La Unión Europea ha puesto en marcha RecFishing, una nueva plataforma digital diseñada para recopilar y armonizar datos de capturas de la pesca recreativa en el mar. El objetivo es claro: disponer, por primera vez a gran escala, de una fotografía comparable de cuánto y qué se captura fuera del circuito profesional, para mejorar la gestión de poblaciones y reforzar decisiones basadas en evidencia científica.
La iniciativa llega en un momento en el que la gobernanza pesquera europea busca afinar cada vez más sus instrumentos de control y conocimiento del esfuerzo real sobre los recursos. Millones de ciudadanos practican pesca recreativa en las costas comunitarias —desde caña a submarina, pasando por marisqueo recreativo o artes menores autorizadas— y, hasta ahora, la información disponible era fragmentaria y desigual entre países.
La Comisión encuadra RecFishing en la aplicación de nuevas medidas de control que entran en vigor en 2026 en el marco del Reglamento de Control pesquero revisado. Desde el 10 de enero de 2026, los pescadores recreativos que capturen determinadas especies sujetas a medidas de conservación deberán declarar electrónicamente y con periodicidad diaria sus capturas, según establece el nuevo marco comunitario. La UE insiste en que no se trata de imponer nuevas prohibiciones, sino de mejorar el dato y la transparencia del conjunto de la actividad.
RecFishing no es solo una app. Es un sistema con dos piezas:
La Comisión ha optado por un despliegue progresivo: el lanzamiento técnico comenzó el 9 de enero y la disponibilidad de la app se irá activando por países “según su preparación operativa” y calendarios nacionales.
Uno de los puntos sensibles del debate es la privacidad. Bruselas subraya que la app no rastrea movimientos: puede solicitar acceso a ubicación para asignar el área de captura, pero las coordenadas exactas no se transmiten; quedan almacenadas en el dispositivo. A las autoridades llega solo información espacial agregada en rejillas estadísticas (rectángulos ICES o GFCM), que no permiten identificar a una persona.
España figura entre los países que reportarán mediante sistema propio. En paralelo, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha desarrollado PescaREC, una aplicación pensada para declarar capturas y sueltas en pesca marítima recreativa y gestionar determinadas autorizaciones específicas (por ejemplo, en supuestos ligados a medidas de protección diferenciada).
Sobre la entrada en obligatoriedad, la información pública difundida por administraciones autonómicas apunta a que su uso será obligatorio desde el 10 de enero de 2026 o, en su caso, desde la fecha de publicación en el BOE de la orden que lo establezca si fuera posterior, un matiz que ha generado seguimiento en el sector recreativo.
Aunque RecFishing se centra en recreativa, su impacto va más allá del ocio. Tener datos consistentes permite:
RecFishing, en definitiva, abre una nueva etapa: la pesca recreativa entra en la contabilidad digital europea. La clave estará en el aterrizaje nacional —qué especies, qué plazos y qué soporte al usuario— y en si la herramienta logra su promesa: mejorar el conocimiento sin convertir la sostenibilidad en una carrera de obstáculos administrativos
Desde el 10 de enero de 2026, los importadores europeos deben tramitar en un sistema…
La Comisión Europea abre una “convocatoria de datos” previa a una directiva prevista para el…
Europêche (con Cepesca), SEA Europe, Copa-Cogeca, ETF y EAPO reclaman a Costas Kadis menos trabas…
Villaverde pide a Madrid “proporcionalidad” en el nuevo control pesquero para no ahogar a la…
Más kilos subastados, precios al alza y el cerco como “motor” del año, con la…
CCOO y CIG acusan a la patronal de mantener el bloqueo en la negociación del…