La ONG Bloom ha reabierto el debate sobre el reparto de los cuotas de caballa (maquereau) en Francia con un comunicado difundido el martes 13 de enero, en el que señala directamente a la organización de productores (OP) From Nord. Según la asociación, un documento interno de esa OP evidenciaría una política que, en la práctica, beneficia a los grandes buques frente a la pesca artesanal.
Bloom afirma haber tenido acceso a una nota de From Nord vinculada a la distribución del cupo y a las condiciones de captura durante el arranque del año. En ese documento —según la ONG— se indica que la “pesca dirigida de caballa está prohibida” para los miembros de la organización durante los dos primeros meses del año, una restricción que la asociación interpreta como un mecanismo que limita el acceso efectivo de parte de la flota al recurso.
La ONG enmarca el caso en una crítica recurrente: sostiene que las autoridades y determinadas estructuras del sector acaban “confiscando” una vez más las posibilidades de pesca en beneficio de la pesca industrial. Bloom presenta el documento como prueba de un modelo de gestión donde el reparto del recurso —y, sobre todo, la capacidad de aprovecharlo— se inclina hacia los operadores con mayor potencia y margen logístico.
Detrás de la polémica late una cuestión clásica en la política pesquera: cómo se distribuyen las cuotas entre barcos de distinta escala y cómo se aplican las reglas internas de las organizaciones de productores. Las OP, pieza central del sistema de gestión en la UE, pueden establecer orientaciones y medidas internas para organizar campañas, regular el acceso al cupo asignado y evitar sobrerreacciones del mercado o problemas de control. La controversia estalla cuando esas medidas se perciben como una barrera indirecta para los pequeños barcos.
Bloom, con su denuncia, busca colocar el foco en ese punto: no discute solo el número de toneladas asignadas a cada segmento, sino el efecto real de una regla que —según interpreta— impide a parte de la flota pescar caballa “a propósito” durante un periodo clave del calendario.
El comunicado, tal y como lo formula la ONG, apunta a una batalla de fondo: la caballa se convierte en símbolo de una tensión mayor entre pesca de proximidad y pesca industrial, y entre la gestión “administrativa” del recurso y la realidad operativa de los puertos.
En el texto difundido por Bloom, el golpe va dirigido al corazón del sistema: las decisiones sobre cuotas no serían solo técnicas, sino también políticas. De ahí la elección de palabras y el tono del mensaje, que presenta el episodio como una repetición de un patrón: el reparto del mar, dice la ONG, vuelve a inclinarse hacia los más fuertes.
Por el momento, el comunicado de Bloom sitúa a From Nord en el centro de la diana por esa nota sobre los dos primeros meses del año. Queda por ver cómo responde la organización de productores y si las autoridades o el propio sector aportan su versión sobre el sentido de la restricción, su alcance real y a qué objetivos de gestión —si los hay— pretende servir.
La Federación Nacional de Cofradías de Pescadores denuncia que la aplicación del Reglamento (UE) 2023/2842…
El Grupo ASTIPECHE anuncia la incorporación de los buques ondarrutarras Andrekala Berria y Arretxu Berria…
El Ministerio adelanta al lunes 19 la reunión con la flota y las autonomías, mientras…
Rabat ha firmado y activado un acuerdo pesquero de cuatro años con Moscú —centrado en…
El Parlamento irlandés afronta la recta final hacia el objetivo “30% en 2030” con una…
La demanda de pescado blanco en 2026 se reordena en los dos grandes mercados mundiales.…