(I-D) La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto; el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; el jefe de Gobierno del Reino de Marruecos, Aziz Akhannouch; y la ministra marroquí de Turismo, Artesanía y Economía Social y Solidaria, Fatim-Zahra Ammor, durante el acto de firma de acuerdos tras la reunión plenaria de la XII Reunión de Alto Nivel Marruecos-España, en la sede del Ministerio de Exteriores marroquí, a 2 de febrero de 2023, en Rabat (Marruecos). Hoy ha tenido lugar la segunda jornada de la XII Reunión de Alto Nivel Marruecos-España, que empezó ayer, 1 de febrero y termina hoy. Desde el Gobierno de España no dudan en tachar de histórica la cita, que llega después de ocho años sin una Reunión de Alto Nivel (RAN), y ensalzan el camino recorrido en el último año, después de que el Ejecutivo respaldara el plan de autonomía marroquí para el Sáhara. Se prevé que esta cita permita sentar unas bases sólidas en la relación entre España y Marruecos que permitan que las recurrentes crisis entre ambos países queden en el olvido, aunque no se vaya producir un encuentro entre Pedro Sánchez y el rey Mohamed VI. David Zorraquino / Europa Press (Foto de ARCHIVO) 02/2/2023
El experto Francisco Blaha repasa la red europea de acuerdos con terceros países y subraya su rasgo diferencial: documentos públicos y fondos para desarrollo. Mientras, la UE mantiene protocolos activos en África, Groenlandia y el Pacífico, con Marruecos y Senegal en situación “dormant”.
La pesca es uno de esos sectores donde la conversación pública a menudo va por delante de los datos. Francisco Blaha, analista con décadas de experiencia internacional, lo resume con una frase provocadora: en este ámbito hay más opinionholders que stakeholders. Y, sin embargo, cuando el foco se posa sobre un tema concreto —los acuerdos de acceso de la Unión Europea con países costeros— sí existe un elemento que permite discutir con papeles sobre la mesa: la transparencia.
En su artículo “A 45-Year Retrospective on the EU’s Fishing Access Agreements” (10 de enero de 2026), Blaha parte de una constatación que incomoda a otras grandes potencias de pesca lejana: la UE no solo sostiene estándares más altos; también publica y ordena el material. “Para una copia con todos los detalles de cada acuerdo solo tienes que ir a una web y descargarlos”, explica, mientras que rastrear el contenido completo de acuerdos comparables de otras naciones de pesca a distancia puede convertirse en un ejercicio casi imposible.
El estudio que Blaha comenta sitúa el origen moderno de estos pactos en 1982, con la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) y la consolidación de las Zonas Económicas Exclusivas (ZEE) de 200 millas. A partir de ahí, los Estados costeros obtienen derechos soberanos sobre los recursos y, teóricamente, pueden conceder acceso a “excedentes” mediante acuerdos.
Para la UE, aquellos acuerdos respondían a dos impulsos: aliviar la presión sobre caladeros comunitarios y asegurar suministro ante el aumento del consumo. En 1979, Senegal abrió el camino; luego llegó un crecimiento rápido en África y más tarde una red que también tocaría Oceanía.
El análisis distingue tres etapas:
En paralelo, el estudio apunta dos tendencias estructurales: cambio hacia grandes pelágicos (atunes) y reducción del tamaño de flota en pesca lejana (desde un máximo de 1.812 buques en 1999 a una mediana de 676 desde 2020, según el trabajo resumido por Blaha).
Blaha admite críticas técnicas —especialmente sobre cómo se valora el acceso y cómo se alinean incentivos—, pero insiste en un punto: “todo está above board”. La Comisión Europea presenta los Sustainable Fisheries Partnership Agreements (SFPAs) como una herramienta “transparente, coherente y mutuamente beneficiosa”, que permite a buques europeos capturar excedentes con supervisión científica y, a cambio, una contribución financiera y apoyo sectorial al país socio.
Ese componente de “sectoral support” (capacitación, gestión, control, desarrollo local) es, para Blaha, una diferencia frente a otros usuarios del recurso que no acompañan el acceso con programas de fortalecimiento.
Mauritania, clave para varias flotas europeas, tiene protocolo en vigor con fechas 15/11/2021–14/11/2026 y una contribución anual de 60,8 millones de euros, según la Comisión.
España es uno de los grandes actores europeos en pesca lejana y, por tanto, uno de los países más sensibles a cualquier cambio en SFPAs (menos acceso = más presión en costes, empleo y suministros).
La red SFPA activa incluye (según la Comisión Europea, sept. 2025) protocolos en Cabo Verde, Costa de Marfil, Gabón, Guinea-Bissau, Madagascar, Mauritania, Mauricio, Santo Tomé y Príncipe, Seychelles, Groenlandia y acuerdos atuneros en islas del Pacífico (Cook y Kiribati).
Marruecos figura como acuerdo “dormant” (sin protocolo en vigor, sin pesca posible bajo SFPA).
Senegal también aparece como “dormant”; el protocolo expiró el 17 de noviembre de 2024.
El precio de exportación de la caballa (mackerel) noruega hacia la Unión Europea ha alcanzado…
La primera asignación de contingentes arancelarios autónomos (ATQ) de productos pesqueros para 2026 ha vuelto…
El sindicato y la asociación profesional denuncian falta de información, ausencia de subrogación y riesgo…
Se ha constatado que leones marinos y al menos una persona fueron afectados por la…
Garmendia: “A pescar hay que ir. No podemos quedarnos en casa” La próxima costera del…
El organismo de la ONU invita a empresas, administraciones, ONG y actores de la cadena…