar costes y la prima se convertirá en un problema mayor.

En suma, la prima de Manta no es solo una cifra: es un indicador de cómo se reequilibran espacio, vedas y cadenas de suministro en el atún global. Y en este arranque de 2026, el mensaje del mercado es que la brecha sigue ahí, firme, a la espera de comprobar si la reapertura del Pacífico oriental trae alivio… o simplemente reordena la tensión.

Grupo Nueva Pescanova valida los primeros prototipos de una herramienta de IA para optimizar la producción de surimi

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Grupo Nueva Pescanova ha iniciado la fase de validación de los primeros prototipos de una nueva herramienta basada en inteligencia artificial (IA) orientada a optimizar la producción de surimi. Estos prototipos comenzarán a aplicarse en la fábrica de Chapela a lo largo del mes de enero.

Esta solución tecnológica se enmarca en el proyecto PremIA, un proyecto de I+D para desarrollar un nuevo sistema predictivo basado en IA, cuyo objetivo es mejorar la eficiencia y calidad en la producción de pescado, marisco y productos derivados.

La finalidad de PremIA es diseñar e implementar una herramienta capaz de analizar grandes volúmenes de información, detectar patrones ocultos y generar modelos estadísticos que permitan pronosticar el comportamiento futuro de la producción. Su aplicación permitirá anticipar tiempos, rendimientos y necesidades, facilitando la toma de decisiones estratégicas fundamentadas en datos fiables.

El proyecto consta de dos líneas de investigación. Por un lado, la aplicación de inteligencia artificial en la producción de surimi con el fin de maximizar la eficiencia del proceso y optimizar el valor nutricional, la textura y el sabor del producto final. Por otro, el desarrollo de algoritmos avanzados de IA para predecir la vida útil del langostino cocido con el fin de mejorar el control de calidad, reducir el desperdicio alimentario y reforzar la seguridad del producto.

La línea de investigación en la producción de surimi es actualmente la más avanzada. En este caso, la herramienta de IA es capaz de predecir la combinación óptima de materias primas para obtener los mejores rendimientos en fábrica, optimizar los costes y garantizar, al mismo tiempo, el cumplimiento de los estándares del producto terminado.

El proyecto PremIA se enmarca en el programa IG408M – IA 360 de ayudas para el desarrollo tecnológico y la innovación mediante inteligencia artificial impulsado por el IGAPE, y cuenta con la colaboración económica de los fondos Next Generation de la Unión Europea, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España.

“Fish, Trace, Ship”: el Reino Unido actualiza su sistema de exportación de pescado ante las exigencias de la UE contra la pesca ilegal

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La Marine Management Organisation (MMO) activa desde la tarde del 8 de enero de 2026 nuevos campos obligatorios en el Fish Export Service para reforzar la trazabilidad y evitar retrasos en frontera. El cambio se adelanta a la entrada en vigor comunitaria, prevista para el 10 de enero.

Londres / Madrid — 8 de enero de 2026. La lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR/IUU) sube un peldaño esta semana en el comercio de productos del mar con destino a la Unión Europea. El Reino Unido ha comenzado a exigir desde la tarde de hoy (8 de enero) que exportadores y operadores introduzcan nueva información en el UK Fish Export System / Fish Export Service (FES) para generar la documentación requerida, en una transición que afecta a toda la cadena: pescadores, procesadores, transportistas y exportadores.

La medida llega con un calendario milimetrado. El FES se actualiza a partir de las 17:00 (hora del Reino Unido) del 8 de enero, con una ventana de indisponibilidad “durante un periodo de tiempo” para incorporar los cambios. La MMO ha explicado que el adelanto respecto a la fecha comunitaria busca evitar un arranque en fin de semana y garantizar soporte reforzado desde el primer minuto. GOV.UK+1

Qué cambia: más datos para certificar origen y recorrido

El núcleo de la reforma es la trazabilidad: más campos y más detalle en los documentos que acompañan a los envíos. La campaña institucional “Fish, Trace, Ship” se ha convertido en el paraguas operativo para que el sector incorpore, sin interrupciones, los nuevos requisitos vinculados a certificados de captura, declaraciones de transformación (processing statements) y documentos de no manipulación, que sustituyen a los antiguos “storage documents”.

Entre los datos adicionales que pasan a ser relevantes figuran, por ejemplo, la fecha de inicio del viaje de pesca, el tipo de arte utilizado, una identificación más precisa de la zona de captura (incluida referencia a ZEE, alta mar y, cuando proceda, organizaciones regionales de ordenación pesquera) y nuevos elementos sobre transporte y punto de entrada.

“Cumplir es esencial”: aviso por riesgo de demoras

En el comunicado oficial, Nicholas Greenwood, responsable de Protección Marina y Servicios Operativos en la MMO, subraya el objetivo doble: mejorar la trazabilidad y combatir la IUU, manteniendo a la vez los flujos comerciales con la UE y otros mercados. El mensaje incluye una advertencia práctica: exportar sin la documentación correcta puede traducirse en retrasos.

Manuales, vídeos y plantillas… y asistencia ampliada

Para facilitar la adaptación, la MMO y las administraciones pesqueras del Reino Unido han desplegado materiales de apoyo “paso a paso” (incluidos vídeos) para completar los distintos documentos y realizar cargas en formato CSV, además de preguntas frecuentes, guías y ejemplos de etiquetado.

El dispositivo de soporte también se refuerza: junto al horario habitual de la línea de ayuda del FES (laborables), se activa un servicio ampliado con asesoramiento 24/7, y se extienden horarios de los enlaces de soporte (SLO). Las “anulaciones manuales”, no obstante, quedan limitadas a la franja estándar.

La fecha clave en la UE: 10 de enero y el sistema CATCH

El movimiento británico se produce en paralelo a la agenda comunitaria: la Comisión Europea recuerda que, desde el 10 de enero de 2026, el uso del sistema CATCH pasa a ser obligatorio para operadores y autoridades de la UE en importaciones, dentro del refuerzo del esquema de certificación contra la pesca INDNR. En las FAQ de la campaña británica se insiste, además, en que no habrá “periodo de gracia”: las reglas aplican desde el primer día.


Claves operativas para la cadena exportadora (según la guía oficial)

  • Preparar datos adicionales para certificados: inicio de marea, arte, zona (ZEE/alta mar/RFMO), y detalles de transporte.
  • Asumir que, desde enero de 2026, algunos envíos requerirán certificado de captura + declaración de transformación cuando haya procesado posterior al desembarque en el Reino Unido.
  • Evitar consignas incompletas: el control reforzado eleva el riesgo de retenciones y verificaciones si falta documentación.

Si quieres, lo adapto a formato “nota para web” (más corta) o a “reportaje de contexto” (con impacto para exportadores españoles que importan desde Reino Unido y con un recuadro explicando CATCH e INDNR).