El exgerente de Cooperativa de Armadores de Vigo (ARVI) dedicó más de tres décadas a la defensa del sector pesquero en España y en la Unión Europea. Su trayectoria lo convirtió en una figura clave del diálogo entre armadores, administraciones y organismos comunitarios.
El sector pesquero español despide a una de sus figuras más influyentes. José Antonio Suárez-Llanos Rodríguez, histórico exgerente de Cooperativa de Armadores de Vigo (ARVI) y uno de los grandes defensores de la pesca gallega en el ámbito nacional y europeo, falleció este viernes a los 71 años en la ciudad de Vigo, dejando tras de sí una trayectoria marcada por el compromiso con la sostenibilidad, la representación del sector y la modernización de la actividad pesquera.
Licenciado en Empresariales y profesor universitario en sus primeros años de carrera, Suárez-Llanos orientó pronto su actividad profesional hacia el mundo del mar. Durante más de tres décadas estuvo estrechamente vinculado a la organización de los armadores vigueses, convirtiéndose en una de las voces más reconocidas en la defensa de los intereses del sector pesquero gallego tanto en España como en las instituciones europeas.
Desde su responsabilidad en ARVI participó activamente en algunos de los episodios más complejos que ha afrontado la pesca española en las últimas décadas. Entre ellos destacan la crisis del precio del gasóleo que golpeó duramente a la flota, el cierre del caladero de Namibia o el conocido conflicto internacional por el fletán en el Atlántico Norte, debates en los que defendió con firmeza la necesidad de garantizar la viabilidad económica de la flota sin renunciar a criterios científicos en la gestión de los recursos.
Suárez-Llanos fue también un actor relevante en el diálogo institucional del sector. Formó parte del Consejo Económico y Social de España y participó activamente en diversos foros europeos vinculados a la política pesquera. En ese ámbito alcanzó un hito significativo al convertirse en el primer español en presidir la Asociación Europea de Organizaciones de Productores de Pesca, desde donde impulsó una mayor coordinación entre productores europeos y reforzó la representación del sector ante las instituciones comunitarias.
A lo largo de su trayectoria defendió una visión de la pesca basada en la responsabilidad y en la necesidad de adaptar el sector a los cambios sociales y regulatorios. Reivindicó con frecuencia la importancia de acercar la actividad pesquera a la sociedad y de mejorar la comunicación del sector para explicar el papel que desempeña en la seguridad alimentaria, el empleo costero y la economía marítima europea.
Su fallecimiento ha generado numerosas muestras de reconocimiento en el ámbito marítimo-pesquero, especialmente en Galicia, donde su figura fue ampliamente respetada por armadores, científicos, administraciones y organizaciones profesionales. Con su desaparición, el puerto de Vigo y el conjunto de la pesca española pierden a uno de los interlocutores más influyentes de las últimas décadas.
El funeral se celebrará este sábado a las 20.30 horas en la capilla del tanatorio de Emorvisa, en Pereiró, antes de la incineración de sus restos mortales. Con él desaparece una generación de dirigentes que contribuyeron a consolidar la representación internacional del sector pesquero español en un periodo decisivo para la política marítima europea.
