Más kilos subastados, precios al alza y el cerco como “motor” del año, con la merluza aún mandando en valor

Las lonjas gallegas cerraron 2025 con una sensación poco habitual en los últimos ejercicios: la de remontada. Tras un 2024 marcado por el desplome de descargas, la primera venta en Galicia recuperó pulso gracias a una combinación que el sector conoce bien: más producto en la cinta y un precio medio que vuelve a empujar la facturación.

Los datos del portal Pesca de Galicia —dependiente de la Consellería do Mar— permiten dibujar el balance: el conjunto de las rulas gallegas se movió en el entorno de 107 millones de kilos y más de 400 millones de euros en 2025. La mejora llega después de un 2024 especialmente duro: entonces, según cifras difundidas en base a ese mismo portal, las capturas bajaron con fuerza y las ventas se resintieron en las principales lonjas.

La recuperación de 2025 no se explica solo por el volumen. El precio medio —clave cuando el margen aprieta en toda la cadena— mantuvo su tendencia ascendente y se situó en torno a 3,8 euros por kilo, en niveles históricos para la serie reciente.

En paralelo, la digitalización del sistema de primera venta se ha convertido en infraestructura silenciosa del mercado: la Plataforma Tecnolóxica da Pesca lleva años alimentando el seguimiento en tiempo casi real de lo que ocurre en cada lonja, con millones de notas de venta procesadas y una trazabilidad que, cada vez más, marca el paso a toda la cadena.

La merluza sigue siendo la reina… pero ya no “tira” sola

En Galicia, hablar de primera venta es hablar de merluza. Continúa liderando los rankings por peso económico y mantiene un protagonismo que se nota especialmente en lonjas como Burela y Celeiro, donde la especie concentra buena parte del negocio anual.

Pero el año deja una enseñanza: 2025 fue más “coral”. El mercado se sostuvo por la suma de varias campañas y especies que cambiaron posiciones con fuerza —en kilos y en euros— y que explican por qué dos lonjas pueden cerrar el año con cifras parecidas y, sin embargo, con realidades muy distintas.

El cerco, protagonista: sardina, jurel y bocarte mueven el tablero

La gran historia de 2025 se escribió en clave de cerco. La sardina escaló puestos hasta situarse entre las especies que más pesan en la estadística anual, apoyada en una subida notable de precio.

El jurel y, sobre todo, el bocarte, protagonizaron variaciones que alteraron el “top” habitual de las lonjas: más kilos, más presencia en los listados y un efecto arrastre sobre la facturación de varios puertos. En la práctica, el cerco aportó ese volumen que permite a la primera venta recuperar terreno cuando otras pesquerías no acompañan o se mueven con mayor irregularidad.

Vigo factura más; A Coruña manda en kilos: no es contradicción, es especie

Otro de los mensajes que deja el balance es que no existe una única Galicia pesquera: hay “Galicias” distintas según la lonja. En términos generales, Vigo suele dominar por valor gracias a una cesta con especies de mayor precio, mientras que A Coruña destaca por volumen.

Y hay casos que explican por qué los rankings cambian cuando se mira kilos o euros: Ribeira, por ejemplo, puede disparar su tonelaje por el peso de especies muy concretas dentro de su mix anual.

Rape, almeja, pulpo y percebe: los “pilotes” que sostienen el ingreso

Mientras el cerco aporta volumen, otras especies apuntalan la caja. El rape continúa siendo un clásico del valor en lonja: en el balance de 2025 se mueve en cifras de miles de toneladas y decenas de millones de euros, con un precio medio muy superior al de las especies de gran tonelaje.

En el marisqueo, la almeja aparece como termómetro social además de económico: no solo por facturación, sino por el empleo que sostiene en las rías. El pulpo, con kilos relativamente estables, volvió a mostrar su capacidad de subir ingresos cuando el precio acompaña; y el percebe siguió jugando en la liga de los precios premium, con cotizaciones que explican por qué pocos kilos pueden “pintar” mucho en euros.

El cierre de 2025 deja una fotografía positiva, pero también un aviso: el mercado está cada vez más expuesto a oscilaciones rápidas de disponibilidad, costes y normativa. Aun así, la lectura principal es clara: la primera venta gallega recuperó tracción porque combinó tres palancas a la vez —volumen, precio y diversidad de especies— en un año en el que, además, el cerco volvió a demostrar que puede ser decisivo para el saldo final

europaazul

Entradas recientes

Davos 2026 se reafirma que el futuro del sistema alimentario pasa por el mar

Entre la geopolítica crispada y la economía en modo “resiliencia”, la gran conclusión que dejó…

9 horas hace

Argentina denuncia la incursión de un pesquero español en su Zona Económica Exclusiva

La autoridad marítima detectó al “Playa Da Cativa” navegando a baja velocidad dentro de la…

9 horas hace

Perú abre la mano en la pota a la pesca artesanal sin topes diarios a cambio de control satelital

Produce mantiene la cuota global de 76.324 toneladas para enero-febrero de 2026, pero elimina los…

11 horas hace

España mira al exterior: menos kilos en lonja, más compras a terceros países

El mercado pesquero español cerró los diez primeros meses de 2025 con una paradoja cada…

13 horas hace

Castellón soporta una década de recortes y suma 5.377 toneladas en 2025

Las lonjas de la provincia cerraron 2025 con 5.377 toneladas desembarcadas —un 10% menos que…

13 horas hace

Cámaras, sensores y datos: la monitorización electrónica gana terreno en la pesca española de la mano de Datafish

La aplicación de soluciones tecnológicas a la actividad pesquera se ha convertido en una herramienta…

14 horas hace