Un programa intensivo de nueve meses seleccionará hasta diez proyectos por edición y conectará a pymes y ‘startups’ con grandes tractoras y cadenas de valor estratégicas
Vigo quiere jugar en una liga cada vez más decisiva: la de la innovación dual (civil y militar) aplicada a la seguridad y la defensa. El Consorcio de la Zona Franca de Vigo (CZFV) y la Asociación de Industrias del Metal y Tecnologías Asociadas de Galicia (Asime) han formalizado un convenio para poner en marcha una aceleradora especializada que nace con ambición industrial, vocación internacional y una clara lectura de oportunidad: Galicia dispone de base tecnológica, músculo metalmecánico y tejido empresarial para escalar en un sector de alto valor añadido.
La firma del acuerdo, protagonizada por el delegado de Zona Franca, David Regades, y el presidente de Asime, Justo Sierra, se celebró en Vigo con un mensaje político nítido: el proyecto se alinea con la estrategia estatal de reforzar capacidades industriales y tecnológicas vinculadas a la defensa. En el acto participaron también la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, y el alcalde de Vigo, Abel Caballero, subrayando la dimensión institucional de una iniciativa que aspira a ser palanca económica y “herramienta estratégica” en un ámbito sensible, competitivo y en plena transformación.
De la idea al mercado: cómo funcionará la aceleradora
El diseño del programa busca evitar el principal riesgo de muchas iniciativas similares: quedarse en la “innovación de PowerPoint”. El esquema prevé seleccionar hasta 20 proyectos en una primera criba, que deberán presentarse ante un comité técnico; de ahí saldrá un máximo de 10 proyectos acelerados por edición con el objetivo explícito de desembocar en empresas “sólidas y viables”.
El recorrido está planteado como un programa intensivo de nueve meses con un paquete de herramientas orientadas al crecimiento real: tutorías especializadas, mentorización, talleres, apoyo experto, recursos tecnológicos y, especialmente, la posibilidad de realizar pilotos en entornos reales, uno de los puntos más demandados en seguridad y defensa por las exigencias de validación, certificación y demostración operativa.
Además, el proyecto se apoya en un triángulo que las partes consideran clave: CZFV + Asime + Vigo Activo, con la idea de sumar acompañamiento empresarial y acceso a instrumentos de financiación y capital para que los desarrollos no se queden sin “pista” justo cuando toca escalar.
Un ecosistema que quiere multiplicarse: de 30 empresas a 150
Los promotores enmarcan la aceleradora en un diagnóstico compartido: Galicia ya cuenta con un núcleo relevante de compañías, pero el salto depende de articular cadena de valor, atraer programas, ganar tamaño y convertir tecnología en contratos. En ese contexto, se citó que el sector suma actualmente en torno a 30 empresas y 3.500 empleos, con un objetivo declarado a futuro de involucrar 150 compañías y ampliar el impacto laboral en los próximos años.
El planteamiento incluye, además, la conexión con grandes empresas tractoras —mencionadas en el propio acto— para facilitar acceso a mercados, estándares, compras y proyectos complejos donde la pyme suele quedar fuera si no se integra en consorcios o cadenas de suministro.
Innovación abierta, pero con “letra pequeña” industrial
La secretaria de Estado de Defensa situó la iniciativa en la lógica que está marcando las políticas europeas: no basta con fabricar, hay que dominar tecnología, capacidades críticas, y hacerlo con arraigo territorial. En esa línea, se insistió en que el programa pretende ser un espacio de innovación abierta y colaboración público-privada, capaz de generar empleo cualificado y oportunidades para nuevas generaciones, a la vez que refuerza la preparación del tejido empresarial para participar en proyectos de mayor complejidad.
La “letra pequeña” del sector, sin embargo, es conocida por cualquiera que haya intentado vender tecnología en defensa: ciclos largos, requisitos de seguridad, certificaciones, interoperabilidad, pruebas y validación. Por eso el elemento diferencial —más allá del titular— será si la aceleradora logra aportar tres cosas a la vez: tracción comercial, validación en entorno real y financiación paciente. El convenio nace con esa intención y con el aprendizaje acumulado por Zona Franca en programas previos de aceleración empresarial.
El papel de empresas tecnológicas gallegas: el caso de Marine Instruments
Entre las compañías presentes en el ecosistema que rodea la iniciativa figura Marine Instruments, especializada en tecnologías marinas con aplicaciones en seguridad y defensa, además de pesca sostenible y acuicultura. La compañía comunicó la asistencia de su CEO, Gabriel Gómez Celaya, a la firma del convenio y valoró positivamente este tipo de instrumentos para reforzar el tejido industrial y abrir oportunidades de crecimiento e internacionalización. (Información facilitada por la propia empresa en su comunicación pública).
El perfil de empresas como Marine Instruments encaja con el tipo de “innovación dual” que el programa dice priorizar: capacidades tecnológicas transferibles entre usos civiles y de seguridad, con base industrial y posibilidad de producto exportable.
Más allá del acto: lo que estará en juego a partir de ahora
La aceleradora nace con un objetivo evidente: convertir potencial en proyectos y proyectos en negocio. Pero, en un sector tan regulado y competitivo, el éxito no se medirá solo en número de ‘startups’ incubadas o jornadas de mentorización. La vara real será cuántos proyectos logran:
- validar tecnología con usuarios finales y entornos operativos,
- integrarse en cadenas de suministro de tractoras,
- atraer inversión o financiación para escalar,
- y, finalmente, cerrar contratos sostenibles.
De momento, la foto institucional y el marco de colaboración están establecidos. Si el programa cumple lo prometido —selección exigente, nueve meses de aceleración, pilotos reales y conexión con valor industrial— Vigo podría consolidar una vía estable para que la innovación en seguridad y defensa deje de ser un eslogan y se convierta en tejido productivo.
