Comercialización

Europa trata de evitar el fraude en los mercados de la pesca

JUAN CARLOS BARROS

Como consecuencia de la crisis de la carne de caballo, la Comisión Europea (CE) decidió efectuar controles sistemáticos y poder estimar el tamaño de una posible actividad fraudulenta en otros sectores, entre ellos el sector pesquero, y reforzar los controles efectuados por los Estados sobre las prácticas fraudulentas en la cadena alimentaria.

En ese contexto, los productos de la pesca y de la acuicultura fueron identificados como una mercancía de posible alto riesgo para llevar a cabo la sustitución de unas especies por otras. De esa manera se puso en práctica un plan de control a nivel europeo para descubrir la prevalencia de pescado blanco mal etiquetado en el mercado en relación con la especie declarada. El Plan se acordó, finalmente, con los Estados y se llevó a la práctica el año pasado, que fue la primera vez que se ejecutaba algo semejante en toda la UE+EFTA (lo que incluye a Noruega). En total se tomaron 3.906 muestras de más de 150 diferentes especies de pescado blanco en todas las fases de la cadena alimentaria.

La CE escogió el pescado blanco porque dice que sus mercados son muy importantes y, aunque había muchos informes anteriores que confirmaban una tasa de cumplimiento muy insatisfactoria para el atún y otras especie pelágicas como el verdel, concretamente para el pescado blanco no había datos disponibles concluyentes. Así que decidieron que era más interesante ponerse a hacer la estimación de la prevalencia del mal etiquetado de algo de lo que se sabía muy poco. En el Plan se adoptó como definición del pescado blanco, la siguiente: “especies demersales que viven en medioambientes marinos o de agua dulce, incluyendo pescado redondo de especies bentopelágicas y pescado plano de especies bentónicas”.

En términos globales y con todas las ventajas y desventajas que tiene hacer una simplificación, el resultado final del control fue que la especie declarada quedó confirmada en el 94% de las muestras tomadas. Este nivel de cumplimiento tan grande, o si se quiere de incumplimiento tan pequeño, resultó ser incluso menor que los niveles detectados en muchos de los programas que ya se habían hecho en los Estados. Lo cual no es precisamente lo que se espera al hacer un control europeo, pues cabría suponer que el fraude que se descubriera iba a ser mayor y no menor que a nivel estatal.

Se desconoce cuando el etiquetado erróneo del pescado blanco ha sido intencionado o por otras causas

Además, debido a como se recogió la información, nos encontramos con que el Plan no ofrece una estimación de cuantos casos corresponden a violaciones intencionadas para obtener una ganancia económica, frente a aquellos otros que son solo producto de una mala o defectuosa información. Es cierto que puede haber varias razones para la identification incorrecta de una especie de pescado, que van desde la contaminación cruzada debida a un equipamiento mal limpiado entre distintos fases de producción, o a otras malas practicas, como la falta de un marcado claro en los lugares de almacenamiento. Incluso los incumplimientos pueden deberse sin más al desconocimiento para hacer una identificación acertada de las especies.

La CE pidió a los Estados que tomasen muestras de productos elaborados y sin elaborar en todas las fases de la cadena de alimentos elaborados. Los porcentajes de muestreo fueron del 62% para los elaborados y del 38% para los no elaborados. La distribución de las muestras de incumplimiento fue exacta entre las dos categorías. El 45% de las muestras se tomaron a nivel de minorista y el 3% en los puntos de fronterizos de importación. El resto, o sea más de la mitad, se dividieron en la misma cantidad entre mercados/comerciantes, almacenes frigoríficos, establecimientos de transformación y de catering masivo. Ahora bien, la CE aclara que la distribución del muestreo equivocado no fue exacta, pues se obtuvieron algunas incumplimientos más en los puntos de inspección fronterizos, en los servicios de catering y en el detalle, sin que al parecer la diferencia fuese significativamente alta.

Las mayores infracciones se detectaron en el Mero (Epinephelus spp.), el Lenguado (Solea solea) y la Limanda (Limanda aspera)

El resultado conseguido por el plan europeo de control en cuanto a especies, fue que los incumplimientos más numerosos se localizaron en los productos que se habían declarado como Bacalao común (Gadus morhua) y en diferentes especies de Merluza (Merluccius spp.), sin que se haga ninguna distinción dentro de este grupo. No obstante, dice la CE, hay que tener en cuenta que se dieron más casos de incumplimiento en esas dos categorías porque también fueron las más muestreadas. De manera que, haciendo una correlación con el numero de muestreos tomados, tanto por especie como por grupo de especies, las infracciones más comunes se detectaron en el Mero (Epinephelus spp.), el Lenguado común (Solea solea) y la Limanda aspera (Limanda aspera). Señala la CE que es notable como el Pangasius (Pangasius spp.) se identificó como especie de substitución en muy pocos casos, concretamente el 3%, a pesar que anteriores informes implicaban a menudo a esta especie entre los productos de pescado blanco mal etiquetado.

La especie declarada fue confirmada en el 94% de las muestras

Hay que decir que en algunos casos los laboratorios que intervinieron en este Plan de control no fueron capaces siquiera de identificar las especies que tenían que analizar. Y así un total de 91 muestras, o sea el 2%, fueron calificadas como “sin resultado”, debido a que la especie declarada no se pudo ni detectar ni excluir. Estos resultados, reconoce la CE, se pueden considerar como una señal de que las actuales metodologías necesitan desarrollarse más.

Pero esto no es todo, y hay que relativizar aún más los resultados; pues si es cierto, según el Plan, que la tasa global de incumplimiento fue del 6%, ese porcentaje tuvo unas variaciones muy notables entre Estados, ya que osciló nada menos que entre el 0% hasta el 27% (casi 1 pescado de cada 3 equivocado). En su descargo, la CE se justifica diciendo que debido a que las muestras se planearon a nivel europeo, y algunos Estados muestrearon muy poco, y eso contribuyó a crear dudas sobre los resultados sobre el incumplimiento a nivel de Estado. Por otra parte, las variaciones entre Estados también se pueden deber a otros factores, como por ejemplo cuales sean las especies mas populares en cada sitio, o cual sea el proceso de elaboración a que se sometan comúnmente.

Las diferencias de incumplimiento entre Estados oscilaron entre el 0% y el 27%

En cuanto a los nombres de las especies, hay que recordar que el nombre científico y el comercial se deben proporcionar en todos los productos, tanto sin elaborar como elaborados, ya sea pescado seco, salado, en salmuera, ahumado, o harina. Para otros productos elaborados, como el pescado en conserva o para los productos compuestos de pescado, es obligatorio poner “el nombre del alimento”, mientras que el nombre científico es voluntario. Por nombre del alimento se entiende el nombre legal, y en su ausencia, se usa el nombre habitual, y si no lo hubiera o no se usara, se debe dar un nombre descriptivo. Finalmente, cuando el pescado es un ingrediente de otro alimento y si el nombre y la presentación de ese alimento no hacen mención a las especies específicas que se utilizan, entonces todas las especies se pueden designar en la lista de ingredientes simplemente bajo el término “pescado”.

Leave a Reply

130   Post in our HUB Storage

¡SUSCRÍBETE!

Contáctanos

Search

SUSCRIPCIÓN A EUROPA AZUL

¿No estas suscrito a Europa Azul?

La información más profesional del sector pesquero Mándonos tu email y nos ponemos en contacto. Te regalamos nuestro último número

Suscríbete

Revistas

Revistas

Directorios

Directorios