La Administración Sueca de Material de Defensa encarga una flota de unidades de 47 metros, preparadas para operar en hielo y con propulsión diésel-eléctrica de bajas emisiones
El astillero gallego Freire Shipyards, con sede en Vigo, ha firmado un contrato estratégico con la FMV (Försvarets materielverk) para la construcción de cuatro buques de apoyo naval diseñados específicamente para operar en condiciones extremas, incluidas zonas con presencia de hielo y meteorología severa en el entorno báltico y ártico.
El encargo refuerza la proyección internacional del constructor español en el segmento de buques especializados de alta exigencia técnica, un nicho donde la ingeniería, la eficiencia energética y la fiabilidad estructural resultan determinantes.


Unidades compactas, robustas y versátiles
Los nuevos buques incorporarán las siguientes especificaciones principales:
- Eslora: 47 metros
- Velocidad máxima: 12 nudos
- Autonomía: 10 días
- Dotación: 16 tripulantes
Se trata de unidades de tamaño medio, concebidas para desempeñar funciones de apoyo logístico, transporte y asistencia operativa, con capacidad para actuar en escenarios donde la resistencia estructural y la maniobrabilidad en hielo son esenciales.
Propulsión eficiente y reducción de emisiones
Uno de los elementos clave del proyecto es la incorporación de un sistema de propulsión diésel-eléctrica, una solución que permite:
- Optimizar el consumo de combustible
- Reducir emisiones contaminantes
- Mejorar la eficiencia energética en diferentes perfiles de operación
- Minimizar el ruido y las vibraciones
Esta configuración responde a la creciente exigencia de las marinas europeas de integrar criterios de sostenibilidad y eficiencia ambiental en sus programas de modernización, sin renunciar a la robustez operativa.
Refuerzo logístico en el norte de Europa
Con esta flota, la FMV fortalecerá sus capacidades logísticas y de apoyo naval, mejorando su capacidad de respuesta en entornos marítimos complejos. En el actual contexto geopolítico del norte de Europa, marcado por el incremento de la actividad naval en el mar Báltico y áreas árticas, la inversión subraya la importancia de contar con plataformas versátiles y preparadas para condiciones adversas.
Para Freire Shipyards, el contrato consolida su posicionamiento como astillero de referencia en la construcción de buques científicos, offshore y militares especializados, ampliando su cartera internacional y reforzando el papel de la industria naval española en programas estratégicos europeos.
La construcción de estas cuatro unidades supondrá además un impulso para la cadena de suministro asociada al astillero, con impacto en ingeniería, sistemas de propulsión, equipamiento naval y servicios técnicos, en una operación que combina innovación tecnológica, eficiencia energética y capacidad operativa avanzada.
