Noticia general

Calentamiento global produce cambios en la pesca y la mar

El calentamiento global preocupa a la comunidad científica por las repercusiones que va a a generar sobre la pesca y el ecosistema marino. El deshielo del Artico es un problema. La agencia estadounidense encargada de la vida silvestre divulgó el lunes un amplio plan para intentar evitar la extición de los osos polares del Ártico, ya que el calentamiento global derrite su hábitat a un ritmo creciente. Con sólo entre 22.000 y 31.000 osos polares que se estima que quedan en el mundo, el Plan de Conservación del Oso Polar anunciado por el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EEUU reclama una serie de acciones para salvar a estas criaturas. Por encima de todo, se pide reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero, que surgen de la quema de combustibles fósiles que contribuye a calentar el clima. “Pero no se equivoquen, sin una acción decisiva para abordar el calentamiento del Ártico, el destino a largo plazo de esta especie es incierto”, subrayó. El plan también requiere una reducción de los conflictos entre humanos y osos, además de proteger su hábitat y minimizar el riesgo de contaminación por derrames de petróleo. Se insta al gobierno a controlar de forma estricta la caza de osos polares, o una práctica conocida como “cosecha de subsistencia”, que es legal para los pueblos indígenas e implica matar menos del cuatro por ciento de la población total de osos por año.

El plan se centra en las dos subpoblaciones estadounidenses de osos polares que viven en la costa de Alaska. Sin embargo, sus esfuerzos también deberían ayudar a conservar los osos polares en el resto del área septentrional, que incluye a Rusia, Canadá, Noruega y Groenlandia.Los osos polares fueron catalogados como especie amenazada bajo la Ley de Especies en Peligro de 2008, debido a la pérdida de hábitat de hielo.

Por otro lado, la enorme floración de algas tóxicas  afectó a la costa oeste de Estados Unidos en 2015 pudo deberse a un incremento en la temperatura del agua, según un estudio publicado  en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

En la investigación, un grupo liderado por científicos de la Universidad Estatal de Oregón logró establecer una conexión entre los niveles de algas tóxicas y los fenómenos climáticos recurrentes como el Niño y la Oscilación del Pacífico.

“Estas oscilaciones climáticas naturales provocan cambios en la temperatura del agua y variaciones en las corrientes oceánicas, entre otros efectos”, explicó a Efe Angelicque White, una de las científicas que participaron en el estudio.

Con datos históricos sobre anomalías en la temperatura del mar, la velocidad y la dirección del viento e índices de los dos eventos climáticos, los expertos fueron capaces de predecir una mayor presencia de ácido domoico en los mariscos, explicó White.

Producido por las algas Pseudo-nitzschia, este ácido no solo afecta a los animales que se alimentan de ellas, como las anchoas o los moluscos, sino que a través de ellos pasa al resto de la fauna marina.

También para los humanos es una sustancia nociva: consumir mariscos contaminados con esta toxina puede provocar desde daños gastrointestinales hasta pérdida de memoria.

La alta presencia de las algas tóxicas, que contaminaron peces y mariscos de la costa oeste de Estados Unidos, provocó en 2015 pérdidas estimadas en unos 94 millones de euros.

Por ese motivo, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) impulsó esta investigación, cuyos resultados podrán ser aprovechados por la industria pesquera de Oregón, Washington y California, los estados más afectados.

Según White, este modelo ahora permitirá a la industria pesquera tomar “medidas preventivas” en los años en los que los fenómenos climático afecten a la región. Para los investigadores que lo diseñaron, la aparición de este modelo es más que oportuna: si la temperatura de las aguas sigue aumentando debido al cambio climático, entonces es posible que los brotes de ácido sean mayores.

El estudio podría entonces ayudar a los investigadores a determinar si los cambios llevarán a brotes más amplios como el que ha ocurrido en la costa oeste. “Si así llegara a ser, probablemente veremos mayores efectos del ácido a lo largo de toda la cadena alimentaria marina”, añadió Bill Peterson, coautor del estudio y miembro del Departamento de Pesca de la NOAA.

Leave a Reply

628   Post in our HUB Storage

¡SUSCRÍBETE!

Contáctanos

Search

SUSCRIPCIÓN A EUROPA AZUL

¿No estas suscrito a Europa Azul?

La información más profesional del sector pesquero Mándonos tu email y nos ponemos en contacto. Te regalamos nuestro último número

Suscríbete

Revistas

Revistas

Directorios

Directorios