El Círculo de Bellas Artes acogerá el 25 de febrero la presentación del movimiento internacional, el estudio “Qué sabemos de lo que comemos del mar” y una mesa sobre transparencia y derechos laborales
La Organización de Productores Asociados de Grandes Atuneros Congeladores (OPAGAC) pondrá el foco la próxima semana en una pregunta incómoda, pero cada vez más habitual en la cadena de valor: ¿qué sabemos realmente de lo que comemos del mar? El miércoles 25 de febrero (9.30 horas), en el Círculo de Bellas Artes de Madrid (Sala Valle-Inclán), la organización celebrará un acto que enlaza consumo, certificación y responsabilidad social: la presentación del movimiento internacional Hands for the Oceans, la puesta de largo de la nueva certificación de Atún de Pesca Responsable y la divulgación del estudio “Qué sabemos de lo que comemos del mar”.
El encuentro, cofinanciado por el FEMPA y con apoyo institucional, apunta a un objetivo claro: trasladar el debate sobre sostenibilidad más allá del eslogan y situarlo en el terreno donde se juega la confianza del consumidor: la transparencia, la trazabilidad y las condiciones laborales.
Tres anuncios con un mismo hilo: credibilidad
OPAGAC reúne en una misma jornada tres piezas que, juntas, dibujan una estrategia de sector.
- Hands for the Oceans se presenta como un movimiento para reforzar la conversación pública en torno a la protección del océano, la lucha contra malas prácticas y la exigencia de cadenas de suministro más transparentes.
- La nueva certificación de Atún de Pesca Responsable se plantea como una herramienta para convertir compromisos en requisitos verificables, en un contexto donde la sostenibilidad ya no se mide solo en términos ambientales, sino también sociales.
- Y el estudio “Qué sabemos de lo que comemos del mar” aterriza el debate en el consumidor español: hábitos de compra, criterios reales de elección y nivel de conocimiento para tomar decisiones informadas.
El mensaje implícito es que la sostenibilidad no se gana únicamente en el mar, sino también en el relato y la demostración: quién pesca, cómo se pesca, con qué garantías y qué información llega al lineal.
Un consumidor que quiere “hacerlo bien”, pero no siempre sabe cómo
Los resultados del estudio —según ha avanzado OPAGAC— apuntan a una paradoja conocida por el sector: el consumidor declara sensibilidad social y ambiental, pero en la compra cotidiana siguen pesando el precio y el sabor. Aun así, crece una tendencia relevante para la industria: la disposición a asumir un mayor coste cuando se garantizan derechos laborales y transparencia.
Esa evolución explica por qué las certificaciones y estándares se han convertido en un campo de batalla reputacional: no basta con afirmar que una pesquería es responsable; cada vez más, hay que poder probarlo.
Derechos laborales y transparencia: el centro del debate
El acto incluirá una mesa redonda centrada en los retos de una cadena “justa”, poniendo sobre la mesa una cuestión que atraviesa a todo el sector global: la competencia en precios no puede apoyarse —si se pretende sostener el mercado— en opacidad o en debilidad social en determinados eslabones.
En el fondo, la discusión conecta con un fenómeno que ya marca agenda en Europa: el refuerzo de la diligencia debida, el escrutinio de cadenas de suministro y la presión para que las empresas acrediten no solo legalidad y trazabilidad, sino también condiciones de trabajo.
Una cita con vocación de “puente” entre mar y consumidor
El lugar elegido —el Círculo de Bellas Artes— subraya ese propósito de abrir el debate a la ciudad: explicar el mar desde la responsabilidad y poner en común datos, herramientas y compromisos con impacto directo en la confianza del consumidor.
Convocatoria
- Fecha: 25.02.26
- Hora: 9:30 h
- Lugar: Círculo de Bellas Artes, Sala Valle-Inclán (Madrid)
- Confirmación de asistencia: [email protected]
Con esta jornada, OPAGAC busca fijar un mensaje de fondo para 2026: si la pesca quiere mantener su legitimidad en un mercado cada vez más exigente, deberá apoyarse en tres pilares inseparables: sostenibilidad verificable, transparencia real y garantías sociales
