noticias de pesca

Ciencia y pesca unen fuerzas en el Golfo de Vizcaya para preservar las especies pelágicas

Desde hace 25 años, el programa científico Pelgas evalúa la biomasa de pequeños pelágicos como la sardina y el anchoa en el Golfo de Vizcaya. Este año, el buque oceanográfico Thalassa volvió a zarpar, acompañado por pesqueros profesionales, para reforzar la precisión de sus investigaciones.

A las 4:30 de la madrugada, en el puerto de La Turballe, los motores del Cintharth 2 y del Marilude 2 rompen el silencio. Estos dos buques pesqueros pelágicos se preparan para reunirse con el Thalassa, el navío oceanográfico del Ifremer (Instituto Francés de Investigación para la Explotación del Mar), en plena misión científica en las aguas del Golfo de Vizcaya. Se trata de una nueva campaña de Pelgas, un programa iniciado en el año 2000 con el objetivo de evaluar la cantidad de biomasa disponible de especies como la sardina, el anchoa, el jurel y la caballa.

Desde 2007, los científicos del Ifremer cuentan con el apoyo activo de la flota pesquera profesional. En concreto, cada primavera dos pares de barcos arrastreros colaboran durante periodos de diez días para ayudar a identificar con mayor precisión las señales acústicas recogidas por los equipos del Thalassa. Esto permite diferenciar con más exactitud las especies y cuantificar mejor los cardúmenes detectados mediante sonda.

Ludo Le Roux, patrón del Cintharth 2, se sumó al proyecto tras la crisis del stock de anchoa que llevó a la Unión Europea a imponer una veda entre 2005 y 2010. “Aquella decisión fue dura, aquí en La Turballe perdimos un tercio de la flota. Pero participar en estas campañas permite entender mejor por qué se toman ciertas decisiones científicas y cómo prevenir futuras crisis,” comenta Le Roux.

A bordo también se encuentra Quentin Boisbouvier, observador científico de la empresa Sinay, contratada por el Ifremer para reforzar las tareas de monitoreo. Es su primera campaña, pero forma parte de un engranaje fundamental: el de tender puentes entre el conocimiento científico y la experiencia del mar. Su labor consiste en recoger muestras, realizar mediciones y validar los datos de forma coordinada con la tripulación pesquera.

El Thalassa, que zarpó de Brest el 26 de abril para un mes de campaña, representa uno de los pilares de la Flota Oceanográfica Francesa. A bordo viajan técnicos y biólogos que procesan la información recolectada durante las travesías y la utilizan para elaborar las evaluaciones que posteriormente alimentan las recomendaciones de cuotas pesqueras que los países de la UE deben seguir.

Este enfoque colaborativo, en el que ciencia y flota profesional trabajan de la mano, es un modelo a seguir en tiempos en los que la sostenibilidad de los recursos marinos y la viabilidad económica del sector pesquero deben avanzar juntos. Con iniciativas como Pelgas, el Golfo de Vizcaya se convierte en laboratorio vivo de cómo conjugar conservación y aprovechamiento racional de los océanos.

europaazul

Entradas recientes

ARVI denuncia el “colapso” de CATCH y reclama un plan de contingencia

La cooperativa de armadores de Vigo alerta de fallos “estructurales” en el nuevo sistema europeo…

1 día hace

España araña 2.900 toneladas más de caballa y reduce el tijeretazo al 44%, pero el cerco discrepa

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha logrado sumar 2.912 toneladas adicionales de…

2 días hace

Un estudio localiza las principales zonas de puesta de la merluza europea en el Atlántico ibérico

Saber dónde y cuándo se reproduce la merluza europea no es una curiosidad científica: es…

2 días hace

Francia activará a finales de marzo un plan de 70 millones para descarbonizar el transporte marítimo

La presión regulatoria europea del mercado de carbono (ETS) empieza a traducirse en programas nacionales…

2 días hace

Temporal más paros biológicos: inactividad en toda España

La primera semana de febrero está dejando una foto repetida en buena parte del litoral:…

3 días hace